27.2.10

¿A dónde van los precios de los minerales?

Por Humberto Campodónico

El banco de inversión Natixis pronostica que en el 2010 los precios del cobre, zinc y plomo superarán a los del 2009 en 53%, 69% y 49%, respectivamente (ver cuadro). Dice que esto se debe, en buena medida, a que el crecimiento de la economía china permitirá mitigar el “paso de tortuga” de los países industrializados.

Por tanto, recomienda a sus clientes invertir en “commodities”: “los metales siguen ganando aceptación como activos de inversión y son cada vez más usados por los fondos de inversión para diversificar sus portafolios”. Y agregan: “la única razón para temer algún peligro son las ganancias excepcionales del 2009, que han dejado los precios muy por encima de los costos marginales de producción. Esto podría llevar potencialmente a algunas “tomas de ganancias”, pero, con todo, eso no debiera llevar a un éxodo masivo del sector” (www.mineweb.com, 24/02/2010).

El súper optimismo de Natixis contrasta con la visión del conocido analista David Threlkeld: “una catástrofe acecha al precio del cobre, que podría bajar hasta menos de 1 dólar la libra porque fueron especuladores los que compraron el año pasado más del 90% del cobre. No importa si fueron fondos especulativos en las bolsas o los especuladores chinos criadores de chanchos, la cuestión es que ese cobre va a regresar al mercado y el precio se va a caer” (www.bloomberg.com, 02/02/2010).

Agrega: “China tiene 3 millones de toneladas de cobre comprado, pero del cual no ha informado. Como China consumió cerca de 5 millones de toneladas el 2009, eso significa que el cobre no reportado equivale a 7 meses de su demanda”. Demasiado.

Dicho esto, si bien ambos análisis difieren en su pronóstico, están de acuerdo en un hecho central: que el alza del precio del cobre de los últimos años tiene un componente real y otro especulativo.

A mediados del 2008 estalló la burbuja especulativa y comenzó la recesión mundial, con lo que los precios cayeron y, en el Perú, la recaudación por impuesto a la renta de las empresas mineras bajó 57%, pasando de S/. 6,700 a 3,000 millones del 2008 al 2009. Pero desde mediados del 2009 los precios del cobre, zinc y plomo han vuelto a subir (el oro nunca cayó) y en el 2010 y el 2011 seguirían súper altos (con optimistas y catastrofistas de por medio).

Por eso Natixis dice bien claro que “los precios están muy por encima de los costos marginales de producción”, lo que quiere decir que las empresas mineras vuelven a tener ganancias extraordinarias.

¿Qué nos debiera interesar a los peruanos? El efecto fiscal del alza del precio del cobre y los demás minerales. La cuestión es que como el gobierno aprista rehusó plantear el impuesto a las sobreganancias mineras que prometió en la campaña electoral del 2006, la recaudación fiscal fue solo el impuesto a la renta, mientras las empresas mineras tuvieron utilidades netas por US$ 12,500 millones del 2007 al 2009. Con impuesto a las sobreganancias no hubiéramos tenido déficit fiscal. Enorme oportunidad perdida.

Vamos a seguir, entonces, con una presión tributaria mínima (13.7% del PBI), lo que nos llevaría a otro déficit fiscal en el 2010.

Justo cuando las presiones sociales están poniendo sobre el tapete la necesidad de mayores recursos para inversión y una pugna distributiva. Pero el gobierno no quiere saber nada sobre el impuesto a las sobreganancias y, más bien, está planteando que nos endeudemos en el exterior hasta por US$ 5,000 millones. Así vamos.



LA REPUBLICA

Mi primo Salomón

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Medios y remedios para la discapacidad en el Perú

Susana Stiglich me invitó anteayer a un taller sobre discapacidad en los medios con el fin de buscar maneras de mejorar la difusión periodística sobre discapacidad, así como la creación de una red de comunicadores y de un manual de estilo periodístico sobre discapacidad.

Hay muchas causas valiosas que todos quisieran respaldar pero que, con frecuencia, se empantanan por falta de organización para movilizar recursos y voluntades. Una es el derecho de las personas con discapacidad a no ser discriminadas y a tener la oportunidad de progresar, de ser felices y de contribuir con la sociedad en vez de ser un lastre para ella y sus familias.

En mi exposición destaqué, primero, la poca difusión periodística sobre discapacidad, lo cual es sorprendente por un asunto de principio pero, también, comercial: en el Perú hay más de tres millones de personas con alguna discapacidad que, sumados a sus familiares, constituyen un segmento relevante.

Segundo, los enfoques periodísticos sobre discapacidad deben evitar el tono caritativo y penoso propio de las teletones y priorizar la dignidad humana, la no discriminación y –sobre todo– el perjuicio que significa para la sociedad perder la oportunidad de que gente valiosa contribuya al beneficio del país.

Tercero, antes de informar sobre discapacidad hay que informarse bien para evitar prejuicios absurdos y sin sentido. Cuarto, hay que usar historias periodísticas con nombre propio pero buscando la generalización que refuerce la presión sobre la autoridad para el establecimiento de políticas públicas inteligentes. Quinto, hay que hacer ‘alianzas’ con políticos de cualquier color, desde Michael Urtecho hasta Javier Diez Canseco.

Quise terminar mi exposición con un ejemplo de buena práctica sobre lo que decía. Afortunadamente, esa mañana, Iana Málaga había publicado, en El Comercio, un reportaje estupendo (‘Sin miedo a las sombras’) sobre el tema que, además, daba cuenta de la organización Business to Disabled (B2D), la cual capacita en emprendimiento y reconoce la labor de quienes crean proyectos que benefician a las personas con discapacidad.

Como, por ejemplo, mi primo Salomón Rodrich, quien a pesar de que no puede ver desde los 26 años, es una persona encantadora, informada y moderna como pocos, que gerencia su empresa, está al día de los avances tecnológicos, envía emails, sabe qué pasa con la congestión del tráfico, está al tanto de las noticias y –como me enteré por el artículo de Iana Málaga– se acaba de ganar un premio de B2D.

Por no defender los derechos de las personas con discapacidad, todos nos estamos perdiendo la oportunidad de contar con el estupendo potencial de ellas para contribuir al progreso de todos. Esta es una de las discriminaciones más absurdas que conozco y que debemos erradicar cuanto antes.




LA REPUBLICA

Pobre turismo

Tras cuernos, palos en turismo. Sufrimos el cierre de Machu Picchu, con una evacuación que no tuvo buena prensa, y ahora se nos cae una avioneta en Nasca, después de que ya ha habido varios accidentes allí por negligencias. Es increíble cómo los peruanos destrozamos nuestros dones. En Chile -ya por no hablar de EE.UU. o España- no volarían esas "avionetas", no existiría ese tumor llamado Aguas Calientes, hace rato habría teleférico y autopista a Machu Picchu, no se habría permitido tantos años de abusivo monopolio en el tren...

Y en cualquier país normal, Kuélap y Choquequirao ya estarían al alcance de los turistas, Chan Chan estaría mucho mejor marketeado, la Costa Verde parecería Ipanema, se llegaría fácil a Huancaya/Vilca/Marcahuasi, Paracas sería un Varadero, el villorrio de Máncora no sería tan asqueroso, los parques ecológicos (Manu, Heath) de Madre de Dios y Lunahuaná serían como sus equivalentes en Costa Rica, los guías turísticos cusqueños no insultarían con historias majaderas a los turistas españoles ni los locales les tirarían piedras a los trenes con visitantes, el INC no jodería tanto con tonterías, no asaltarían en el Amazonas� -¡Ay Cretinoamérica! Ahora quieren fundar una nueva OEA sin yanquis ni canadienses, como si eso fuera a solucionar las agudas divisiones y los ejes Caracas-Quito-La Paz-Managua versus Lima-Bogotá-Panamá (al que posiblemente se le añada el Chile de Piñera) que ha generado el chavismo, además de que es una jugada de los brasileños para tratar de controlar el área ("sub-imperialistas", como los rojos les llamaban en los 70), en disputa con México, el otro gigante.

Claro que la demente Venezuela chavista va a querer terciar, pero no pasa de ser un monoproductor económico en vías de una seria crisis terminal. En cuanto a Argentina, ésta ya está fuera de juego como protagonista regional, pues se ha contentado en su actual mediocridad con ser un Uruguay grandote (¡Qué tal decadencia de los gauchos!). Y si el argumento era salir de los "anglos", entonces también habría que segregar a Jamaica y las demás islas caribeñas. Seguramente tampoco este nuevo ente hubiera servido para solucionar la pasada crisis hondureña, donde Brasil no pudo imponer su estrategia aislacionista contra el valiente Micheletti al discrepar Perú, Colombia, Panamá y Costa Rica.

De otro lado, se observa que el Chile de Piñera va a ser muchísimo más duro con la dictadura de los hermanitos Castro que el resto del continente. Por lo pronto, ya rompió con la política alcahueta de su caviarona antecesora (¡qué bueno que ya se larga esa pesada, a la que le encantaba visitar a Fidel!) y ayer fue muy enérgico en reclamar por las libertades públicas y la integridad de los disidentes (recordemos que Orlando Zapata, uno de estos mártires, acaba de morir en una huelga de hambre. ¿Qué dirán nuestros comunistas, caviares y chavistas locales de eso? ¿Ollanta, Tapia, Wiener, "Ernie", Diego, Balo, Lévano?), actitud gallarda que no se ha visto en el resto de mandatarios latinoamericanos empezando con el hipócrita de Lula, que seguramente hubiera armado una batahola si algo así hubiera sucedido en Honduras con un zelayista. Solamente el gobernante español R. Zapatero (Alan y Joselo calladitos) ha sido igual de contundente que Piñera con La Habana. ¿Y qué dirán también nuestros caviares y rojimios sobre la decisión de Hugo Chávez de salirse de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos? ¡Hablen "Ernie" y Balo! ¡Ja, ja, ja! -Digno de un libro el último artículo de Gustavo Gorriti en Caretas sobre el periodismo de investigación. Debería escribir un manual y presentarlo a los sesudos másteres de periodismo en España. ¡Chapeau!



CORREO

¡Pobrecitos...!

El Guillén ese: -He escuchado y visto en televisión las declaraciones del fiscal ese, Avelino Guillén. Su aire de humildad extrema, de encogimiento absoluto, su cara de docilidad, reverencia y sumisión totales, me ha producido altos niveles de piedad, conmiseración, misericordia y lástima.

¡Qué diferencia con el altanero, insolente y despectivo fiscal que eyaculaba insultos y preguntas a gritos a un nada peligroso Fujimori encadenado! Sí, el tipo ese que inventó aquello de la "responsabilidad indirecta", en la que tú eres responsable y vas preso si la cocinera de tu casa le dice a su primo que le ordene a su cuñada que mate a su suegro. ¡Claro! ¿Cómo no podías saber del crimen si la cocinera era tu subalterna?

Este pobre hombre -Guillén- ha tratado de explicar por qué se lo han jalado en un examen. De sólo verle la cara, ya lo sabemos. Sabemos también que durante el reinado de Fujimori, Guillén fue expulsado del Ministerio Público, sospecho que por incapaz. Reinstaurado en su cargo durante esa cojudez llamada "gobierno de transición", movió cielos y tierra para ser el acusador de Fujimori. ¡La venganza es dulce, carajo!

¿Y ahora? ¡Pobishito él! Ya nadie lo mira. Ha pasado de la categoría de "es", a la de "fue" ¡Pobishito!

La OEA de Insulza: -En marzo será elegido el nuevo Secretario General de la OEA. Esta organización de 35 miembros -constituida en 1948- se supone debe proveer un foro de cooperación entre naciones del hemisferio occidental. Últimamente ha hecho bastante más. Hasta hoy, sólo vemos a un candidato para el alto cargo: José Miguel Insulza, el sempiterno, el obligatorio. Su trabajo debería ser una vergüenza para la Organización de Estados Americanos.

