25.3.09

Alanjandro

Aunque es evidente que se tienen una mutua antipatía –y de seguro les molestará la comparación–, es innegable que Alan García cada día se parece más a su predecesor. Continuamente García está cayendo en esa tendencia tan toledana de hablar en público como si estuviera conversando con amigos, tomando un whisky en la sala de su casa y, por ende, metiendo la pata.

Asimismo, parece que también requiere un traductor, pues pese a que lo que declaró ayer fue muy claro, dice que dijo lo que no quiso decir, o no dijo lo que en realidad quería decir. Peor aún; quizás le salió el comentario del forro autoritario. En cualquier caso, ha generado, de la nada, un desestabilizador ruido político por segunda vez en menos de una semana. Con esa declaración le ha dado en la yema del gusto a los que no creen ni en el mercado, ni en la democracia, ya que se podrán rasgar las vestiduras y dudar de la transparencia del sistema, para poder cuestionar el próximo resultado electoral. Incluso con las olas que ha generado, no va a facilitar el arribo de nuevos inversionistas al país, que era el objetivo inicial del comentario, sino todo lo contrario.

Por otro lado, el cambio de mando en la Confiep era una excelente ocasión para llamar nuevamente la atención sobre la situación privilegiada de nuestra economía. Los países que crecerán este año los podemos contar con los dedos de una mano, y el nuestro será uno de ellos. Ese solo hecho debería permitirnos atraer empresas que no quieren esperar a la lenta recuperación en sus mercados para seguir expandiéndose. Para lograrlo es vital que el gobierno adopte una posición uniforme a favor de la iniciativa privada y en contra de cualquier retorno a una corriente de oscura protección. En la actualidad, cada ministro parece manejar una agenda individual y eso lo percibe claramente la inversión.

Asimismo, es fundamental seguir promoviendo proyectos con convicción, sin titubeos, especialmente aquellos vinculados a infraestructura, asegurándose de que efectivamente salgan y no queden postergados ante la primera señal de oposición. Pero lo más importante para atraer capital sería que en el país se respire serenidad. Para ello no hay duda de que haría bien el Dr. García en tranquilizarse un poco o, en todo caso, irse unos días a un spa. La manera de atraer inversión es generando confianza, no caldeando el ambiente

Los “actos inamistosos” versus traiciones históricas

“Ta’ que tai desperaus”. ¡Que no les panda el cúnico, pu…! ¡Cómo hacemos para calmar a esta jiente! De ellos, las autoridades –(porque en el resto hay gente sensata y no rota) ven que se acerca el día que siempre sabían que llegaría. Tan brutos no son. Ellos sabían que usar los convenios de pesca como tratados, con los textos que ellos redactaron con el paralelo, no durarían para siempre.

Ellos saben que ocupan nuestro mar porque los peruanos firmamos documentos y no por “prepotencia” como algunos peruanos tontos dicen. Han estado aprovechando de nuestra dejadez, pero sí sabían que el día que el Perú decidiera acudir a la Corte Internacional de La Haya, a la que acuden todos los pueblos cultos y desarrollados sin matonerías ni aspavientos, se nos daría la razón, pues el Derecho Internacional está bien concebido y siempre ha sido bien aplicado.
Los chilenos que tienen la cultura de no respetar el Derecho Internacional ni respetar los tratados, tienen el cuajo de decir que los peruanos no respetamos los tratados, cuando están hablando de dos convenios –no son tratados- de pesca que ellos ya violaron hace muchos años.

Sabedores de que tendrían que desocupar parte del mar que el Perú les permitió explotar, se han preparado en los últimos 10 años para –eso creen- imponerse por la fuerza, desconociendo la autoridad de La Haya, armándose en forma exorbitante con equipos que nunca van a poder manejar, pero entusiasmando a su pueblo y ganándose “alguito” con las comisiones bastante jugosas que reparten los vendedores de armas.

En su desesperación no saben cómo explicarle a su pueblo –al que siempre le han mentido- lo de La Haya y en su torpeza les han dicho que el Perú está reparando 3 helicópteros y quiere comprar otra fragata para invadirlos y quitarles “su mar”. Por eso tanta alharaca hacia su asustado pueblo; por eso tanta matonería que solamente se explica por la desesperación y el pánico de algunos acomplejados que se sienten el matón del barrio porque están con el garrote en la mano y ya se aseguraron la alianza-protección de Ecuador y Bolivia.

