22.2.10

¡No a la impunidad en las negligencias médicas!

Horror e indignación. Esos son los sentimientos que ha despertado el dramático caso del señor Jorge Villanueva Morales, de 86 años, a quien un deficiente equipo de médicos del hospital Alberto Sabogal de Essalud, en el Callao, le amputó equivocadamente la pierna izquierda que estaba sana, cuando debían operarle la derecha, y lo privaron finalmente de ambos miembros inferiores.

Este crimen no puede quedar impune, porque eso significaría coludirse con quienes han perpetrado un daño irreversible e irreparable que, como han reconocido abogados y médicos, va más allá de una simple negligencia. Es un delito tipificado en el Código Penal, con carcelería de uno a tres años, y pago de indemnización que deberán abonar a la víctima tanto los galenos involucrados como el propio Essalud, como tercero civil responsable.

Nada de esto, sin embargo, será suficiente frente a los perjuicios de esta incompetencia que, lo peor, puede repetirse si no se sanciona ejemplarmente a los responsables y si no se eliminan los vicios del calamitoso sistema de salud, público y privado.

Así lo prueba el drama del señor Villanueva, quien no habría sido el único en sufrir las malas prácticas del hospital Sabogal. Acaba de recibirse otra denuncia sobre infección posoperatoria en perjuicio de Emiliana Bazán, que el nosocomio niega.

Debe quedar claro que no se trata de agraviar al gremio médico. Se ha dado el caso de personas inescrupulosas que lucran con su propia desgracia, así como de enfermos que no aceptan los diagnósticos, lamentablemente, adversos.

Pero lo cierto es que, en los últimos meses, se han presentado de manera frecuente varios casos de negligencia médica en diversos servicios médicos del país. Además, no olvidemos a las dos clínicas limeñas acusadas de realizar trasplantes ilegales de riñón o las cirugías plásticas hechas por médicos sin experiencia en instalaciones precarias.

Sin duda, estos horrores no solo se producen en el Perú. El doctor Élmer Huerta ha explicado, en nuestra página web (blogs.elcomercio.pe/cuidatusalud), que 44.000 a 98.000 personas mueren cada año solo en Estados Unidos como consecuencia de un error médico; siniestro récord, que supera al de las muertes por accidentes de tránsito, el cáncer de seno o el sida, y que no reduce el grado de irresponsabilidad de los servicios peruanos, que tienen un handicap adicional: sus sistemas de seguridad no funcionan o son incapaces de reducir la probabilidad de errores y el desorden en materia de los protocolos de acción o indicaciones sobre la historia médica de los pacientes. Desde este punto de vista, no solo los equipos médicos son culpables. En realidad, todo el sistema de Essalud “está enfermo”.

Esa entidad, que pertenece al sector Trabajo, tiene que garantizar en principio, de ahora en adelante, una óptima calidad de vida para el señor Villanueva. También debe reformular inmediatamente todos sus sistemas internos para evitar que estos errores inconcebibles y repudiables, que denigran la función médica, se repitan en perjuicio de más asegurados. De lo contrario, sería preferible clausurar el Sabogal hasta que pueda velar por la salud de sus usuarios.

Muchos ciudadanos están aprendiendo a exigir respeto a su integridad, pero no todos ejercen ese derecho. El Colegio Médico debe ser más exhaustivo y sancionar públicamente las malas prácticas. El falso espíritu de cuerpo, además de repudiable, tampoco salva vidas. En cuanto al Estado, hoy más que nunca es urgente aprobar un fondo de riesgo médico o un mecanismo equivalente.



EL COMERCIO

Clima: Más allá de Copenhague y de apagar la luz

Todos somos afectados, de una u otra manera, por estos cambios, que no tienen visos de solución mientras no adoptemos políticas y hábitos de vida y consumo radicalmente diferentes


No podemos cruzarnos de brazos ante el fracaso de la cumbre mundial del clima en Copenhague. Esa es la principal conclusión de la mesa redonda, organizada por El Comercio, en la que diversas personalidades trazaron una interesante carta de navegación sobre lo que nos queda por hacer, como país y como ciudadanos, para paliar los efectos del cambio climático.

Lo primero es tomar conciencia a todo nivel, desde las más altas instancias del Gobierno hasta el ciudadano común, de la gravedad del problema: el cuasi diluvio en el Cusco y el sur, la irrupción de un fenómeno de El Niño débil pero peculiar, las temperaturas cambiantes que nos sorprenden y hasta las lluvias inusuales que no se habían visto por siglos en Lima serían finalmente consecuencia de la patología climática mundial, de la que todos somos responsables.

En la mesa redonda participaron desde el ministro del Ambiente, Antonio Brack, hasta especialistas en el tema del BID y la Confiep, y el presidente de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), Jorge Caillaux, entre otros. Todos ellos remarcaron que si los líderes mundiales en Copenhague (Dinamarca) no llegaron a ningún acuerdo, el Perú puede y debe liderar una campaña nacional que, aparte de asegurar nuestra supervivencia, pueda abrir nichos que nos dejen réditos económicos y sociales.

En esta perspectiva, no pueden postergarse más las políticas para el ingreso y promoción de combustibles limpios como el gas, lo que debe llevar a un cambio en la matriz energética y automotriz. Detrás de ello está la constatación de que los combustibles fósiles, derivados del petróleo, además de contaminantes, son lesivos para el equilibrio del ecosistema y contribuyen al calentamiento global.

Al respecto, se espera con gran expectativa que el Ministerio del Ambiente presente en febrero el plan nacional de adaptación al cambio climático, que detallará las zonas más vulnerables del país, la inversión y las acciones de mitigación y adaptación frente al fenómeno global. Un aspecto importante será el proyecto para instalar 23 rellenos sanitarios, lo que requerirá la participación activa y responsable de los alcaldes provinciales y distritales.

Evidentemente, un plan de esta envergadura requiere ingentes recursos humanos, financieros e institucionales, que exigen la participación del sector privado. Y no solo para comprometerse con una economía basada en la energía renovable, sino también para aprovechar el interesante mercado de bonos de carbono con proyectos bien sustentados que atraigan inversiones.

Todos somos afectados, de una u otra manera, por estos cambios, que no tienen visos de solución mientras no adoptemos políticas y hábitos de vida y consumo radicalmente diferentes. Es nuestra obligación preservar el ambiente y pensar en el mundo que les espera a nuestros hijos en el futuro inmediato.

Por lo mismo, deben organizarse campañas comunicacionales masivas, en las que participe el Ministerio de Educación, para que los peruanos nos involucremos activamente con un plan que implica no solo cerrar el caño, apagar la luz o desechar correctamente los residuos, sino también hacer entender este problema a la familia, al vecino, al amigo, en una larga cadena de despertar conciencias antes de que sea demasiado tarde.

ELCOMERCIO

Colombia: reeleccionismo es antidemocrático

El presidente Álvaro Uribe se ha colocado él mismo en un difícil dilema que tiene en vilo a toda una nación: mantenerse como posible candidato a una eventual re-reelección, forzando incluso el marco legal vigente, lo que constituiría un negativo precedente para la democracia.


El presidente Álvaro Uribe se ha colocado él mismo en un difícil dilema que tiene en vilo a toda una nación: mantenerse como posible candidato a una eventual re-reelección, forzando incluso el marco legal vigente, lo que constituiría un negativo precedente para la democracia.

La campaña electoral, iniciada ayer, está marcada por la incertidumbre no solo de los ciudadanos, sino también de los contrincantes y del propio partido oficialista, a la espera de dos cosas: un sí o un no de Uribe; y el pronunciamiento de la Corte Constitucional, respecto de la validez de una Ley de Referendo para consultar a los ciudadanos si apoyan una reforma en la Carta Magna que permitiría una segunda reelección inmediata.

No está en duda la capacidad de gestión de Uribe, que ha logrado reconciliar a su país con niveles aceptables de desarrollo y seguridad. Su destacada política antisubversiva, que asestó duros golpes militares a las FARC, pero sin cerrar las puertas al diálogo y la desmovilización de terroristas, le ha valido altos picos de popularidad, inusuales al final de un mandato presidencial.

Sin embargo, la pregunta es: ¿Por qué tiene que hipotecarse el futuro de un país a la suerte de un solo hombre? Esto es lo más ajeno al sistema democrático que, junto con el voto universal y la división y el equilibrio de poderes, considera la alternancia en el poder como principio capital. La democracia necesita oxigenarse y no es compatible con la idea de hombres o mujeres predestinados e insustituibles. En el extremo de ello, algunos países solo aceptan la reelección inmediata, pero solo por una vez y no de modo indefinido.

Eso es precisamente lo que diferencia la democracia de los regímenes autoritarios, dictatoriales y totalitarios, que se basan en la voluntad de un hombre o de una cúpula. Estos deciden por sí y ante sí, sin debate ni fiscalización, lo que supuestamente le conviene al país, pero finalmente terminan cegados por la ambición de poder, la intolerancia, la corrupción y hasta el crimen.

Ejemplos tenemos muchos, como Venezuela, cuyo mandatario elegido por las urnas aprovechó los instrumentos democráticos para convertir a su país en una dictadura totalmente ineficiente, a pesar de los millonarios ingresos de petrodólares.

Es más, Chávez ha contagiado la patología del atornillamiento a sus seguidores “bolivarianos” en desmedro de la oposición democrática. A propósito, uno de los mejores argumentos de Colombia para enfrentar a la dictadura chavista es la autoridad moral y las credenciales democráticas de su presidente, que no puede entrar en el sospechoso “club de los re-reeleccionistas”.

En el Perú, sin ir más lejos, en la década de los 90, hemos sufrido también duramente los embates del re-reeleccionismo, cuando el régimen fujimontesinista forjó su caída estrepitosa tras arbitrarias maniobras para acomodar el marco legal a sus designios.

En tal contexto, mientras llega el 12 de abril (última fecha para inscribir candidatos en Colombia), esperamos que el presidente Uribe reflexione y considere que el mejor legado democrático que puede dejar a su país y a la región latinoamericana es su apartamiento de la contienda electoral y su apoyo a un candidato, que seguramente él ha formado en su partido —ese es su gran reto— y contará con su respaldo.



EL COMERCIO

Increíble y vergonzosa ausencia

Connotados juristas expresaron su protesta y preocupación por la increíble y vergonzosa ausencia del Perú en el Sexto Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, realizado recientemente en España. El ex presidente de la Asociación Nacional de Magistrados del Perú, José Luis García Villena, puso el dedo en la llaga al señalar que “parecería que a las autoridades no les interesa nada la situación actual del país, teniendo en cuenta que hay algunos rebrotes terroristas en algunos lugares de nuestra geografía, muy al margen de la diabólica alianza entre el narcotráfico y el terrorismo”.
Del mismo temperamento fue el abogado constitucionalista, Sandro Balvín Sáenz, quien expresó su desazón por la inasistencia de por lo menos un representante gubernamental y de las organizaciones defensoras de los derechos humanos en el cónclave “considerando que los caviares de la política están acostumbrados a defender por lo general a terroristas y pugnan por poner en vigencia su visión en el denominado “Lugar de la Memoria”.