Insulza ha violado casi todos los principios que debieron guiar la acción de la OEA. Propuso una invitación para el retorno de la Cuba de Castro a la organización, sólo para ser despreciado por el dictador. En una emisión de prensa de abril del año pasado, Insulza dijo que "cualquier debate acerca de la reintegración de Cuba, debe ser precedido por la abolición de la Resolución de 1962 (que expulsaba a Cuba de la OEA). Es una resolución obsoleta". "En mi opinión" -agregó- "la OEA debe eliminar esa resolución que no es más que un residuo de la guerra fría".

Insulza promovió esta idea a pesar del hecho de que Cuba continúa siendo una dictadura. En Honduras trató de restaurar al ex presidente Zelaya, aún cuando éste violó la Constitución al tratar de reelegirse. Insulza tuvo el desparpajo de oponerse a las decisiones de la Corte Suprema y del Congreso hondureños (Bibliografía: www.therealcuba.com)

¡Pobrecitas las naciones que pertenecen a esa tan ridícula cuanto inútil organización que, para remate, continuará presidida por Insulza, el perro guardián, el ordenanza de Castro, el hampón! ¡Pobrecitos venezolanos!: -El diario venezolano El Nacional informa que el régimen de Chávez tiene lista una nueva ley para controlar el acceso a internet. Será conocida como la Ley Orgánica de Telecomunicaciones, Informática y Servicios Postales. Los venezolanos que deseen ingresar a internet deberán utilizar un solo punto de acceso, bajo el control del gobierno, tal y como ocurre hoy en Cuba, Irán y China. Según El Nacional, "absolutamente todos los mensajes deberán pasar por el filtro oficial".

La actual Constitución venezolana garantiza el ingreso a internet, pero como la nueva ley que censurará a la WEB ya está redactada, es posible que Chávez le solicite a la Asamblea Nacional de Marionetas que la apruebe como "asunto de seguridad nacional". (Bibliografía: www.therealcuba.com)

¡Pobrecitos argentinos!: -Ahora resulta que en las islas Falklands, también conocidas como Malvinas, se ha descubierto un huevo de barriles de petróleo. Obviamente, los ches vienen insistiendo en que estas islas pasen a ser propiedad de la República Argentina. ¡Pobishitos ellos! Las probabilidades de que eso ocurra son astronómicas. Primero los chilenos le darán mar a Bolivia. ¿No les sacó ya la chochoca el Reino Unido una vez? ¿Quieren volver por el vuelto?

¿Quieren enfrentarse -y derrotar- a Inglaterra, los Estados Unidos de Norteamérica y Chile (sin duda) juntos? Ni con la ayuda de Evita, Carlos Gardel y Maradona. ¡Pobishitos! ¡Una cuera más qué importa...! El disidente muerto: -Orlando Zapata Tamayo, disidente y crítico de la castrocracia, fue hecho prisionero por la Policía del Pensamiento cubana y arrojado a un calabozo con una "sentencia" que lo condenaba a siete años de cárcel. Nunca hubo un juicio. Nunca los hay en la isla de esclavos propiedad del zombie y del hermafrodita.

Como Orlando continuara con sus protestas, se le elevó la condena a treinta y cinco años. Él inició una huelga de hambre que acabó con su vida hace un par de días. Tenía 42 años de edad. Hasta ahora, la cabronería comunista enquistada en sus múltiples guaridas oenegientas, no ha dicho esta boca es mía. ¿No es esta una típica violación a los derechos humanos? ¿Dónde están los hijos de perra que gritaban al cielo en contra de Guantánamo? No se oye, padre. Que este pequeño y humilde parrafito me sirva de homenaje a ese héroe, a Orlando Zapata Tamayo.

Pero hay más hijos de perra: a las pocas horas de la muerte de Zapata, el gordo hipócrita de Brasilia y el cerdo de Caracas volaron a La Habana para abrazar y coger las manos manchadas de sangre de los asesinos. Ya semanas antes, disidentes cubanos hicieron pública una carta dirigida a Lula pidiéndole interceder ante Raúl Castro para liberar a Zapata. Lula se zurró en la noticia. No es casualidad que sea tan amigo de una candidata terrorista a la Presidencia de Brasil.



CORREO

Jurassic Park (II)

Uri Ben Schmuel
uribs@larazon.com.pe


Lo que hubo por mucho tiempo en Latinoamérica no ha sido una verdadera economía de mercado sino la aplicación por retazos de algunas recetas liberales, como la privatización –no siempre transparente– de algunas empresas públicas y la captación de capitales golondrinas, mezcladas con tasas impositivas confiscatorias para financiar un elevado gasto público del Estado, rigidez del sistema de contratación laboral y trabas burocráticas e innumerables trámites que alentaron la informalidad empresarial.
La verdadera economía de mercado es exitosa porque brinda reglas de juego estables y transparentes que crean un ambiente propicio para las inversiones a largo plazo. Esto explica cómo Corea del Sur, Taiwán, Singapur, Nueva Zelanda e Irlanda han logrado en apenas 25 años un importante grado de desarrollo económico. Es la manera más eficiente para fomentar la prosperidad.


Es cierto, por otro lado, que una porción del planeta vive en la más espantosa pobreza, como por ejemplo África. Pero eso ocurre justamente porque es la parte menos liberal del mundo, con la mayor cantidad de regulaciones y controles.

Cómo hacérselo entender a quienes con sus anteojeras ideológicas perpetúan la miseria en nuestro continente. En vez de paporretear a Marx, Chomsky o Stiglitz, deberían ampliar sus horizontes y tomar en cuenta lo que dicen estudios como el del economista Guillermo de la Dehesa, consultor del Banco Mundial sobre liberalización del comercio y asesor de varios gobiernos en privatizaciones.

Los resultados que recopila De la Dehesa se pueden resumir en que al mismo tiempo que se ha acelerado la globalización durante las últimas dos décadas, se ha dado una significativa reducción mundial de la pobreza absoluta, excepto en África y parcialmente en Latinoamérica. En el primer continente no ha habido reformas estructurales en su conjunto y en la segunda región las reformas han sido pocas, mal instrumentadas y lentas.

Cierto que no todo es color de rosa en torno a la globalización y la economía de mercado. No obstante, con todos sus defectos, los resultados están a años luz de aquellos en que los Estados “benefactores” solo arrojan un pescado a los pobres pero no les enseñan a pescar.


la razon

Sociedad de la información

Autor: Fritz Du Bois


Es inevitable que cuando se hace pública una denuncia, con políticos involucrados, el reflejo instintivo los lleva a cuestionar al mensajero de inmediato. “¿Quién estará detrás de esa campaña?” y “aquí tiene que haber gato encerrado” son frases de cajón de nuestros políticos. Incluso la reacción posiblemente les sale del subconsciente, ya que la mayoría de ellos nunca deja en claro el objetivo ulterior que tienen al iniciar algo. Es justamente la transparencia –o, mejor dicho, la falta de ella– la causa de conflictos entre los políticos y la prensa.

Por otro lado, la falta de transparencia también es la justificación para la existencia de actividades de espionaje, sobre la cual una comisión del Congreso, luego de casi un año y medio de publicitada investigación, no ha logrado siquiera redactar un informe mayoritario. Todo ese tiempo y dinero se fue al tacho, nada se sacó de esa comisión. Excepto para su presidente, quien logró bastante figuración. En realidad, no es sorpresa, lamentablemente, que todo el episodio alrededor de los 'petroaudios’ esté camino a ser archivado.

Todo lo cual nos tiene que llevar a insistir en que el Estado cumpla con su obligación de proveer acceso a la información. Más aún cuando la tendencia en las sociedades más desarrolladas es contar con una total transparencia en el accionar tanto de políticos como de funcionarios del Estado.

Sin embargo, hay quienes lucran con el acceso privilegiado al poder, buscando sostener reuniones en la suite de un hotel o negociar pagos. Por tanto, habrá quienes serán reacios a abrir las cortinas porque, en el momento en que eso ocurra, su valor agregado se habrá esfumado. Si bien esos personajes están condenados a la desaparición en un mundo globalizado, es muy lento el proceso de extinción, y el apego que tienen a su forma de vida retrasa el desarrollo de los peruanos.

Por ello, nos parece una excelente iniciativa que el congresista Galarreta haya presentado un portal web conteniendo su agenda diaria y detallando sus votaciones, propuestas, gastos y hasta su declaración anual de pago de impuestos. Ojalá todos los funcionarios de alto nivel en el Estado –desde el presidente hacia abajo– tuvieran ese grado de transparencia. Incluso, si todas las cuentas, agendas y contratos fueran publicados en los portales del Estado, los medios tendríamos que dirigir nuestras inquietudes hacia otro lado


PERU 21

Política sobre el clima en punto crítico

Martin Khor
Colaborador


La Conferencia de Copenhague adoptó los informes de dos grupos de trabajo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Pero el pequeño grupo de autoridades presentó un “Acuerdo de Copenhague” que varios países desarrollados están promoviendo agresivamente para convertirlo en la base de un nuevo acuerdo sobre el cLima.

Ahora, detrás de bambalinas, la verdadera batalla radica en quién tendrá la responsabilidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, en cuánto, de qué forma y quién deberá cargar con los costos de evitar el cambio climático y adaptarse a él.

Como jefe de la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas, Ivo de Boer quedó atrapado en el medio de esta batalla. Y aunque su mandato expiraba en setiembre, el 18 de febrero anunció que se retirará en julio.

Algunos medios de prensa presentaron su renuncia como un obstáculo para lograr un acuerdo sobre el cLima este año. Pero un factor más importante será la actitud de los principales actores respecto al ámbito y los contenidos de las negociaciones.

Los informes de la Convención se basan en que habrá una meta general vinculante y con base científica para que los países desarrollados reduzcan sus emisiones entre 25% y 49% para 2020, comparado con los niveles de 1990. Cada país desarrollado tendrá también una meta nacional vinculante, es decir, obligatoria. El Acuerdo de Copenhague sostiene el criterio opuesto: no hay una meta general y cada país desarrollado es libre de fijar su propia meta, la cual no es vinculante.

El ámbito más indicado para discutir todos los temas sin duda es la Convención Marco de las Naciones Unidas. Sin embargo, Estados Unidos expresó su disgusto con la misma y sugirió el G-20.

Las opiniones de China y otros tres grandes países en desarrollo (India, Brasil y Sudáfrica) son significativas ya que sus representantes participaron del Acuerdo de Copenhague junto con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el último día de la Conferencia.

Por esto debe darse su debida importancia a la carta del primer ministro de China, Wen Jiabao, dirigida a Ban Ki-moon, en la que ratifica que “no es viable ni aceptable iniciar un nuevo proceso de negociaciones fuera del marco de la Convención” y también subrayó que los dos grupos de trabajo “son los órganos legales para tales negociaciones” y los proyectos de texto propuestos por los presidentes de los mismos constituyen “las bases legítimas”.


LA PRIMERA

El gran dinero

César Hildebrandt
Columnista

Mientras los políticos discuten sobre cosas menores, el señor García sigue empeñado en saquear al país cobrando comisiones por cada gran proyecto (cosa que se probará cuando algunas de sus víctimas decidan, en el próximo gobierno, hablar a cambio de inmunidad; de allí la imperiosa necesidad, para el doctor García Pérez, de que sean Castañeda o Keiko quienes lo sucedan).

Para mejor vender enormes extensiones de bosques y parajes, de humedales y colinas, García ha enviado al Congreso, donde gobierna el novio platónico de Fabiola de la Cuba, un proyecto de ley con su firma.

En ese texto García le pide al señor Alva Castro, o sea a su fiel y seguro servidor, que por favor le dé importancia debida al proyecto en cuestión, que tiene un título de aspecto inocente: “Ley que modifica el artículo 8 de la Ley 28223, Ley sobre los Desplazamientos Internos...”

El asunto de fondo tiene que ver con Bagua y sus consecuencias: la irreductible oposición, ambientalista y política, a los proyectos contaminadores y desfigurantes de la gran minería y de las empresas de exploración y explotación petrolera.