Los rotos nunca atacan solos… en 1879 vinieron detrás de los ingleses y solamente porque los políticos del Perú habían licenciado el ejército y habían desguazado la marina en 1872. ¡Esa es la historia! Y la historia se repite… Esta vez los rotos gritan porque los políticos peruanos de estos días no quieren gastar parte de los miserables 650 millones de dólares que el Presidente ha ordenado hace tres años, para gastarse en 5 años, cuando necesitamos siquiera 2 mil millones. ¡¿Qué hacemos para mejorar nuestra clase política?! ¡Estos no cambian!… ¡Los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla!… ¡Nuestros políticos nunca han oído hablar de estas cosas!… ¡Si algo sucede, se van nomás…!

Volvamos a las chilenadas. Esta vez no voy a citar nombres de los chilenos a quienes tengo que responder. La semana pasada que aclaré sus conceptos a un ministro, lo defenestraron a los 2 días. Son varios los chilenos que han empleado la frasecita ordenada por los halcones para estos días: “el Perú ha cometido un acto inamistoso”. Si me refiero a cada uno de ellos con sus nombres, vamos a dejar a Chile sin voceros para la campaña electoral.

Existen muchos ejemplos de lo que es “un acto inamistoso”, y que en muchos casos las “chilenadas” han llegado a la traición frente a actos generosos del Perú. Para no demorarnos mucho, quiero preguntarles a los chilenos asustados y gritones de estos días: cómo llamarían a eso que hicieron ellos en el año 1995, cuando en pleno conflicto del Perú con Ecuador, siendo garantes, los chilenos les vendieron armas que –como siempre- negaron y luego -ante la denuncia de un general ecuatoriano- tuvieron que reconocer haber vendido tantas armas que viajaron en tres aviones cargueros Hércules. ¿Quién me responde por esos chilenos mentirosos?, ¿cómo se llamaría eso?, ¿acto inamistoso? o… ¡chilenada!

Hablemos del siglo antepasado que tantos complejos despierta en los chilenos, según mencionaba el defenestrado “fox-ley”. Ya le conté, estimado lector, que cuando la escuadra española del almirante Pareja –que venía en plan de reconquista en 1865- pasó por aguas chilenas y amenazó bombardear Valparaíso, los chilenos entraron en pánico –según el historiador chileno Francisco Encina- y enviaron a Santa María a pedirnos protección, los defendimos con nuestra escuadra que viajó para librarlos del susto en el Combate Naval de Abtao el 7 de Febrero de 1866.

Me preocupo por poner la fecha, porque antes del mes, los chilenos que habían ido a Bolivia a pedir también protección con Aniceto Albano, en cuanto les pasó el pánico, en marzo de 1866 estaban ofreciendo ayuda militar a Bolivia para que invadan y ocupen territorios del sur peruano. Por supuesto que los bolivianos decentes de entonces, no aceptaron. A ver ¿cómo se llama ese acto de vuestros antepasados?

Una más de esos mismos días. Sucedió que la escuadra española había entrado en aguas de Uruguay para reparaciones de las averías del Combate del 2 de Mayo de 1866 en el Callao, antes de cruzar el Atlántico de regreso a casa. Un buen día de esos, el jefe de la flota española se enteró e informó escandalizado al ministro de Marina en España, que Chile había traicionado al Perú y arreglaría sus asuntos con España a espaldas del Perú. Que el Presidente del Perú tendría que vérselas solo en el futuro. Esto justifica otra pregunta para los chilenos gritones de estos días: ¿Cómo se llama esa chilenada? Eso es peor que cualquier “acto inamistoso” ¿No?… Aclarando que el Perú jamás ha hecho ni haría a nadie, a ningún país, “un acto inamistoso”. Esos actos son patrimonio de los chilenos… ¡chilenadas!