No hay que ser enterado para suponer cuál hubiera sido la participación de las ongs políticas, del Poder Judicial y la del cúmulo de instituciones en las que estos organismos supuestamente garantes de los derechos humanos influyen, si el congreso aludido hubiese sido, no de las víctimas del terrorismo sino de las víctimas de las fuerzas armadas y policiales. De más está suponer que hubieran abarrotado de delegaciones el foro para repetir ese discurso mendaz en contra de los custodios del orden y a favor de los terroristas y extremistas que tanto éxito mediático y pecuniario les ha significado en los últimos tiempos.

Sabemos cuál es el negocio de las ongs políticas que lucran con la supuesta defensa de los derechos humanos en el Perú. Por eso no nos sorprende que haya ignorado el evento y que su gran prensa, tan prolija para tocar el tema cuando de denigrar se trata a las fuerzas armadas y policiales, haya callado en siete idiomas. Pero sí nos sorprende el accionar de la Cancillería, más aún si como ha señalado la presidenta de la Asociación de Familiares Víctimas del Terrorismo (Afavit), Mercedes Carrasco, esta institución le envió una carta pidiéndole realizar un foro similar aquí en Lima. No la escuchó. Que escuche entonces las palabras del príncipe Felipe de Borbón que dijo, entre otras cosas, en el mencionado congreso: “Las víctimas son el referente moral para todos (…) La lucha contra la barbarie terrorista debe ir siempre acompañada de un apoyo profundo y generoso a las víctimas y sus allegados. El terrorismo es una de las más deleznables expresiones del totalitarismo, del odio y de la intolerancia. Es el mayor enemigo de la democracia y de la paz (…) Los terroristas ni vencerán ni convencerán (…) No hay posible neutralidad ni una tierra de nadie entre unos y otros; estamos con las víctimas y somos también las víctimas, o somos los verdugos (…)”.



EXPRESO

En defensa de pacientes

La propuesta del Poder Ejecutivo para crear un seguro obligatorio de salud con el propósito de proteger a los pacientes de eventuales negligencias médicas en los hospitales públicos y privados, no ha encontrado consenso entre las diferentes bancadas y el tema ha pasado a un cuarto intermedio en la Comisión Permanente del Congreso. La filosofía de la propuesta es resarcir el daño, cuando éste se produzca, y, además, pagar una indemnización a los pacientes sujetos de una negligencia médica. Es importante considerar que se trata de dos cosas distintas. El resarcimiento implica corregir el yerro del acto médico- por ejemplo el olvido de una gasa en una intervención quirúrgica, con otra intervención o procedimiento. La reparación consiste en pagar una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados al paciente y que la negligencia provocó.

En la actualidad, un paciente con quien se haya cometido una negligencia no tiene otra vía que la judicial para hacer valer su derecho a una justa reparación. Esta, sin embargo, resulta onerosa, larga e improductiva. Un promedio de siete años demoran las causas de negligencias médicas para resolverse, ocasionando al demandante innumerables gastos que al final, dada una sentencia favorable en el mejor de los casos, no se compensan pues es frecuente que el demandado no pueda pagar lo estipulado. En suma daño tras daño, en una espiral inconcebible que nos coloca a la zaga del mundo en cuanto a defensa de los legítimos derechos de los usuarios de los servicios de salud, sean estos privados o públicos, particulares o institucionales.

Frente a esta dramática necesidad puesta en evidencia una vez más por incalificables negligencias producidas en las últimas semanas, es que surge la propuesta del Ejecutivo que no hace otras cosa que buscar el principio de equidad al momento de establecer las responsabilidades de una impericia médica. En nombre de esa equidad es que llama la atención la denuncia del Premier acerca de la existencia de lobbies, especialmente del gremio médico, que impiden que se aborde esta problemática. Recordemos que no es la primera vez que un proyecto de esta naturaleza llega al Congreso y se paraliza. Es hora, pues, de tomar al toro por las astas y resolver el dilema con una óptica de justicia y de modernidad tal como lo han hecho muchos países.

Exhortamos al Legislativo a escuchar una legítima y varias veces postergada demanda ciudadana y favorecer un consenso que permita que los pacientes cuenten a la brevedad con una herramienta sencilla y expeditiva para ser resarcidos e indemnizados por las negligencias médicas que pudieran sufrir. Y exhortamos, finalmente, a los gremios médicos y a todos los médicos en general a entender que están al servicio de la salud y de sus pacientes por lo que deben necesaria y responsablemente asumir las consecuencias de sus actos profesionales.


EXPRESO

Collique: se hizo justicia

Como lo resaltó la portada de EXPRESO –abanderado de la batalla por anular la venta de Collique– lo que mal anda mal acaba. Y mal, muy mal empezó esa cuestionada venta de los terrenos en donde está ubicada la Escuela de Aviación Civil y el aeródromo de Lima. Por ello –y considerando que el 11 de mayo de 2009 el Tribunal Constitucional declaró fundada la demanda de amparo interpuesta por el Consorcio DH Mont, en contra de la ProInversión por retirarlo del proceso de licitación de dicho proyecto en el 2007 y ordenó anular todos los actos que le siguieron; y que en base a ese fallo, el Ministerio de Vivienda y Construcción autorizó al Fondo MiVivienda a resolver los contratos suscritos con el Consorcio Collique ganador de la buena pro– el consejo directivo de ProInversión decidió cancelar el proceso y dejar, consecuentemente, anulada la adjudicación. Algo más y muy importante: ProInversión canceló la venta luego de revisar un informe técnico legal encargado a su departamento especializado, el cual confirmaba las irregularidades denunciadas desde un primer momento por EXPRESO y que echan abajo todo el proceso, además de que –como señala el mismo informe– podrían acarrear en el futuro graves perjuicios a los intereses del Estado.

EXPRESO desde el momento en que el gobierno anunció su intención de vender Collique señaló que no se podía disponer libremente de terrenos que fueron donados para un fin específico, con el agravante de que esa donación fue producto de una convocatoria cívica y popular. Por ello había que ser consecuentes y respetar la voluntad de quienes donaron los terrenos de Collique, porque –tal como lo precisó el congresista García Belaunde– esta situación le iba a traer tarde o temprano daños al Estado porque cualquiera de los muchos peruanos que participaron de la donación y los afectados por el despojo, podían enjuiciar (como lo han hecho) al Estado y obligarlo a que les pague los daños y perjuicios.

ProInversión ha hecho lo único que podía hacer recogiendo un clamor institucional, político y ciudadano. Sin embargo la situación se complica porque el gobierno ha decidido convocar a una nueva licitación que, desconocerá como la anulada, la voluntad de los donantes históricos.

Se ha hecho justicia dejando una lección: no se pueden violentar las cosas en un Estado de Derecho ni tampoco desconocer la voluntad de los ciudadanos. Queda, por cierto, estar expectantes ante el desarrollo de una nueva convocatoria y, concurrentemente, reconstruir la aviación civil en el Perú en el marco de una moderna política de defensa nacional que sea asumida como una política de Estado A esa tarea, están convocados todos los que lucharon por Collique e impidieron su venta, pero también aquellos que no lo hicieron y ahora se encuentran invitados a hacerlo por el progreso del Perú en todos los campos.


EXPRESO

No a Insulza

Por cuatro motivos el Perú debe votar en contra de la reelección del político chileno José Miguel Insulza, quien pretende ser reelegido como secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA). Primero, porque su gestión al frente del organismo ha sido, como su apellido, insulsa. Segundo, porque la OEA necesita con urgencia un cambio radical que la ponga a la altura de los acontecimientos y las necesidades del momento en la región. Tercero, porque su reelección es estratégica para la consolidación de la política exterior chilena planteada siempre en contra del Perú. Y cuarta, porque Insulza representa asimismo el voto antidemocrático y anti estado de derecho que enarbolan Hugo Chávez y sus satélites, incluidos los países caribeños, que numéricamente suman votos en ese ente regional a la par que naciones como Perú, Brasil, México o Estados Unidos de Norteamérica.


La OEA ha perdido mucha influencia política en los últimos tiempos y ello se debe, en gran medida, a la mala actuación de Insulza, consecuente con su visión socialista del statu quo regional. Su falta de firmeza ante los arrestos antidemocráticos de los países afines a su posición ideológica, así como su pasividad para promover las necesarias reformas que la OEA requiere, le han restado credibilidad al organismo cuando las miradas de las naciones se dirigían a él buscando un liderazgo.

Si la OEA no cambia, está destinada a seguir languideciendo. Pero el cambio exige de una personalidad vigorosa, no comprometida políticamente, y sin intereses particulares de país, como los tiene Insulza. Esa personalidad debe convocar y no disgregar, para lo cual precisa tener ascendiente en todos los sectores y países. Sólo con ese ascendiente será posible reconstruir la confianza perdida en la OEA y llamar a sus integrantes a un esfuerzo plural entusiasta para revitalizarla.

Chile ha concebido siempre su política exterior bajo una mirada estratégica que le permita avizorar mayor presencia e influencia regional desde todo punto de vista, incluyendo por supuesto el militar. De allí que desde hace décadas desarrolle una evidente carrera armamentista, justamente para sostener esa visión hegemónica y expansionista, génesis de su idiosincrasia como nación. Colocar a sus diplomáticos y políticos en puestos claves internacionales es parte de esa política.

Las tensiones con Chile han cedido, y en buena hora. El futuro presidente, Salvador Piñera, viene dando gestos que hay que responder de la misma manera y con igual talante. Lo cortés nunca quita lo valiente. Pero las relaciones entre Estados implican un balance permanente de los intereses que están en juego: cómo se mueven y cómo se defienden. En consecuencia al Perú, como nación integrante de la OEA, como país democrático en trance de crecimiento, y como vecino de una nación con la que aún falta cicatrizar muchas heridas, no le conviene la reelección de Insulza. Por ello Torre Tagle debe aconsejar el voto en contra de nuestro delegado diplomático. Dicho sea de paso, el presidente Alan García, máximo conductor político del Perú, podría además recoger uno de los fundamentos antireeleccionistas respecto a Insulza –el desembozado armamentismo de Chile– y hacerlo tangible en la próxima asamblea de la OEA que se llevará a cabo en Lima.