García, que no puede cobrar comisiones si no brinda una contraprestación, está desesperado: el gobierno empieza a terminársele y todavía hay mastodónticos proyectos a la espera de que el gobierno “facilite las cosas a la inversión”, que es lo que exige el lobismo corporativo.

¿Qué hacer, entonces? ¿Qué hacer para seguir cobrando?

Pues presentar proyectos como el que en estas líneas comentamos.

La modificación propuesta reza así:

“Si el desplazamiento se produjese a causa de proyectos de desarrollo en gran escala justificados por un interés público superior o primordial, la autoridad competente para

autorizar dicho desplazamiento será el Titular del ministerio de la Mujer y Desarrollo-MIM-DES...”

O sea que García aparta al ministerio del Ambiente de un manotazo y le entrega al ministerio de la Mujer (¿? ) la potestad de “autorizar” la expulsión de sus tierras nativas de quienes, por diferentes razones que van de la posesión inocente a la oposición activa, pueden llegar a ser un obstáculo para la inversión foránea.

¿“Proyectos de desarrollo en gran escala justificados por un interés público superior o primodial”?

¿Y quién determinará cuándo el interés público es superior o primordial?

¿No son los derechos de los peruanos que viven en la sierra y selva parte de un interés público superior? ¿No es primordial defender el medio ambiente de la voracidad tóxica de la gran minería o de la invasión geológica de los grandes faenones?

García, aconsejado por sus Piñeras, quiere optar por la solución Chilena: crear las condiciones que hagan posible declarar ilegales a quienes defienden sus tierras ancestrales y los viejos derechos de la naturaleza.

Creo haber dicho en alguna parte que aquel día de la entrevista de seis horas a Haya de la Torre lo que más me impresionó fue la frugalidad de su vida, la sobriedad de esa casa llena de libros y tesoros culturales, esa casa donde lo único que brillaba eran los años de sabiduría acumulados y algunos objetos que decían mucho de esa vejez amenazada por la pobreza: un piano de cola desafinado, una caja de laca comprada en Kyoto, un busto romano donado por una familia millonaria. Y afuera, en el jardín apenas cuidado y lleno de calvas, unos perros chuscos y hermosos que Haya quería más que a nadie.

A pesar de la difamación crónica de la que era víctima, Haya fue un hombre de clase media al que nunca le interesó hacer fortuna. Sabía que venimos de la fugacidad y que hacia ella vamos y que sólo un espíritu malogrado por la codicia podía dejarse seducir por lo material.

García, que pretendió ser su discípulo pero que de Haya sólo tiene la locuacidad, siempre pensó que Haya fue un tonto y que, al final de su vida, se expuso a las pellejerías de la escasez cuando hubo de ser examinado en Texas y fue necesario hacer una colecta entre amigos del partido para que ese viaje inútil se produjera.

Para curarse en salud y prevenirse de miserias García se ha vuelto rico, espléndidamente rico, podridamente rico, sin haber jamás trabajado. Todos sabemos cómo es que ha construido su fortuna.

Pero al presidente de la república le sucede lo que a muchos ricos les pasa: nada le es suficiente, nada calma su miedo al futuro.

Por eso, entre otras muchas cosas, presenta este proyecto de ley que hace más fácil la erradicación y el desalojo de tribus nativas o comunidades centenarias cuando la gran minería y el gran petróleo –y el gran dinero- estén de por medio. Porque de eso se trata, como en la novela de Dos Passos: del gran dinero.



la primera

El poder de la injusticia

En materia de justicia, el Perú es un caso clínico. Acá, el Poder Judicial está podrido desde lo más alto, que ahora resulta lo más bajo. Me refiero al Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).

Ese órgano se encarga, por mandato de la Constitución, de la selección y el nombramiento de jueces y fiscales.

Las dudas sobre la rectitud del CNM habían empezado cuando se supo que al fiscal Avelino Guillén lo había desaprobado un personaje anónimo nombrado por el CNM, el cual había puesto a prueba a Guillén en un caso que éste conocía perfectamente.

El anuncio de renuncia de Guillén a su condición de Fiscal fue un detonante. Luego, los síntomas de corrupción en el Poder Judicial se han precipitado.

Primero fue la denuncia contra Efraín Anaya, consejero del Consejo, quien había pedido “apoyo económico” al fiscal supremo adjunto Tomás Gálvez, que postulaba en el examen en el que Guillén fue “jalado”. Anaya, representante de los colegios profesionales, es un enfermero con maestría de Derecho Constitucional conferida por la Universidad “Federico Villarreal”.

De resultas del escándalo, el CNM ha anulado, dizque por fallas técnicas, el concurso para la selección de magistrados de la Corte Suprema. Sin embargo, Javier Villa Stein, presidente del Poder Judicial, ha calificado esa decisión como una burla al país, puesto que no reconoce que las claves del caso fueron la corrupción y la injusticia.

Luego apareció Hugo Salas Ortiz, representante de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados en el Comité Ejecutivo del Poder Judicial. Salas se jactaba en una grabación de su influencia para nombrar jueces y vocales, y de su buena fortuna en el campo sentimental.

Las declaraciones de Salas le valieron el repudio general y lo obligaron a renunciar al cargo.

Los escándalos en el aparato judicial se producen a granel. Uno de los más espectaculares es el del juez Raúl Rosales Mora, quien apuntó con una pistola, apretando el gatillo, contra el reportero gráfico Carlos Saavedra, de la revista Caretas.

Otro magistrado, Walter Flores Ochoa, fiscal adjunto provisional de Cañete, resulta asesino de su amante.

La serie no termina. Hace unos días, Dora Carhuamaca, jueza del Callao, ha autorizado la importación de cien mil automóviles hasta con 20 años de antigüedad (¡!). La ley autoriza la importación de vehículos hasta con cinco años de antigüedad, si son gasolineros, y hasta con dos años, si son petroleros. A la jueza, entonces, hay que denunciarla.

En la situación de caos vehicular que padece Lima, por obras municipales mal concebidas y excesivamente prolongadas, esas importaciones convertirían el tránsito capitalino en un infierno al cubo.

A bordo de esas carcochas viajaría un cargamento de irrespirable contaminación ambiental.



LA PRIMERA

25.2.10

Cada vez hay más consenso: Urge reforma judicial

La administración de justicia parece ir de tumbo en tumbo en las últimas semanas, con gravísimos escándalos de interferencias externas y corrupción, lo que ha llevado a los máximos representantes del Poder Judicial y de la sociedad civil a exigir no solo investigar y sancionar las escandalosas irregularidades sino también hacer reformas drásticas de todo el sistema.

A las indignantes denuncias en torno al Consejo Nacional de la Magistratura —con un consejero acusado de haber pedido “favores económicos” a un magistrado para ayudarlo a alcanzar una plaza y la inclusión como evaluador de un fiscal destituido y denunciado penalmentese suma ahora otra que involucra al representante de los colegios de abogados ante el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial.

Según se ha dado a conocer en un programa televisivo, el abogado Hugo Salas se jacta de influenciar en los altos órganos judiciales como la Corte Suprema y el Consejo Nacional de la Magistratura. Y, si bien posteriormente ha reconocido su grave exceso, ni ha renunciado, ni la junta de decanos de los abogados ha tomado, hasta ahora, una medida sancionadora concreta, lo que sigue dejando una estela de duda e impunidad respecto de la voluntad de autorregulación de los órganos que integran el sistema de administración de justicia.

El riesgo mayor es el debilitamiento de la seguridad jurídica y la institucionalidad democrática, que podría ahondar aun más la desconfianza de los ciudadanos en sus jueces y fiscales, así como poner en riesgo el ambicioso proyecto de desarrollo económico e inclusión social en que estamos embarcados como país. ¿Quién querrá invertir y exigir sus derechos sin reglas de juego claras y sin un sistema que garantice jueces probos y el debido proceso?

Según el presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein, la mayor parte de la crisis judicial se origina en las fallas del CNM, encargado de proveer, ratificar y sancionar a los jueces.

Los hechos últimos así lo confirmarían, lo que debe llevar a una inmediata coordinación entre la judicatura y el Congreso para evaluar la situación y tomar medidas que hagan más eficientes e imparciales estos procesos y los blinden de maniobras de interferencia, cooptación, mediatización o corrupción.

Para ello tiene que ponerse en salmuera el excesivo secretismo, que deviene en arbitrariedad, con que actúa el CNM, para avanzar a hacer de la transparencia la regla y no la excepción. A propósito de sus integrantes, los colegios profesionales tienen que hacer un severo esfuerzo de autocrítica, para asumir su grave responsabilidad por la cuestionable selección y calidad ética y profesional de algunos representantes que envían al CNM o al Consejo Ejecutivo del Poder Judicial.

Sin embargo, el CNM no es el único problema. Hay otros, que deben ser reconocidos por las máximas autoridades judiciales, que van desde la excesiva duración de los procesos (que deriva en miles de presos sin sentencia, por mencionar solo una de las graves consecuencias), hasta la corrupción y la sobrecarga procesal, pasando por la carencia de filtros para evitar y castigar denuncias falsas e infundadas.

Con el mismo celo debe abordarse también la excesiva dependencia de magistrados provisionales y suplentes, así como la revisión del sistema para convertir la Corte Suprema en una instancia de casación con menos sobrecarga.

Como lo hemos señalado antes, el Poder Judicial no pertenece a los jueces y fiscales, sino a todos los peruanos que, con justificada indignación e impaciencia, seguimos a la espera de que este se recomponga y se ajuste a su razón de ser: aplicar justicia de modo objetivo y oportuno.

Es evidente, a raíz de los escándalos sin sanción, que todas estas reformas implican, necesariamente, cambios legislativos que ameritan la intervención del Congreso para devolverle prestigio e idoneidad a la función jurisdiccional.



EL COMERCIO

Desarrollo e inclusión: ¿Y el tratado hacia adentro?

En momentos en que el Gobierno y el empresariado redoblan esfuerzos para consolidar las políticas de libre competencia y apertura comercial, con la suscripción de más tratados de libre comercio, es preciso recordar que el modelo económico en curso no puede soslayar los objetivos de inclusión y lucha contra la pobreza.

Como lo ha subrayado la vicepresidenta del Banco Mundial, Pamela Cox, si bien lo avanzado por el Perú en materia económica es admirable, “no debe olvidar a los pobres”. Ese es el gran reto.

Efectivamente, el Perú ha logrado captar 28% más en inversión extranjera, por encima del promedio latinoamericano; hemos subido en el ránking de competitividad internacional; varias agencias calificadoras de riesgo nos sitúan en una posición expectante y, según los últimos pronósticos, hemos crecido el año pasado en PBI y debemos crecer este.

Pero, eso no es suficiente. Sigue pendiente lo que algunos economistas llaman el TLC hacia adentro, que se resume en armonizar las metas macroeconómicas con las cifras microeconómicas. Todo ello dentro de un proceso de redistribución que combine el empuje productivo con la mejora de los niveles de empleo digno que se sienta en los bolsillos de la mayor cantidad de personas.

Por lo pronto, constituye un revés que voceros del Gobierno, como la titular del MEF, Mercedes Aráoz, hayan reconocido que no alcanzarán la meta de reducir la pobreza hasta el 30% en el 2011, debido a la crisis financiera internacional, “pero se están haciendo todos los esfuerzos para bajarla hasta 33%”. Actualmente, preocupa que el 36,8% de peruanos se ubique por debajo de la línea de pobreza monetaria (según datos del 2008), es decir, no cubren los requerimientos mínimos de la canasta básica.

Gran responsabilidad en esta lucha corresponde al Estado, no solo para promover y regular la actividad económica, sino también para cumplir el rol subsidiario en ámbitos como la educación, salud, seguridad y apoyo social a los sectores más relegados que no han sido absorbidos por el engranaje económico.

Al respecto, esfuerzos como la Mesa de Concertación para la Lucha Contra la Pobreza, que implican la participación de diversos sectores, tienen que ser retomados seriamente. También se ha perdido mucho tiempo en el rediseño y reingeniería de los programas sociales, para evitar la duplicación de esfuerzos y reducir al mínimo la carga burocrática, que se lleva casi la mitad del presupuesto social.