Pánico los lleva acusar a Perú de presunto espionaje para enturbiar relaciones

Justo en el contexto actual, con diferendo marítimo de por medio, una nueva acusación amenaza con enturbiar las relaciones entre Perú y Chile. Ocurre que el director de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) de Chile, Gustavo Villalobos, habría denunciado ante una comisión especial de la Cámara de Diputados de su país que Perú estaría involucrado en espionaje a políticos chilenos.
Los detalles fueron publicados en el informativo chileno El Mostrador, y tiene que ver con las investigaciones realizadas en Uruguay al detenido ex agente de inteligencia argentino Iván Velásquez, quien trabajaría en realidad no para el gobierno de su país sino, según la Inteligencia chilena, para “los vecinos del norte”, en referencia al Perú.

Justamente Villalobos, ante la comisión del Parlamento chileno, puntualizó que “no hay que descartar a ningún servicio” entre quienes se relacionaban con el espía argentino. En la exposición dijo que Velásquez habría trabajado en paralelo con una empresa dedicada a comprar información de defensa y empresarial.

A este personaje, vale decir, se le encontró un notebook y un pendrive con “hackeos” a más de una docena de correos electrónicos de diplomáticos y ministros chilenos.

Villalobos indicó que no podía descartarse a ningún servicio detrás de estas operaciones, pero admitió que existen sospechas de que el espionaje peruano podría haberle comprado información a Velásquez no sólo militar, sino también empresarial.

Canciller mapocho acusa a peruanos de excitar sentimientos no pacíficos

Y busca pretextos para evitar que La Haya falle sobre diferendo

El canciller de Chile, Mariano Fernández, enfiló nuevamente sus baterías contra nuestro país y lo acusó de excitar sentimientos que no son pacíficos y de realizar una supuesta “campaña psicológica” en contra de su argumentación en torno a la demanda marítima.
Dijo que si bien Santiago pretende mantener buenas relaciones con Lima debido a que existe “un conjunto de cosas que nos vinculan”, aclaró que se debe “ser responsable en el sentido de no excitar sentimientos como algunos lo excitan en Perú y que no son pacíficos”.

Cuestionó que Torre Tagle afirme que de acuerdo a los precedentes, la Corte de La Haya opta por la equidistancia en diferendos jurídicos, tesis que defiende Lima.

Sostuvo que, contrariamente a lo que se señala, en tribunales internacionales como el de La Haya, prevalece el derecho anglosajón, es decir, aquel que toma decisiones entre dos tendencias: la equidad y el precedente, prevaleciendo ésta última.

Señaló que si Chile no fuera firmante del Pacto de Bogotá, habría señalado “señores no vamos a ir a La Haya”.

De otro lado, se conoció que, buscando nuevos pretextos para evitar enfrentar la decisión de la Corte, la Cancillería mapocha iba a utilizar la información difundida el fin de semana, a través de un encarte emitido por Torre Tagle, sobre la postura peruana, para demostrar que el Perú había violado el carácter confidencial del proceso legal.

Para ello, se dispuso acudir a asesores europeos para dilucidar el tema ya que a su criterio “es un documento delicado y contradictorio”.

Sin embargo, se comprobó que el contenido de la demanda difundido ya era de conocimiento público y estaba al alcance de todas las personas en la página web de la Corte de La Haya.

Se quiebra la unidad en Chile

La unidad demandada por el Ejecutivo chileno a los partidos políticos de su país comenzó a debilitarse, luego de que el candidato presidencial Sebastián Piñera advirtiera que La Moneda no demostraría “suficiente preocupación por defender los intereses de los chilenos”.
Asimismo, demandó un mayor análisis antes de plantear un eventual desconocimiento de la competencia de La Haya porque de no ser aceptado, la argumentación sureña se vería debilitada.

“El tema de la incompetencia hay que analizar con mucho cuidado. Si la pedimos y no la entregan, debilitamos la causa de fondo”, indicó.

FFAA se alistan para la guerra electrónica

También contarán con avión radar y nuevo sistema satelital

Un informe publicado por el diario chileno “El Mercurio” dio nuevas pistas sobre las compras militares peruanas. La investigación, realizada a raíz del anuncio de Otto Guibovich, comandante general del Ejército peruano sobre las compras militares de “última generación” que alistaba el Perú, revela el interés nacional por adquirir equipos para la guerra electrónica.