EXPRESO

Veedor descalificado

Pese a que altos dirigentes del Partido Aprista y de Unidad Nacional solicitaron la inmediata cancelación de la ONG Instituto de Defensa Legal (IDL) de su calidad de veedora del trabajo que lleva a cabo la Comisión Seleccionadora de los Candidatos al Tribunal Constitucional –debido a que este organismo no gubernamental representa a intereses ajenos, tiene intereses creados en la administración de justicia y además su participación es innecesaria–, la Comisión Permanente del Congreso decidió –por estrecha mayoría– que la ONG IDL permanezca como veedora en ese grupo de trabajo. Votaron a favor de la medida los nacionalistas Víctor Mayorga y Fredy Otárola; José Vega (UPP) y Raúl Castro (PPC). En contra lo hicieron los apristas Humberto Falla y Wilder Calderón y el fujimorista Rolando Sousa.

Contundentes, al respecto, fueron las declaraciones de Mercedes Cabanillas, quien advirtió que la participación de la ONG IDL en el proceso seleccionador aludido podría prestarse a suspicacias, porque habría conflicto de intereses dado que dicta cursos de capacitación a magistrados, y también mantiene poderosa influencia en la judicatura. Además, Cabanillas se refirió a la falta de representatividad de una ONG, sugiriendo que los convocados sean las universidades o colegios profesionales para esta veeduría.

En el mismo sentido se expresó el congresista de Unidad Nacional, Javier Bedoya, quien señaló que el Congreso no debe abdicar de su autoridad, dándole injerencia a la ONG IDL, para que expida algo así como certificados de buena conducta a los magistrados. El legislador fue enfático en descalificar a la ONG IDL, porque constantemente busca influir en las instancias judiciales y auspicia denuncias a militares y policías que combaten el terrorismo.

El Congreso es depositario de la voluntad popular. En ese carácter, y de acuerdo a sus atribuciones, procederá a nombrar a los magistrados del Tribunal de Garantías Constitucionales previa selección de los candidatos, a cargo de una comisión ad hoc. Para esa tarea, este poder del Estado no requiere de veedores. Pero, si fuera el caso, no es el de la ONG IDL, aunque la comisión haya ratificado su permanencia. La veeduría de hecho la ejercen la ciudadanía y los medios de comunicación que no tienen intereses creados en el asunto.

Las organizaciones no gubernamentales son bienvenidas en todas las áreas del quehacer social, educativo, de salud y comunitario, donde prestan un apoyo que es menester resaltar que es reconocido por todo el país. Pero, como en el caso de la ONG IDL, cuando tienen una finalidad política específica y son dirigidas por intereses políticos, su labor se distorsiona y constituye una abierta, inconveniente injerencia en la labor de las instituciones competentes del Estado.

Reprobamos, pues, la decisión adoptada por la Comisión Seleccionadora de los Candidatos al Tribunal Constitucional, y exhortamos a las bancadas parlamentarias a llevar el asunto al Pleno del Congreso, para que –argumentos legales, técnicos y políticos en mano–, proceda a anular esta veeduría foránea e interesada, que debería declinar el encargo por el solo hecho de no ser un organismo que represente a la opinión pública.


EXPRESO

Textos claros y bien escritos

No es justo que una acción vasta e intensa como la desarrollada en el sector Educación, especialmente en el tema de la capacitación docente y en la solidez de la llamada malla curricular para colegios y escuelas, se vea empañada por una denuncia sobre serios errores ortográficos en los textos del módulo de comprensión lectora de educación secundaria, hecha en la Comisión de Educación del Congreso.

Saludable la inmediata reacción del Ministerio de Educación de crear una Comisión Técnica Pedagógica para investigar e identificar a los responsables de dichos errores en tiempo perentorio. Saludable también que el jefe del Estado haya considerado el hecho como “una falta administrativa de gran calibre”, así como el anuncio de que a continuación de los resultados de la investigación se tomarán las acciones correspondientes y se procederá a aplicar las sanciones administrativas, civiles y penales a que hubiere lugar.

El proceso de formación y preparación docente, así como el de la preparación de los manuales y textos educativos que la acompañan, es complejo pero preciso y requiere un permanente control de calidad que involucra a todo el personal especializado, técnico, estilístico y gráfico. En ese trabajo, teórico pero también de hormiga, todos deben poner el mismo empeño, cuidando de que el producto final –el libro o manual– no sólo no tenga ningún error sino que alcance los más altos estándares de calidad documental y gráfica. La educación pública debe ser referente, es decir, a la gran mayoría, a los sectores pobres se les debe entregar las mejores herramientas pedagógicas.

Que esta denuncia sirva, pues, para hacer correctivos en el proceso de elaboración de los textos a cargo del Ministerio de Educación y también para tomar conciencia de lo importante que es el control de calidad en este trabajo. Lo público debe ser lo mejor, ésa es la premisa de la que debemos partir para que el accionar del Estado cumpla su cometido en un país en donde es costumbre que lo público sea malo. Cambiar ese paradigma es tarea de un Estado moderno y promotor y todo lo que a ello apunte debe ser relevado, así como todo lo que se le oponga denunciado y neutralizado.

La reforma de la educación peruana va por buen camino. Docentes y educandos lo pueden testificar. Se ha elevado la capacidad del sistema, reforzado los niveles de participación y mejorado la calidad de los profesores en todo el país merced a un trabajo de selección y estímulo adecuado. Los manuales y textos de enseñanza y acompañamiento también se han perfeccionado y, lo que es más importante, masificado en una campaña de divulgación nacional que merece encomio. Por ello es tan urgente y necesario que se resuelva la denuncia planteada en la Comisión de Educación del Congreso a la brevedad y con todas las explicaciones y sanciones del caso.

EXPRESO

Salvemos al Cusco

La exhortación podría parecer dramática y exagerada pero no lo es. Es que no hemos mirado dentro de nuestra propia tierra con ojos de ver y de ellos todos somos responsables, empezando, como es lógico, por el Estado. Cusco se encuentra no sólo anegado sino asfixiado por la parálisis total de su economía y el daño físico de su infraestructura. Miles de cusqueños lo han perdido todo como la propia ciudad sus sistemas de alcantarillado, al tiempo que ha colapsado la microeconomía agrícola –sustento del 95 por ciento de los cusqueños rurales– y se ha afectado gravemente la industria turística, fundamento de los ingresos financieros no sólo de la región y del propio Estado peruano sino fuente de empleo del 95 por ciento de los cusqueños citadinos.

Dos son los factores que están incidiendo en la pobre respuesta que el Estado ha podido dar ante la desgracia. Por un lado, la falta de reflejos del gobierno central y su incapacidad de articular la acción multisectorial indispensable en estos casos. Por el otro, la incapacidad del propio gobierno regional de responder a la emergencia y, antes, de trabajar conjuntamente con el nivel local en la prevención. Aquí es donde descubrimos en forma dramática el lado oscuro de esa gran reforma que es la descentralización. Necesaria y justa, ésta no ha logrado aún resolver ni desarrollarse de manera homogénea. El sólo hecho, por ejemplo, de que en algunos sectores como Salud y Educación esté mucho más avanzada que en otros, demuestra que el proceso es, de suyo, complejo. Esta problemática determina que las competencias transferidas no han podido desarrollarse adecuadamente por falta de capacitación. En otros casos, la ausencia de esas transferencias complica la situación y paraliza una apropiada respuesta.

El resultado: el gobierno central transfiere recursos pero no tiene la autoridad para ejercer un control en razón de la autonomía de cada gobierno regional. Fondos entregados para prevención son usados en otras cosas. Al final, mientras las poblaciones sufren los embates de las emergencias sin hacerles frente como debería, el gobierno nacional y los regionales y locales se echan mutuamente la culpa de la inacción. Por ello es que cuando el nivel central y los regionales y locales encuentran puntos de confluencia e interactúan apropiadamente, se aprecian de inmediato los efectos positivos de dicha coordinación.

Resolver este tema aún pendiente es cosa nuestra pero salvar al Cusco de las consecuencias de la catástrofe no lo es por la magnitud de los daños ocasionados. Es por ello que urge que la comunidad internacional apoye nuestros esfuerzos internos para que el Cusco renazca. Sin esa ayuda, es improbable que nuestra ciudad imperial y tesoro turístico vuelvan a ser lo que fueron hasta hace apenas tres semanas. Esa ayuda, sin embargo, no podría llegar si no es convocada por un liderazgo claro como el que sólo puede ejercer el presidente Alan García. Presidente, tiene usted la palabra.

EXPRESO

El tren eléctrico

Para los habitantes de Lima, desde hace tres décadas que el paisaje de las columnas de un tren eléctrico que nunca estuvo a su servicio como se les prometió más de una vez con bombos y platillos, es frustrante y desolador. Tanto dinero muerto cuando las necesidades del transporte urbano de Lima son, igualmente desde hace décadas, inmensas e insatisfechas.

Por ello tenemos derecho a ser escépticos cuando el presidente Alan García anuncia que en breve se iniciarán los trabajos de nuestro famoso tren. Ya no sobre el inicio de las obras, sino sobre su continuidad, de tal manera que en un plazo relativamente corto, Lima pueda contar con sus servicios para así aliviar en parte la crítica situación del transporte metropolitano.

Con el tren eléctrico en marcha y con el Metropolitano que lleva adelante la Municipalidad de Lima, podremos articular al cabo de un año, una alternativa viable que permita que los residentes en nuestra ciudad capital puedan trasladarse entre los cuatro puntos cardinales de Lima sin sufrir el vía crucis diario al que se ven sometidos en la actualidad.

La inversión realizada en el tren ha sido cuantiosa, por lo que terminar esa obra a la brevedad es un imperativo de sentido común. De otro lado, mientras las congestiones de tránsito agobian a la ciudad especialmente en las llamadas horas punta, tenemos una gran cantidad de dinero invertida en una obra que inexplicablemente aún no concluye. Por eso, es importante que la decisión tomada por el Ejecutivo no conozca trabas y que el tren eléctrico esté operando a la brevedad.

De otro lado, es clave que se atiendan en primer lugar las rutas con mayor afluencia de público y, dentro de ellas, las que faciliten la interconexión con otras que lleven o acerquen a los limeños a sus lugares más frecuentes de destino. Y además sin incurrir en experimentos o pilotos que, para el caso, son francamente extemporáneos. Lima requiere más vehículos de transporte masivo con urgencia y en ese sentido el gobierno hace bien en retomar esa vieja alternativa.

