24.2.10

El frente de la decencia

Raúl Wiener
Analista


¿Por qué Alan García está hoy día en el poder? Pues, en primer término, porque el PPC y los medios que tenían a la gorda como su candidata, inventaron un fantasma electoral que era la posibilidad de regreso “a todo lo malo”, y que servía de coartada para mantener “todo lo bueno” de Fujimori y Toledo, y que tenía que ver con el poder de las grandes empresas.

Como no pudieron con su enemigo emblemático que los venció en primera vuelta y los sacó de carrera, no les quedó sino hacer un segundo invento: “que Alan García había cambiado”, lo que obligaba perdonarle su condición de “peor gobernante de nuestra historia” y olvidar sus crímenes y corruptelas.

Así nació el “frente de la democracia contra el peligro Humala”, que arranca en la aceptación de Lourdes de su derrota (cuando todavía no había concluido el conteo y tenían evidencias de que el APRA le había robado votos), y que colocó al PPC, Fujimorismo, toledismo y otros detrás de su antigua bestia negra y del APRA, lo que nos ha regalado el gobierno de Rómulo, Canaán, Bieto, el consejero Anaya, el vocal Salas, que hace asquear a tantos, pero que Alan García celebra todos los días.

Han pasado cuatro años y en este momento se reacomodan las cosas porque se vienen nuevas elecciones. Y Lourdes ya capituló a sus antiguos adulones que a la mala la sacaron de la carrera presidencial donde era bolo perdido y la han puesto a la fuerza en las municipales. Los héroes del frente de la democracia que eligió con las narices tapadas a García, han jugado fuerte para producir un enroque en el que Castañeda sube a presidenciable y Flores baja, y todos contentos. Pero esta jugada tiene un flanco débil que es mantener a García suelto y especulando la manera de intervenir como el gran elector, que es como se juzga a sí mismo, sin el cual la política peruana no funciona.

Kouri, Bayly y otros son cartas en la baraja que el jefe aprista tiene en la mano para desordenar los planes que no lo toman en cuenta y poner sus condiciones. Ya están corriendo las apuestas sobre quién se impondrá en esta pulseada en el flanco derecho. Obviamente lo que está jugando son variantes del continuismo y de la lucha por la hegemonía dentro del sistema. Lo que quiere decir que cuando Lourdes pretende que esto es entre la decencia y la indecencia, uno debería fruncir el ceño. ¿Y dónde estaba la decencia en el 2006?, ¿y cuánta decencia ha dejado olvidada el PPC para sostener al gobierno aprista y hacer triángulo con el Fujimorismo?, ¿o para cerrar los ojos ante los vínculos de Allison, Heresi y otros con Kouri, mientras permanecían en el PPC, desde hace muchos años?

Lo que es cierto es que Lourdes requiere alguna identidad para salir del lugar sin identidad en que permaneció en estos cinco años. Y si bien Kouri andaba de reuniones con Montesinos arreglando escenarios políticos, también lo hacía Rey, y Lourdes lo llamó a su campaña, sin contar aquí lo que hizo el hijo de Bedoya Reyes, o los problemas que ahora tiene Luis Castañeda. Al final de cuentas el problema no es la persona que nos dice que ella es la última decente, sino la línea política a la que ha estado sirviendo y que es la puerta por la que han entrado todas las corrupciones.


LA PRIMERA

El examen psiquiátrico del juez

Heriberto Manuel Benítez Rivas
Columnista

La Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia, presidida por Francisco Távara, recibió un estudio sobre evaluación de salud mental para el proceso de ratificación de magistrados, entregado por el titular del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), donde se describen los sistemas utilizados para establecer los tipos de trastorno psiquiátrico, destacando el propuesto por la Organización Mundial de la salud (OMS), de uso obligatorio en nuestro país, y el sugerido por la Asociación Americana de Psiquiatría; sin embargo, dicho informe especializado fue encarpetado por la máxima instancia del Poder judicial (PJ), no lo consideraron, ni tomaron en cuenta para nada, lo cual dio lugar a que varios de los magistrados examinados clínicamente, terminaran ratificados para seguir administrando justicia a nombre de la Nación. Realmente increíble.

La autoridad jurisdiccional se mostró totalmente ajena ante tan grave situación; actuó con indiferencia, no le dio la importancia necesaria a un tema que debió ser resuelto con carácter urgente. La propia Institución, encargada de la ratificación de jueces, se mantuvo cruzada de brazos, no impulsó ninguna medida técnica, ni legal para enfrentar este problema que afecta directamente a toda la población; al contrario, todo indica que siguen ratificando algunos jueces con serios problemas mentales, dejando que dichas personas resuelvan causas judiciales, integren tribunales de justicia e, incluso, cometan atrocidades al dictar sus resoluciones.

Aquel estudio especializado explica que el síndrome de “burnout”, referido al agotamiento extremo físico y mental, no sólo ocurre en profesiones médicas y académicas, sino que está presente en aquellas ligadas al sistema de justicia criminal y administración pública, entre las que se incluye a los magistrados; y, se realizó en jueces, con edades entre 48 y 68 años, seleccionados por la Comisión de Ratificación que participaron en el proceso convocado en el periodo 2005-2007. El documento señala que “las evaluaciones psiquiátricas y psicométricas fueron realizadas separadamente por dos psiquiatras que cotejaron y discutieron sus resultados al final de las mismas para, luego de uniformizar criterios, redactar los informes finales de cada caso”. Los resultados fueron espeluznantes, ya que ponen en riesgo los derechos elementales de los justiciables y afectan seriamente la seguridad jurídica; el 50% resultó con alteraciones de personalidad, 30% con trastornos mentales ansiosos y depresivos, 20% con sospecha de sufrir trastornos mentales orgánicos, 20% con patología médica y 90% con factores de estrés. Ítem más, entre las conclusiones se determina que es fundamental crear un nuevo programa de evaluación que no sólo examine los niveles de patología mental y física, sino también de salud integral del magistrado para detectar precozmente los indicadores de riesgo.

Por último, estamos alarmados con lo que está sucediendo en el vientre del Poder judicial (PJ), por inacción de las autoridades competentes; acabamos de ver a un juez “constitucional” que complicó la elección de integrantes al Tribunal Constitucional (TC), dictando una extraña medida cautelar y que no dudó en apuntar con una pistola a un reportero gráfico, lo cual, podría ser debido a serios problemas que afronta.



LA PRIMERA

Trogloditas vs. Sindicatos

César Lévano
cesar.levano@diariolaprimeraperu.com

En el Perú, gracias al Decreto Ley 22342 de Promoción de Exportaciones no Tradicionales expedido por el régimen de Francisco Morales Bermúdez, hay empresas que hacen lo que quieren con los trabajadores. Por ejemplo, Topy Top, gran exportador textil, ha despedido, desde el 25 de febrero de 2007, fecha en que se fundó allí el sindicato, a 250 sindicalizados y a centenares de no sindicalizados.

He ahí una empresa gigante que comete cuantiosos abusos. Aparte de horarios de trabajo de 12 horas, el salario que paga equivale al mínimo: 550 soles mensuales.

Por si eso no bastara, la fábrica ha decidido rebajar el pago de cada hora extra, que era de 7 y hasta 8 soles, a 2.30. Ahora, ni trabajando 14 horas diarias logran los trabajadores un ingreso aceptable.

Obreros y obreras compensaban antes los bajos ingresos con esas horas adicionales, que, aunque significaban sacrificio físico, permitían parar la olla. Ahora en sus casas van a faltar el pan -sin libertad- y, próximamente, los útiles escolares.

Todo eso autoriza el D.L. de Morales Bermúdez.

No contenta con tales hazañas, Topy Top y sus subsidiarias agravan sus tropelías con la ausencia y manipulación de contratos, y hasta con la anulación del descanso dominical.

Hace poco, las bancadas del Partido Nacionalista y de P.P. presentaron un proyecto para derogar el Decreto antilaboral y antisocial. ¿Quiénes creen que se opusieron?

¡Acertaron! El Apra, Unidad Nacional y el fujimorismo enterraron la propuesta. Que conste en actas.

“Eduquemos a empresarios trogloditas”, declaró Mario Vargas Llosa el 2 de junio del año pasado. Aludía al sentido antidemocrático de los grandes empresarios agrupados en la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), esos que callaron frente a los robos, crímenes y abusos de Fujimori, y hasta auspiciaron su reelección.

Con torpe sorna, Ricardo Briceño, presidente de Confiep, comentó: “nos encantaría recibir clases del doctor Vargas Llosa”.

Esto no es ficción, novelista ilustre. En el Perú existe una oligarquía arcaica y tozuda que quiere reimplantar –y reimplanta, de hecho– las condiciones de trabajo del siglo XIX. Se han equivocado de siglo, pero su anacronismo tiene el auspicio del “demócrata” Alan García.

Frente a la ofensiva antilaboral del oficialismo y el empresariado reaccionario, los trabajadores textiles, encabezados por los de Topy Top, han lanzado una iniciativa realmente histórica: recolectar cien mil firmas para respaldar una iniciativa legislativa que obligue al Congreso a discutir el proyecto.

Por supuesto que me he honrado en suscribir la petición, e invito a mis amigos –y enemigos– a firmar por una medida clamorosamente justa, moderna y democrática. ¿Suscribiría Vargas Llosa la petición?



LA PRIMERA

23.2.10

Una nueva relación

Parece acertada la percepción sobre que la dación del bono de mil soles al personal de las Fuerzas Armadas y Policiales inaugura una nueva relación con esas instituciones tutelares de la patria. Con esta medida se abre un nuevo y necesario trato de cara al bienestar del personal de las FF AA y la PNP, tema sensible de la gran reforma del Estado.


En cuanto a lo primero, es público y notorio que la relación entre las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y el Estado, representado por los gobiernos nacional, regionales y locales, además de instituciones de distintos sectores de la sociedad, se encuentra deteriorada. Múltiples factores lo acreditan, pero ello no es sólo injustificable sino profundamente dañino para el país. Maltratadas año a año, olvidadas, ignoradas, devaluadas en su papel fundamental de garantía de la seguridad interna y externa, arrinconadas en los tribunales de justicia por haber defendido a la democracia del terrorismo, y además muy mal remuneradas, las Fuerzas Armadas y Policiales tenían –y tienen–razones de sobra para el resentimiento. Por ello el pago de este bono –y la actitud y el consenso público que lo soportan– constituye un punto de quiebre en esta relación y para el inicio de un nuevo trato que cancele los silencios, olvidos y desconsideraciones del anterior. Enhorabuena por el Perú y por las propias Fuerzas Armadas militares y Policiales.

En cuanto a lo segundo, seguimos considerando a la reforma del Estado como prioridad básica para la clase política. Ella, sin duda, es punto de partida para el Perú moderno, inclusivo y desarrollado que todo queremos. Se han dado pasos iniciales, estimables, pero todavía es una agenda pendiente. No sólo porque las contingencias de la hora la postergan, sino porque no hay hasta hoy un consenso definitivo de su necesidad. Pero esta reforma, aun en sus pasos iniciales y en la búsqueda de los puntos comunes para darlos con seguridad y proyección, precisa de otra que el presidente García ha llamado, con propiedad, la reforma del alma. Es decir, aquella que cambia las actitudes y sensibiliza a todos en la justa consideración de algunos temas y actores del proceso social. Es esa la parte sensible a la que se refiere el debate en torno al caso de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional. Porque los militares y los policías están vigentes por mandato constitucional para guardarnos y protegernos. Y por ese simple hecho deben recibir un trato digno.

Mientras la artera guadaña del informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, que no ha servido sino para exacerbar a la sociedad contra sus Fuerzas Armadas y Policiales, este bono, si bien simbólico –e inicial de una política de abordaje integral del problema que aspira corregir– trata con humildad de ser el punto de partida de una relación sana del Estado con los institutos de armas. Contribuyamos a que así sea.



EXPRESO

El bonificado

Por Mirko Lauer

Luis Giampietri está celebrando su triunfo, con un par de declaraciones que exudan ironía. Una es la felicitación a Alan García por haber demostrado sensibilidad frente al tema del bono para los uniformados. Otra, más arriesgada, es el elogio a la prevención de los efectos del niño en 1997, en pleno gobierno de Alberto Fujimori.