Los gobiernos regionales y locales tienen que asumir también la enorme responsabilidad que les corresponde, para unificar el apoyo social, de modo que llegue a quienes realmente lo necesiten y no se pierdan recursos en el camino con maniobras corruptoras o de chantaje político.

Todos somos responsables. Y si bien el actual Gobierno debe responder por el retraso en la inclusión y esforzarse por superarla, la posta deberán tomarla las administraciones futuras.

Por eso, en la inminente campaña electoral los ciudadanos deben exigir no solo que se presenten planes de gobierno documentados, sino que estos armonicen con los objetivos de desarrollo, inclusión y disminución de la pobreza, compromisos que, por respeto a la dignidad de los pobres, no pueden ser objeto de retórica barata o manipulación demagógica.

EL COMERCIO

Cruzada por el voto informado

Digna de destacar y de apoyar es la cruzada por el voto informado que está impulsando al Jurado Nacional de Elecciones, JNE, con el objetivo de proporcionar a la ciudadanía la información pertinente y oportuna para que pueda conocer mejor a los candidatos antes de tomar una decisión en los próximos comicios regionales y municipales.
En ese sentido el presidente del JNE, Hugo Sivina, convocó a las autoridades y ciudadanía a esta gran cruzada cívica nacional de transparencia informativa sobre las organizaciones políticas y listas de candidatos, así como de lucha ciudadana contra el desinterés de los electores que participan en los procesos eleccionarios.

La campaña del JNE –que debe merecer el apoyo inmediato y amplio de las agrupaciones políticas participantes en los comicios nacionales, regionales y locales en ciernes– consta de tres grandes componentes: un pacto ético entre las organizaciones políticas, un pacto social entre las organizaciones sociales que incluye a los medios de comunicación y una gran campaña educativa y comunicacional que ayude a construir ciudadanía y mejorar la calidad del proceso electoral. El propósito del JNE es no sólo actuar como garante de la voluntad popular sino contribuir a la formación ciudadana de los electores. No es lo mismo, por cierto, ser elector que ser ciudadano y a esto último apunta la campaña del JNE: lograr que los peruanos no sólo acudan mecánicamente a votar sino que lo hagan con conocimiento de causa y en pleno ejercicio de sus derechos, como corresponde a un peruano que ejerce cabalmente su ciudadanía.

El cronograma ya ha sido planteado. Primero se convocarán a los líderes de alcance nacional para la suscripción del pacto ético, con miras a las elecciones del 2011, luego se empezará a trabajar la suscripción de los pactos éticos a nivel regional. La meta es que para el próximo 3 de octubre y para abril de 2011 el mismo marco ético e informativo consensuado rija en las elecciones generales. En la suscripción del pacto ético electoral los partidos políticos se comprometerán, mediante actas suscritas, a presentar candidatos idóneos, planes de gobierno viables, cuentas claras e información oportuna sobre las fuentes de financiamiento de sus campañas.

Como medio de comunicación, estamos incursos en la convocatoria a la cruzada y nos aunamos a ella, porque en EXPRESO damos permanentemente batalla no sólo por la libertad de prensa, baluarte de la democracia, sino por los valores éticos y morales. Informar y transparentar los procesos en que el Estado interviene –en especial los que atañen a los mecanismos que preservan y perpetúan la democracia, como los electorales– es clave para empoderar a la ciudadanía bajo el precepto romano que es ley de la democracia: vox populi vox Dei.



EXPRESO

Cómo defender a los candidatos de la corrupción

Por Mirko Lauer

° Diga que la asociación de estos candidatos con delitos comprobados puede ser cierta, pero que eso hay que contrapesarlo con su buena gestión. Sugiera además que para realizar cosas en este país uno tiene que saltarse algunas leyes a la garrocha.

° Insista en que la política está llena de personas que han hecho o hacen lo mismo que los candidatos de la corrupción, y que en consecuencia da lo mismo por quién se vota. Concluya en que lo de la corrupción no pasa de ser un argumento político.

° Simplemente dedíquese a la negación radical y afirme que en realidad nada ha sido demostrado nunca, y que la prueba está en que sus candidatos siguen libres. Sugiera luego que el apoyo popular a estos candidatos es una manera de compensar dicha injusticia.

° Haga notar que el Poder Judicial que juzga a los corruptos o la policía que los detiene andan esencialmente en la misma corruptela. A continuación mencione los casos en que estos candidatos acusados han sido exculpados o pasados por alto en el mismo Poder Judicial.

° Señale que existen otras personas mucho más corruptas a las que se les perdona todo, y lance una acusación contra alguien para reforzar el argumento. Puede incluir en el argumento que hay una conspiración antiperuana contra sus candidatos.

° Declare que en una sociedad donde la informalidad campea por encima del 60% no se puede ser 100% estricto. Diga, por ejemplo, que si nos vamos a estar fijando en licencias de conducir o reglas de tránsito, simplemente no podría haber transporte público.

° Échele toda la culpa de los robos de los años 90 a Vladimiro Montesinos, y plantee que sus candidatos asociados a él fueron engañados, y que en esa medida también fueron víctimas de la corrupción.

° Proclame con energía que ya basta de mirar hacia atrás, que ahora lo importante es concentrarse en el futuro. Diga que la democracia precisa la participación de todos, y luego descalifique a un sector de su preferencia.

° Diga que si realmente le llegaran a demostrar que sus candidatos son corruptos, por supuesto que no votaría por ellos. Puede presentar un caso en que eso efectivamente ha sucedido.

° Recuérdele a su interlocutor que los moralizadores en el fondo son los peores corruptos, y a partir de allí despotrique contra los magistrados anticorrupción. Mencione injusticias contra presidentes en la historia del Perú.

° Nunca deje de hacer notar que sus candidatos tienen alta popularidad, aprobación o intención de voto. La conclusión de esto tiene que ser que el pueblo es sabio, y no se deja engañar.



LA REPUBLICA

Venta de acciones de LAN y AFPs peruanas

Por Humberto Campodónico

Ayer, en la Bolsa de Santiago, el Presidente electo de Chile Sebastián Piñera vendió el 6.4% de sus acciones de LAN por US$ 374 millones a la corredora Celfín Capital. Días antes, el 22 de febrero, Piñera había vendido el 8.6% de las acciones al Grupo Cueto, por US$ 500 millones.

Como Piñera era dueño del 26.3% de las acciones de LAN, aún tiene que vender el 11.3% restante en los próximos días. Si esa venta se realiza al mismo precio que el de ayer, Piñera debiera recaudar US$ 662 millones adicionales, totalizando así ingresos “cash” por US$ 1,536 millones (ver cuadro). A este monto hay que sumarle US$ 37 millones obtenidos por la venta del 9.7% de sus acciones en la Clínica Las Condes, de Santiago.

El accionista mayoritario de LAN es ahora el Grupo Cueto, pues tiene el 34.2% de las acciones, con lo cual pasa a controlar la empresa. Hay que mencionar que una alta proporción de acciones (el 38.8%) está en manos de numerosos accionistas minoritarios y que Cueto ha dicho que no venderá acciones a ninguna aerolínea extranjera.

Las acciones compradas ayer por Celfín Capital corresponden a varios inversionistas, entre los cuales estarían el Grupo Luksic, el grupo D&S y, también, una AFP peruana (sería AFP Integra, pues Prima AFP del Grupo Romero ha negado su participación).
La noticia ha sido presentada en Lima como si capitales peruanos ahora fueran “dueños” de LAN. Nada que ver. Una cosa es tener la mayoría accionaria en una empresa (como el Grupo Cueto en LAN) y otra cosa es poseer una fracción del 6.4% que se vendió ayer.

También se dice que dicha compra es un indicador del “importante aumento” de las inversiones peruanas en Chile, con lo que disminuiría la diferencia entre las inversiones de Chile en Perú, que ascienden a US$ 7,203 millones (ver Perú-Chile: Inversiones asimétricas y conflictos, www.cristaldemira.com, 16/11/2009).

Aquí se confunden papas con camotes. Los US$ 7,203 millones de Chile son inversión directa: son empresas con activos físicos en el Perú (como Falabella, Ripley, Primax y la propia LAN). En Chile, el Perú tiene inversión directa por solo US$ 600 millones, siendo de lejos la más importante la cementera Melón, del grupo Brescia, por US$ 500 millones; después vienen los restaurantes).

El resto es inversión de portafolio y consiste en la compra de paquetes minoritarios de acciones de empresas chilenas: es el caso de Wong (US$ 200 millones en Cencosud), el grupo Romero (US$ 200 millones en el banco BCI) y, ahora, de la AFP peruana que tendrá una participación (no se sabe a cuánto asciende) en los US$ 374 millones de LAN vendidos ayer. Por tanto, las papas son la inversión directa y los camotes son la inversión de portafolio (ojo que no hemos analizado la inversión chilena de portafolio en el Perú).

Pero el tema de fondo a analizar son las relaciones entre los vecinos y la posición peruana de las “cuerdas separadas”. Habrá que ver si la compra del “paquetito” de acciones de LAN es suficiente como para animar al Presidente García a ir a la toma de posesión de Piñera. ¿Ustedes qué creen?



LA REPUBLICA

A ver, ¿quién más se apunta?

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Dele un click a http://www.luchogalarreta.com.

TUMBES.- Entre las malas noticias recientes sobre la escasa transparencia que lamentablemente prima en el Estado peruano, es un hecho destacado y refrescante la decisión del congresista Luis Galarreta de crear un portal web que constituye un verdadero striptease funcional, administrativo y económico de su actuación parlamentaria.

En http://www.luchogalarreta.com usted podrá encontrar información detallada sobre la gestión de Galarreta, así como de sus temas de interés público y en los cuales concentra su acción. Ahí hay, por ejemplo, una información que es crucial para entender y evaluar el desempeño de un parlamentario: el récord de su votación individual, con el registro preciso de qué color de botón apretó cada vez que el Pleno se lo demandó.

Dicho registro es vital porque, al margen de lo que un congresista declare, lo relevante es cómo decide a la hora de la verdad, es decir, cuando vota por alguna ley, sanción u otra iniciativa. Ese es un modo de evaluar realmente a un congresista y, eventualmente, de ampayarle algunas incorrecciones. Dicha información, que es elemental, no está disponible salvo que, como ha hecho Galarreta, el propio votante la haga pública.

Otra información fundamental del portal se refiere a todos los ingresos de este parlamentario: boletas de pago, declaraciones juradas, gastos del despacho, personal de su oficina, rendición de gastos operativos, o uso del vehículo oficial.

Una expresión del desempeño transparente de Galarreta es el comentario de Laura Arroyo, quien hace un par de años lo ‘adoptó’ en el marco de la campaña ‘Adopta a un congresista’.

“Tuve la suerte de que mi adoptado no me mandara a volar ni, simplemente, ignorara mi petición para conocer sus gastos operativos (…) mi adoptado decidió cumplir la Ley de Transparencia y Acceso a la Información (tampoco me hacía un favorcito, ojo) y nos reunimos una tarde a conversar (…) me enseñó sus facturas, me explicó sus gastos, me dejó llevarme algunas copias (…) Ahora bien, ustedes pueden preguntar ¿y qué tiene de importante que lance su portal web? Pues créanme, una vez que lo revisen notarán que se trata de un paso importantísimo respecto a la transparencia”, acaba de escribir Arroyo en su blog ‘Menos Canas’ (http://menoscanas.blogspot.com/).

El ejemplo de Galarreta es digno de ser imitado. En contra de la percepción general de mediocridad y corrupción que tiene el Congreso peruano, hay varios parlamentarios que son muy honestos y dedicados, en todos los partidos, y que no merecen ser confundidos con el montón turbio de Canchaya, Tula o ‘comepollo’ Anaya. Un portal de transparencia es un modo estupendo de marcar la diferencia.