Ahora bien, dado que el tren eléctrico y el Metropolitano están próximos a entrar en funcionamiento, urge exhortar a la población a cuidar las unidades como una muestra de civismo y de respeto, además de que con cualquier deterioro el más afectado resulta siendo el usuario. Aquí la colectividad entera tendrá una oportunidad de practicar un valor social. Familias, comunidades, gremios, asociaciones de transportistas y usuarios están obligados a promover, a propósito de esto, una conducta de real solidaridad.

Que las obras del tren eléctrico cumplan sus plazos previstos y anunciados. Que la población esté expectante y vigilante. Y que el gobierno y el municipio tengan, con este motivo, un estímulo y un alerta para seguir encarando como corresponde el crítico e irresuelto problema del transporte urbano de Lima.


EXPRESO

Por qué no habla este 'mudito'

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Luis Castañeda tiene que explicar sus chicharrones.

Aun año de la elección, Luis Castañeda sigue encabezando la competencia presidencial, según Ipsos-Apoyo (22% frente a 21% de Keiko Fujimori), lo cual constituye un liderazgo precario pero no por ello menos importante, que debiera obligarlo a dejar su ‘mudez’ estratégica y a someterse a entrevistas que realmente lo fuercen a dar explicaciones indispensables en una democracia.
Por ejemplo, en dos aspectos que constituyen señales muy preocupantes por parte de alguien que aspira a ampliar su ámbito de influencia desde el municipio de Lima Metropolitana hasta toda la nación desde el Palacio de Gobierno.

Uno es el manejo muy poco transparente de alguien que, con el biombo del ‘mudito’, se ha establecido a sí mismo un barniz para, sencillamente, mirar al techo silbando con cara de ya saben qué, cada vez que se revela un nuevo escándalo.

Como, por ejemplo, el generado por el muy sospechoso pago de S/.36 millones que la municipalidad le adeudaba a Relima y que, gracias a un cambio de decisiones en la entidad que dirige Castañeda, permitió que la firma Comunicore se embolsicara S/.14.6 millones. La sospecha se acrecienta cuando se encuentra que esta compañía tiene todos los indicios de las empresas que se crean y liquidan sobre la marcha, usando testaferros, con el fin de cometer un tremendo chicharrón.

Las explicaciones ofrecidas por sus abogados resultan absolutamente insuficientes para lo que constituye una sospecha muy grande de enriquecimiento ilícito de alguien que, se podría suponer, es cercano a los que, en el municipio, tomaron las decisiones que lo beneficiaron.

El otro escándalo que el alcalde Castañeda no puede dejar de explicar es la arbitrariedad que viene sucediendo en Barranco, donde el paso del corredor segregado de alta capacidad (a) ‘el Metropolitano’ ha destrozado el distrito, malogrando la calidad de vida de sus ciudadanos y perjudicando el valor de sus propiedades por una obra que se inició sin cumplir los requisitos ambientales básicos nacionales ni del Banco Mundial.

Pero peor que eso ha sido la actitud déspota de Castañeda de no atender y ni siquiera oír a los ciudadanos de Barranco ni a su alcalde por un reclamo que es legítimo y que no puede tener a la indiferencia como respuesta.

Ahora que está de candidato, es indispensable poner a hablar un poquito al ‘mudito’ sobre la transparencia de sus cuentas o la arbitrariedad de sus decisiones, no vaya a ser que acabe instalado en Palacio creyendo que también puede manejara así el país, con actitudes sospechosas y poco democráticas.


LA REPUBLICA

El sistema jodicial

Lo bueno y lo malo de la jalada de Avelino Guillén.

Por: Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

El anuncio de la renuncia de Avelino Guillén al Ministerio Público, luego de que el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) lo jalara en el examen de elección de fiscales supremos, es una mala noticia pues impediría seguir contando con el profesional honesto y eficaz que el país conoció en el juicio a Alberto Fujimori.

La arbitrariedad cometida contra él es emblemática por la sencilla razón de que todo el país pudo verlo en acción durante dicho proceso, lo cual permitió compensar la pasividad en mi opinión sospechosa del otro fiscal apristón. Se podría, incluso, discrepar de Guillén, pero no tildarlo de incapaz, salvo que la calificación venga de un fujimorista rabioso en busca de venganza política, que es lo que sospecho ocurre por la conformación actual del CNM en la que coincide el aprofujimorismo.

Un problema de la justicia peruana en su conjunto es que esta es infiltrada desde la designación misma de las personas que se encargan de administrarla. Así como han jalado a Guillén, desaprobaron a la abogada Carolina Lizárraga –también de trayectoria honesta y eficiente como jueza– cuando pretendió regresar a la magistratura. Y lo mismo ha sucedido con Víctor Cubas Villanueva en su postulación a fiscal supremo.

En este contexto, es imposible dejar de notar quiénes sí avanzan rutilantemente en los exámenes. Por ejemplo, Ángel Romero, quien –junto con el actual presidente de la Corte Superior de Lima, César Vega Vega– ha protagonizado más de un disloque judicial –como abogado o juez– y que acaba de sacarse una notaza sorprendente en su postulación a la Suprema.

¿Es Romero el candidato de Palacio de Gobierno para lograr una silla en la Corte Suprema? Ambos, Romero y Vega Vega, tienen una conocida vinculación con el Apra. Lamentablemente, esto coincide con los indicios de la creciente influencia aprista en un cada vez más desprestigiado Tribunal Constitucional.

El know-how de estas movidas es conocido. El control aprista del Poder Judicial hasta los ochentas fue reemplazado por el fujimontesinismo con el autogolpe del 5 de abril de 1992, y ahora el Apra estaría contraatacando, pero en una lucha intensa con un fujimorismo que aún posee influencia como se constata en la jalada de Guillén, aunque en este caso se le ha visto el fustán a una nueva coincidencia aprofujimorista.

Por ello, siendo una mala noticia, la renuncia del fiscal Guillén también podría ser buena porque, por su prestigio y notoriedad, puede contribuir a que el país tenga más evidencia de que el sistema judicial peruano, con valiosas excepciones, que sin duda hay, está podrido porque lo maneja una mafia que no solo pacta con el poder político de turno sino que ya posee su propia fuerza y dinámica delictiva que, con frecuencia, le permiten negociar de igual a igual con este.



LA REPUBLICA

Caldo de choros

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

La realidad vergonzosa del sistema judicial peruano.

Me ratifico en lo sostenido ayer en esta columna: todas las señales de podredumbre que siguen emergiendo de las principales entidades que conforman la administración judicial en el Perú constituyen, en conjunto, una buena noticia pues, al menos, ayudarán a incrementar la indignación ciudadana por el hecho de contar con una justicia que es una verdadera vergüenza.

Anteayer no más, se conoció que el juez Raúl Rosales dio un volatín triple para retroceder en su decisión –que ya era extraña– de incorporar a Javier Ríos Castillo –el ‘ampayado’ en la sala privada del restaurante Fiesta con el factótum aprista Agustín Mantilla– como miembro del Tribunal Constitucional.

La sorpresa sería mayor cuando, ayer, la revista Caretas publicó la fotografía del mismo juez Rosales apuntándole con una pistola al reportero gráfico Carlos Saavedra, mostrándolo como, sin duda, un magistrado de armas tomar.

El mismo día, el diario El Comercio denunció que un miembro del Consejo Nacional de la Magistratura, el licenciado en enfermería Javier Anaya, quiso coimear a Tomás Gálvez para favorecerlo en el concurso para nuevos fiscales supremos.

Historias como las de ayer del pistolero y el cutrero, o la de anteayer de la jalada a Avelino Guillén, son pan de cada día en el sistema judicial peruano que indignan pero que no debieran sorprender a nadie, menos a una opinión pública cuya desconfianza en la justicia es de tres de cada cuatro ciudadanos.

En la justicia peruana hay mujeres y hombres íntegros, honestos, capaces y valiosos. Tengo la suerte de conocer a algunos de ellos, y sé de su esfuerzo en condiciones que no suelen ser favorables. Pero sé, también, de su profunda indignación por tener que compartir el oficio con mucha gente deleznable que Al Capone no los habría contratado por temor a que lo estafen y que se venden por menos de un plato de lentejas o, como se vio no hace mucho, una bolsa de chifles y unos pocos dólares.

Es grave la constatación para ellos, y para el país en su conjunto, incluyendo a los empresarios honestos que deben ver –con pavor– que la justicia en el Perú se parece a una subasta al mejor postor, que las personas que debieran sancionar los delitos y combatir la corrupción actúan como si su guía espiritual fuera don Corleone o Vladimiro Montesinos. Hay, sin duda, gente honesta en la justicia peruana, pero su problema –y vergüenza– es que deben aprender a nadar contra la corriente y a sortear las olas de un inmenso caldo de choros.

El problema de fondo es que los que debieran ser los principales impulsadores de una verdadera reforma judicial –como muchos políticos– no lo hacen porque el sistema actual les conviene, y porque siempre andan buscando cómo raspar el concolón de la olla.



LA REPUBLICA

Prohibido prohibir

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Canales y encuestadoras en la mira de Alan García.

El régimen de Alan García respeta las reglas generales del sistema democrático pero, con frecuencia, sobrepasa las mismas hasta donde se lo permiten, con ánimo de maniobra y estilo parecido al del futbolista que juega cochino o al del boxeador que pega golpes bajos.

Al gobierno no se lo puede comparar con autocracias como el fujimontesinismo o el cada vez más extravagante Hugo Chávez, pero sí a los que cuidan la apariencia aunque juegan sucio. Por ejemplo, Álvaro Uribe, quien extrema las cosas para reelegirse o presiona a propietarios de medios con negocios y caramelitos que le aseguren eso que llaman ‘buena prensa’.

El gobierno de García no cierra medios, ni soborna a jueces y fiscales, ni compra broadcasters, congresistas o generales, pero sí usa una combinación de zanahoria con garrote para ‘persuadir’, o presionar si es necesario, con el fin de conseguir adhesiones o asegurar el control de instituciones que son claves para sus intereses mediante la designación en ellas de apristas, apristones o gente con vocación palaciega o de felpudo.

Dos ejemplos recientes van esa dirección. Uno es el ronroneo y la movidas judiciales y de otra índole alrededor de los canales de televisión. Desde, hace unos meses, con Panamericana por su deuda tributaria, hasta, más recientemente, con América TV luego del indulto insólito que García le otorgó a José Enrique Crousillat y ambos deslizaron la especie del eventual regreso del broadcaster del ‘Doc’, algo que carece de asidero legal pero cuyo rumor se lanza para asegurar una ‘buena prensa’.