Era inevitable que Giampietri saliera a cobrar su victoria en el tema del bono. Su iniciativa funcionó, a pesar de que hay quejas por el bono. Al final nadie le va a reclamar a él si los aumentos serios a militares y policías no llegan con este gobierno. Debemos entender que el bono concedido le parece suficiente.

La parte del niño ya es políticamente más complicada, pues constituye una crítica frontal al Ejecutivo por no actuar con la previsión de Fujimori. No importa que no haya registro de desastres parecidos, el comentario va a quedar: el gobierno es ineficiente e imprevisor. Es su venganza por las acusaciones de opositor y traidor que le llegaron del Ejecutivo.

Este no es el Giampietri que supuestamente jugaba con su renuncia, sino el que ha sido saludado con besitos por García, y ahora busca recuperar terreno ante su público. Tampoco es el Giampietri que en algún momento “por ahora” pensaba retirarse de la política cuando terminara el gobierno. Este es el verídico Giampietri operador.

En cuanto a la sensibilidad frente al bono, este no ha recibido hasta el momento sino críticas, entre más o menos los mismos sectores que lo reclamaban. Ahora resulta que el pedido no era bono, sino bono + aumento + promesa de reforma. Con lo cual se le ha podido llamar directamente adelanto. Ya verá Mercedes Aráoz qué nombre le pone.

Más aun, por algún extraño mecanismo, la concesión del bono ha venido alentando la difusión de versiones acerca de un paro policial para este cinco de abril. Mientras tanto el proceso de insubordinación tiene todos los visos de estar latente, como que toma su inspiración desde muy arriba. Para el Ejecutivo mal sin el bono, peor con el bono.

Por lo pronto han salido varios dirigentes de uniformados en retiro con una campaña de tipo Fonavi para ser incluidos en el beneficio del bono, hasta con marcha para dentro de unos días. Todo lo cual ya debe estar movilizando los espíritus de los jubilados civiles de todo tipo. Ya los veremos en la puerta del Congreso.

Quienes también han de estar felices, pero no abren la boca, son los congresistas del Apra que han logrado una victoria contra Alan García y el Ejecutivo. No solo han dado muestras de independencia frente a su Nº1, sino que han empezado a vivir la ilusión de poder manejar ellos mismos el proceso de armado de la próxima lista parlamentaria.



LA REPUBLICA

Detrás del bono

Por Humberto Campodónico

El bono de 1,000 soles para las FFAA y policiales y el aumento de 100 soles en dos tramos son una clara evidencia del retroceso del gobierno, si bien esta “solución” no resuelve para nada el problema.

Un primer tema es que el gobierno no quiere poner en marcha ningún plan de reforma del Estado, en general, ni de las FFAA y policiales, en particular, si bien esos planes existen desde hace buen tiempo.

Hemos recordado varias veces todos los estudios realizados en la PCM en el 2004 y el 2005 (muchos de ellos financiados con un préstamo del BID de US$ 30 millones a la PCM que, finalmente, solo quedó en jugosas consultorías). Pero la reforma no comenzó y ahora todo está en fojas cero. Solo está “Servir” para capacitar a una treintena de gerentes. Por eso estamos en el sótano de la Región en el ranking del servicio civil, como bien lo ha demostrado el BID en reciente estudio (Cristal de Mira, 07/08/09).

Lo mismo sucede con las FFAA y policiales. Bajo Toledo, inicialmente, hubo un impulso a la reforma. Pero luego se paró. Esto es, entonces, lo que han cosechado. En esa línea se inscribe la comisión formada por García para que “estudie el tema” y le pase las recomendaciones al… próximo gobierno.

Un segundo tema: casi toda la crítica de los neoliberales –que va a ser amplificada en los medios de comunicación afines, o sea, un montón– va a decir que “se ha abierto la puerta a los reclamos de todos los sectores”, que ya comienza la “farra fiscal” y que “no hay dinero” para atender los reclamos. En este caso, eso no es cierto porque se “desviste un santo para vestir a otro”: “Alan García señaló que para pagar el bono hemos dejado de lado las inversiones que se tenían previstas, como construcción de comisarías y adquisición de mobiliarios” (21/02/2010).

Pero nunca se aborda el tema del presupuesto por el lado del aumento de los ingresos tributarios (que están entre los más bajos de América Latina) para así financiar el gasto de manera sostenible. Lo digo otra vez, aumentando los ingresos, palabra tabú para el MEF (dicho sea de paso, ¿dónde está la ministra Aráoz?). Por ejemplo, se puede poner un plazo para disminuir la evasión del impuesto a la renta de las empresas que, según Luis Alberto Arias, ex jefe de la Sunat, llega al 5.2% del PBI (Evasión tributaria en el Perú, Cristal de Mira, 24/10/09). Si se logra aumentar 0.5% del PBI se dispondría de S/. 1,800 millones al año. ¿Entonces?
También se podría eliminar la exoneración al pago del IGV que tienen los seguros de vida (para sectores de ingresos altos, fundamentalmente, que sí pueden pagarlo) lo que, según el Marco Macroeconómico del MEF 2010-2012 (página 123), asciende a S/. 252 millones. Esto se puede hacer de inmediato.

También se puede plantear un impuesto extraordinario a las empresas mineras y petroleras, que en los últimos años tuvieron utilidades superiores a los US$ 20,000 millones (Cristal de Mira, 23/11/09). Además, este gobierno permitió que se venda Petro-Tech en el extranjero (la compró la estatal colombiana ECOPETROL) por US$ 900 millones, lo que nos privó de ingresos por US$ 270 millones. Lo mismo sucede con Antamina, empresa que va a reinvertir con nuestros impuestos, lo que nos cuesta, también, US$ 270 millones.

Por tanto, sí se pueden aumentar los ingresos. Pero no se quiere (1).

Por ello, los “brillantes desempeños” del sector público se logran con la austeridad del gasto corriente, vale decir, la represión salarial permanente. Lo mismo sucedía con la inversión pública, pero eso cambió desde el 2008 y, sobre todo, en el 2009, cuando el gobierno se dio cuenta de que necesitaba el “Plan Estímulo”.

Conclusión: no hay visión de largo plazo en la que tenga un lugar central la reforma del Estado. Todo se hace bajo presión y al “tuntún”. Pero todo también tiene un límite.

(1) Y, ojo, hubo superávits fiscales del 2006 al 2008 pero no se sabe donde está esa plata pues no se maneja en forma transparente.



LA REPUBLICA

La justicia peruana está en escombros

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

¿Le interesa a alguien reconstruirla realmente?

El sistema judicial peruano –esa maraña que va desde jueces y fiscales junto con las entidades que los nombran, evalúan y sancionan, hasta policías, abogados y litigantes, entre otros– está en escombros y, por más signos de descomposición que cada día lo confirman, no se percibe voluntad real de emprender el esfuerzo para construir uno que genere confianza en lugar de asco como el actual.

La señal más reciente de la hediondez la difundió Panorama el domingo: un audio en el que un miembro del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial –Hugo Salas Ortiz, el representante ahí de la ‘sociedad civil’– pone en evidencia las ‘movidas’ para nombrar a allegados suyos en distintos ámbitos judiciales desde una entidad que, entre otras funciones, sanciona a magistrados.

Esta denuncia, junto con varias otras recientes, simplemente confirman el colapso de la justicia peruana. Un epicentro del desastre está en el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), donde se ha revelado corrupción –uno de sus miembros coimeaba a los postulantes para favorecerlos–; presión política para beneficiar a gente como el juez Ángel Romero, un buen amigo de Palacio de Gobierno; o sistemas y criterios de evaluación tan sorprendentes que concluyen que alguien como Avelino Guillén, quien le demostró a todo el país gran capacidad y habilidad como fiscal, sale jalado en el examen.

Si los integrantes del CNM se encargan de evaluar a jueces y fiscales, el país tiene el derecho de solicitarles, por un mínimo de decoro luego de la constatación del mamarracho que han protagonizado, que cancelen el concurso reciente para jueces y fiscales supremos y que, además, se vayan a su casa por ineptos comprobados y sospecha de componenda inaceptable.

Del mismo modo, se les debe exigir a las organizaciones de abogados y a litigantes importantes como las principales empresas privadas la urgente puesta en marcha de acciones para mejorar la ética de sus asociados.

Los presidentes de la Corte Suprema, por su parte, en su condición de líderes del Poder Judicial, deben asumir compromisos más claros ante el país que se expresen en resultados concretos porque, más allá de las buenas intenciones que han manifestado magistrados que han ocupado ese puesto, como Javier Villa Stein, Francisco Távara o Hugo Sivina, la verdad es que cada año que pasa la justicia peruana se pone peor.

De la mayoría de políticos, en cambio, no se debería esperar mucho. Ellos debieran dar las leyes y el impulso para el cambio, pero son, en la práctica, el origen principal de la corrupción tan profunda que ha demolido los cimientos del sistema judicial peruano.



la REPUBLICA

Nostalgias sobre Haya

Aldo Mariátegui

A qué punto ha llegado el hampa en nuestro país de ser demencialmente temeraria que una banda tiene el desparpajo de planear asaltar cuatro bancos y un courier de dinero en el Jockey Plaza un domingo al mediodía. ¿Qué sigue con tanta conchudez? ¿Asaltar el BCR? ¿Entrar a Palacio y "cuadrar" a Alan? ¿Secuestrar y pedir rescate por el ministro del Interior? ¿Robar al Congreso (¡eso sí les puede salir al revés)? -El Perú, país de olvidos históricos, vio pasar ayer el natalicio de Haya sin mayor pestañeo, salvo el papayazo que le cayó a Mulder durante una pequeña manifestación. "Sic gloria transit mundi" (así pasa la gloria del mundo), decían los romanos. Toda esta indiferencia hacia el aniversario del actor político peruano más importante del siglo XX (escoltado por Leguía, FBT y Fujimori. Ojo que no examino méritos y deméritos, sino relevancia y que elimino golpistas militares como Benavides, Odría y Velasco) me recuerda ese comienzo de la vieja novela de Harold Robbins Los aventureros (lo único bueno que escribió este productor ligero de "best sellers" pues luego degeneró en la pornografía), cuando ni tres personas acuden a un cementerio para recordar tras pocos años de su muerte a un joven caudillo que había tenido a un país en sus manos.

Pocos hombres fueron adulados, amados, odiados y temidos en nuestro país como Haya. ¿Y qué queda? Una estatua por el Estadio Nacional, una ideología desfasada, un partido siempre caudillista (Alan es virtualmente el "Jefe Máximo"), pero sin los segundos de antes (Seoane, LAS, Prialé, Villanueva, Townsend) y el bastión simbólico de Trujillo perdido electoralmente. Nadie de adentro se pone a leer a Rawls y otros pensadores para renovar la ideología dentro de la socialdemocracia, nadie busca captar cuadros tecnocráticos propios, nadie remoza los cuadros partidarios provincianos, nadie fomenta el actuar político en las universidades, nadie organiza medios propios (han dejado extinguirse La Tribuna y varias radios que antes tenían).

Un hombre de acción como Haya se sentiría muy deprimido de contemplar su legado en estos momentos, aunque me imagino que se consolaría con la visión de lo que ha quedado de la izquierda (por lo menos el moscovita PCP-Unidad era un relojito de organizado y activo) y de su viejo rival Acción Popular (cuya decadencia es tal que Lescano está negociando acuerdos con los neovelasquistas de Humala. ¡FBT le escupiría en la cara de estar vivo!). Me imagino que Haya hubiera querido acabar tan recordado y actual como Perón, que el aprismo de hoy sea como ese gran paraguas competitivo, donde los peronistas de centro, derecha e izquierda pujan entre ellos para controlar el Justicialismo y luego acceder al poder, donde hay tal renovación competitiva que te sale fácil un Menem, un Kirchner y después probablemente un Reutemann de gobernante. Creo que eso le hubiera gustado más a Haya que algo tipo el PRI mexicano. O tal vez como su amigo Pepe Figueres, cuya agrupación Liberación Nacional es el principal referente político de Costa Rica y una máquina de ganar elecciones.

¿Se acabaron los partidos? ¿Se acabaron las ideologías? ¿Las elecciones consistirán en caudillos episódicos y pragmáticos? ¿Ya no hay sitio para los Haya en el mundo de hoy? ¿Se acabó la pasión por la política? ¿Todo eso es necesariamente malo? ¿No es en parte, sólo en parte, mejor que hayan acabado los sectarismos y las anteojeras de las ideologías, que hasta llegaron a justificar matanzas?