LA REPUBLICA

De visas y tetas

Aldo Mariátegui


Todos saben que somos adversos a la xenofobia, creemos en la libre circulación de personas y somos partidarios del cosmopolitismo, pero el sentido común hace ya imperativo que le impongamos un visado a los visitantes colombianos y mexicanos, pues lamentablemente dichas naciones hermanas son conocidas por exportar criminales y es preocupante el inesperado aumento de arribos de estas nacionalidades a nuestro país, que no todos son evidentemente correctos turistas. Una visa sería un sano filtro para frenar la llegada de gente de malvivir, que viene a traer nuevas "técnicas" delictivas y a incrementar el tráfico de cocaína, que ahora es controlado por cárteles mexicanos. Es más, habría reciprocidad con los aztecas, que ya nos imponen visados. Recuerdo que una inesperada explosión de crimen en la usualmente pacífica Costa Rica se debió al fuerte ingreso de colombianos y sospecho que tras la ola delictiva actual que nos asola hay algo de ello.

-Todos saben que César Hildebrandt y este servidor no se aman para nada, pero reconozco que el caballero tiene neuronas y agallas. Copio lo que escribió ayer ("Domingo de teta y sustos") sobre la La teta asustada para que vean que no soy el único loco, racista, antiperuano, sexista, clasista, etc� sólo por comentar mi opinión, que coincide en mucho con mi antípoda, aunque él va más por los aspectos de técnica cinematográfica en otras partes de su columna: "(�) tendría que escribirlo y no callarme como hacen tantos a la hora de mirar la dirección de los vientos. Y al no callarme -pensé- tendría que enfrentar el callejón oscuro de los adocenados y los nacionalistas del culo que están viendo "antipatriotas" hasta en la sopa (�) Cuando aparecieron los créditos finales no sabía a qué espectáculo había asistido: ¿Era sólo una mala película o era el resumen más brioso de la huachafería vagamente progre y de exportación, esa que Promperú podría auspiciar junto a algunas ruinas sobreestimadas? (�) La película es un tour para catalanes y berlineses perversones en torno a un país trágico que Claudia Llosa se ha empeñado en hacer cómico (�) el rostro aceradamente inmóvil y casi enyesado de la señorita Solier en su papel (�) Todo folclórico y apretado, todo hecho para arrancar exclamaciones de risas, horror y condescendencia entre europeos culposos, oenegistas con mucho millaje y amantes del exotismo (�) Y casi todos los personajes de la película exhiben una estupidez cacasena -¿de origen viral, hereditario, antropológico?- (�) La teta asustada` no es una mala película porque retrate con saña de turista pronazi las miserias y pellejerías de la pobreza urbana de Lima (�) Es mala porque cinematográficamente es un desastre (�) la señorita Solier canta cuando no debe -es decir, admitámoslo: casi siempre- (�) Sé a lo que me expongo con estas líneas. La verdad es que me importa un ardite. Peor hubiese sido sumarme al coro extasiado y patriótico de los que creen que el honor nacional está en juego en la ceremonia del Oscar. (...) Pero de allí a decir que La teta asustada es una "gran película", como la tetudez colectiva ha impuesto aquí y con letras de neón, hay tanta distancia como la que va de la alfombra roja del teatro Kodak a la posteridad de veras bien ganada".



CORREO

Halitosis moral

Uri Ben Schmuel
uribs@larazon.com.pe


A excepción de LA RAZÓN y de Expreso, ningún otro medio peruano dio cuenta este miércoles de la muerte del preso político cubano Orlando Zapata Tamayo, tras 85 días en huelga de hambre para pedir que se le tratara como prisionero de conciencia. El fallecido era uno de los 75 disidentes condenados en la primavera de 2003 con penas de hasta 28 años de cárcel. En octubre de 2009, Zapata fue brutalmente golpeado por militares de la cárcel provincial de Holguín, lo que le causó un hematoma interno en la cabeza que se vieron obligados a operar. Y en prisión le fue extendida su sentencia hasta 36 años, sin que cometiera ningún acto que lo justificara.
Y mientras escribimos estas líneas, nos enteramos de que se han confirmado al menos 25 detenciones arbitrarias en las provincias orientales de Cuba, para evitar que los disidentes asistan a los funerales de Zapata. Y de otras tantas retenciones extrajudiciales en todo el país de personas a quienes la policía política les ha prohibido salir de sus casas bajo amenaza de ser encarceladas. Apostamos que hoy tampoco leerá usted al respecto en otros medios.


Y no porque no estén enterados. Sucede que las violaciones a los derechos humanos son noticia si ocurren en las democracias occidentales, donde suelen ser la excepción y no la regla. En cambio, la tortura y el terror como sistemática política de Estado del régimen castrista se cubre con un piadoso y cómplice manto de silencio. Es de mal gusto criticar a Cuba. No es políticamente correcto. Ni aquí ni en ningún otro lado.

Así, por ejemplo, al famoso Garzón, tan entusiasta en perseguir a Pinochet o de abrirle investigación a Franco (¡por lo que pasó durante la Guerra Civil española!) jamás se le ocurriría pedir la extradición de Raúl Castro o del decrépito Fidel, que cargan sobre sus hombros la responsabilidad por el asesinato, en cincuenta años en el poder, de al menos 17,000 cubanos.

Como bien recuerda el periodista español José García Domínguez, cuando Roosevelt fue interrogado acerca de por qué agasajaba en la Casa Blanca con tan grandes honores a Tacho Somoza, dictador de Nicaragua, replicó: “Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”. Hoy, agrega, una progresía que suele mostrar halitosis moral se comporta igual con los Castro. Y les brinda idéntica complicidad, pareja inmunidad política y similar cobertura estratégica. ¿O acaso sólo por unos cuantos cadáveres en el armario, Fidel y Raúl iban a dejar de ser sus hijos de puta?

LA RAZON

La justicia se ha extraviado

Autor: Fritz Du Bois


La falta de horizonte para la justicia no toca fondo, y la situación no podría ser peor. En pocos días ha quedado claro que está en caída libre el sistema judicial y todas las instituciones que lo conforman.

Primero, tenemos al Consejo Nacional de la Magistratura, entidad que nació de una buena intención –proteger el nombramiento de jueces–, pero con un desastroso diseño e implementación. Hemos terminado con el representante del Colegio de Enfermeros ofreciendo favorecer nombramientos, con los vocales supremos que aceptaron de Alas Peruanas el obsequio de viajes, inexplicablemente perdonados, y con el Consejo presidido por un ideologizado dirigente médico. Incluso quien fuera radical secretaria general del Sutep también está candidateando. Quién sabe qué estarán tramando.

Por otro lado, no sorprende que se hayan visto obligados a cancelar el concurso para supremos; sin embargo, es poco probable que mejoren en el nuevo proceso que estarán convocando. El CNM es, sin duda, un esperpento de institución que solo puede continuar empeorando.

Luego está el Tribunal Constitucional, que se ha ido visiblemente desmejorando en los últimos años y que, con la pobreza de candidatos que han quedado en el Congreso para cubrir las dos vacantes que tendrán, solo se puede seguir deteriorando. De los últimos pretendientes al tribunal no hay un solo jurista de nota; más bien, hay un par de prontuariados y el primo del presidente de la comisión a cargo. Lo mejor que puede hacer el Parlamento es cancelar este proceso y volver a convocarlo.

Finalmente, tenemos al propio Poder Judicial, cuyo presidente no parece encontrar nada de malo en el diario escándalo en el que vocales, jueces y hasta miembros del Consejo Ejecutivo se ven involucrados. El estado de la justicia en el Perú no podría ser más dramático.

Sin embargo, no debemos caer en depresión e insistamos para que el Congreso retome la reforma judicial, empezando por la Corte Suprema, que requiere de una profunda renovación. Asimismo, los parlamentarios deberían poner más interés en atraer a juristas de peso al Tribunal Constitucional y, también, iniciar el proceso para eliminar el CNM reformando la Constitución. Este debería ser reemplazado por un jurado que ejerza control de calidad en el nombramiento de magistrados, pero sin que llegue a convertirse en el actual monstruo corrupto, ineficiente y burocrático.


PERU 21

Silencio ¿Cómplice?

Federico Battifora


¿Porque no se manifiesta el Ministro de Transportes como responsable político del sector?, ¿Es que no es importante lo que viene sucediendo?, cuando ocurren estas desgracias en las carreteras del Perú, que dicho sea de paso, son eventos evitables y aquí está lo delicadísimo del tema, obviamente, si los pilotos estuvieran realmente capacitados, a las pruebas me remito, porque no solo deben estar preparados para “manejar vehículos automotores” además de la importante responsabilidad y misión de movilizar personas, sino que también deben capacitarse en conducción responsable que es otro tipo de formación, más allá de lo meramente técnico, de los pilotos o de cualquier conductor que guía vehículos motorizados. Esta es una responsabilidad de la empresa, compartida con la autoridad correspondiente, evidentemente, este es un tema que en la actualidad pocos lo entienden, tanto empresarios como autoridades. Los accidentes de tránsito cada vez son más seguidos y con mayor severidad. Reflexionemos juntos, ¿Porque se presenta la severidad con sus respectivas consecuencias en desgracias humanas en una colisión? La respuesta es contundente y única, exceso de velocidad, pero ¿quién es el que ordena esa velocidad?, quien aprieta el acelerador, es el piloto, me dirán algunos que la empresa los obliga a llegar a una hora determinada al destino y por eso corren, que no hay una adecuada fiscalización en carreteras, sobre este tema, fiscalización electrónica en carreteras, existe en la actualidad iniciativas privadas en pro inversión, hace buen tiempo, y bien gracias, como toda acción mediocre en nuestra patria, mientras tanto que siga la sangre en las carreteras de la patria, Enrique Cornejo, porque tanto silencio, porque no se compra usted el pleito de verdad, haga ud. algo por la patria. Hasta mañana.


LA PRIMERA

Cata y catita

César Hildebrandt
Columnista


Una de las industrias más rentables y a veces pintorescas inventadas en las últimas décadas es la de la cata de vinos.

Se supone siempre que el catador es un hombre de paladar sensible y de nariz inteligente, de lengua viva y de buen vivir, con mucho conocimiento sobre vides e historia y con una enorme información en relación a la siempre dinámica geografía del buen vino: la aparición de nuevas mixturas, la irrupción de países o regiones que se suman al mercado vitivinícola, la mejoría en la calidad de vinos antiguos, como el portugués, o de vinos recientes, como el sudafricano.

Todos recordamos el terremoto de 1976, el año en que, en una cata ciega organizada en París por la revista “Wine Spectator”, los vinos californianos del Valle del Napa derrotaron a los vinos franceses.

Como se sabe, esa nueva invasión de Normandía en clave espirituosa trajo consigo una guerra en la que estadounidenses y franceses se han dicho de todo y han empleado armas de todo calibre.

Hace unos años, por ejemplo, un equipo de televisión francés produjo un excelente reportaje sobre Robert Parker, gurú de la cata y director de la revista “Wine Advocate”, temida por sus calificaciones, “descubrimientos” y arbitrariedades.

Los franceses se vengaron de Parker, gran amigo de los vinos de la Ribera del Duero, mostrándolo en chancletas en su casa de California, grabando a su feo perro tirándose pedos y moviendo la cámara hacia piezas del mobiliario que no brillaban por su belleza. Como que querían demostrar que la cierta chusquedad privada de Parker lo descalificaba como árbitro de la exquisitez.

Como quizá alguna vez he dicho, para mí un buen vino es, junto al amor, lo más parecido a eso que algunos llamarían felicidad.

Y si vino y amor se juntan tendremos la certeza de que seremos envidiados por aquellos que beben cualquier cosa y aman lo que tuvieron a la mano.

Pero este catador aficionado, este bebedor ocasional de vinos sabe que hay muchas trampas en esto de las catas y, en nuestro caso, de las catitas (sí, porque aquí hay damitas que dicen que un buen borgoña de Surco te hará olvidar, cuando la verdad es que te producirá amnesia tóxica).