El otro ejemplo –igualmente absurdo pero no por ello menos peligroso– busca que las encuestadoras ‘traten’ mejor a García, su gobierno y sus candidatos –para crear la sensación de que sí pueden ganar–, a través del chantaje artero que empezó con la tontería de la encuesta ‘RIP’ (red informática del PAP) de 27 mil, donde los apristas quedan bien parados y el gobierno como una maravilla, y que ahora ha aterrizado en el proyecto de ley 3781 que busca que los partidos políticos y los candidatos tengan ‘veedores’ en las encuestadoras.

Este proyecto no tiene sentido, su aplicación sería imposible y es inconstitucional por establecer una suerte de censura a las encuestadoras, además de constituir un potencial atentado contra la libertad de expresión que, de aprobarse, va a querer avanzar hasta la instalación de veedores en las redacciones de los medios. Este mamarracho antidemocrático no debe pasar.

Quizá García solo quiere amenazar para que canales y encuestadoras digan –con más frecuencia que ahora– que él es el mejor. Pero caer en su juego sería un error garrafal pues su gobierno empuja hasta donde lo dejan. En lugar de asustarse, echarse o acomodarse, como algunos se insinúan, se deben defender principios y valores pero los de verdad, no los del pasaje Acuña.



LA REPUBLICA

La estrategia leninista de Lourdes Flores

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Pretende dar un paso atrás para poder dar dos adelante.

Con una estrategia inspirada en Vladimir Ilich Lenin, Lourdes Flores dio un paso atrás al postergar su aspiración presidencial y lanzarse a la alcaldía de Lima con el objetivo de que su candidatura sea una batalla de la decencia contra la corrupción. ¿Le interesa esa lucha al elector y cree este que la presidenta del PPC la puede liderar?

Con lemas como “la decencia barrerá a la corrupción”, “contra el lado oscuro de la política”, “no al pragmatismo amoral” y “no al roba pero hace obra”, junto con –uniformada de verde pepecista– la declaración de lealtad al PPC, Flores lanzó su candidatura y varios jabs a su competidor principal: Alex Kouri.

Este, como sin duda será recordado durante los meses siguientes, dejó el PPC para vincularse con Vladimiro Montesinos, de lo cual existe el registro de varios videos bastante rochosos. Tiene, además, el chicharrón del peaje de la Av. Faucett.

Flores tiene varios obstáculos. Primero, una imagen asociada a lo político y no a lo municipal, terreno donde Kouri le saca ventaja. Además, debe demostrar que conoce y que realmente le excitan los problemas urbanos que preocupan al elector.

El segundo obstáculo es el equipo que la rodeará en la campaña. Si es el club de propietarios de piscinas que en el 2006 ahogó su candidatura, el crucero 2010 también naufragará.

Tercero, los apoyos políticos. Ya tiene el de Alejandro Toledo, pero el de Luis Castañeda está por verse pues su prioridad es su candidatura presidencial y podría no querer arriesgarla asociándose a alguien que podría perder unos meses antes. Además, él está comprometido con Alan García y –me parece– el candidato municipal de Palacio es, hasta ahora, Alex Kouri.

Cuarto, si la batalla de Flores es contra la corrupción, habrá que ver cómo anda la cosa por casa. Es obvio que Kouri hurgará en el PPC y que podría encontrar varias perlitas que obligarán a deslindes que ojalá Flores esté en voluntad de realizar.

Last but not least: ¿le interesa realmente al elector la lucha contra la corrupción o castigar políticamente a candidatos que hayan estado vinculados a corruptos como Montesinos? Ojo que Kouri ha sido elegido tres veces alcalde y una vez presidente regional en el Callao, y no puede concluirse que los chalacos sean más tolerantes a la corrupción que los limeños.

Lourdes Flores ha tomado una decisión riesgosa pero valiente. Si pierde, le costará mucho –a ella y al PPC– recuperarse en el futuro. Pero si gana la alcaldía de Lima, y lo hace bien, habrá sido un paso atrás para dar dos adelante en el 2016 cuando competiría por la Presidencia, otra vez, con Alan García, en lo que sería la gran revancha de su vida y, quizá, la gran batalla de la decencia contra la corrupción.


LA REPUBLICA

¿Ver para creer? ¿O creer para no crear?

¿Ver para creer?
Por Mirko Lauer

Photoshop 20 años

Se conmemoran 20 años de Photoshop, marca registrada que ya es un sinónimo de modificación digital de imágenes, como en el uso de fotochopear en castellano. El programa ciertamente no inventó el trucado de fotografías, pero lo aceleró hasta volverlo la actividad cotidiana de pasar las verdades visuales por la moledora digital.

Desde hace más de un siglo la foto trucada es el pan de cada día de la política y el periodismo. El ejemplo clásico son los jerarcas eliminados de la foto oficial de los politburós con una brocha de aire. Hoy ese tipo de superchería se da a todo nivel, al grado de que no sabemos realmente qué es lo que estamos mirando.

Las trampas siguen siendo detectables, pero Photoshop ha permitido que la capacidad de modificar una foto haya avanzado bastante más rápido que la capacidad de detectar la manipulación. Así, la verdad de una foto en el periodismo se ha vuelto un asunto de fe: confiamos en quien publica, mucho más que en el acto fotográfico mismo.

Si vamos más adentro, antes de la era digital había el mito de que se podía entrar a una foto a encontrar una verdad oculta, como en la película “Blow up” de Michellangelo Antonioni (1966) desde un cuento de Julio Cortázar. Hoy la imagen no revela nada en sí misma: es el archivo digital el que puede contener algún secreto.

Sin embargo Mario Montalbetti plantea que el gesto decisivo de Photoshop no es tanto que uno “ya no puede confiar en la fotografía como reproducción veraz del mundo exterior” (el estructuralismo ya había hecho colapsar la distinción entre mundo interior/exterior hacía medio siglo).

Sostiene que es un arma más del conjunto de medidas dictadas por Silicon Valley (Microsoft, Adobe, etc.) para regular y predecir la creatividad individual. Photoshop es parte del abanico de “recursos creativos” (los otros son PowerPoint, InDesign, Word, etc.), dice, que no hacen sino homologar los recursos creativos imaginables y volverlos estériles e inofensivos.

Montalbetti probablemente está apuntando a un mundo donde cada vez más el instrumento fotográfico (incluso artístico) por excelencia es el teléfono celular que hace de cámara digital al paso: toda la realidad pasa a ser una foto que simplemente todavía no ha sido tomada, o capturada, como también se dice. Glosando a Walter Benjamin: la reproducción técnica misma se ha vuelto la verdadera obra de arte, en el sentido de que la ha sustituido.

Así, todas las imágenes que han pasado por Photoshop en estos 20 años pueden ser consideradas, en la visión de Montalbetti, expropiaciones de la creatividad de cada usuario. Pero para que eso haya sucedido, en algún punto ha tenido que suceder algo dramático con nuestra visión de la verdad visual.

LA REPUBLICA

Detrás del bono

Por Humberto Campodónico

El bono de 1,000 soles para las FFAA y policiales y el aumento de 100 soles en dos tramos son una clara evidencia del retroceso del gobierno, si bien esta “solución” no resuelve para nada el problema.

Un primer tema es que el gobierno no quiere poner en marcha ningún plan de reforma del Estado, en general, ni de las FFAA y policiales, en particular, si bien esos planes existen desde hace buen tiempo.

Hemos recordado varias veces todos los estudios realizados en la PCM en el 2004 y el 2005 (muchos de ellos financiados con un préstamo del BID de US$ 30 millones a la PCM que, finalmente, solo quedó en jugosas consultorías). Pero la reforma no comenzó y ahora todo está en fojas cero. Solo está “Servir” para capacitar a una treintena de gerentes. Por eso estamos en el sótano de la Región en el ranking del servicio civil, como bien lo ha demostrado el BID en reciente estudio (Cristal de Mira, 07/08/09).

Lo mismo sucede con las FFAA y policiales. Bajo Toledo, inicialmente, hubo un impulso a la reforma. Pero luego se paró. Esto es, entonces, lo que han cosechado. En esa línea se inscribe la comisión formada por García para que “estudie el tema” y le pase las recomendaciones al… próximo gobierno.

Un segundo tema: casi toda la crítica de los neoliberales –que va a ser amplificada en los medios de comunicación afines, o sea, un montón– va a decir que “se ha abierto la puerta a los reclamos de todos los sectores”, que ya comienza la “farra fiscal” y que “no hay dinero” para atender los reclamos. En este caso, eso no es cierto porque se “desviste un santo para vestir a otro”: “Alan García señaló que para pagar el bono hemos dejado de lado las inversiones que se tenían previstas, como construcción de comisarías y adquisición de mobiliarios” (21/02/2010).

Pero nunca se aborda el tema del presupuesto por el lado del aumento de los ingresos tributarios (que están entre los más bajos de América Latina) para así financiar el gasto de manera sostenible. Lo digo otra vez, aumentando los ingresos, palabra tabú para el MEF (dicho sea de paso, ¿dónde está la ministra Aráoz?). Por ejemplo, se puede poner un plazo para disminuir la evasión del impuesto a la renta de las empresas que, según Luis Alberto Arias, ex jefe de la Sunat, llega al 5.2% del PBI (Evasión tributaria en el Perú, Cristal de Mira, 24/10/09). Si se logra aumentar 0.5% del PBI se dispondría de S/. 1,800 millones al año. ¿Entonces?
También se podría eliminar la exoneración al pago del IGV que tienen los seguros de vida (para sectores de ingresos altos, fundamentalmente, que sí pueden pagarlo) lo que, según el Marco Macroeconómico del MEF 2010-2012 (página 123), asciende a S/. 252 millones. Esto se puede hacer de inmediato.

También se puede plantear un impuesto extraordinario a las empresas mineras y petroleras, que en los últimos años tuvieron utilidades superiores a los US$ 20,000 millones (Cristal de Mira, 23/11/09). Además, este gobierno permitió que se venda Petro-Tech en el extranjero (la compró la estatal colombiana ECOPETROL) por US$ 900 millones, lo que nos privó de ingresos por US$ 270 millones. Lo mismo sucede con Antamina, empresa que va a reinvertir con nuestros impuestos, lo que nos cuesta, también, US$ 270 millones.

Por tanto, sí se pueden aumentar los ingresos. Pero no se quiere (1).

Por ello, los “brillantes desempeños” del sector público se logran con la austeridad del gasto corriente, vale decir, la represión salarial permanente. Lo mismo sucedía con la inversión pública, pero eso cambió desde el 2008 y, sobre todo, en el 2009, cuando el gobierno se dio cuenta de que necesitaba el “Plan Estímulo”.

Conclusión: no hay visión de largo plazo en la que tenga un lugar central la reforma del Estado. Todo se hace bajo presión y al “tuntún”. Pero todo también tiene un límite.