CORREO

“Neoliberalismo” (IV)

Uri Ben Schmuel
uribs@larazon.com.pe


Tercero: ¿y qué resultó? Un engendro peor aún, Neo-Estatismo o Estatismo Reformado: 1) El Estado sigue a cargo de funciones impropias –educación, salud, cultura, etc.– muy mal atendidas, 2) y las propias siguen desatendidas. 3) La inflación galopante se sustituyó por impuestos excesivos, 4) y los monopolios estatales por monopolios privados y entes reguladores; 5) por eso siguen los excesos de gasto y deuda, 6) con asfixia de ahorro e inversión privadas, 7) y restricciones a la competencia en mercados de bienes. 8) Las empresas privadas siguen dependientes del Estado y bajo su tutela y control, 9) aunque ahora para exportar y no para sustituir importaciones. Y por eso permanecen los aranceles –y los derechos antidumping”–; 10) y la pobreza.
Por supuesto no funcionó, excepto en Chile, y aún así Pinochet perdió su plebiscito en 1988. Pérez sufrió el “caracazo” de 1989 y fue depuesto en 1992. Las crisis económicas comenzaron con el “tequilazo” o default mexicano (1995), y siguieron con la quiebra del real en Brasil (1999), y el colapso argentino que acabó con la convertibilidad y con el mandato de De la Rúa (2001). No terminaron bien en Ecuador para Bucaram (1997), Mahuad (2000), Gutiérrez (2005), ni en Bolivia, Sánchez de Lozada (dos veces: 1997 y 2003).


Nos guste o no, por ese descontento llegaron al poder Chávez, Morales y Correa y retornó Ortega con mandato para revertir “las reformas neoliberales”. Si de veras se quiere evitar que en el futuro la región siga escuchando los cantos de sirena de la izquierda, es hora de efectuar una autocrítica.

La verdadera economía de mercado está muy lejos del crony capitalism que la ha caricaturizado con nefastas consecuencias. He aquí un tema de fondo para la próxima campaña. Ojalá algún candidato con visión se anime a ponerlo en la agenda, y así salir de la insoportable levedad que caracteriza el debate electoral en nuestro país.


LA RAZON

La muerte sobre ruedas

Autor: Fritz Du Bois


Cincuenta muertos en un solo día, y lo más escalofriante es que no nos sorprende. Nos hemos habituado a que la muerte circule libremente por nuestras carreteras con la complicidad de todos aquellos que no cumplen correctamente con su función.

Entre estos últimos tenemos a los encargados en las garitas, que dejan pasar ómnibus hasta con pasajeros parados, así como a los inspectores de 'Tolerancia Cero’, que hace tiempo se olvidaron del objetivo para el cual fue creado ese programa. También la Policía, que deja que terminales informales aparezcan cada día y que miles de choferes sin brevete o embriagados conduzcan con baja probabilidad de ser detectados. En general, la Policía nunca puso en marcha la campaña para limpiar a sus malos elementos y evitar que el endurecimiento de las sanciones de tránsito no se convierta únicamente en un aumento de la coima o tarifa para transar.

Asimismo, están todas las entidades involucradas en la lenta saga del esquema de revisiones técnicas que ha llevado a que, luego de más de siete años hablando de él, este aún no se encuentre ni siquiera cerca de ser bien implementado. ¿Cómo puede ser que un tema tan claro que opera eficientemente en el resto del planeta, en nuestro país solo sirva para que abogados se la pasen interpretando un inexplicable contrato?
Adicionalmente tenemos a los jueces 'influenciables’ que permiten la importación de decenas de miles de carros inservibles que fueron dados de baja y prohibidos de circular por inseguros en otras partes. Sin embargo, esos mismos autos chatarra sirven aquí perfectamente para que estafen al consumidor vendiéndoles gato por liebre sin contarles que están adquiriendo un vehículo que se transformará en un ataúd ni bien falle.
En realidad, en el tema del transporte terrestre, nadie sale bien parado, el fracaso es generalizado. Están en el paredón de la opinión pública desde el Ministerio de Transportes hasta las municipalidades, incluyendo a la Policía y al Poder Judicial. Ojalá que un día tan espantoso como el de ayer, en lugar de confirmar que nos hemos resignado a vivir con la muerte sobre ruedas en nuestras carreteras, vuelva a generar indignación. Solo exigiendo al ministro del sector que se convierta en un zar de la seguridad vial se podría esperar algún resultado. Mientras las obligaciones sigan distribuidas, nadie se va a responsabilizar.



PERU 21

Torero o matarife

César Hildebrandt
Columnista


Nadie debe haberse sentido más feliz viendo a Jaime Bayly despeñarse que el propio Baruch Ivcher.

Bayly quizá calculó que su pregrabación iba a ser vetada por la ira de Ivcher. De ese modo el misterio lo absolvería, la censura lo engrandecería y la victimización acompañaría la marcha de su candidatura.

Pero todo fue un mal cálculo. Aconsejado por sus mejores diablos azules, Ivcher le dio paso a una larga diatriba –a ratos divertida, a ratos vulgar, muchas veces lumpen- dirigida al propietario del circo en cuestión y, para usar las palabras de Bayly, a “los monos que le sirven y que se cagan en donde pueden” (o sea Beto Ortiz y un tal Miyashiro).

Y cuando Bayly insultaba, Ivcher –esa gran impostura- renacía. Y cuando Bayly volvía a insultar, desde una histeria maníaca y quejumbrosa, Ivcher se llenaba de vida y de esperanza y marchaba con el tranco resuelto de los muertos vivientes.

¿Quién era el demócrata, entonces? ¿Era Bayly, el insultador; o era Ivcher, el presidente del directorio permisivo y, en este caso, mucho más suizo que israelí?

El demócrata aquella noche fatal no fue Bayly. Bayly fue el lúcido tardío que, después de varios años, se daba cuenta de que Ivcher era un tal por cual (y justo cuando, desde el miércoles pasado, tiene en su bolsillo una oferta de Canal 4 para hacer allí “El francotirador”).

Ivcher no lo censuró y quedó, aunque a algunos nos duela, como un ejemplo de tolerancia.

Fue una noche fatal porque asistimos a un suicidio que se veía venir pero que superó todo lo imaginable en relación a ese arte equívoco de la autodestrucción.

No soy de quienes odian a Bayly. Siempre le guardé aprecio y casi siempre me enternecieron sus primeras locuras y sus apariciones fulgurantes en la tele.

Me dio lástima, eso sí, verlo agusanado en Miami y uribizado en Colombia. Y, antes, en los tiempos de la persecución y el SIN, me dio rabia que su antiFujimorismo fuera mudo y sus silencios explícitos.

No soy lector de sus libros pero sería rácano negar que es un escritor de enorme éxito internacional y un personaje continental de la comunicación.

Dicho esto, tengo que añadir que lo que vi hace dos días ha sido un show sombrío y crepuscular de alguien que, con el nombre de Jaime Bayly, imita al escritor, desfigura al conductor, desacredita al personaje y envilece la propia memoria.

Ese Bayly que vimos carraspeando groserías, inyectadamente temerario, contradiciéndose cada diez minutos, no es el Bayly que una vez apareció en “La Prensa” y en Canal 5 y se convirtió en líder de opinión.

El Bayly que vimos hace días derrapa en la procacidad y es un eco malo de los buenos tiempos.

Pero, sobre todo, es un Bayly que parece no tener ninguna reputación que preservar.

Su capacidad de ser grosero, que llega a tener tintes patológicos, lo que demuestra es un narcisismo con sueños de omnipotencia. Bayly no candidatea a la presidencia: candidatea a ser Dios, un Dios cruel e impune que azota y/o quema a los herejes.

Cuando insultaba a Ivcher de un modo tan rastrero, tan racista, tan xenófobo y tan primario, yo pensaba:

-Este Jaime no sabe hasta dónde ha metido la pata. Cree que es un desplante lo que es una fechoría.

Y el hecho de que Bayly siguiera fingiendo que todo su enojo (divino) se debía a que Beto Ortiz y el tal Miyashiro “habían saqueado la propiedad intelectual” de su amigueta (primero novia, luego íntima, más tarde amiga), me causó la viva impresión de que ese programa estaba siendo transmitido desde una casa de salud y que, en cualquier momento, aparecerían batas blancas, jeringas goteando pócimas sedantes, enfermeros musculosos y dispuestos a dominar al paciente.

¿Alguien puede creer que Jaime se enojó porque dos aviesos colegas de pantalla leyeron párrafos de una novela inédita?

El problema no era ese. Si Jaime recordase, a estas alturas, que es posible decir la verdad diría que lo que de verdad lo molestó no fue la incursión bucanera del dúo Ortiz-Miyashiro sino la espantosa calidad de lo leído, la indigencia literaria del manuscrito en cuestión, el final del juego de un libro que a él se le había ocurrido recomendar antes de que saliera a la venta. Es que Jaime no sólo es Dios: también es Midas –el rey que todo lo que tocaba lo hacía de oro- y la niñata en cuestión era oro en polvo.

Y si Jaime siguiera empeñado en ser honesto –una virtud que tuvo hasta que la televisión lo volvió un monstruo- diría también que todo ese arrebato histriónico, esa furia teatral, eran una manera de darle a su ego –convertido en peleador de sumo- la sobrealimentación de notoriedad y de escándalo que cada día reclama.

A todo esto hay que sumar el asunto de la candidatura, algo que la personalidad escindida de Bayly proclama una noche por la boca y rechaza al día siguiente por la imprenta, algo que ha terminado de perturbar a este personaje complejo que cree que escribir es vomitar y que hace tiempo ya no lucha con sus demonios sino que los obedece.

Ivcher se dio el gusto de propalar en su canal la transmisión radiográfica de Jaime Bayly, la autobiografía hablada de un escritor talentosísimo y de un ser humano ayer entrañable convertido en esa fábrica de agravios, en ese géiser del mal gusto y la incontinencia.

A tanto llegó Bayly que Ortiz y el tal Miyashiro parecieron, por contraste, unos caballeritos vestidos en Gamarra, pundonorosos, subordinados y con el bozal en su sitio.

A tanto llegó que Ivcher, el hombre del cheque discreto de 20 millones de soles entregados por Toledo, pareció víctima de un Hugo Chávez que le hubiese expropiado el canal y lo mandase insultar desde sus propios estudios.

Lo curioso es que Bayly cedió en el único asunto que a Ivcher de veras le importaba: el del dinero.

Porque cuando Bayly se retractó de lo dicho en relación a la deuda tributaria de Ivcher, le dio en la yema del gusto al dueño de la silla en la que estaba sentado.

Y esa indebida concesión –indebida porque la deuda de 54 millones de soles de Ivcher es un asunto que la Sunat mantiene vivo- es la que, al final, quizá explique por qué el propietario de Frecuencia latina propaló lo que Lúcar le había aconsejado no propalar. Total, si el dinero es lo que importa, ¿qué importan algunos adjetivos que el viento y Youtube se llevarán?

El hombre-bomba que explosionó ante nuestros ojos hace unos días era lo que quedaba de Jaime Bayly después de varios años de coquetear con la locura.

Tengo la sensación de que Bayly comenzó su vida pública temiendo que descubrieran su bisexualidad. Cuando la confesó y la vendió como mercancía y la registró como marca, dejó de tener un gran secreto que cuidar. Fue un alivio.

Pero Bayly necesitaba más. Las parejas que hizo desfilar en sus columnas, las infidencias de cama y de camastro que describió con placer, el confeso odio a su padre, el desprecio a buena parte de su familia, sus furias anecdóticas de infancia contra curas y militares, el estilo de autoabominarse para inspirar respeto y compasión, la coprolalia creciente que parece empobrecer su lenguaje y afear su interior, todo eso constituye un cuadro clínico tan evidente y desgarrador que sólo una sociedad enferma como la nuestra pudo pasar por alto y, más bien, aplaudir y fomentar.

Jaime se sintió un torero hace unos días. Pero el mandil ensagrentado, la sierra de motor, los anteojos de mica salpicados de sanguaza, la mirada turbulenta, la decisión gozosa de cortar y trocear, no engañaban. Sus peores enemigos gozaban como cerdos: Bayly había sido –por fin- un matarife más en el viejo camal de Baruch Ivcher.