Así, según las fuentes consultadas por el rotativo, el Ministerio de Defensa del Perú proyecta la adquisición de un avión radar o de “alerta temprana”, que sirva para detectar cualquier incursión al espacio aéreo. Trascendió que el modelo evaluado sería el R-99A, producido por la firma brasileña Embraer, y cuyo costo bordearía los US$ 70 millones.
A esto habría que añadir la posible adquisición de un moderno sistema satelital para vigilar las fronteras. “Estos aparatos estarán también enfocados a detectar actividades subversivas y narcoterroristas, que son un real peligro para la democracia”, dice “El Mercurio” citando a efecto al congresista Edgar Núñez, presidente de la Comisión de Defensa del Parlamento.

Otras adquisiciones tendrían que ver con nuevos misiles para los aviones de caza Mirage 2000 y MIG-29, que están en proceso de modernización. Los cazas de fabricación francesa, en su versión peruana, operan los misiles aire-aire Matra R550 “Magic”, de corto alcance, y hasta podrían cargar los antibuque Exocet.

Las versiones posteriores (Mirage 2000-5) pueden operar misiles de mejor tecnología como los aire-aire Matra Super 530D ó los aire-tierra AS-30L, guiados por láser. En lo que se refiere a los MIG-29 SMP que operaría Perú tras la repotenciación, dicho modelo de aeronave puede utilizar misiles R-77 (AA-12 Adder), la contraparte de los AIM-120 AMRAAM que tiene Chile para sus F-16.

A esto hay que añadir los R-27 (AA-10 Alamo), con alcance para 130 kilómetros en su mejor versión; los R-73 (AA-8 Archer), con menor alcance, hasta 30 kilómetros; así como misiles aire-tierra del tipo Kh-25 (AS-10 Kerry), con cobertura de hasta 40 kilómetros; y Kh-31 (AS-17 Krypton), que alcanzaría blancos hasta en 110 kilómetros.

En otra parte de su reportaje, y citando al general EP (r) Manuel Obando Salas, el diario chileno da cuenta de la intención del Ministerio de Defensa para comprar tanques de origen ruso, entre los T-72M1M ó los poderosos T-80u, que reemplazarían a los vetustos T-55. “Se comprará material ruso que será modernizado y se agregará algo nuevo”, sostuvo el militar.

Menciona además que el Gobierno invertirá hasta US$ 160 millones para que la Fuerza Aérea de Perú (FAP) pueda repotenciar los 12 Mirage 2000 y los aviones cazabombarderos Sukhoi-25, de fabricación rusa. Asimismo, otros US$ 106 millones servirían para reparar los 19 cazas MIG-29, en virtud de un acuerdo con la Federación Rusa.

En tanto que otros US$ 80 millones se utilizarán para comprar dos nuevas fragatas misileras italianas, del tipo Maestrale, para la Marina de Guerra del Perú. Las fragatas vendrían acompañadas además de un lote de helicópteros Agusta-Sikorsky SH-3 Sea King, para la lucha antisubmarina.

LA RAZON

L’État, c’est moi?

Aunque horas después se rectificó, lo que suele suceder últimamente con frecuencia que ya preocupa, lo cierto es que el presidente García se dejó llevar por el entusiasmo y sí dijo lo que dijo ante un grupo de empresarios: “el presidente tiene un poder, no puede hacer presidente al que él quisiera, pero sí puede evitar que sea presidente quien él no quiere. Yo lo he demostrado”.
Ese arranque omnímodo no es el primero de los últimos tiempos y, la verdad, deja un mal sabor. Suena demasiado a El Estado soy yo, la famosa frase que se atribuye a Luis XIV, aunque los historiadores la consideran falsa. En la noche, García intentó bajarle el tono a sus declaraciones al asegurar que solo puede usar su poder a favor del modelo.


Si García se siente cual Zeus en su trono porque subió algunos puntos en las encuestas a base de un populismo rabioso que ha hecho trizas el derecho de propiedad –al legalizar las invasiones– y ha santificado el perro muerto –al condonar las deudas del Banco de Materiales– tenemos un problema, y muy serio. Ya bastante que se hayan pasado piadosamente por alto sus comentarios respecto a que el Perú es inmune a una crisis económica que sacude a todo el planeta, salpicados de abundantes invocaciones al Supremo Hacedor, que lo hacían aparecer más cual sumo sacerdote que como mandatario que insufla optimismo. Lo de ayer, francamente, ya cruzó una línea roja.