(1) Y, ojo, hubo superávits fiscales del 2006 al 2008 pero no se sabe donde está esa plata pues no se maneja en forma transparente.



LA REPUBLICA

Del bono al voto militar y policial

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Anzuelos electorales en cuarteles y comisarías.

El mismo gobierno que cuadró al Congreso por promover un bono extraordinario para militares y policías, al final decidió patear el problema para adelante también con un bono extraordinario y una comisión que identifique soluciones de fondo para dichas remuneraciones. Aunque el esquema anunciado es algo diferente, no hay duda de que el Legislativo le ganó esta batalla al Ejecutivo.

El propio presidente Alan García lo anunció, el sábado por la mañana, en Palacio de Gobierno, en medio de un contexto crecientemente tenso en cuarteles y comisarías: mil soles para todos los suboficiales y oficiales desde alférez hasta comandante.

El costo total será de alrededor de 150 millones de soles y se financiará, a diferencia de lo planteado por el Congreso, con recursos de los ministerios del Interior y Defensa, lo que implicará el recorte del gasto corriente y de las inversiones que ya estaban previstos en estos sectores.

Como todo pago por una sola vez, y por un monto de solo mil soles, este bono no va a arreglar nada más allá de ser una señal de preocupación e interés del gobierno. Este se explica por el tremendo atraso salarial y por el antiguo desinterés por resolver el problema con una perspectiva de largo plazo, lo cual ha dado lugar a la creación de una comisión de ministros que, en 180 días, deberá tener una propuesta. Dicho esquema debiera ser parte de una reforma más profunda aún de ambas instituciones, con planteamientos que el gobierno aprista –al igual que todos los previos– ha carecido hasta el momento.

Un plazo de 180 días significa agosto de este año, cuando la campaña municipal-regional esté en su apogeo, y la presidencial-parlamentaria bien caliente, por lo que las remuneraciones castrenses serán tema de la agenda de la próxima elección.

Es obvio que la peor oportunidad para discutir sueldos con alguien es cuando, simultáneamente, se le pide su voto. Entre miembros en actividad y retiro de las fuerzas armadas y policiales, más familiares y allegados, quizá hablemos de alrededor de un millón de votos que serán seducidos por los candidatos.

¿Quién se los llevará? ¿Luis Giampietri por su papel en el logro del bono? ¿Ollanta Humala si, como parece, llevará en sus listas a los policías destituidos que participaron en el plantón frente al MEF? ¿Edwin Donayre sacará alguito?

Lo más probable es que todos los partidos tiren anzuelos en cuarteles y comisarías con ofertas salariales, así como con militares y policías en sus listas al Congreso, al igual que ahora todos los partidos llevan su voleibolista, por lo que quizá este voto se acabe distribuyendo en proporción a la votación general del país.



LA REPUBLICA

Dilma Rousseff

Hay dos novedades en América Latina del siglo XXI a la hora de elegir gobernantes. Una es el que crece el número de presidentas y otra es el que cada vez hay más ex presos sindicados de "terroristas" que llegan a Palacio.

Hoy, Lula ha decidido amalgamar esas dos modas en una y ha logrado que la candidata oficial de su "Partido de los Trabajadores" para reemplazarle en el cargo sea Dilma Rousseff. Ella es la ministro jefe del personal del gobierno brasileño (el segundo puesto más importante del gabinete), aunque de joven fue una dirigente de la guerrilla urbana de la "Vanguardia Armada Revolucionaria Palmares" (por lo que fue encarcelada y torturada en 1970-72).

A pesar de la enorme popularidad de Lula, no es seguro que ella gane las elecciones generales del 3 de octubre. Es más, ella va segunda en las encuestas.

Sin embargo, si ella sale electa Brasil se convertiría en el primer país del mundo con más de 50 millones de habitantes en que tenga o haya tenido una presidenta. Ella sería la décima gobernante en la historia americana y América Latina por primera vez tendría simultáneamente a tres presidentas (ella, Cristina Kirchner de Argentina y Laura Chinchilla de Costa Rica).

Rousseff comparte con los actuales presidentes de Uruguay (Pepe Mujica) y de Nicaragua (Daniel Ortega) y con los vicepresidentes de Bolivia (Álvaro García) y de El Salvador (Salvador Sánchez) el haber evolucionado desde ser comandantes de la "vía armada al socialismo" hasta ser funcionarios de la "vía electoral con el capitalismo".

Un eventual gobierno suyo no cambiaría al Brasil ni a la región, aunque si Lula es remplazado por la centroderecha ese hecho, tras el triunfo derechista en Chile, podría debilitar y hasta revertir a la "marea rosa" que ha estado inundando a América Latina.


CORREO

El APRA, al filo de la infraternidad

Kevin Moncada Xespe

Como todos los años, el 22 de febrero se recuerda el onomástico de Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), esa sigla que quedó enfrascada en buenas voluntades, que luego quedaría sembrada como el Día de la Fraternidad. Cuando él la fundo representaba una constante lucha democrática, llena de valores cívicos, de mártires y catacumbas. Ahora lo fraterno se pierde en el olvido, porque aquel horizonte no es el mismo que persiguen las piaras de búfalos.

Bastó que Haya pasara a la eternidad para que sus seguidores hicieran pasto de todos los fuegos de su doctrina, de su larga ejecutoria moral de una vida entregada a un ideal; de una trayectoria cívica desdeñosa de los bienes materiales. Él cobró un sol mensual como presidente de la Asamblea Constituyente, que recuperó la democracia en 1979; para que sus militantes y otros siniestros personajes que ignoraban su ideología y estaban aupados a Alan García, en 1885, se dedicaran al saqueo de los fondos públicos, con puestos fantasmas en el entonces Programa de Apoyo de Ingreso Temporal (PAIT); o la Cooperación Popular, a la que el "populorum" bautizó como "RoboCoop"... otras entelequias movilizaron sus huesos y sus sombras en pro de sus causas, jamás las del pueblo.

La primera "faena" de Alan se cifró en un experimento económico, con el virolo César Vásquez Bazán, "Ojitos lindos", quien junto al asesor argentino Daniel Carbonetto hicieron parir las cifras de la hiperinflación y un completo descalabro económico.

Luego la historia y el pueblo peruano le dieron la oportunidad para un segundo período; y esta vez Alan cambió totalmente; dejó de coquetear con el comunismo anquilosado, se convirtió en un mandatario moderno y pragmático, burlándose de las ridículas tesis marxistas y de su propia partida de nacimiento: "Antiimperialismo y el APRA": El APRA nació marxista.

Es un cambio de forma, pero no de fondo, porque como vemos acá en Puno, los tagarotes que llegaron como militantes a ocupar cargos públicos han contaminado la moral y la decencia cívica de Haya de la Torre. Basta con mencionar a ese vil negociante de los procesos penales del Estado contra los corruptos: el infable "procurador comercial", al que otros apodan "el burrito", que al lado de sus zombis se dedicaron al saqueo de los fondos públicos, a pisotear los conceptos de honradez, laboriosidad y compromiso social.

Para ellos, subirse a un vehículo estatal para hacer sus orgías a cambio de cargos públicos es más productivo que "30 años de aprismo" o "Pueblo Continente". Además, la "Marsellesa aprista" es de lo más aburrida. Ellos prefieren la estridencia de cualquier música chicha, negociando licitaciones sobre un par de piernas, antes que ser iluminados por la doctrina. Eso de "joven prepárate para la acción y no para el placer", es un vacilón; lo mismo eso de "militantes puros y sinceros", se quedó en una triste tonada; sino vean dónde queda el aprista que se ha convertido en la "celestina" del gobierno regional, ¿lo han expulsado, sancionado o suspendido? No, porque "puede hablar" y embarrar a los demás bufaloides. Lo mismo pasa en todos los demás sectores.

Es que hasta ahora no han entendido que la corrupción mata la fraternidad. Por eso hoy el APRA sufre una metamorfosis, ahora el pueblo descifra sus siglas en Asociémonos Para Robar Algo. ¿Y quién lo va a dudar, si sus búfalos hambrientos dan vida a esa tesis?



CORREO

Apuesta al futuro

El 8 de noviembre de l989, en el diario Le Monde, Mitterrand afirmó lo siguiente sobre la probable caída del Muro de Berlín: "Yo no lo veré; pero espero que mis hijos o mis nietos puedan presenciarlo". Un día después de este horroroso vaticinio, el Muro cayó convertido en mil pedazos, y el entonces Presidente de la Unión Europea tuvo que pasar por el más espantoso ridículo. No es pues fácil hacer de Nostradamus.

Aún así, voy a hacerle una apuesta al futuro: Castañeda todavía tiene techo para subir unos puntos más; pero cuando se inicie la campaña en serio; que consiste en proponer bien, atacar bien y defenderse bien (que es precisamente lo que no hace bien), comenzará a descender en las encuestas hasta estacionarse en un resbaladizo tercer lugar. Keiko podrá decaer un poco; pero una vez que baje de peso, le saque lustre a su Maestría en Negocios y logre demostrar que será ella y no su padre quien gobernará, las cifras volverán a ubicarla como la favorita para la Presidencia. El ridículo "fredemito moral" que Toledo propone (con Lourdes y Cataño, Castañeda y Comunicore) sólo la fortalecerá aún más.

El único que podría alterar este desenlace es este outsider de "mecha larga" llamado Bayly; el mismo que, por romper todas las leyes del marketing político, todavía no puede ser comprendido por nuestros acartonados analistas políticos. Lo que éstos han olvidado de tanto analizar "ciruelos", es que hay un carisma superlativo que raras veces aparece, y que es como un halo de luz que la naturaleza o la Providencia le otorga sólo a unos cuantos privilegiados. Este don: el fuerte, el majestuoso, el que es capaz de encandilar multitudes, lo tuvo Belaunde en 1956, Alan en 1985, Bayly, al parecer ahora. Si aprende a usar este poder (que lo tiene, aunque todavía no sea digno de él) no habrá fuerza alguna que pueda detenerlo.

En realidad, el único adversario que tiene es él mismo; pero si logra controlar sus demonios y no se cansa ni pierde la fe, ya verá él, y ya verán los que ahora ríen como este pueblo milenario, sufrido y generoso lo convertirá en su Presidente. ¿Y qué pasará después? Eso ya no lo puedo ver y no sé si esté vivo para entonces; pero allí estará el ilustrado e infatigable Enrique Ghersi como una garantía más que el Perú no se detendrá en su destino.