Y cuando, en su mensaje final, dijo que, en realidad, lo que quería “era quedarse en Canal 2 y reconciliarse con Ivcher” este columnista creyó ver en pantalla un remedo de esos psicópatas que, en las películas B, terminan diciendo que no recuerdan nada y preguntando qué es lo que hicieron y por qué tienen las manos manchadas de sangre.


LA PRIMERA

Milicias armadas contra Obama

Oswaldo de Rivero


A pesar que no está efectuando reformas sociales, que harían del capitalismo norteamericano un sistema socialmente avanzado como el europeo, el Presidente Obama sufre hoy la más feroz oposición -de extrema derecha- que haya sufrido presidente demócrata alguno.

En efecto, Obama enfrenta hoy algo nuevo, un gran movimiento de extrema derecha de alcance nacional, integrado por más de treinta organizaciones que se oponen con ferocidad a su programa de gobierno y a sus medidas de estímulo. Entre estas organizaciones existe una muy eficaz, llamada el Tea Party, que ha logrado por primera vez, en la historia moderna de los Estados Unidos, organizar manifestaciones de extrema derecha muy concurridas en Washington y otras ciudades.

Lo que más preocupa a los demócratas no es el Tea Party, que hasta ahora respeta las reglas de la protesta democrática, sino la proliferación simultánea de milicias armadas racistas contra Obama. Según el Southern Poverty Law Center (SPLC) que es la organización que sigue las actividades de estos grupos, las milicias armadas racistas de extrema derecha están creciendo notablemente. Entre el 2000 y el 2008 pasaron de 602 a 920, a las que se añaden, desde que Obama está en el poder, 50 más.

La negritud y el talento del Presidente Obama, es sin dudas, la causa que federa nacionalmente a todas estas organizaciones armadas racistas que, hasta ahora, lo atacan verbalmente. Lo llaman socialista y lo caricaturizan, acentuando sus rasgos raciales, como el Joker, el famoso villano, archienemigo de Batman. Además, aseguran que no nació en los Estados Unidos y que su gobierno es una conspiración contra la supremacía blanca. Según las encuestas, un 21% de esta extrema derecha cree que Obama es el anticristo y el 100% que su gobierno es hoy tan grande e intervencionista que constituye una real amenaza inmediata para los derechos y libertades de los ciudadanos americanos.

Lo que más irrita de inmediato a las milicias armadas es la intención de Obama de restringir el comercio de armas de fuego, en el mismo momento, en que las compras están en aumento por parte de ellas. Según, Mark Potok, presidente del SPLC, la regulación por el gobierno de las armas de fuego podría ser el detonador para que estos grupos pasen a la acción.

La oposición de la extrema derecha a Obama está llegando tan lejos, que no es sólo promovida por las milicias armadas, sino también por los medios. El ultra conservador canal TV Fox ha presentado, con motivo del primer aniversario de la presidencia de Obama, un programa provocador llamado “War Room” donde se muestran diferentes escenarios de combate para arrojar del poder a un gobierno opresivo por milicias que ganan el apoyo de los militares americanos. Según este programa, la insurgencia podría estallar en el año 2014.

En todo caso, la violencia parece que ya está comenzando. Hace unos días, en Austin-Texas, un extremista en protesta contra las políticas tributarias del gobierno, se inmoló estrellando su avión contra la oficina federal recaudadora de impuestos.


LA PRIMERA

El palabrero de los hechos

CESAR LEVANO
El presidente Alan García rindió ayer homenaje al General Manuel Arturo Odría… perdón, quise decir: a Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del Apra.

Mi confusión se debe a que García plagió una expresión del general que fue dictador del Perú entre 1948 y 1956, lapso en el cual no sólo apresó, desterró y mandó torturar a miles de apristas y comunistas, sino que incluso hizo perseguir y matar al dirigente sindical Luis Negreiros Vega, quien formaba parte del Comando Nacional del Apra, que actuaba en la clandestinidad.

Odría empleó como lema de su gobierno la frase “hechos, no palabras”. García, por su parte, expresó que rendía homenaje a Haya “con obras y no con palabras”.

Afirmó García en la conmemoración del programa Agua para Todos: “no tenemos otro objetivo en la existencia que servir al pueblo”. Como si el país no supiera que el régimen actual carece de programa, precisamente, respecto a la crisis del agua que amenaza a la costa peruana y que puede significar falta de agua para todos.

García es un palabreador infatigable. Pero sus palabras no pueden encubrir algunos hechos. Por ejemplo, su afán de servir no precisamente al pueblo, sino a las grandes empresas mineras y de hidrocarburos, y, de paso, a sus cuentas personales. No es servicio al pueblo el intento de despojar de sus derechos a los nativos de la Amazonía.

Tampoco la negativa de mejorar el salario mínimo o el contubernio con los despidos masivos de sindicalistas sirven al pueblo. Y nadie va a creer que éste se ve favorecido con el amparo a delincuentes prontuariados para que maten obreros.

En algunos aspectos, el dictador Odría reveló mayor sentido social que García. Estableció, por ejemplo, el salario dominical y no se le ocurrió amparar la negación de derechos como la jornada de ocho horas (ahora hay jornadas de hasta 14 horas).

Odría fue el primer gobernante que en el Perú introdujo la política económica que el neoliberalismo ha impuesto luego. Suprimió el control de cambios bajo la inspiración de Pedro Beltrán. Jorge Basadre, con todo el peso de su rigor intelectual, alude en La vida y la historia al apoyo financiero que los grandes exportadores agrarios y mineros dieron al cuartelazo de Odría en 1948.

En la introducción de esa política pesó el consejo del economista estadounidense Julius Klein. Nadie se percató hasta hoy de que ese doctor Klein fue uno de los que, hasta semanas antes del crash de 1929, afirmó que la economía iba viento en popa, y que se venían tiempos mejores para el capitalismo mundial. Consta en el libro The great crash de John Kenmeth Galbraith.

En mi memoria vibra una frase de Manuel Seoane en un mensaje enviado desde el destierro: “Usted fregó la cosa, mister Klein”. ¿Hubiera aprobado el “Cachorro” la política de García?


LA PRIMERA

22.2.10

Discurso sin método

El doctor Alan García promete que en el 2021, el año del bicentenario de la independencia, Perú será un país del primer mundo. Será un milagro pertenecer al ranking del primer mundo con presidentes del tercero, digo yo.
Después habla de un pueblo convocado que hará obras públicas sin intermediación de autoridades ni burocracias. O sea, como lo trató de hacer Belaunde con su Cooperación Popular y las históricas placas donde se leía: “El pueblo lo hizo”.
Señala en seguida que gracias a él la pobreza ha bajado 14 puntos porcentuales: de 50 a 36 por ciento. Sólo Fujimori mentía con esta desfachatez. Las estimaciones más optimistas apuntan a una reducción real –metodología nueva y algo tramposa incluida- de cuatro puntos porcentuales.
Al rato demanda al ministro del Interior que use las armas de la policía “sin vacilación”. No lo satisface Bagua. Quiere más. Y en ningún momento del discurso lamenta la muerte de los 10 nativos. Reserva sus pesares sólo para los policías asesinados. Penas unilaterales de conservador converso.
Insiste, otra vez, en citar mal a Vallejo: “Pero hay, hermanos, muchísimo más que hacer”, dice con voz de recitador en el teatro Segura. Y no ha dicho que esté parafraseando. ¿Por qué le gustará manosear al pobre Vallejo?
Se jacta de que los teléfonos celulares ya no son los cinco millones que él encontró. “Ahora hay 20 millones”, se fascina. Como si ese no fuera el negocio leonino de Telefónica, Claro y Nextel.
Segundos más tarde, un gran hallazgo retórico: “Tuvimos errores”. Pero, oh desilusión, no señala cuáles. La autocrítica no le alcanza para tanto.
En seguida dice que parte de su misión es “salvar al Perú de la crisis mundial”. Pero en el mismo discurso dice que ya hay señales de que el mundo está saliendo de la crisis. ¿De qué nos salvará, entonces? ¿Por qué no nos salva de él mismo?
Con el cinismo en ristre afirma que la democracia requiere de “poderes independientes”. No alcanzo a distinguir si Luis Alva Castro, su seudónimo en el Congreso servil, lo mira con especial devoción en ese momento.
“Cualquiera puede movilizar a las turbas”, exclama indignado. Una turba de aplausos convenidos lo interrumpe.
“El modelo estatista y autoritario necesita controlar al parlamento”, reincide. Pero ya no parece cinismo sino alguna encefalopatía.
Anuncia que presentará el Código del Consumo y que una nueva cárcel en la selva espera a los corruptos. Pero no habla de la corrupción que invade su gobierno ni de la fiscalización que la puede evitar y que él, más bien, quiere debilitar para apurar el gasto.
“Haremos la Descentralización Popular No Burocrática”, persevera. Es que cuando se prometen idioteces nadie va a reclamar su no cumplimiento. ¿Se imaginan a alguien diciéndole dentro de once meses: ¡usted prometió la Descentralización Popular No Burocrática y no ha cumplido!?
Y a renglón seguido una frase que quedará para la historia del ridículo: “La mejor manera de dialogar es gastar...” Como si todo fuera un asunto de dinero. Como si el sentido de la dignidad no hubiese estado presente en las cóleras de Bagua y en las lejanías hostiles del sur andino.
“Tengo un pacto sagrado con los jóvenes”, afirma. ¿Ignora que la mayor parte de los secretarios regionales de la Juventud Aprista se han pronunciado en contra de la expulsión ignominiosa de Luis Alberto Salgado, castigado por decir que el Apra se ha apartado de su cauce?
¿Y su respuesta a la reforma del Estado? Parece una broma: “¡Los Núcleos Ejecutores de Jóvenes!” Cree que con cuadrillas de obreros provisionales que hagan escaleras y limpien acequias se arreglará el problema del Estado-botín, del Estado cuadrapléjico que complica las cosas y produce la más alta cuota de corrupción.
Cuando anuncia que en el 2010 el Perú deberá de crecer por encima del 6 por ciento, ya la cosa es digna de “Los chistosos”. Lo mismo que cuando se enorgullece del precio de la gasolina (aunque no dice que el barril del crudo ha bajado 80 dólares desde su pico de 145 y que a eso se debe la insuficiente reducción del precio del galón de combustible).
Cual socio de Telefónica o amigo de Carlitos Slim (que lo es), se hincha para decir que hoy tenemos 772,000 conexiones de banda ancha. Lo que no puede reconocer es que las tarifas que aquí se cobran son las más caras de la región.
Y otro anuncio: “Comenzará la derivación de Huascacocha” (para la Central de Huachipa). No dice cuándo ni cuánto cuesta ni en qué estado está el estudio. Llena las páginas de augurios coloridos como este: “Se completará la entrega de 292,000 computadoras entre escolares...”
Ya no es circense ni festivo cuando grita que “se ha capturado a 498 sospechosos de terrorismo”. No precisa cuántos de esos sospechosos tuvieron que ser liberados porque sus detenciones fueron brutales y arbitrarias.
Pero quizá lo peor del malhadado discurso ha sido aquello del Núcleo Básico de Defensa.
Ha sido de una absoluta irresponsabilidad histórica mentirle al Perú diciendo lo que no es y anunciando “terribles sorpresas” que sólo existen en la cabeza de Su Excelencia. Estamos desarmados frente a Chile. Dependemos del pacifismo de Chile, no del nuestro. Esa es la pura verdad.

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Posdata: ayer, en esta columna, donde debió decir: “fue discípulo de José Courtier en Santiago de Compostela...”, apareció: “fue discípulo y José Courtier...” Muchas gracias, como siempre, al inexistente corrector de este periódico.