Pero asumamos, en un supremo esfuerzo de buena fe y candidez, que la aclaración nocturna es la correcta, y el presidente se refirió a la continuidad del modelo y no al hecho de que puede impedir, obviamente con malas artes, que Ollanta Humala llegue a Palacio en 2011. ¿De dónde tanta confianza? ¿La inversión puede evitar que un candidato antisistema llegue a Palacio en los próximos comicios?

La respuesta es no. La macroeconomía no se come. Para impedir que un outsider tome las riendas hace falta que el Estado funcione y llegue allí donde hay millones de compatriotas para los cuales la palabra mercado no significa absolutamente nada. Y eso pasa por un tema al que nos hemos referido varias veces en esta columna, en el que lamentablemente se ha avanzado muy poco: la reforma del Estado. A menos que en los próximos dos años García transforme al pesado elefante en ágil pantera, ni él ni nadie podrán impedir un voto crispado que puede poner en riesgo todo lo que se avanzó del ‘90 en adelante. Si lo logra, entonces podría citar con orgullo esta otra frase, que en contraposición a la cita apócrifa, fue efectivamente dicha por el Rey Sol antes de morir: “Je m’en vais, mais l’État demeurera toujours” (“Me marcho, pero el Estado siempre permanecerá”).

LA RAZON

El Obamaplan

No me convence mucho este "Obamaplan" para rescatar a la economía yanqui. No va rápido al fondo del asunto y es de complicada ejecución.

Dudo mucho de que el sector privado se meta a fondo, a pesar de que las oportunidades de ganancia son muy altas, a costa de un fuerte aporte del contribuyente. Es más, me parece una solución abusiva con este último.

Creo que lo más sencillo era la nacionalización para posteriormente segregar al banco en "banco bueno" (cartera limpia) y "banco malo"

(cartera mala). Se vende el "banco bueno", que saneado puede ponerse a prestar pronto, y se procede a liquidar ordenadamente el "banco malo", algo que ya se hizo con las mutuales (safe & loans) tras su descalabro en la época de Reagan (las crisis financieras no son una historia nueva, como la quieren pintar los rojos). Claro, lo peor y más irresponsable es dejar que simplemente quiebren, como sugieren mis colegas liberales.

Eso puede degenerar en una cadena de quiebras por retiros indiscriminados y masivos del asustado público, lo que originaría una crisis sistémica sideral, una depresión tipo años 30. ¡Allí sí el rescate costaría 20 puntos del PBI! Es por eso que, lamentablemente, se tiene que rescatar siempre a los bancos, aunque muchos después protesten y digan que por qué entonces no los rescatan a ellos. El potencial costo de una quiebra bancaria sobre el PBI es varias veces mayor.

Por e-mail le pregunto su opinión a una fuente a la que respeto mucho. Esta confirma -en un texto ligeramente editado- mis temores:

"Me parece que hay una desconexión entre el diagnóstico y el tratamiento. El diagnóstico es de anemias y pulmonías más o menos comunes en una crisis financiera, como iliquidez y portafolio muy malos, mientras que el tratamiento seleccionado (programas TARP, TALF, etc.) es equivalente a varias cirugías masivas y con equipo médico muy experimental aún, como esto de fondos público-privados comprando activos tóxicos, como también es muy poco convencional plantear estos descuentos de cartera a bancos de inversión. Y se está yendo en algunos casos contra las recomendaciones más elementales en los procedimientos usuales para este tipo de urgencias, como esto de rescatar a los 'no-bancos', de crear estos complejos programas de recontratación de deudas hipotecarias o ver nada menos que a un supuestamente ultraconservador Banco Central descontando activos que no tienen mercado.