CORREO

Apuesta al futuro

El 8 de noviembre de l989, en el diario Le Monde, Mitterrand afirmó lo siguiente sobre la probable caída del Muro de Berlín: "Yo no lo veré; pero espero que mis hijos o mis nietos puedan presenciarlo". Un día después de este horroroso vaticinio, el Muro cayó convertido en mil pedazos, y el entonces Presidente de la Unión Europea tuvo que pasar por el más espantoso ridículo. No es pues fácil hacer de Nostradamus.

Aún así, voy a hacerle una apuesta al futuro: Castañeda todavía tiene techo para subir unos puntos más; pero cuando se inicie la campaña en serio; que consiste en proponer bien, atacar bien y defenderse bien (que es precisamente lo que no hace bien), comenzará a descender en las encuestas hasta estacionarse en un resbaladizo tercer lugar. Keiko podrá decaer un poco; pero una vez que baje de peso, le saque lustre a su Maestría en Negocios y logre demostrar que será ella y no su padre quien gobernará, las cifras volverán a ubicarla como la favorita para la Presidencia. El ridículo "fredemito moral" que Toledo propone (con Lourdes y Cataño, Castañeda y Comunicore) sólo la fortalecerá aún más.

El único que podría alterar este desenlace es este outsider de "mecha larga" llamado Bayly; el mismo que, por romper todas las leyes del marketing político, todavía no puede ser comprendido por nuestros acartonados analistas políticos. Lo que éstos han olvidado de tanto analizar "ciruelos", es que hay un carisma superlativo que raras veces aparece, y que es como un halo de luz que la naturaleza o la Providencia le otorga sólo a unos cuantos privilegiados. Este don: el fuerte, el majestuoso, el que es capaz de encandilar multitudes, lo tuvo Belaunde en 1956, Alan en 1985, Bayly, al parecer ahora. Si aprende a usar este poder (que lo tiene, aunque todavía no sea digno de él) no habrá fuerza alguna que pueda detenerlo.

En realidad, el único adversario que tiene es él mismo; pero si logra controlar sus demonios y no se cansa ni pierde la fe, ya verá él, y ya verán los que ahora ríen como este pueblo milenario, sufrido y generoso lo convertirá en su Presidente. ¿Y qué pasará después? Eso ya no lo puedo ver y no sé si esté vivo para entonces; pero allí estará el ilustrado e infatigable Enrique Ghersi como una garantía más que el Perú no se detendrá en su destino.



CORREO

Apuesta al futuro

El 8 de noviembre de l989, en el diario Le Monde, Mitterrand afirmó lo siguiente sobre la probable caída del Muro de Berlín: "Yo no lo veré; pero espero que mis hijos o mis nietos puedan presenciarlo". Un día después de este horroroso vaticinio, el Muro cayó convertido en mil pedazos, y el entonces Presidente de la Unión Europea tuvo que pasar por el más espantoso ridículo. No es pues fácil hacer de Nostradamus.

Aún así, voy a hacerle una apuesta al futuro: Castañeda todavía tiene techo para subir unos puntos más; pero cuando se inicie la campaña en serio; que consiste en proponer bien, atacar bien y defenderse bien (que es precisamente lo que no hace bien), comenzará a descender en las encuestas hasta estacionarse en un resbaladizo tercer lugar. Keiko podrá decaer un poco; pero una vez que baje de peso, le saque lustre a su Maestría en Negocios y logre demostrar que será ella y no su padre quien gobernará, las cifras volverán a ubicarla como la favorita para la Presidencia. El ridículo "fredemito moral" que Toledo propone (con Lourdes y Cataño, Castañeda y Comunicore) sólo la fortalecerá aún más.

El único que podría alterar este desenlace es este outsider de "mecha larga" llamado Bayly; el mismo que, por romper todas las leyes del marketing político, todavía no puede ser comprendido por nuestros acartonados analistas políticos. Lo que éstos han olvidado de tanto analizar "ciruelos", es que hay un carisma superlativo que raras veces aparece, y que es como un halo de luz que la naturaleza o la Providencia le otorga sólo a unos cuantos privilegiados. Este don: el fuerte, el majestuoso, el que es capaz de encandilar multitudes, lo tuvo Belaunde en 1956, Alan en 1985, Bayly, al parecer ahora. Si aprende a usar este poder (que lo tiene, aunque todavía no sea digno de él) no habrá fuerza alguna que pueda detenerlo.

En realidad, el único adversario que tiene es él mismo; pero si logra controlar sus demonios y no se cansa ni pierde la fe, ya verá él, y ya verán los que ahora ríen como este pueblo milenario, sufrido y generoso lo convertirá en su Presidente. ¿Y qué pasará después? Eso ya no lo puedo ver y no sé si esté vivo para entonces; pero allí estará el ilustrado e infatigable Enrique Ghersi como una garantía más que el Perú no se detendrá en su destino.



CORREO

Sobre seudoneuronas

Aldo Mariátegui


Además de analistas sesudos en política y economía (Valdivia, Barba, Trahtemberg, PPK, Chlimper, Blume, Prialé, Saldaña, Barnechea, etc.) y veteranas plumas de mucho lustre (Rey de Castro con su señera "Torre de Papel", el senador Rolando Breña), en Correo también nos preocupamos de buscar columnistas iconoclastas, gente que remueva con sus opiniones muy distintas de lo "políticamente correcto", como "La Ortiga", Santiváñez, Favre o Garrido Koechlin).

Recientemente incorporamos a Carlos Meléndez, que nos enriquece con una óptica crítica muy original. Su última columna del sábado (El fracaso del intelectual "comprometido") ha sido tan punzante y lúcida que creo que vale la pena que hoy nuevamente adorne nuestras páginas desde este rincón. Pocas veces he visto desnudar tan bien la tremenda pobreza intelectual y la mezquindad de nuestra supuesta "clase intelectual", cuya mayoría no pasan de ser papagayos rojos y caviares, que sirvieron (¡y después "rajan" de ellos!) a Velasco, a Fujimori (Macera en el Congreso, Nelson Manrique en El Peruano) a Toledo (Sinesio López en la Biblioteca Nacional) y ahora a Humala (Beto Adrianzén). La transcribo: "Las ciencias sociales peruanas se han devaluado más que el Inti-Millón del primer gobierno de Alan. Si hay algo así como un mainstream del académico local, éste se reduce a un manojo de ideas fuerza: la culpa de todo la tienen los españoles, los chilenos, los apristas, el imperialismo neoliberal y sus "felipillos". El empresario es "hambreador", el Estado es "asesino". Y en el súmmum ultra de su búsqueda de aplausos baratos lanzan la explicación `primicia chocherita`: la pobreza como la varita mágica que explica Sendero, la caída de los partidos, el transfuguismo, Abencia, Tongo, Bayly.

Su lectura del país, altamente ideologizada y antojadiza, no pugna por evidencias más allá de los estados de ánimo de sus depresivos colegas, quienes 'sufren' el país desde la comodidad de alguien que explica Bagua tomando un capuchino latte en el Óvalo Gutiérrez o desde un (auto)destructivo blog 'newyorkino que le arruga a las leyes peruanas. Este 'intelectual ideologizado ha hecho que las interpretaciones del Perú se estanquen en los ochenta. No se ha actualizado el debate en 30 años y seguimos atrapados en la dicotomía 'Desborde Popular'/'El Otro Sendero'.

Para pasar piola apelan a la 'relevancia de epifenómenos-revista- `Somos` como los cómicos ambulantes de la Plaza San Martín o la cumbia del Cono Norte. Así, los estudios sobre la subalternidad terminan siendo un by-product inofensivo del pensamiento guía del intelectual 'comprometido', que nos tira el mismo cuento siempre: la Colonia, los chilenos, los apristas, el neoliberalismo, Abencia, Tongo, Bayly� (Sí cuñao).

Esta academia comprometida es la responsable que no comprendamos nuestro país a pesar de tanto seminario y fondo editorial. Precisamente los que acusan de responsabilidad política a diestra y siniestra, no asumen la suya. Esa intelectualidad de (dizque) puño alzado en 50 años no nos ha dicho nada más que la Colonia, el APRA, el neoliberalismo, Tongo, blablablá; mientras siguen habiendo Baguas, outsiders, tránsfugas. Esa intelectualidad ha fracasado y debe ser superada por otra más fiel al trabajo empírico, al dato concreto, duela a quien duela. La objetividad, así entendida, sea quizás tan utópica como la revolución, pero le ha llegado su turno.

Lamentablemente, si alguien está dispuesto a retar, a poner en duda, o discutir la opinología de la `academia-Avenida-Wilson-todo-Arequipa-pie-derecho` es rápidamente abucheado y maleteado por el callejón oscuro de la ignorancia atrevida: `eres de derecha, un agente de la CIA, un positivista, un cínico de falsa humildad, un defensor del sistema realmente existente, intelectualmente deshonesto, tu trabajo es una malagua`. Esto le ha sucedido recientemente a Martín Tanaka, a quien sólo se le podría acusar de propugnar la honestidad brutal de quien busca la imparcialidad. Como me dijo Ramón Ponce, Tanaka debe sentirse como John Wayne en un escenario de Risas y Salsa...".



CORREO

“Neoliberalismo” (III)

Uri Ben Schmuel
uribs@larazon.com.pe


¿Eran liberales las 10 políticas del Consenso de Washington?, se pregunta Alberto Mansueti. En tal caso hubieran sido estas: 1) Reducir las funciones del Estado a las propias: seguridad, justicia e infraestructura; 2) disminuir el gasto público y orientarlo a una profunda reforma en esas tres actividades; 3) pagar entera la deuda estatal, y no pedir más préstamos; 4) unificar, simplificar y reducir todos los tributos, rebajando la recaudación para permitir la formación de capital y la creación de riqueza y reducir la pobreza; 5) privatizar la economía pero también la educación, la medicina, jubilaciones y pensiones, etc., para incrementar la calidad y cantidad de su oferta, 6) con cupones para la demanda de los más pobres, en la transición. 7) Liberar los precios de todos los bienes y factores, incluso los sueldos y salarios, intereses y tipo de cambio; 8) eliminar toda restricción al comercio exterior; 9) en todos los sectores: complementar las privatizaciones con desregulaciones, a fin de traer competencia, 10) y alentar así los ahorros y toda clase de inversión.

Pero no era esa la lista que Williamson pensó que “todos aceptaban” sino otra, mucho menos ambiciosa pero juzgada políticamente viable, según su autor: 1) Reducir el déficit del Estado, no las funciones ni el gasto, para contener la inflación -o sea “monetarismo”-; 2) reorientar ese gasto a la atención médica básica y a la educación elemental en primer término; 3) y reducir las tasas impositivas marginales para aumentar la actividad económica y la recaudación.