Cesar Hildebrant

COMUNICADO DEL COLEGIO NACIONAL DE PROFESORES CONTRATADOS, DESEMPLEADOS Y SIN TRABAJO DEL PERU

COLEGIADO NACIONAL DE PROFESORES CONTRATADOS, DESEMPLEADOS Y SIN TRABAJO DEL PERU
PRONUNCIAMIENTO

A LA OPINION PÚBLICA

Señores lectores y estimados amigos, hoy después de una voraz persecución, a nuestros humildes asociados, por parte de los gobernantes de turno hemos vuelto cargados con energía y para pronunciarnos de lo siguiente:
1º La falta de criterio técnico para la aprobación de la directiva Nº 005-2009-ME/SG-OGA-UPER, en la cual el gobierno de la mano de Chang y de Alan, pretenden seguir arrancando del poco presupuesto las plazas para contrato o nombramiento de profesores, a pesar de encontrarnos en una dura y difícil crisis económica a nivel mundial.
2º La aprobación y ejecución del DCN 2009, documento en su versión ampliada, carente de visión educativa, el cual no toma en cuenta las diferentes necesidades de las regiones y otros tantos argumentos que podríamos plantear pero hoy no es el tema, pero lo que si es muy delicado es que sin mucho estudio pedagógico ni técnico, el MED, ha insertado al curso de Educación Ciudadana y Civismo, el cual generará profesores excedentes, y como ya es conocido este curso regresa a la aulas de las colegios del Perú, a pedido expreso de los militantes apristas del área de Ciencias Sociales, con la única intención de generarles plaza (contrato y nombramiento), asimismo esta ocurriendo con el área de Comunicación.
3º La realización de un concurso de auxiliares de educación, de una manera turbia, nada transparente. (Luego desagregaremos esta información)
4º Por último, la no emisión de la directiva para contrato, a pesar que estamos a finales del mes de enero a unos pocos días del inicio del año escolar, además, de realizar una reunión muy tardía con los presidentes de las regiones para dizque llegar a un consenso sobre los contratos docentes y otros asuntos de la educación, planteándose el examen nacional para acceder a una plaza docente el domingo 15 de febrero del presente año, a lo cual los maestros rechazamos este intento abusivo del gobierno aprista de continuar colocando a sus correligionarios en las aulas de las instituciones educativas, ya lo han hecho el año pasado nombrando casi a 1500 profesores apristas o simpatizantes, y hoy con este acuerdo pretende continuar ubicando profesores contratados, y no es que los profesores contratados nos corramos de un examen, sino es que, el gobierno corrupto del APRA, ha demostrado con creces la corrupción que hay entre sus partidarios, ahora por otro lado, solamente en 15 días se hará un examen para contrato?, y si es así, quien lo hará?, se podrá validar los ítems y el examen? La institución que lo elaborará y tomará estará capacitada para hacerlo? O será otra vez ESAN, entidad poco confiable para tratar temas de educación? O como por allí dicen que será el propio Ministerio de Educación?, ahora, siendo el martes 27 de enero, el Ministerio de Educación (www.minedu.gob.pe) no ha publicado nada referente al examen para contrato ni tampoco hace referencia de nada con respecto a los criterios o temas generales para que los profesores repasemos en el mejor de los casos, y en el peor estudiemos, asimismo, siendo un promedio de 150 mil docentes hábiles para ocupar una plaza docente para contrato como se dará las inscripciones en las diferentes Ugeles o regionales de educación, debido a que el año pasado para el proceso de nombramiento las colas para inscribirnos eran interminables a pesar que las inscripciones fueron por 30 días, y que por la cantidad de profesores no alcanzo y se postergó 15 días más, haciendo un total de 45 días; hoy, este gobierno abusivo, quiere que en menos de 2 semanas, estudiemos, nos inscribamos a las diferentes Ugeles, cometiendo un abuso a los profesores, además, tenemos conocimiento que ANTAE, ya esta manejando cupos de plazas para contrato docente en diferentes Ugeles de Lima, ofertándolas por 1000 soles y ¿como lo hará?
Señores, es preciso reflexionar, la educación es una tarea de todos, es cierto que los profesores somos una piedra angular en esta, pero, creemos que así como se nos exige se nos debe respetar, mientras el año pasado el gobierno a partir de la famosa CPM, ha ahorrado 500 millones de soles, tomándolo de nuestro paupérrimo sueldo, debido a que lo redujo, hoy pretende llevar a cabo su plan de Copamiento del sector educación, la verdad existe tanta corrupción como prueba dejamos estas páginas:

Corrupción en la UGEL Número 6

Denuncian a funcionarios por realizar cobros indebidos

Nos despedimos, manifestando que los profesores contratados y desempleados estamos desprotegidos, el Sutep de Patria Roja no se pronuncia ya que se aferran a su Derrama Magisterial, lo único que nos queda es denunciar y poner en manifiesto a la opinión publica.



EXAMEN DE NOMBRAMIENTO Y CONTRATO POR UNA ENTIDAD INTERNACIONAL COMO LA ONU
¡FUERA PATRIA ROJA DE LA DERRAMA MAGISTERIAL!
FUERA PATRIA ROJA DEL SUTEP
ABAJO CHANG Y ALAN POR SUS POLITICAS ABUSIVAS PARA LOS DOCENTES

Ojo con Bayly

Para votar por Jaime Bayly no habrá que taparse la nariz como muchos hicieron con Alan García.
Votar por Bayly será la obra cumbre del peruanismo moderno, aquel que podríamos situar como nacido con el golpe de Estado a Guillermo Billinghurst.
En efecto, después de esa maniobra correctora que la vieja derecha peruana realizó en contra del populista Billinghurst la política peruana ha consistido en seguir cavando el foso que separa a ricos y pobres.
Se amplió el foso sin pausa, aunque con dos paréntesis: el del primer Belaunde Terry, saboteado por la Apra aliada con la oligarquía terrateniente desde 1963; y el de Velasco, proyecto transformador desmantelado radicalmente por su sucesor, el general Morales Bermúdez.
No incluyo en esas treguas al conservadurismo el periodo del primer alanismo, porque ese régimen fue una auténtica cacocracia, un quinquenio cuyo programa máximo fue la abolición de las cerraduras y las bóvedas.
De modo que desde Billinghurst hemos estado en las mismas, vendiéndonos a los británicos primero, a los estadounidenses después, y a los franquiciadores de los estadounidenses siempre y sin pausa.
Porque el peruano promedio no tiene vocación de nación ni sueña con ser parte de un país más o menos integrado. El peruano promedio tiene vocación de visa, sueños de subasta, apetitos de rendición.
García, convertido en monigote de la vieja derecha que secuestró también a Haya, dijo el otro día que hubo mucho heroísmo en la batalla de San Juan y Miraflores.
Hubo heroísmo de pocos y huidas y corrupción de muchos. Lo que García no quiso recordarnos es que la gran responsable del desastre de la guerra perdida fue la impertérrita derecha a la que ahora sirve.
Y quien crea que exagero al proponer la continuidad histórica de la derecha peruana, podría hacerse esta pregunta: “¿Ha cambiado la mentalidad de la clase dominante en relación a sus metas económicas excluyentes, su gustosa subordinación a intereses extranjeros, su concepción primario-exportadora, su racismo apenas disimulado?”
Que cada quien se responda como pueda o quiera. Lo cierto es que cuando hoy uno lee a algunos de sus matones letrados, el mensaje parece haber salido de la derecha que habló por boca de los encomenderos realistas que se opusieron a la independencia de España.
En suma, que hay algo pétreo e irreductible en lo que, con generosidad, alguien podría llamar “pensamiento conservador”. Que tiene muchísimo de conservador y poquísimo de pensamiento. Porque la derecha peruana es viuda intelectual de Riva Agüero y, desde entonces, se dedicó a los negocios y al torerío y huyó de los libros como si fueran impuestos.
Y bien, si hay algo de cierto en todo esto, ¿por qué no Bayly?
Bayly es decadente. ¿Y no es la decadencia una segunda naturaleza del Perú contemporáneo?
Bayly es un irresponsable. ¿Y no ha sido la irresponsabilidad la marca de fábrica de Fujimori, Toledo y García?
Bayly es más reaccionario que una velita misionera. ¿Y quién nos gobierna acaso?
Bayly es un pluriambiguo. ¿Y qué? ¿No sería hora de hacer experimentos con los organismos bilaterales?
Bayly puede decir cualquier cosa. ¿Y? ¿No nos suena eso de lo más familiar?
Bayly tiene un lado involuntariamente tragicómico. ¿Y? ¿Qué cosa suponen que somos como país cuando nos creemos lo máximo porque producimos miles de hectolitros de aguardiente de uva?
Bayly firmaría TLC hasta con Birmania y llamaría al coronel del KFC como asesor militar para enfrentar a las tribus amazónicas cuando “Avatar” se escenifique en la Curva del Diablo. ¿Y qué creen que está pensando hacer Alan García?
De modo que no se burlen de los chistes de Jaimito. Si el Perú tiene a veces pinta de suicidio en masa, Bayly tiene el perfil de una Smith and Wesson.


Publicado por César Hildebrandt

Telesur

He huido toda mi vida de las unanimidades.
Por eso es que huyo del menú planetario de las noticias, ese menú que hoy pretenden que traguemos los que nos consideran invitados de segunda en el banquete ultraliberal.
Ese fast food de la información se ha instalado en todas partes.
En España, por ejemplo, donde acabo de estar durante un mes, el recetario ha llegado a ser extremo en la televisión, tomada por asalto por las hordas de Berlusconi y sus adláteres.
Ver TV española es, por lo general, asistir a un espectáculo donde el cretinismo compite con la estupidez, la frivolidad con la ignorancia, el envilecimiento con la ruindad vestida de bata y en pantuflas.
Quienes salen ganando son los que necesitan manadas y no ciudadanos para lograr la hazaña –todavía en proceso- de destruir el modelo europeo y hacer del viejo mundo una franquicia del modelo Reagan: capitalismo a lo bestia, darwinismo social, abolición de derechos laborales, competitividad siguiendo el canon de Shangai.
No es que la TV esté dedicada a entretener -eso sería legítimo y hasta podría ser divertido-: su propuesta es mucho más audaz. De lo que se trata es de hundirnos a todos en el mismo caldo de vulgaridad venérea y chismografía de cinco céntimos.
El propósito es que la grey llegue a rebuznar, balar, croar, mugir o relinchar. Es el proyecto de reemplazar a Dios por Esopo y convertir el mundo en una fábula bufa. También se trata, por supuesto, de que nadie recuerde las lecciones de “Rebelión en la granja”.
Ni Roma en su esplendor imperial intentó algo parecido. Este proyecto mundial de Construcción de la Docilidad no tiene precedentes.
Y es que Roma no sólo era un cometido de dominación. Era también un sueño civilizatorio, una propuesta republicana y una construcción del espíritu.
Hoy no. Hoy no hay un Virgilio que cante la antiepopeya de Irak ni un Cicerón que defienda a los inocentes ni un Apio Claudio inclinado a las esencias del Derecho.
Hoy hay sólo una mafia avariciosa que ha creado la plutocracia global más encarnizada que alguien pudo imaginar.
Esa mafia se ha apoderado de la mayor parte de los medios y ha secuestrado el discurso de la información imponiendo sus mentiras y haciendo de la televisión esa cosa estupefaciente que aspira a reemplazar a la realidad.
Esa mafia, en suma, ha construido la utopía inversa de abolir al mundo y sustituirlo por sus ideas, sus prejuicios, sus intereses, sus gustos putañeros y aun sus miasmas personales.
De modo que cuando uno ve la Fox o alguna tele privada española lo que ve no es lo que pasa o ha pasado en el mundo. Lo que ve son los diablos azules de Murdoch, los cuentos de Andersen contados por gansters, los mitos celtas cantados por Madonna con las tetas al aire.
De la TV peruana no voy a decir mucho. Apenas diré que he regresado y la he visto más de una mañana y me ha dado vergüenza vivir en un país donde esa mierda que se grita y esas mierdas que se callan son “la oferta informativa” al uso.
En medio de ese panorama existe, sin embargo, una posibilidad de seguir siendo humano y más o menos lúcido. Me refiero a Telesur.
Sí, Telesur, ñaños de la Caverna, hijitos de Eisha, sirvientes de Piñera.
Puede uno discrepar de muchas cosas de Telesur pero al menos está claro que esa cadena no es parte del plan lobotomizador de las corporaciones.
Gracias a Telesur uno recuerda que hay palestinos sufriendo, una ONU descalificada, un Uribe voraz que va por la segunda reelección. Sólo por eso vale la pena verla. Está, arrinconada pero tenaz, en el 814 de Cable Mágico.
Publicado por César Hildebrandt. Blogger. en 21:59 1 comentarios
viernes 22 de enero de 2010
El gesto de Del Castillo