Lo que me preocupa es que, a juzgar por estas propuestas tan exóticas para males financieros tan silvestres, el problema tiene que ser mucho pero muchísimo más complicado de lo que se dice públicamente. Mira, si se afirma públicamente que un banco tiene un hueco de 'x' cantidad, pues debes multiplicar esa cifra por lo menos (y siendo conservador) por tres para que te acerques a la verdadera realidad. Acuérdate cuando se decía en 1998 que el Banco Wiese tenía un hueco de US$300 millones y resultó de US$1,500 millones. Felizmente que se apareció Bertini y los italianos de Intesa se mamaron todo eso, que si no eso lo pagaba el contribuyente peruano (hasta ahora no entiendo por qué se lo regalaron a Scotiabank cuando ya lo habían saneado e iba a comenzar a dar buena plata).

Mi impresión de este 'Obamaplan' es como si te dijeran que tienes una apendicitis pero que no te preocupes, cuñadito, que eso se arregla con un trasplante de corazón y una quimioterapia. Es decir, te están mintiendo y estás muchísimo más fregado en verdad de lo que te dice el matasanos

CORREO

Muerte en las pistas

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Con la pena por la muerte de Álvaro Ugaz.

A diferencia de muchos colegas míos, no me considero un experto en transporte con la capacidad de recomendar medidas específicas para superar la falta de seguridad en las carreteras que cobra tantas muertes, de tantos peruanos, cada año. Pero creo que algo hay que hacer, ya, con el fin de detener tantas muertes que todos los días ocurren en las pistas peruanas.

En este sentido, soy un ciudadano más que, como la mayoría de peruanos, está indignado por el número creciente de personas que mueren cada día en las pistas peruanas como consecuencia de la imprudencia con la que se maneja en el país.

Y, también, por la falta de controles exigidos por las autoridades para impedir que haya tantas muertes en las carreteras peruanas como ocurre ahora, ocasionando el dolor de tantos peruanos, como, en mi caso, por la muerte de mi amigo Álvaro Ugaz, un gran periodista pero, sin duda, una mejor persona. O, también, por la muerte del bebé que quedó incrustado en el parabrisas de un conductor borracho.

Uno podría pensar que el Perú, por ser un país en desarrollo, debería tener estándares de seguridad tan atrasados que nos ponga a la zaga de la estadística de muertes en pistas.

El problema es que en el Perú las cosas son peores de lo que deberían ser. Peores, por ejemplo, que en vecinos como Ecuador, Bolivia y Chile. Es muy extraño, para solo citar un indicador, que el número de accidentes de tránsito urbanos en el Perú sea superior al de accidentes en carreteras interprovinciales.

La cuestión es que vamos de mal en peor. La Policía informa que los accidentes por exceso de velocidad aumentaron de 16 mil en 1997 a 24 mil en 2007. Claro, accidentes siempre pueden ocurrir, pero en el Perú estos han dejado de ser una sorpresa lamentable para convertirse en el paisaje cotidiano.

Ya hemos perdido la capacidad de indignarnos por todas las muertes que cada día se producen en las pistas, pero hay que recordarles a los peruanos que esto no es normal, que no tiene por qué ser así, y que este no es el caso en países con un nivel similar o incluso más bajo que el del Perú.

En el Perú tenemos indicadores de muertes en las pistas superiores a los de países con igual o menor grado de desarrollo. Esto es consecuencia, principalmente, de irregularidades del conductor. Ocho de cada diez accidentes se explican por error humano.
En el fondo, todo esto ocurre por la poca valoración de la vida que hay en el país. Las muertes en las pistas son, para muchos, una noticia más del día, cuando en realidad son un escándalo que debe parar cuanto antes.

LA REPUBLICA

En buena lid

Evidentemente que los partidos y los políticos llegan a la política para participar en elecciones. Las aspiraciones electorales de cada ciudadano son aceptables mientras no se conviertan en ambiciones individualistas y sin sentido colectivo. De ahí que el alcalde de Lima Metropolitana, los potenciales aspirantes del APRA a la presidencia de la República o a la alcaldía capitalina, así como los alcaldes distritales de San Miguel,

La Perla, el burgomaestre de la Municipalidad Provincial del Callao o el propio presidente del Gobierno Regional del primer puerto, se perfilan a participar en las campañas que se avecinan (2010 y 2011).