He conocido catadores de respeto, pero también he visto a supuestos conocedores del vino cuya vulgaridad de gustos y cuya manera tabernuda de vestir y de hablar hacen poco creíble su sapiencia como consejeros y degustadores.

En una industria que mueve cientos de miles de millones de dólares al año está claro que hay paladares a destajo que dirán que tal vino es excelente, cuando apenas es regular, y que tal otro es histórico, cuando apenas alcanza a ser bueno.

Porque en esto de los gustos, por supuesto, la suprema objetividad es una patraña y las mejores revistas sobre el vino han sido acusadas, alguna vez, de favorecer intereses comerciales o recibir estímulos para “entusiasmarse” con determinada cosecha.

No es casualidad que Robert Parker haya puesto en el primer lugar de la lista de los cien mejores vinos del 2009 a uno producido por su amigo Peter Sisseck, un enólogo danés afincado a orillas del Duero.

Y tampoco creo que sea casualidad pura que “Wine Spectator”, una revista que tiene un tiraje de dos millones de ejemplares, coloque en el top de su última lista a un vino estadounidense del valle de Columbia (estado de Washington).

Pero lo que está llegando a niveles sencillamente espectaculares de ilusionismo y “literaturalidad” es la prosa enológica, esa jerga de supuestos especialistas –los que dan vueltas a la copa y hacen buches repulsivos con el vino- que descubren lo que nadie puede compartir porque ocurre que no existe, los que ven canela donde hay ácido y saborean moras donde sólo hay un dejo de fermentos.

Cuídense entonces de textos publicitarios como este:

“Muy suave y aterciopelado, de largo final en boca con tonos frutados a moras, grosellas y pimienta verde...”

No lo dude: si un vino le recuerda a la pimienta verde, ¡escúpalo o llame a un policía!

La bodega argentina Humberto Canale, por ejemplo, debe de haber contratado a un escritor de tangos asesorado por el marqués de Valero de Palma para presentar a su íntimo Malbec con estas palabras:

“Vino rojo violáceo, con frutos rojos, notas especiadas, vainilla, coco y aguaribay (pimienta rosa). Boca de buena armonía y balances”.

Si a mí me sirvieran un vino que me recordara, aunque fuese con extrema sutileza, a un coco y a especias no definidas y a esa pimienta invasiva y, en este caso, rosa, pues lo que haría sería no pagarlo después de devolverlo. O irme a Indecopi a hacer una denuncia.

Eso de los “vinos aterciopelados” abunda. Por supuesto que no hay vinos aterciopelados. Como no los hay “amplios” ni “elegantes” ni “armoniosos”. Los buenos vinos son tautológicos: saben a sí mismos. Y nadie que sepa de vinos tendrá la insensatez de describir, ni siquiera aproximadamente, a qué nos remiten.

Esa jerigonza de expertos se ha extendido por todo el mundo y tiene cumbres de la cursilería.

Otro vino varietal de fama –este es otro ojemplo- es presentado así por sus apologistas de bolsillo:

“Vino rojo rubí de muy buena intensidad, con nariz compleja y elegante de frutos rojos, notas de vainilla y tabaco. Largo final en boca”.

Digamos que la última frase parece una felación con fines depravados. ¿Pero notas de vainilla y tabaco? ¿A quién se le han subido los humos del canabis? ¿Y eso de nariz compleja y elegante es una alusión a Barbra Streisand?

En resumen, que escribir sobre vinos es difícil y que mentir comercialmente respecto de ellos es muy fácil.

Escribir sobre vinos es, en todo caso, tan difícil como escribir sobre cocina.

Y en ambos casos la presión comercial es enorme. Y en ambos casos el poder económico de los Estados Unidos pretende dictar las normas y encumbrar sus intereses.

Una demostración especialmente zafia de esos intentos es el señor Anthony Bourdain, aquel que los tontos de capirote llaman aquí “célebre chef norteamericano” y que se pasea por todos los tugurios grasientos de Asia alabando, con la boca llena, la camisa sudada y las uñas sospechosamente grises, todo lo que se embute y todo lo que pica, agrede y muerde las entrañas.

Como si los estadounidenses nos fueran a enseñar a comer, cuando ellos son hijos palatinos de los ingleses, esos bárbaros cuyo único placer es despojar a otros de islas y peñones.


EL COMERCIO

La Amazonía en remate

Nuestro diario denunció ayer que el Ejecutivo ha presentado, con carácter de urgencia, un proyecto que autorizaría “desplazamientos internos”, es decir, desalojos, “a causa de proyectos de desarrollo en gran escala justificados por un interés público superior o primordial”.

Esto indica que el presidente Alan García persiste, a pesar del baguazo, en la idea de echar de sus tierras a los nativos amazónicos.

García escribió la serie “El síndrome del perro del hortelano” precisamente para justificar por adelantado el despojo que ahora quiere encubrir con el manto de una ley. Lo prevenimos desde el primer momento.

En la entrevista al economista suizo Peter Koenig que publicamos el domingo 21, el autorizado economista suizo había dicho:

“Él (García) quiere permitir concesiones a corporaciones de hidrocarburos, como el petróleo, para que puedan realizar exploraciones y, finalmente, extracciones de gas y petróleo, para beneficio de las transnacionales y la elite peruana. Eso sacaría a los indígenas de sus tierras y sus tradiciones”.

Hugo Cabieses ha puesto el dedo en la llaga al declarar que si se aprueba el proyecto sería inconstitucional, puesto que no ha sido sometido a consulta previa con los nativos, conforme obliga el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el cual tiene carácter vinculante y forma parte del derecho nacional.

La iniciativa del Ejecutivo tiene nombre propio. Busca facilitar la construcción de hidroeléctricas en que Brasil tiene interés. Pero ocurre que Brasil ha establecido medidas severas en contra de la deforestación de la selva amazónica y en defensa de las poblaciones nativas.

En la Argentina, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel acaba de proponer la creación de una Corte Penal Internacional del Medio Ambiente que castigue a los responsables de desastres ambientales.

“Desde el punto de vista jurídico, las consecuencias de estos daños podrían ser juzgadas como crímenes contra la humanidad”, ha declarado Pérez Esquivel.

El doctor Daniel Sabsay, presidente de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, de Argentina, ha explicado al diario La Nación de Buenos Aires: “No olvidemos que en la actualidad el único tribunal internacional que tiene competencia en materia ambiental es la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Pero se trata de un tema más dentro de una amplísima competencia que la CIJ aborda”.

Sabsay considera por eso que la idea de Pérez Esquivel es buena, y la Corte que propone marcaría un hito en la defensa del medio ambiente.

En el caso del Perú, el texto sobre el perro del hortelano y el flamante proyecto podrían servir como prueba de que el crimen ambiental del doctor García (daños a la naturaleza y destrucción de ecosistemas) fue fríamente calculado.



César Lévano
cesar.levano@diariolaprimeraperu.com

LA PRIMERA

24.2.10

¿Qué pasa en el país?

Ante el desolador espectáculo de hijas que matan –o mandan matar– a sus progenitoras, una pregunta abate al país tocando la entraña de nuestra diaria experiencia como hijos y padres: ¿qué pasa en nuestras familias, en nuestra sociedad para que sucedan estas atrocidades? ¿Qué mueve a que manifestaciones extremas de violencia sean tan corrientes que ni siquiera conmueven a la opinión pública y que, incluso, aparecen relegadas a las páginas interiores de los medios de comunicación, desplazadas por otras aún más crueles y terribles? ¿Qué pasa que día tras día las noticias sobre asesinatos pasionales, violaciones, suicidios, la extrema violencia entre pandilleros, etc. salen a la luz de lo más profundo de las sombras de nuestra sociedad enferma, inconscientemente paralizada por el miedo?


La respuesta es un problema de valores. Valores por los que EXPRESO está dando una permanente batalla, aquellos cuya ausencia explican los graves problemas nacionales. Es decir, valores que ignoramos en la lucha diaria por la vida, en la agenda de las instituciones privadas y públicas, en el quehacer cotidiano del Estado. Valores que quedan relegados, cuando no sepultados, por la contingencia, por la inmediatez de la conquista política, por los debates insulsos, por las causas banales, por la sutileza con la que avanza la corrupción para entronizarse y perpetuarse.

La familia está en crisis. La sociedad y el país también. Crecemos económicamente, y ello es muy positivo. Avanzamos en infraestructura de servicios y saneamiento, en proyectos de gran envergadura social –como la evaluación del docente, la reforma educativa, el aseguramiento universal en salud, etc.–. Impulsamos la descentralización y la participación ciudadana a través de innumerables mesas de diálogo como herramienta para resolver controversias sociales. Pero aun así, no tocamos a fondo el tema ético. Cuando intentamos, por ejemplo, establecer algún mecanismo institucional de lucha contra la corrupción, éste fracasa.

Ante este panorama verdaderamente angustiante, sólo nos queda persistir en el tema educacional para las nuevas generaciones. Experiencias como el Colegio Mayor, o la entrega de una laptop a escolares en los lugares más remotos del país, son más que bienvenidas. La erradicación del analfabetismo también. Si sólo la verdad nos hace libres, sólo la educación –que es la búsqueda de la verdad– nos puede deparar un futuro diferente.

Y una cosa más: necesitamos una política de salud mental que corra en paralelo a la cruzada valorativa, y tenga en los niños y adolescentes a sus principales beneficiarios. Las exigencias de la globalización y de la competencia, y los problemas que acarrea vivir –o mejor dicho sobrevivir– en una gran urbe como Lima o en las comarcas alejadas del país, demandan un soporte emocional y afectivo que sólo se encuentra en la familia y la comunidad, así como en la prevención, promoción y atención de salud.



EXPRESO

Neopresidentes

Por Mirko Lauer

La cumbre de Cancún ha alcanzado nuevas alturas en la redefinición de lo que significa un Presidente de la República hoy en el espacio latinoamericano. Que se trata de seres eminentemente mediáticos, ya se sabía. Pero con el paso del tiempo han ido pasando de representantes de países a figuras casi independientes en el show business político.

Quien más ha aportado a esta transformación es sin duda alguna Hugo Chávez, quien empezó parodiando los discursos kilométricos de Fidel Castro y ahora está perfectamente sintonizado con Twitter: “La OEA no sirve para nada”, “El gobierno de Obama se sigue inmiscuyendo en Venezuela”, “A ti te hablo, reina de Inglaterra. Deja quieta a las Malvinas”.

Pero las nuevas alturas a las que nos referimos son más bien los sucesos en torno de las diferencias entre Bogotá y Caracas. Empezó con un cambio de palabras entre los dos presidentes. Uno de ellos le exigió más virilidad al otro. El aludido amenazó con retirarse de la reunión. De inmediato un grupo de compadres (eso parecían) intervino para separarlos.

Luego los ánimos se calmaron y los enfrentados aceptaron la mediación de un grupo de presidentes amigos para resolver sus diferencias. A estas alturas de la lectura de los cables uno no sabe si el cambio de palabras ha sido más personal o nacional. Resulta difícil también entender cuál es el estatus de ese grupo conciliador formado a la carrera.

Hubo un tiempo en que la diplomacia presidencial era mal vista, sobre todo por su tendencia a mezclar la política exterior con la interna, un cóctel que puede producir mucha inestabilidad. Hoy cabe preguntarse si existe todavía en la región alguna otra forma de diplomacia que las aparentes soluciones al toque de muchos de sus presidentes.

La revolución en las comunicaciones ha ido elevando el perfil de los presidentes, al grado que en muchos casos ya resulta difícil distinguir entre la campaña presidencial y la gestión presidencial. Lo cual lleva a pensar que las fuentes de la popularidad están cambiando, y pareciéndose más al rating televisivo que al balance de logros.

Las cumbres, que se han multiplicado, son la vitrina de esta nueva situación. Allí se da la pugna por definir quién es el presidente-alfa del momento, una competencia que no necesariamente tiene que ver con la importancia relativa de los países. Chávez es el maestro en este tema, pero tiene cada vez más seguidores.