Es imposible no reconocer el gesto de Jorge del Castillo al presentar a la Fiscal de la Nación un pedido para que se le investigue en relación con el fallido proceso de los petroaudios.
Sólo desde la mezquindad cainita de un Alva Castro, amigote inexplicable de un dueño de periódico muy próximo, puede negársele a Del Castillo el valor que ha tenido para demandar que se le averigüe y se le espulgue en torno al asqueroso asunto del señor Químper y del señor León y del señor Canaán y de la novia del ya pringado señor Guitiérrez.
El juez Barreto se ha negado a considerar correos y audios de este proceso malnacido porque fueron dizque “ilegalmente obtenidos”.
El juez Barreto va a terminar mal. Porque hay jurisprudencia respecto de este tema, jurisprudencia que Jorge del Castillo cita en su escrito dirigido a la Fiscal de la Nación:
“La posibilidad de indagar sobre las comunicaciones (audios y correos electrónicos) obtenidas ilegalmente...se basa en la Teoría de Ponderación de Intereses, aceptada por el Plenario Jurisdiccional de Vocales Superiores del 11 de diciembre del 2004, que en su quinto punto establece: “un interés mayor prevalece sobre un interés menor. Y si bien toda violación de derechos fundamentales de por sí ya es grave y acarrea la ilicitud de la prueba, el asunto cambia si lo sometemos a la ponderación del interés de mayor intensidad, como el que hay que sopesar cuando de por medio están los bienes jurídicos concurrentes en la criminalidad organizada o en delitos de estructura compleja...”
Pocas veces se ha visto que alguien construya un argumento tan sólido para exigir una investigación sobre su conducta. Sobre todo si se tiene en cuenta que el parlamentario aprista está pidiendo ser incluido en el escrutinio fiscal de los llamados “petroaudios”, un asunto en el que no ha estado comprendido y del que ha salido políticamente librado en la comisión congresal presidida por Daniel Abugattás.
Y hay que recordar que Del Castillo sabe de qué habla cuando se refiere a intereses mayores y menores.
Hace años, en 1999, cuando Alan García mandaba a Mantilla a negociar en la salita del SIN y la mitad del Apra –incluidos Garrido Lecca y Cabanillas- hablaban pestes de su líder, Jorge del Castillo me entregó, en las modestísimas oficinas de “Liberación” y a cambio de un conmovido “gracias”, las primeras pruebas bancarias de la ilícita y descomunal fortuna de Vladimiro Montesinos, el subjefe de la banda del Chino y sus pistoleros.
Las pruebas habían sido obtenidas “ilegalmente” gracias a la cuñada de Del Castillo, trabajadora del banco preferido del mafioso, es decir el Wiese.
Esa formal “ilegalidad” fue esgrimida por el patético fiscal de la nación (así con minúsculas) de aquel entonces, el dos veces malogrado doctor Miguel Aljovín, el tío de ya saben quién.
Ese fue el comienzo de la gran batalla que terminó ganando la decencia. Y de esa época viene el odio que a Jorge del Castillo le profesan los fujimoristas, en general, y algunos aprofujimoristas, en particular.
Mi respeto por Jorge del Castillo se renovó en ese momento.
Es un respeto que, desde luego, terminará públicamente -y de modo definitivo- si la fiscal Gladys Echaíz, que ha acogido el planteamiento de empezar una investigación en regla, demuestra que las visitas que Del Castillo hizo a Canaán en el Country Club de Lima fueron algo más que impertinentes, desafortunadas, o lamentables. O que sus contactos con Rómulo León fueron algo más que repelentes concesiones a eso que algunos llaman, con harta huachafería y suma temeridad, “la incondicionalidad de la amistad”
Mientras tanto, sólo queda decir que Del Castillo ha dado un ejemplo. Un ejemplo que muy pocos podrían seguir. Ni Kouri ni Alva Castro, por ejemplo. Ni García, desde luego.


C.H

http://bloghildebrandt.blogspot.com/search?updated-max=2010-01-26T14%3A03%3A00-05%3A00&max-results=3

Llamado a la reflexión

Compatriotas:

Me dirijo a ustedes para compartir una reflexión que –estoy seguro- puede ser de interés general.
Nuestro jefe y líder nato, Alex Kouri, acaba de anunciar que va a postular a la alcaldía de Lima gracias al vientre amable de “Siempre Unidos”, el partido político del señor Felipe Castillo, alcalde de Los Olivos e injustamente acusado, por los envidiosos de siempre, de licitaciones amañadas, despilfarro de recursos y sobrevaluación de obras.
Pues bien, ya que nuestro jefe ha hecho sonar el pistoletazo de salida tenemos que poner manos a la obra para emprender la tarea de llevarlo al sillón que alguna vez ocupara Don Nicolás de Ribera (el Viejo).
Sólo con gente como Kouri en el municipio de Lima podremos superar la alta vara que nos habrá de dejar ese patriarca de la apropiación ilícita y ese caudillo indiscutible del anarquismo ético que es Luis Castañeda Lossio.
¿Quién sino Kouri, el de la hazaña de Convial, para superar la marca impuesta por Castañeda con el asunto de Relima y los 21 millones de soles desaparecidos en un solo cheque?
¿Quién sino Kouri para empequeñecer lo sustraído en las obras del Metropolitano, en los saqueos del SAT, en las compras directas y en las adjudicaciones con nombre propio?
¿Quién sino Alex Kouri para inmortalizar ese apellido que ya hiciera célebre el hermano Beto?
¿Quién sino Kouri para instalarnos en aquel jardín japonés del Edén en el que la víbora era peruana y la mordida manzana era siempre chilena, por supuesto?
Además, tienen que comprender, queridos compatriotas, que este triunfo será la primera etapa de esa carrera imparable que llevará a nuestro líder a la Casa de Pizarro (o lo que quede de ella, luego de García: seamos francos).
Porque después de la alcaldía de Lima, viene la presidencia de la República, heredada de Keiko, que ganará en el 2011 para rabia de esos caviares humalistas y de esas sobras rojas que sobrenadan en la sanguaza.
Es decir, luego de una gran gestión como alcalde de Lima, a Alex Kouri la presidencia de la República le quedará a tiro a quemarropa y con silenciador.
Y ese sí que será un gobierno histórico.
Es cierto que también será difícil brillar en mayor medida que el gobierno fundacional de Alberto Fujimori. Pero los grandes hombres como Kouri están hechos precisamente para encarar desafíos tan descomunales como el que acabo de señalar.
Alex Kouri, nuestro querido y grande compañero jefe, siempre piensa a mediano y largo plazo. Y en alguna ocasión me ha hablado de parte del equipo de personalidades que lo acompañaría en su gestión de gobierno, si es que los peruanos tenemos la inteligencia de elegirlo presidente de la República.
Reynaldo Rodríguez López, que alguna vez fuera calumniado por cierta prensa y encarcelado injustamente durante largos años, sería el ministro del Interior. ¿Se puede aspirar a algo mejor?
Marco Parra, que ahora es el segundo de Castañeda y que acaba de estrenar otro BMW, ocuparía el puesto clave de presidente del Banco de la Nación y director de la Casa de la Moneda. ¿Quién podría objetarlo?
Luis Alva Castro sería, venciendo algunos mitos rígidos impuestos por el feminismo radicaloide, ministro de la Mujer. Y Abencia Meza estaría al frente de la muy descuidada Escuela Nacional de Folklore.
Para el ministerio de Vivienda, ¿acaso habría alguien mejor que Pepe Graña, el de Graña y Montero?
Y si Defensa vuelve a su fórmula original de independizar cada arma, ¿alguien sería mejor ministro de Aviación que Emilio Rodríguez Larraín, el presidente del directorio de LAN-Perú?
En el gobierno de Alex Kouri, nuestro jefe indiscutible, Lourdes Alcorta sería comandante en jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Francis Allison iría a la SUNAT, Mariella Zanetti al Instituto Nacional de Cultura, Rosario Sasieta al ministerio de Turismo, Alvarito Vargas Llosa a la Dinandro, Ricardo Belmont al ministerio de Educación, Tongo al Conservatorio Nacional de Música y Rafael Rey a la presidencia de la Federación de Halterofilia.
¿No ven que casi todo ya está pensado?
¡A trabajar, patriotas! ¡Kouri a la alcaldía de Lima!

Con mis mejores deseos,

Carlos Manrique Cheverengue.


c.h

La sierra maestra

En el hospital Alberto Sabogal, que seguramente García habrá de “inaugurar próximamente” para las cámaras de sus canales favoritos (o sea todos), se equivocan de día, de páncreas, de morgue, de anestesista, de retina, de cáncer y duodeno, se equivocan de pierna y de paciente.
Con el señor Jorge Vi-llanueva Morales -86 años, diabético, con la pierna derecha ulcerada de modo irremediable- metieron la pata especialmente los médicos del Sabogal.
Como denunció su hija Carmen, el hombre entró a la sala de operaciones para que le amputaran la pierna enferma (es decir, la derecha).
Al salir de la sala, sin embargo, la que le faltaba a don Jorge era la pierna izquierda, la sana, la pierna inamputable, el miembro inimputable, la pierna que le garantizaría una cojera estrepitosa y un andar de lado y con muletas pero andar al fin, con un pie sobre la tierra, algo es algo, y el otro pie hecho muñón melancólico y picante.
Cuando su hija lo recibió en la sala de pobres donde esperan los pobres a los pobres que se tienen que operar en el Sabogal, a las diez de la noche de ese día de serrucho erróneo, lo primero que hizo fue levantarle la colcha vieja que lo cubría.
Aterrada, acudió al médico de guardia. El médico de guardia le dijo que él no había intervenido en la operación y que al día siguiente pidiera explicaciones.
No le dieron ninguna. Porque en el Sabogal –que Kouri y García van ahora a remodelar seguramente a un alto costo- las explicaciones sobran. Sobran tanto o más que las piernas serradas por error.
Lo que sucedió entonces fue que la infección de la pierna avanzó. Y cuando ya había avanzado lo suficiente como para temerse una gangrena, una septicemia, una muerte más en el rosario de equivocaciones y cadáveres que es el Sabogal, entonces los médicos tomaron la decisión de cercenarle la pierna que debieron cortar el día en que cortaron, desde el muslo, la pierna sana.
De modo que don Jorge Villanueva Morales no sólo tiene 86 años, no sólo tiene diabetes, no sólo es pobre hasta el punto de depender del Sabogal: ahora tiene el diseño aligerado con dos piernas menos.
¿Medicina preventiva? Esos médicos, salidos de una academia de batas y armas blancas, ¿le cortaron la pierna sana para que no se le enfermara? ¿Les asqueaba la idea de que ese anciano diabético llegara a los pocos meses con una úlcera de necesidad quirúrgica en la pierna izquierda? ¿Es la oferta 2x1 del Sabogal?
Ironías aparte, así está la asistencia de salud en los hospitales públicos. Es decir, así sigue. Porque ser pobre en el Perú es estar condenado a que te atiendan –hay heroicas excepciones, por supuesto- médicos de mala paga y mala muerte, canallas que parecen disfrutar de su desgano, hijos de la mala praxis que amontonan a los dolientes en emergencia mientras conversan entre ellos o se rifan a la próxima enfermera.
Mil veces hemos hablado de esto. Mil veces lo hemos grabado, fotografiado, difundido, reportado y documentado. Y nada pasa. Y no pasa nada. Y pasan los ministros como sombras.
Mientras tanto, la corrupción avanza con cara de compra, con perfil hindú de laboratorio favorecido por García, con cara de Digemid convertida en agente de los laboratorios transnacionales.
Y mientras Chile tiene 42% y Colombia 48% de medicamentos genéricos en sus mercados, el Perú tiene 3%. Porque de lo que se trata, en el Perú, es de que la industria farmacéutica sin bandera y sin alma prevalezca. Allí está el negocio. Allí están las comisiones.
Cuando Vallejo preguntaba al ministro de Salud qué hacer, no estaba haciendo poesía: recogía las voces desairadas.