Las medidas 1 a 3 eran de “ajuste fiscal”. 4) Dejar flotar las tasas de interés para oxigenar los mercados financieros; 5) sostener un tipo de cambio “competitivo” -permitir devaluaciones- para alentar las exportaciones; 6) eliminar las restricciones físicas a las importaciones y sustituirlas por aranceles, a reducir luego gradualmente hasta un 10 ó 20 por ciento; 7) y liberalizar la inversión extranjera directa.

Las medidas 5 a 7 eran de “apertura”. 8) Privatizar las empresas estatales; 9) eliminar barreras de ingreso a los mercados; 10) y fortalecer la propiedad privada.

Las medidas 8 a 10 eran “libre mercado”, pero al igual que otras de la lista, podían interpretarse a la manera liberal... o de otro modo, como efectivamente se hizo. Mañana concluimos...


LA RAZON

Tras cuernos palos

Autor: Fritz Du Bois


Como si los incidentes protagonizados por el vocal Vega Vega y por el juez Rosales no fueran suficientes, ahora tenemos el escandaloso audio del representante de los Colegios de Abogados al Consejo Ejecutivo del Poder Judicial. Es como si se buscara confirmar el nivel de deterioro total al que ha llegado ese poder del Estado.

Pasemos revista a una semana en la cual no pareció existir ningún día sin que ocurriera algún escándalo vinculado al Poder Judicial. Tuvimos, en primer lugar, la inexplicable decisión del presidente de la Corte Superior de Lima de reemplazar un sábado al juez de un importante caso. Luego, el concurso de selección de fiscales supremos, por parte del CNM, fue objeto de fuertes cuestionamientos, incluyendo la denuncia de un intento de soborno que de seguro lo ha invalidado. Para concluir con el juez Rosales, que está intentando restituir a un 'compañero’ al Tribunal Constitucional, amenazando a un hombre de prensa con un arma de fuego. Ahora tenemos estos audios.

Al margen de cuál sea el resultado final de cada uno de los escándalos mencionados, el hecho innegable es que lo que estamos sufriendo es la consecuencia de años de haber abandonado cualquier intento de reformarlo. Desde el informe del Ceriajus, que se efectuó por presión externa, y que de cualquier manera está archivado, no ha existido iniciativa alguna de reforma dentro del Poder Judicial.

Por ello, la falta de acción mencionada nos confirma que la reforma nunca ocurrirá si esperamos que esta emane desde adentro. En realidad, es muy difícil esperar que, por ejemplo, alguien con tres décadas de carrera judicial cuestione un sistema dentro del cual se ha pasado su vida entera. Cualquier reforma significativa, sin duda, tiene que venir de fuera y el punto de partida debería de ser con urgencia renovar con juristas de peso la Corte Suprema.

Por otro lado, la situación actual es realmente alarmante. Todas las irregularidades que se han denunciado, así como el evidente intento de copamiento por parte del partido de gobierno, están generando una sensación de inestabilidad jurídica que se puede convertir en un freno al crecimiento. En el mundo globalizado no existen compartimentos separados dentro de una economía; es imposible, para un país, aspirar a ser desarrollado mientras arrastre un Poder Judicial tan impredecible, plagado de escándalos y desprestigiado.



PERU 21

La OEA latinoamericana

Uno de los rasgos propios de América latina es el irresuelto debate sobre su identidad. La región ha ingresado ya a su bicentario y la pregunta que sacudía la conciencia política de criollos y mestizos de Lima, México, Buenos Aires o Caracas en 1810 ó 1826 sigue siendo la misma doscientos años después: ¿Qué es América latina? ¿En qué consiste el ser latinoamericano?

En un ensayo premiado, latinoamericanos buscando lugar en este siglo (2002), Néstor García Canclini sostiene que el ser latinoamericano es una pluralidad que puede diluirse con la globalización y que los estudios antropológicos, de economía de la cultura y la literatura ofrecen una visión ambivalente sobre la viabilidad de la región.

Se ha vuelto a plantear la cuestión de la identidad latinoamericana. Y no son pocos los que niegan su existencia. Creo es un error identificar identidad con homogeneidad. Ciertamente, existen rasgos comunes en la sociología y la cultura latinoamericana. El idioma oficial, usos, costumbres, representaciones culturales. Pero las especificidades nacionales, regionales y locales filtran una homogeneidad básica con un torrente de diversidad múltiple y rica.

Reconocer la diversidad y aflorarla con un enfoque de derechos, es LA PRIMERA tarea para preservar y desarrollar la identidad regional. Hay que hacer visible de una vez por todas la pluralidad cultural y étnica de la región y en esa diversidad afirmar lo nacional, en cada caso, y lo latinoamericano como realidad agregada.

Esta apreciación es también válida en el ámbito de lo político. Desde hace doscientos años está planteada la cuestión de si América latina es, no es o puede ser un actor político diferenciado del sistema internacional, regional y mundial. Aquí las ambivalencias son mayo-res. Desde el 7 de diciembre de 1824, cuando Simón Bolívar envió la nota de invitación a las naciones libres de América al Congreso de Panamá para constituir una confederación que “nos sirva de consejo en los grandes conflictos, de punto de contacto en los peligros comunes, de fiel intérprete en los tratados públicos… y de conciliador, en fin, de nuestras diferencias”, hasta nuestros días el sueño de una organización política latinoamericana no se ha podido concretar. Es la única región del mundo que no tiene una organización política propia. Lo más cercano es Unasur que se originó en la Comunidad Sudamericana que desde Torre Tagle impulsamos y creamos el año 2004.

¿Por qué este desencuentro de América latina consigo misma? John Spanier y Steven W. Hook (American Foreing Policy, 1995) indican que la Doctrina Monroe (1823) tuvo que ver mucho al iniciar una temprana influencia de Estados Unidos en la política exterior latinoamericana. Lo cierto es que, por lo menos, esta influencia descartó el latinoamericanismo y lo sustituyó por el panamericanismo. Este último no está mal, es indispensable. Pero, el error de perspectiva de nuestras elites dirigentes fue no concretar en 190 años una OEA latinoamericana. Hoy, en Cancún, puede cambiar la historia, si los jefes de Estado deciden sustituir el Grupo de Río por una organización política de América latina y el Caribe. Todo indica que así será.


LA PRIMERA

¿Algo cambió?

Federico Battifora


Hoy la informalidad en el tránsito y transporte terrestre peruano continúa expresándose a través del desorden, inseguridad y muy baja calidad del servicio público, cuya misión es la de movilizar a las personas de forma segura y eficiente. Demasiadas dificultades tienen las autoridades correspondientes y las vinculadas (ministerio de Transporte, municipios y gobiernos regionales) para asegurar una competencia leal y por consiguiente no afectar a los usuarios y mucho menos pueden hacer frente a la informalidad que se manifiesta de múltiples formas. Es complicado desarrollar auténtica actividad empresarial en este sector, pocas son las posibilidades de recuperar el capital invertido y actuar con responsabilidad social. En casi el 90% de este sector, en lo referente a políticas laborales, literalmente no existen. El transporte terrestre urbano continúa siendo un colchón social de refugio, del auténtico Desempleo reinante hace muchos décadas en el Perú. Si a esto añadimos la precaria infraestructura vial tanto a nivel nacional y regional (carreteras) como vecinales (avenidas y calles urbanas). La fiscalización que debería jugar un rol dirimente y principalísimo deja mucho que desear, en principio porque en los interiores del ministerio de Transportes y Comunicaciones continúa operando una suerte de banda que mantiene las mismas costumbres y prácticas con referente a la frondosa normativa proclive a corrupción, aclarando que en estas conductas intervienen también los transportistas a través de conocidos tramitadores que transitan como Pedro en su casa, en los pasillos de estas dependencias, desde transpirados hombrecillos que llevan y traen papeles, hasta los más encumbrados cuello y corbata que operan los grandes intereses. Hasta mañana.


LA PRIMERA

¿Esto es el Apra?

César Lévano
cesar.levano@diariolaprimeraperu.com


El aprismo, desgarrado no por principios, sino por ambiciones personales y de grupo, no tuvo este año ese “recado del corazón del pueblo” que dijo Manuel Seoane en 1946, al celebrar el cumpleaños de Víctor Raúl Haya de la Torre e instaurar el Día de la Fraternidad Aprista.

En vez de eso hubo el viernes una demostración de impostura, cinismo y mentiras. Alan García evocó al mártir Manuel Arévalo, mientras lo custodiaban delincuentes reclutados por él (por García) para la CTP. Mauricio Mulder aseguró que aspiraba a la reelección en la secretaría general del partido, porque así se lo habían pedido “los trabajadores” arriba mencionados. García puso la nota de humor (o desparpajo) al afirmar que ha creado cuatro millones de empleos.

Más de un estudioso de la historia social del Perú y más de un aprista me ha pedido que reproduzca parte del discurso que Haya de la Torre pronunció en Trujillo, el 8 de diciembre de 1931, después de su derrota electoral. Éste es el párrafo pertinente:

“Quienes han creído que la única misión del aprismo era llegar a Palacio, están equivocados. A Palacio llega cualquiera, porque el camino de Palacio se compra con oro o se conquista con fusiles. Pero la misión del aprismo era llegar a la conciencia del pueblo antes que llegar a Palacio. Y a la conciencia del pueblo se llega, como hemos llegado nosotros, con la luz de una doctrina, con el profundo amor a una causa de justicia, con el ejemplo glorioso del sacrificio”.

Qué duras deben de resultar esas palabras para quienes, como Alan García o Jorge del Castillo, se han amarrado, no por amor platónico, con quienes pagan con oro los privilegios de la injusticia.

Al leerlas, deben de arderles las orejas a los socios de asesinos de obreros, a los que venden Collique por un plato de lentejas (con cargo de recibir, sin duda, su prebenda de millones), a los que quieren entregar puertos a Chile, a los que buscan despojar de sus tierras a los pueblos amazónicos, a los que ordenan el despido en masa de sindicalistas.

Los delincuentes que la dirección aprista emplea hoy como masa de maniobra, son ajenos a la tradición del Apra inicial, que, por encima de contradicciones internas, reclutó obreros anarquistas marcados por una sed de justicia y una limpieza moral.

En su discurso ante la Asamblea Nacional de Sindicatos Apristas, el 6 de junio de 1946, dijo Haya:

“Fueron obreros también los que en la hora del sacrificio, en la hora de la insurgencia, en la hora del patíbulo, marcaron los derroteros del Partido… Sólo hay que recordar símbolos: Manuel Barreto Calderón el 32 en Trujillo, León Gamboa el 34 en Huancayo, y en la hora de la persecución, de las torturas y la inmolación Manuel Arévalo”.

Lo que la cúpula ofrece ahora a Haya es un recado del corazón del hampa


LA PRIMERA