Cabe preguntarse qué harán los flamantes en lo de Colombia-Venezuela, cuando para los dos presidentes la confrontación parece ser una ganancia neta en términos de política interna. Raúl Castro lo dijo bien al extrañarse por tanta pelea en una cumbre por la unidad. Tiene razón. Solo que no sabe lo complicado que puede ser el sistema electoral.


LA REPUBLICA

FMI: se le cae la estantería

Por Humberto Campodónico

La actual crisis económica sigue botando de la estantería las recetas ortodoxas del FMI. Hace dos semanas, su economista jefe, Olivier Blanchard, dijo que se equivocaron en recomendar a los países que tengan metas bajas de inflación, cercanas al 2%. Dice ahora que un poco más de inflación no les vendría nada mal, la misma que podría ser de 4%.

Ante la incredulidad de sus “adúes”, Blanchard dijo que si la meta de inflación hubiera sido más alta, lo mismo hubiera sucedido con las tasas de interés nominales. Pero como las tasas de interés eran bajas, en el momento en que comenzó la crisis el Banco Central casi no tenía “balas” (posibilidad de reducir las tasas), motivo por el cual la crisis del sector real se agudizó. Ante esta situación, los Bancos Centrales tuvieron que salvar a los bancos con “cash” y los gobiernos debieron recurrir a elevados déficits fiscales para tratar de relanzar la economía con los Planes Estímulo.

El cambio del FMI es significativo, claro que sí, pues durante décadas combatió cualquier asomo de tasas de inflación más altas, lo que se tradujo en recomendaciones para reducir los déficits fiscales y ponerle “rienda corta” a la emisión monetaria.

Dicho esto, algunos críticos afirman que esta voltereta no tiene nada de “teórica”. Sucede que, ante la enormidad de las deudas públicas de los países de la OCDE, el FMI está buscando una política de “contención de daños”. Y no se le ha ocurrido otra cosa que la viejísima receta de licuar la deuda con tasas altas de inflación.

Esto es lo que dicen Joshua Aizenman y Nancy Marion: “Esa tentación es mayor de lo que fue después de la II Guerra Mundial, porque en esa época los acreedores extranjeros solo tenían el 5% del total de la deuda, mientras que esa proporción ahora es del 50% debido a la liberalización de los flujos de capitales”.

Hace pocos días otro ‘paper’ del FMI volvió a sacudir la estantería, pues planteó que han “repensado” su posición de condena a los países emergentes que pongan restricciones a la entrada de flujos de capital externo, más conocidos como “golondrinos”. Dicen Ostrich y Gosh que estos controles “a veces pueden ser justificados como parte de las herramientas de política”.

Ah, caramba. ¿Y dónde queda la posición de Michel Camdesuss en 1997 de cambiar los estatutos del FMI para que se pueda liberalizar completamente la cuenta de capitales de la Balanza de Pagos?

Recordemos que la crisis asiática del 97-98 tuvo su origen, de acuerdo con Stiglitz y Krugman, justamente en esa recomendación del FMI, ya que creó una enorme burbuja que luego estalló con la devaluación del baht tailandés. Y cuando el Premier de Malasia Mohammed Mahatyr puso controles de capital, todo el “establishment” le saltó a la yugular para condenarlo por “irresponsable”. Pero los controles le funcionaron a Malasia, a pesar de las críticas.

En este caso, como en el anterior, los críticos dicen que el FMI está tratando de evitar la salida de capitales de los países industrializados en crisis, pues lo que necesitan es volver a relanzar el crédito, la cadena de pagos y la inversión (en momentos en que hay alto desempleo). Por eso, ahora, alientan a los países emergentes a poner controles, con toda clase de argumentos.

Dicho esto, muchos países emergentes, como Brasil, Chile, Colombia –y también el Perú– recurrieron a esa política para defender su moneda ante los ataques especulativos de los “capitales golondrinos”.

Como vemos, al FMI –que no vio esta crisis hasta que le reventó en la cara– se le cae la estantería ortodoxa. Pero todo es por pura conveniencia. Cuando cambien las necesidades de los países industrializados, nos volverán a “sorprender” con nuevos y extraños giros, que ellos tildarán de “teóricos”. Ya los conocemos. Por eso, de lo que se trata es de pensar con nuestra cabeza.



LA REPUBLICA

Grado de desinversión social

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Los graves déficits institucionales del Perú.

La última semana sacó a la superficie varios problemas que recuerdan que, a pesar del avance importante en las inversiones privadas, el Perú tiene severos déficits sociales e institucionales que son grandes obstáculos para la perspectiva nacional, especialmente en la calidad de vida de la población y en la competitividad de la economía.

La recuperación en varios mercados sigue siendo alentadora y la proximidad del período electoral no ha detenido las inversiones. Al contrario, surgen protestas cuando el gobierno da señales de pausa en proyectos como el del puerto del Callao.

Pero ese solo es un lado de la historia. Por ejemplo, vinculado a lo anterior, está el severo déficit de infraestructura –factor clave para la competitividad del país–, estimado en US$ 37,760 millones en el estudio difundido esta semana por Afin.

Otro incendio institucional es la justicia, cuya podredumbre se evidenció por el ampay de varias de sus autoridades que se comportan como pirañitas. Una justicia corrupta y mediocre como la actual es –como el Congreso– un serio obstáculo para la competitividad pues vuelve el proceso legislativo y judicial en subasta al mejor postor.

A su vez, la estructura remunerativa de las fuerzas armadas y policiales desnudó una precariedad institucional que ahora el gobierno quiere resolver, con improvisación, en 180 días en los que lo más probable es que solo se patee el problema.
En la seguridad ciudadana también hay noticias alarmantes: asesinatos por parte de sicarios, aumento de la delincuencia –el asalto en el Jockey Plaza es notorio pero replica lo que sucede en muchos lados–, y avance sólido del narcotráfico.

Las carreteras siguen siendo un espacio fatal por la irresponsabilidad de transportistas e incapacidad de las autoridades para controlarlas. Anteayer, por ejemplo, fallecieron 50 ciudadanos en accidentes en La Libertad, Cusco y Ayacucho.

A su vez, en los hospitales públicos te pueden cortar la pierna equivocada, y el drama educativo lo recordaremos la próxima semana que empiezan las clases escolares. También es negativo que una consecuencia de la reciente crisis internacional es que no será posible lograr la meta de reducción de pobreza al 30% en el año 2011 como se propuso el gobierno.

Todas esas señales negativas contrastan con lo que sucede en el terreno de la inversión privada, donde felizmente logramos todos los grados de inversión. Por ello, deberíamos empezar a preocuparnos más por los indicadores sociales e institucionales pues su deterioro es un freno decisivo para la perspectiva del país y de los ciudadanos.



LA REPUBLICA

Respeten la vida humana ¡Miserables!

Nancy Jiménez Guzmán

A veces la vida humana parece no tener ningún valor. Pues no entiendo como hace poco, unos sujetos de "m" acabaron con la vida de una joven profesional, ¿no bastaba ya con robarle?, como para que también le arrebataran la vida arrojándola de un trimóvil en circulación.

Lauren Alina Ramírez, de 26 años, pasó a incrementar la amplia estadística de las víctimas de la inseguridad ciudadana, que da cuenta que la delincuencia está ganando terreno frente a la vista gorda de quienes supuestamente son los encargados de evitar actos delincuenciales e indignantes como éste. Por lo menos hace unos años, estos miserables sólo robaban, pero ahora son ladrones y asesinos también, que no tienen ni el mínimo respeto por la vida.

Cómo es posible que una joven emprendedora pierda la vida a manos de unos inescrupulosos, que ni si quiera han de tener remordimiento por su crimen; cómo es posible que muera gente como Lauren, mientras éstos malditos siguen sueltos y haciendo de las suyas; cómo es posible que muera la gente que aporta al progreso y no hayan culpables. En qué sociedad vivimos, por Dios.

Cuál es la seguridad que nos brindan nuestras autoridades para salir de casa a trabajar, estudiar o a donde fuere, sin que en el trayecto se nos cruce un delincuente o grupo de delincuentes que nos ataque y nos quite lo único que no se recupera, la vida. Lo que parece cuestión de suerte, mucho dependerá del reforzamiento de nuestro sistema de seguridad ciudadana, porque nos sentimos desprotegidos Sr. Jefe de la I DIRTEPOL.

Estamos cansados de tanta delincuencia y de todo tipo de lacra social, que más de uno quisiera hacer justicia con sus propias manos. Qué le decimos a esa digna familia piurana que cayó en desgracia tras la pérdida irreparable de su hija, cuando habían puesto sus esperanzas en ella.

Cada vez que suceden homicidios, sólo decimos, "pobrecito, lo mataron cuando estaba lleno de vida". A veces creemos que estamos lejos de desgracias como ésta, a tal punto que llegamos a ser indiferentes al dolor ajeno, pero cuando nos llega la hora y alguien de los nuestros es la víctima, recién comprendemos y exigimos la justicia que quizá en la tierra, nunca sea atendida.

Entonces qué hacemos para cuidarnos de estos miserables delincuentes, nos quedamos encerrados en casa, absurdo. Tenemos que salir, aún sabiendo que es posible que no regresemos a nuestro hogar; sin embargo tampoco es posible que nuestras autoridades esperen a que gente inocente siga muriendo, para recién analizar el problema.


CORREO

Luke vs. Darth

Uri Ben Schmuel
uribs@larazon.com.pe


Muy buena la aparición de Keiko Fujimori en CPN y en la rueda de prensa al salir de la cabina. En política las formas importan tanto como el fondo. Y a veces más. En este sentido, su lenguaje corporal, su tono de voz y sus respuestas –cortas, concretas y mesuradas– la mostraron distinta. Cuajada, madura, determinada. Y con la dosis exacta de ají. En apenas una frase (“alianza de perdedores”) lanzó tremendo jab a las mandíbulas de Lourdes Flores y Alejandro Toledo.
Muy bueno también su comentario respecto a que la campaña electoral debe girar en torno a ideas –tema sobre el cual, como le consta a nuestros lectores, se ha insistido una y otra vez en esta columna– y no a buscar una polarización. La ciudadanía está harta del demopolitainment, es decir la demolición política como entretenimiento. Y de candidatos incapaces de debatir con altura.


Lo que el ciudadano quiere son propuestas concretas sobre problemas concretos: los accidentes en las carreteras, la ola de delincuencia, la forma de convertir a un Estado elefante en uno pantera, que no demore tres años en reconstruir ciudades devastadas por un terremoto y que mejore la educación y la salud públicas, por citar algunos. Y Keiko parece haberlo entendido.

En la otra orilla, en cambio, insisten en presentar las próximas elecciones como un enfrentamiento entre el Bien y el Mal (los buenos, por supuesto, son ellos). Quieren hacernos creer que la corrupción empezó en 1990 y terminó en el 2000. Que antes y después nos gobernaron querubines, serafines y arcángeles.

Pero seamos francos: si –es un decir­– se hubieran instalado cámaras y grabadoras en las instalaciones públicas desde 1821 en adelante, otra sería la historia, con mayúscula y minúscula, de nuestro país. Nos la habríamos pasado de un “megajuicio” a otro. Y con varios inquilinos de Palacio entre rejas. Con una diferencia: Alberto Fujimori fue uno de los pocos presidentes realmente eficaces (y, por cierto, no se ha podido probar que él fue corrupto). Le duela a quien le duela. Por eso sigue concitando adhesión. Por eso su hija tiene grandes posibilidades de triunfar el próximo año.

La argolla políticamente correcta, cuando se aborda este tema, argumenta que eso se debe a que nuestro pueblo es amoral. No. Nuestro pueblo es inteligente y se da cuenta de que el mantra de la corrupción ha sido y es usado selectivamente. Y eso lo irrita profundamente. Por eso no ha hecho caso a una feroz campaña de satanización que lleva una década.

Esto, que es tan simple, no lo comprenden aquellos que ven el 2011 como un duelo entre Luke Skywalker y Darth Vader. Si siguen con esta guerra de las galaxias, efectivamente, no serán más que una alianza de perdedores.