C.H

Orgasmos de cuerpo presente

Alguna vez un médico de Carolina del Sur dijo haber descubierto un artilugio para producir el mejor orgasmo de origen mecánico al que pudiese aspirar una mujer.
El aparato –una verdadera instalación- se accionaba por control remoto, tenía intensidades para cada gusto, y podía, según su inventor, extenuar a su portadora, sentada sobre un potro ondulante, hasta la frontera del suicidio hedonista.
O sea que la señora en cuestión podía experimentar la ampliación patagónica del Punto G, la montaña rusa sólo de bajada y la ruleta rusa con todo el tambor cargado de balas calibre 38 –todo a la vez y a la cadencia del vértigo-.
En esa época, a comienzos de este siglo que tan repetitivo está resultando, muchos pensaron –entre ellos este columnista- en posibilidades desopilantes: que la señora Fulanita de Tal, por ejemplo, se casara en segundas nupcias con un enchufe; o que la señorita Menganaza del Hilo se fuera de luna de miel informal con su transformador incorporado; o que Luz del Sur patentase su propia versión del Polvo Sustituto.
Y que hubiese víctimas de algún pico en el fluido eléctrico y, por lo tanto, viudos del amperaje. Y que hubiese infidelidades a batería y, por lo tanto, cornudos del níquel-cadmio. Y así por el estilo.
Pero, felizmente, nada de eso sucedió. A las pocas semanas nadie habló más del experimento y lo que aquel médico fenicio expresaba, en realidad, era un aspecto de la decadencia de esta civilización que quiere reducirlo todo a espasmos y a neurotransmisores.
Es cierto que somos una construcción química. Pero es también indiscutible que las enzimas y los goteos corporales no lo explican todo.
No sé cómo se llame eso que convierte el péndulo en música, la cuerda de tripa en Bach, el vuelto de la mesera en teoría económica marxista y la fricción púbica en la poesía de Petrarca o Neruda, pero eso es, precisamente, lo que nos salva de ser sólo diseños hormonales y, vallejianamente, lóbregos mamíferos.
El orgasmo femenino no reside en la médula ni en el sobreestimado Punto G y no es profundo ni es clitoral. Sólo es. Y no viene sólo de las órdenes del cerebro, de la boca soñada y del asalto final. Viene de la memoria y del borrado de la memoria, viene del hoy pero también de los rescoldos, viene del limbo y se dirige al olvido, camino a la repetición, pasando por el dolor, a dos pasos de ti, en plena mezanine de tu sombra.
Y no habrá médico mentecato ni llave Ticino ni dispositivo vibratorio –ni siquiera el que inventará Apple cuando salga del clóset- que pueda acabar con las espaldas mojadas del amor. Con el esfuerzo honesto y el pan ganado del amor verdadero.


c.h

Reflexiones sobre la prensa

El periodismo peruano fue fundado por los cronistas de la conquista. Me refiero a aquellos cronistas que relataron, con todas las dificultades imaginables, los sucesos que terminarían con el hundimiento precoz y sanguinario del imperio de los Incas.
Ahora bien, muchos de esos cronistas no se limitaron a relatar hechos, a describir procesos y a elogiar conversiones. Muchos de ellos inventaron hechos, imaginaron procesos y llamaron conversiones a la imposición violenta de una cultura y unas creencias que, vistas con objetividad, incurrían en tantas supersticiones como aquellas que España se empeñó en extirpar en estas tierras.
Muchos cronistas fueron, entonces y para decirlo con lenguaje familiar, periodistas fabuladores y amarillentos, remotos ascendientes de la chicha contemporánea, tatarabuelos de los tatarabuelos de esos periodistas que, hoy mismo, son capaces de llamar bizcocho al pan y agua al vino.
Aquellos cronistas que vieron animales monstruosos donde sólo había parajes nuevos y aguas sin desentrañar, aquellos que inventaron mitos como el de las Amazonas y leyendas como la ciudad del oro siempre inaccesible, lo hicieron, sin embargo, con más candidez que perversidad, con más irresponsabilidad histórica que apetitos a los que obedecer. Pero lo hicieron y fundaron así un género ambiguo, mezcla de historia, relato de actualidad, compendio de mentiras, almacén de inverosimilitudes y registro oral de testimonios verdaderos.
En el Perú del Tawantisuyo no había libros porque no había escritura. En el Perú de los españoles dominadores los libros, sencillamente, se prohibían. En toda la América virreinal la Inquisición prohibió la lectura y creación de novelas, con lo que la primera novela de esta parte del mundo data de 1816, ya en pleno proceso de emancipación, y corresponde al mexicano José Fernández de Lizardi. Estoy convencido de que Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar o José Lezama Lima se vengaron largamente de esa cuarentena novelesca conquistando España con sus libros y su vitalidad creadora. Lo hicieron quinientos años después, es cierto, pero, de algún modo, nos reivindicaron.
Si la novela es un producto tardío en esta América, el periodismo, en cambio, es elaboración que se remonta al siglo dieciséis. Y el Perú es uno de los países con linaje más antiguo en este menester. En efecto, la primera Relación –relato seco y casi notarial de algún hecho- impresa en el Perú virreinal, data del año 1584 y se llamó “Pragmática sobre los diez días del año”. Esta hoja, que todavía puede verse en la Biblioteca Nacional de Lima, da cuenta del nuevo Calendario Gregoriano y fue impresa en la imprenta que el italiano Antonio Ricardo instaló en Lima en el año de 1580.
El historiador del periodismo Lewis Bull considera que Lima se anticipó a Europa en la fabricación de las Relaciones, germen del periodismo, pero Alejandro Miró Quesada insiste en que antes que aquella relación sobre el calendario gregoriano está la relación impresa en Sevilla en 1577 y que trata del viaje a esa ciudad andaluza del rey Fernando.
De cualquier modo, fuimos, junto a México, el centro fundacional del periodismo latinoamericano.
Nuestro primer Noticiario –descripción de hechos variados en una sola publicación- data de 1618 y contenía noticias venidas de Roma, llegadas a Sevilla, y reproducidas en Lima.
Y el primer Diario de Lima, así llamado, circuló restringidamente, hecho a mano, desde 1629 a 1634 y es, junto a Nuevas de Castilla, de 1621, antecedente ilustre de nuestro quehacer. No puedo dejar de decir que el único ejemplar de La Gaceta de Lima, el primer periódico propiamente dicho del Perú, no está en nuestra Biblioteca Nacional sino en la Biblioteca Nacional de Chile, llevado por la soldadesca de nuestro vecino junto a millares de libros de incalculable valor. Debemos decir, además, que esta Gazeta, que tenía vocación periodística evidente y enumeraba hechos como la salida y entrada de los barcos del puerto de Lima, fue la primera de América, lo que hizo del Perú el país fundador de lo que podría llamarse el periodismo formal en esta parte del mundo. Con este linaje, con este pasado, ¿por qué estamos como estamos?
Vivimos una mala época. Vivimos un momento histórico en que la mayor parte de la prensa es parte del problema y no de la solución. Y no sólo aquí, sino en muchas partes del mundo.
La gran prensa parece comprometida con un nuevo pacto universal: las leyes del mercado no se deben discutir, el neoliberalismo sin compasión no se debe discutir, la hegemonía de una sola potencia no se debe discutir.
Lo que antes era una propuesta de los ricos para que nada cambiara pretende pasar hoy por receta mundial y panacea cósmica.
Los que antes juraban que el mundo podía ser mejor si hubiera más humanismo y más justicia, hoy llaman idiotas a quienes no piensan como ellos. Y hay un idiota llamado Álvaro Vargas Llosa que le pide a su papi que le haga propaganda a sus libros y su papi se la hace y, de paso, llama idiota también a Noam Chomsky, ejemplo de intelectual comprometido con las buenas causas, o sea con las causas perdidas.
Parece un shakespereano cuento de locos contado por idiotas, pero ahora resulta que hay gente que insiste en que la historia ha terminado, que el neoliberalismo es la máxima creación del cerebro humano y que las invasiones y brutalidades del imperio son injerencias democráticas, excursiones civilizadoras y masacres pedagógicas hechas en nombre de Dios.
Bueno, Sartre, el brillante Sartre, también pensó que el marxismo era la filosofía insuperable de su época y miren en qué acabó el marxismo: en Boris Yeltsin borracho celebrando la extinción de su país.
Sucederá lo mismo esta vez. Pero sucederá a pesar de la gran prensa, comprometida hasta el tuétano con los intereses corporativos mundiales, vendedora de conformismo, cobra que quiere hipnotizarnos y hacernos creer que los pobres son una realidad irremediable, que el Estado debe empequeñecerse hasta casi desaparecer, que el TLC con los Estados Unidos es magnífico para todos y que libertad y mercado son socios de la misma aventura posmoderna.
La gran prensa no tiene ahora otra responsabilidad social que la apuesta corporativa por el statu quo. Esa perspectiva dicta sus coberturas, maneja sus editoriales, califica a sus colaboradores y aconseja sus silencios.
La gran prensa ha llegado a la conclusión interesada de que el mundo, en esencia, está mejor que nunca y que sólo merece, acaso, ciertos retoques. Es por eso que sólo hace cuestionamientos secundarios, anecdóticos y banales sobre el sistema económico que ancla a los pobres en su pobreza. La gran prensa, en suma, es parte del sistema mundial de dominación. Puede cuestionar, hablando del mundo, que Obama envíe 20,000 soldados más al frente de Irak pero jamás discutirá la naturaleza criminal y petrolífera de la invasión norteamericana sobre Irak. Puede cuestionar, hablando del Perú, una licitación más o menos tronante pero jamás cuestionará este sistema que le permite al señor Dionisio Romero elegir el tribunal que lo habrá de juzgar y salir absuelto de cara a los mismos hechos que enviaron a la cárcel a otros.
La gran prensa está en eso de que la búsqueda ha terminado. Es una prensa que se ha hecho parte del poder. Es el pesebre que terminó en el Osservattore Romano, la pregunta que dejó de interrogar, el cuestionamiento que derivó en silencio.
Será la sociedad, entonces, la que deberá exigirle a la prensa que ayer le servía que vuelva a sus orígenes, a sus deberes intrínsecos. La gran prensa ha roto su pacto con el interés público y se ha sometido a las exigencias homogenizadoras del sistema.
George Orwell dijo que la libertad consiste en el derecho de decir a los demás lo que no quieren oír. Serán los consumidores los que tengan que decirle a la prensa el tamaño de sus omisiones. Porque muchos hablan de la crisis universal de la prensa. Pero lo que no dicen es que esa crisis es, fundamentalmente, una crisis de contenidos y un resultado de sucesivas y crecientes cobardías. La prensa no está condenada a desaparecer. Desaparecerá la que insista en olvidar a Émile Zola.

Recuerdos del 2011

La situación actual del Perú resulta inexplicable si no se entiende algo de lo que significó Fernando Belaunde Terry, el fundador de lo que podríamos llamar la era moderna de nuestra política.
Gran personaje, con más sombras que luces en el balance, Belaunde siempre entendió el poder como un servicio público sostenido por su intachable ejemplo personal –y en eso se equivocó: solía rodearse de angurrientos aprovechadores que sólo él no detectaba-; y la administración como algo que podían hacer “los técnicos” –y en eso se equivocó más aún: sin resolver el asunto de las metas –y eso es rol del líder- los técnicos no sirven para casi nada.
Parecía tan distante de las miserias humanas y tan limpio respecto de los escándalos que sus colaboradores se empeñaban en protagonizar, que Belaunde daba la impresión de ejercer un reinado, entre fantástico y bien intencionado, y de pertenecer a una estirpe de caballeros sólo interesados en dar batallas, mucho más que en ganarlas.
Podría decirse, abusando del idioma, que Fernando Belaunde Terry fundó la casa Borbón -filial de Lima- y reinó hasta donde pudo en dos periodos que dejaron al país tan destrozado como cualquier 1898 peninsular. Hasta en eso fue fiel a su linaje y a esa hispanofilia de la que alguna vez me habló, con elocuente admiración, Luis María Ansón, el que fuera director del ABC de Madrid.
Aristócrata del espíritu, aunque honrado como pocos y austero hasta el fin de sus días, Belaunde, que era conservador pero no pertenecía a La Caverna, encabezó, con muchos jóvenes al frente, una revolución mestiza que en 1956 lo llevó a las carátulas de “Caretas” –famosa es su foto blandiendo el índice derecho ante un oficial de la policía- y en 1963, previo arreglo de dudoso gusto con los milicos que habían vetado a Haya de la Torre, al peldaño más alto del poder. Del poder formal, se entiende. Porque el poder real jamás lo perdieron los muchachos y muchachas que salían, jugando polo o asistiendo a alguna recepción, en el mundo del papel cuché.
Llegó don Fernando a ese remedo de palacio limeño el 28 de Julio de 1963 y sus enemigos tejieron, de inmediato, diversas historias, a cada cual más improbable y la una más maligna aún que la otra.
Decían sus enemigos que a don Fernando le dio un patatús al ver esa imitación disminuida de patio sevillano.
¿Eso era el patio sevillano? –dicen que dijo.
¿Ese el escudo original de Lima? –dicen que preguntó.
¿Y esos muebles con olor a nuevo eran el mobiliario de su despacho? –dicen que se preocupó.
¿Y por qué no estaba algún Primo de Rivera para ser nombrado ministro de la gobernación? –dicen que deliró.
¿Y Sagasta, qué habían hecho con él? –dicen que dijo al borde del enfado.
¿Y ese negro del retrato, era Ricardo Palma? –dicen los calumniadores que preguntó.
¿Y no había angulas sino cebiche? –dicen que preguntó.
Sus adversarios, que no eran pocos y que venían del Apra, convertida en sicariato parlamentario de la derecha, y de La Caverna, donde el benavidismo de siempre y el odriismo de 1962 se habían vuelto a juntar, dicen que sólo don Manuel Ulloa, que tenía la pinta de un califa de Córdoba, pudo convencer a Belaunde de que no podía anexar el Perú a España, aunque, añaden, jamás pudo impedir que don Fernando llamara Retiro al Parque de la Reserva, Cibeles al óvalo de Miraflores y Almudena al cementerio del Ángel.
Lo cierto es que cuando Belaunde dio su primera Cédula Real sobre “La naturaleza de las llamadas encomiendas”, que es una manera festiva y novelesca de nombrar aquello que algunos jóvenes que le servían llamaron reforma agraria (o algo así de pomposo), dicen que creyó estar dando la Ley de Amortizaciones más importante de la historia peruana, considerando al virreinato en esa historia, por supuesto.
Y dicen que cuando Hugo Blanco apareció, barbudo y sin cinturón, en la ciudad del Cusco, este acaecido monarca de nombre Fernando (el Belaunde), visigodo de pensamiento, intentó convencer al rey de Francia, o sea a De Gaulle, para que le enviara sus mejores carromatos de batalla, sus más potentes catapultas y lo mejor de su infantería de lanceros. Estaba convencido de que Blanco era, en realidad, un bárbaro germánico que quería acabar con la civilización tal como la concibió Felipe el Hermoso.
Y para Belaunde la civilización también era hablar imitando a Castelar, beber vino del Duero, besarse en francés, despedirse en torpe inglés, echarle lacre a los sobres oficiales y honrar al Cid, señor eterno de la gloria errante.
Lo rotundo es que en 1968, cuando Belaunde fue sacado en pijama de Palacio, el Perú era una caricatura de país. Y “El Comercio” de don Luis Miró Quesada –no lo olvidemos- se pronunció a favor del golpe nasserista de los militares.
Cuando Belaunde, muchos años después, llegó de nuevo al poder ya era otro el Perú y él mismo había dejado atrás algunas de sus melancolías más ibéricas.
Pero siguió pensando que la palabra debía de ser ampulosa y que no había mejor manera de combatir al enemigo que negándolo.
Por eso no le hizo caso a Sendero, hasta que un día las bombas le reventaron en la puerta de su casa partidaria –en pleno Paseo Colón- y fue entonces que se dignó a nombrar a un pacificador plenipotenciario, a un La Gasca que impusiera el orden entre “hermanos enfrentados”, que es como llamaba a las encarnizadas tribus en batalla.
El problema es que para el cargo nombró al general Clemente Noel Moral, un hombre formado en Chorrillos, deformado en la Escuela de las Américas y convencido de que Videla era una fuente de inspiración.
De modo que este general hizo todo lo que estuvo a su alcance para que los lugareños odiaran al ejército, dudaran ante Sendero, desconocieran al Estado y, paulatinamente, se plegaran a la guerrilla polpotiana inventada por ese señor que se decía kantiano (o sea Guzmán).
Cuando Noel Moral dejó el cargo, después de varios miles de muertos que incluían a los mártires de Uchurajay, Sendero había dejado de ser una columna de forajidos montañosos y se había convertido en un movimiento de masas que llegaría a poner en jaque al Perú.
Tan mal lo hizo el segundo Belaunde –aquel que el exilio había plebeyizado casi a la fuerza- que, al final de su periodo, el país, masoquista por lo general, había construido la figura y la fama de Alan García, que llegó a escena para robarse el show y al poder para robarse todo lo que pudo.
De modo que casi podríamos cantar, en homenaje a Belaunde, aquello de que están clavadas dos cruces en el monte del olvido. Una cruz fue la crisis de 1967 y la devaluación devastadora, mezclada con la corrupción, que convocó a los militares de izquierda a hacerse con el poder y a ensayar una fórmula que aterrorizó a las derechas reunidas del Perú y terminó fracasando políticamente y alentando todas las restauraciones posteriores.
La segunda cruz fue la del apocalipsis peruano de 1985 a 1990, cuando el país, en llamas, vio al Apra del Enci y de los Epsa, de León y Cornejo, de García y su círculo, asaltar las bóvedas del erario, perder la guerra con Sendero y desatar una inflación de estirpe húngara que a los pobres condujo a la miseria extrema y a los míseros al puro y duro hambre.
De ese barro aprista, corrompido y acompadrado, fue moldeada la figura de Alberto Fujimori, auténtico invento de Alan García cuando vio que las otras candidaturas no prendían, que Vargas Llosa podía llegar al poder y que él corría el riesgo de terminar en la cárcel (como debió de ocurrir).
Hay que recordar estas cosas ahora que algunos proponen que la política peruana se recupere con un baño de frivolidad atorrante. O, como en el caso de Kouri o Castañeda, ensaye la opción de la más absoluta falta de valores.
Que un país que sufrió, hace menos de dos décadas, decenas de miles de muertos y una guerra civil virtual que casi lo aniquila, que un país así, digo, invente opciones electorales estúpidas o sin ética es algo que sólo la psiquiatría social puede explicarnos.


C.H

Un tacho de basura

Uyuyuy. Lo que “Perú 21” ha publicado ayer en relación al robo de 21 millones de soles perpetrado en el municipio de Castañeda Lossio, tiene ribetes surrealistas.
Como se sabe, fue el diario audaz del grupo “El Comercio” el que descubrió hace semanas un hecho que comentamos en esta columna y que tenía que ver con un arreglo al que llegó la gente de Castañeda y la de “Relima”, la empresa encargada de recoger la basura de las calles.
Resulta que el municipio de este mudo tenaz –habrá un día que cante en sol mayor- le debía a “Relima” 36 millones de soles por servicios de limpieza no pagados.
La gentita de Castañeda, entonces, a nombre de Castañeda desde luego, en su representación por supuesto, le dijo a Relima: “te pago tus 36 millones de soles, pero en diez años”. Eso fue en diciembre del 2005.
Relima, que es una empresa con fama de peleona, aceptó, atracó, se agachó.
Los que supieron del tema, los poquísimos que supieron del tema, se preguntaron:
-¿Por qué Relima acepta el maltrato de ver una deuda pateada a diez años siendo que el Perú está próspero, Lima construye como loca y la deuda estaba reconocida como legal y válida por las autoridades ediles?
La respuesta llegó a los poquitos días, a los cinco días para ser precisos. Porque a los cinco días de decir “sí, acepto que me patees la deuda”, “Relima” cogió los papeles de la acreencia y le vendió la deuda total a una empresita fantasmagórica, menos que ínfima, pendencieramente nueva, llamada “Comunicore”.
¿Y en cuánto le vendió “Relima” a “Comunicore” la deuda de 36 millones de soles? En catorce millones y seiscientos mil soles. ¿Barato, verdad?
La venta estipulaba que “Relima” recibía sus catorce millones con seiscientos mil soles y que “Comunicore” se ponía a pelear con el municipio de Castañeda para ver si así obtenía plazos menores y cuotas más altas. Eso prometía ser una gran batalla.
Pero “Comunicore” no necesitó batallar con el municipio de Castañeda. No necesitó abogados ni procesos ni esperas.
A las dos semanas de haber comprado la deuda de “Relima”, los muy anónimos ejecutivos de “Comunicore” lograron una hazaña: ¡que el municipio de Castañeda les pagara la deuda total de un porrazo! Algo por lo que “Relima” había luchado por un largo tiempo.
De modo que Castañeda Lossio y su gentita giraron un cheque por 35 millones y 900 mil soles en favor de los rápidos y eficacísimos talentos de “Comunicore”.
Es decir que “Comunicore” se ganó, con la rapidez metafóricamente comparable a la de un escapero, con la astucia y firmeza de un cogotero de altas cualidades (perdonen la licencia literaria), “Comunicore”, digo”, se embolsicó 21 millones de soles y un buen sencillo de un solo zarpazo.
Parecía una sucia trama del cine silente, con el redundante mudo haciendo de Fairbanks y ninguna Perla White (pero sí muchas perlas) en el elenco.
Lo que ayer ha salido en “Perú 21”, sin embargo, potencia esta historia a la altura de “Cara cortada”, a los mejores guiones del cine negro.
El periodista Daniel Yovera ha descubierto que la tremendamente exitosa “Comunicore” decidió, después de recibir los 36 millones castañediles, cerrar.
¿Qué? ¿“Comunicore” decidió cerrar después de ese exitaso que la volvió millonaria con un solo cheque?
No sólo cerró. El directorio del éxito, el que había logrado que Castañeda pagara lo que siempre se había negado a pagar, se disolvió tres meses después de su hazaña. Y no sólo eso: el dinero obtenido fue enviado al extranjero (¿quizá porque afuera es más fácil reenviar y repartir en cuentas “off-choro”?).
Yovera ha llegado a revelar que los directores que, en marzo del 2006, reemplazaron a los originales en “Comunicore” fueron:
a)un cerrajero con estudios primarios y vecino de Comas, llamado Teodardo Rojas Aróstegui;
b)una señora iletrada que vive en una de las zonas más pobres de Comas y tiene el nombre de Margarita Esteban Aróstica (nombrada gerente general de “Comunicore”);
c)un vendedor ambulante, también domiciliado en Comas, llamado Joel García, el que fue nombrado “presidente del directorio” de “Comunicore”.
Pero hay más en este festín de carcelerías futuras: estos tres personajes –el honesto cerrajero, la venerable ama de casa sin estudios, el pundonoroso vendedor ambulante- se fueron un día a una notaría de La Oroya –sí, de La Oroya- y borraron el nombre de la empresa.
Por eso es que en mayo del 2006 “Comunicore” dejó de existir y fue reemplazada por “Esaróstica Contratistas Generales” (“Esaróstica” es una obvia variante de Aróstica, el nombre de la inverosímil gerente, vecina de Comas, que ahora no da la cara).
La empresa hasta cambió de domicilio.
¿Y qué domicilio dio esta esdrújula e inexplicable “Esaróstica Contratistas Generales”?
Pues en esa notaría de La Oroya dio una dirección que es la misma en la que hoy despacha –nos cuenta Yovera- el señor Miguel Garro Barrera, que fuera gerente financiero de “Relima” en la época del trato con Castañeda.
¿Y los concejales humalistas, qué dicen?
¿Y los concejales apristas, dónde están?
¿Alguien ha visto a ese simulacro de contralor que nos clavó García?
¿Y los medios, en general, cómo pueden callar cosas como estas?
Castañeda quiere ser presidente de la República.
Si Castañeda llega a la presidencia, el más feliz será Alan García. Porque Castañeda es la garantía de que a García no lo investigarán, con lo que habrá llegado a la marca mundial de obtener una segunda impunidad.
Mientras esa trama se mueve, Kouri, el hermanito de Beto, el que le pidió a Montesinos que favoreciera a un pariente cercano acusado por narcotráfico, desea llegar a la alcaldía de Lima.
Si Kouri llega a la alcaldía de Lima, el más feliz será Luis Castañeda Lossio. Porque la llegada de Kouri –el artista de Convial, el mago de la remodelación de la avenida Gambetta, el horrísono contertulio de Montesinos en el SIN- garantiza que Castañeda no será investigado desde el municipio que la banda del SAT ha deshonrado.
Kouri protegiendo a Castañeda. Castañeda protegiendo a García. Esa es la jugada.
Mientras tanto, distraigamos –dicen estos forajas- al público con Jaime Bayly, que lo único que no ha dicho es que fue un fujimorista eficaz y medroso (y hay pruebas escritas al respecto).
Distraigamos a la gente –dicen los forajas.
“No vaya a ser –añaden- que la gente se empiece a fijar en “Relima” y en los cubos de basura. Porque la basura, por lo general, apesta.