LA RAZON

Siguen apareciendo huellas

Autor: Fritz Du Bois

La historia del pago de una deuda de 36 millones de soles que había sido fraccionada a 10 años y que, sin embargo, la Municipalidad de Lima canceló al contado para beneficio de la oscura empresa Comunicore, va adquiriendo un sendero enrevesado.

Por ello, las interrogantes siguen aumentando. A la operación, de por sí extraña e injustificada, se sumó la veloz desaparición de los fondos y el rápido desmantelamiento de la empresa usando testaferros que eran analfabetos. Luego se confirmó que tan abultada negociación no había sido autorizada por el Concejo y que la mayoría de regidores se enteró de ella al leer este diario.

Ahora tenemos que el gerente y principal funcionario municipal, quien es también brazo derecho del alcalde –a quien acompaña en todos sus cargos desde el IPSS, hace casi 20 años–, tenía un ventajoso contrato de consultoría con una compañía propiedad del mismo empresario que formó Comunicore y que armó la transacción. Personaje que anteriormente trabajó para Relima, de donde parece que nació la relación.

Dicho contrato de asesoría, que estuvo vigente durante más de dos años y fue cancelado en el acto apenas Perú.21 publicó la primera denuncia del negociado, en diciembre pasado, le reportaba al funcionario municipal un jugoso ingreso mensual sin más obligación que estar a disposición para cualquier consulta del mencionado empresario. Difícil creer que el gerente municipal desconocía que tenía incompatibilidad para realizar ese tipo de actividad mientras ejercía el cargo, especialmente una con tan evidente conflicto de interés.

Por otro lado, el estudio de abogados que se encargó de los imaginativos trámites legales para desmantelar Comunicore, nombrando como directores a tres humildes ciudadanos, también figura como proveedor de servicios legales para la municipalidad. Todo lo cual dificulta identificar a ciencia cierta quién trabaja para la comuna y quién está al servicio de esa maraña de empresas vinculadas que parecen haberse beneficiado por su relación con la actual administración municipal. Creemos que la vinculación ya no se puede ocultar.

Todo lo cual nos lleva a reiterar que la Contraloría y el Congreso deben investigar a fondo esta operación, sobre la cual cada día encontramos más huellas digitales en el camino a ubicar el destino del botín y a conocer quién fue, finalmente, el gran beneficiado.



PERU 21

Domingo de teta y sustos

César Hildebrandt
Columnista

Hace unos días hice lo que había aplazado durante largos meses: ver “La teta asustada”, la película peruana más exitosa y reconocida de todos los tiempos, una obra que, sin ninguna duda, debe tener méritos y excelencias que este columnista, por alguna razón entre las que no se encuentra la cicatería, no pudo (o no supo) encontrar.

Como alguna vez he confesado, soy un viejo cinéfilo que ha pasado grandes momentos de su vida viendo películas de todos los estilos, todos los géneros, todos los directores y todas las calañas.

Me había resistido a ver “La teta asustada” porque temía que no me gustara (“Madeinusa” me había parecido un buen intento fallido) y porque, si así sucedía, tendría que escribirlo y no callarme como hacen tantos a la hora de mirar la dirección de los vientos.

Y al no callarme –pensé- tendría que enfrentar el callejón oscuro de los adocenados y los nacionalistas del culo que están viendo “antipatriotas” hasta en la sopa (en la sopa de Acurio por ejemplo, que es, como se sabe, sagrada).

De modo, que compré “La teta asustada” en una versión formal –soy de los que jamás compra piratería: no soy un “peruano cabal”- y la vi. Quiero decir, la vimos.

Cuando aparecieron los créditos finales no sabía a qué espectáculo había asistido: ¿era sólo una mala película o era el resumen más brioso de la huachafería vagamente progre y de exportación, esa que PromPerú podría auspiciar junto a algunas ruinas sobreestimadas?

Vamos a ver. Los actores de “La teta asustada” no son buenos y al no ser buenos no sostienen una historia hiperbólica que hubiera requerido un registro realista que compensara tanto exceso. ¡Y es que el realismo incluye también lo actoral y eso es algo que el cine sudamericano, con algunas excepciones, no logra entender!

La fotografía de “La teta asustada” combina las postales distantes, los planos abiertos de un observador frío, con algunos primeros planos voluntaristamente dramáticos y sin sentido y con encuadres gaudianos, retorcidos y amputadores. ¿Fue un aporte al cubismo que hubiese brazos cortados, contraplanos a media caña, manitas sin antebrazos, codos sueltos?

La película es un tour para catalanes y berlineses perversones en torno a un país trágico que Claudia Llosa se ha empeñado en hacer cómico (y, claro, así, en clave de humor negro y de sal gruesa, elude rozar siquiera el origen de todo: la raíz social no de la papa sino de la injusticia y la escisión social).

Como comedia varias veces involuntaria, “La teta asustada” es prodigiosa. Que un ginecólogo le diga al tío que recomendará “otro anticonceptivo” a la niña que tiene una papa en la vagina –dando por hecho que el tubérculo cumple esa función- es como para sonreír.

Que una ricachona tenga su palacete junto a un mercado del Perú profundo –realidades encarnizadamente enemigas separadas apenas por una puerta eléctrica-, ¿es una manera de ahorrar platós, agudizar las contradicciones o hacer una caricatura abreviada y en pocos metros cuadrados del Perú?

Que esa misma señora le diga a la protagonista que tome asiento cuando ésta ya está sentada, no es una distracción de vieja pituca: es la enésima tontería de un dialoguista empeñado en construir personajes oligofrénicos.

La señorita Llosa es una militante del realismo mágico, pero tiene un problema: no es García Márquez; es, más bien, la secretaria visual de Isabel Allende.

De allí, de ese almacén ingenuo de realismo mágico en versión “Coquito” salen, en desfile continuo, el barco que va a cruzar un túnel más estrecho que su diámetro y su altura, la poda con tijerita de uñas de la papa intravaginal, la venta de ataúdes con escudos futbolísticos para hinchas del más allá, el hecho de que la señorita Solier se desmaye y sea intervenida en un quirófano mientras mantiene en una mano crispada un puñado de perlas, los matrimonios masivos sin alcalde, la santa conservación inodora de un cadáver de varios días, el rostro aceradamente inmóvil y casi enyesado de la señorita Solier en su papel de víctima de la teta, la transformación repentina e inconvincente de la señora pianista luego de su concierto.

Todo folclórico y apretado, todo hecho para arrancar exclamaciones de risas, horror y condescendencia entre europeos culposos, oenegistas con mucho millaje y amantes del exotismo.

Y casi todos los personajes de la película exhiben una estupidez cacasena -¿de origen viral, hereditario, antropológico?-, como aquella novia que, teniendo un vestido con una cola de varios metros, está descontenta porque quiere más tela para más cola y que termina, como idiota mayúscula, subiendo al podio inverosímil que Claudia Llosa le ha puesto, no por los peldaños “majestuosos” de aquel armatoste de cartón sino por una escalera de albañil desde la que está a punto de caer.

“La teta asustada” no es una mala película porque retrate con saña de turista pronazi las miserias y pellejerías de la pobreza urbana de Lima ni aluda, con enorme timidez, a las fechorías que sufrieron nuestros campesinos de manos de terroristas y militares. Es mala porque cinematográficamente es un desastre.

La historia no te la crees –no porque sea irreal sino porque está mal contada-, los actores recitan muchas veces frases sin sentido, la señorita Solier canta cuando no debe –es decir, admitámoslo: casi siempre- y hay empalmes que no se explican, lentitudes que nada aportan, destellos visuales –la señorita Solier con una flor en la boca, el despegue de un artilugio impulsado por helio- que terminan por desbaratar la poca lógica interna que le quedaba a la ficción.

El Perú cambió el mundo con el aporte de la papa ancestral. Esta papa intravaginal y casi hidropónica, física y simbólicamente inmunda, no cambiará la historia del cine.

Sé a lo que me expongo con estas líneas. La verdad es que importa un ardite. Peor hubiese sido sumarme al coro extasiado y patriótico de los que creen que el honor nacional está en juego en la ceremonia del Oscar.

Ni conozco ni envidio ni siento nada por la señorita Llosa. Es más, espero que gane el Oscar y que lo disfrute. Pero eso no me impide decir lo que pienso. Tampoco le temo a sus primos fulminantes ni a sus tíos mitológicos ni a sus vínculos especiales con el agitprop ibérico.

Me alegra que haya tenido la suerte de contar con tantas anuencias internacionales y con tantos píos silencios domésticos. Pero de allí a decir que “La teta asustada” es una “gran película”, como la tetudez colectiva ha impuesto aquí y con letras de neón, hay tanta distancia como la que va de la alfombra roja del teatro Kodak a la posteridad de veras bien ganada.


LA PRIMERA

El frente de la decencia

Raúl Wiener
Analista


¿Por qué Alan García está hoy día en el poder? Pues, en primer término, porque el PPC y los medios que tenían a la gorda como su candidata, inventaron un fantasma electoral que era la posibilidad de regreso “a todo lo malo”, y que servía de coartada para mantener “todo lo bueno” de Fujimori y Toledo, y que tenía que ver con el poder de las grandes empresas.

Como no pudieron con su enemigo emblemático que los venció en primera vuelta y los sacó de carrera, no les quedó sino hacer un segundo invento: “que Alan García había cambiado”, lo que obligaba perdonarle su condición de “peor gobernante de nuestra historia” y olvidar sus crímenes y corruptelas.

Así nació el “frente de la democracia contra el peligro Humala”, que arranca en la aceptación de Lourdes de su derrota (cuando todavía no había concluido el conteo y tenían evidencias de que el APRA le había robado votos), y que colocó al PPC, Fujimorismo, toledismo y otros detrás de su antigua bestia negra y del APRA, lo que nos ha regalado el gobierno de Rómulo, Canaán, Bieto, el consejero Anaya, el vocal Salas, que hace asquear a tantos, pero que Alan García celebra todos los días.

Han pasado cuatro años y en este momento se reacomodan las cosas porque se vienen nuevas elecciones. Y Lourdes ya capituló a sus antiguos adulones que a la mala la sacaron de la carrera presidencial donde era bolo perdido y la han puesto a la fuerza en las municipales. Los héroes del frente de la democracia que eligió con las narices tapadas a García, han jugado fuerte para producir un enroque en el que Castañeda sube a presidenciable y Flores baja, y todos contentos. Pero esta jugada tiene un flanco débil que es mantener a García suelto y especulando la manera de intervenir como el gran elector, que es como se juzga a sí mismo, sin el cual la política peruana no funciona.

Kouri, Bayly y otros son cartas en la baraja que el jefe aprista tiene en la mano para desordenar los planes que no lo toman en cuenta y poner sus condiciones. Ya están corriendo las apuestas sobre quién se impondrá en esta pulseada en el flanco derecho. Obviamente lo que está jugando son variantes del continuismo y de la lucha por la hegemonía dentro del sistema. Lo que quiere decir que cuando Lourdes pretende que esto es entre la decencia y la indecencia, uno debería fruncir el ceño. ¿Y dónde estaba la decencia en el 2006?, ¿y cuánta decencia ha dejado olvidada el PPC para sostener al gobierno aprista y hacer triángulo con el Fujimorismo?, ¿o para cerrar los ojos ante los vínculos de Allison, Heresi y otros con Kouri, mientras permanecían en el PPC, desde hace muchos años?

Lo que es cierto es que Lourdes requiere alguna identidad para salir del lugar sin identidad en que permaneció en estos cinco años. Y si bien Kouri andaba de reuniones con Montesinos arreglando escenarios políticos, también lo hacía Rey, y Lourdes lo llamó a su campaña, sin contar aquí lo que hizo el hijo de Bedoya Reyes, o los problemas que ahora tiene Luis Castañeda. Al final de cuentas el problema no es la persona que nos dice que ella es la última decente, sino la línea política a la que ha estado sirviendo y que es la puerta por la que han entrado todas las corrupciones.


LA PRIMERA