En ese contexto lo más saludable para todos es competir en buena lid. Por eso nuestro medio de comunicación aboga –y abogará– porque la dinámica entre los dirigentes políticos discurra de manera alturada y que el ganador –o ganadores– lo sea de manera trasnparente. Por tanto ayer denunciamos una jugada que busca desbarrancar, nada menos que con un proyecto de ley de la bancada aprista, al actual conductor de la Autoridad Autónoma de la Costa Verde, el alcalde Luis Castañeda Lossio, no sólo porque la referida iniciativa legal busca incorporar a ese proyecto a la comuna provincial del Callao y a los distritos de La Perla y La Punta sino también porque intenta cambiar la composición de votos que elegirán a su nuevo coordinador. Pero el plan no queda ahí pues adicionalmente, a través de esa iniciativa –y dicho sea de paso mantenida en reserva desde el 8 de enero de 2009 en que fue presentada a la Oficialía Mayor del Congreso–, se quiere cambiar el nombre de la “Costa Verde” (tan difundido y conocido por todos hace muchos años) por el de “Bahía de Lima”.

Por si acaso desde esta misma columna Editorial hemos sostenido la necesidad de impulsar las obras en los distritos ribereños del Océano Pacífico. Aún más, hemos solicitado que debía extenderse el Proyecto de la Costa Verde hacia el Callao para reforzar la continuidad de las playas con fines recreativos, urbanísticos y turísticos, así como para generar el desarrollo de inversiones en terrenos ganados al mar, por una sencilla razón: Lima es la única capital de Sudamérica que mira a un océano, y esto puede hacerse perfectamente sin modificar la Ley 26306 en los términos y alcances hechos públicos ayer.

En consecuencia, sí se pueden trabajar programas y presupuestos –alguno de los cuales ya fue enviado por el Ejecutivo a las autoridades del Callao y a las de San Miguel y Magdalena del Mar– con el objeto de rescatar la gran Bahía de Lima para nuestros habitantes y los visitantes que lleguen del exterior. Sin embargo, con segundas intenciones algunos parlamentarios apristas han ido más allá con el proyecto de ley que intenta bajarle la llanta al alcalde Castañeda quien, por ley, conduce las obras en la Costa Verde. Con esto, ¿acaso se busca favorecer a otras figuras políticas con miras a que lleguen con mejor pie a las futuras elecciones? Este tipo de trampas de desgaste no pertenecen a la buena política, la que queremos fomentar modestamente desde esta casa periodística. No deseamos pequeños montesinitos, tampoco jugadas maquiavélicas que sólo buscan malograr el sano clima democrático donde deberían competir los políticos limpiamente.

EXPRESO

El envidioso

Por: Aberlado Sánchez León

Dicen que gozo con ese juego llamado palo ensebado. Que me regodeo viendo cómo, cuando intentan trepar, se resbalan. Que meto cabes. Que mi estómago se inflama cuando descubro el éxito ajeno, el amor entre las parejas, el reconocimiento intelectual. Dicen que el peor enemigo de un peruano es otro peruano. ¿Cómo puede existir un país con gente que se odia? ¿Unidos como un solo puño en defensa de la posición peruana en el tribunal de La Haya? Ojalá. Durante la Campaña de la Breña, en la Guerra del Pacífico, ya en tierra, no les daban armas a los campesinos, porque pensaban que las utilizarían contra los gamonales. Una versión andina del Acorazado Potemkin.

El caso que envuelve al jugador Claudio Pizarro ha devenido en una interpretación de nuestra idiosincrasia: los peruanos le tenemos envidia. Esa es la opinión de Juan Carlos Oblitas. ¿Pero cómo le podemos tener envidia si la mayoría de los peruanos no somos buenos futbolistas? Quizá el “Chorri” se la tenga a Solano o Waldir a Farfán. La envidia ocurre entre los del gremio. ¿Cómo tenerle envidia a Dionisio Romero? La envidia, esa ceniza que devora mi boca, se manifiesta entre iguales. Mi vecino, que gana como yo, se va un mes a Europa. Ese profesor tiene más simpatía con los alumnos que yo. Ese escritor ha ganado un premio en el extranjero. Uno se compara con sus pares y, cuando les va bien, se le despierta la envidia. Es espantoso. Me asfixia. Afea.

Los ricos son tan astutos que han proclamado una sospecha como si fuese verdad: el dinero no trae la felicidad. Con ese argumento reducen las expectativas y las eventuales envidias. ¿Pero quién le puede tener envidia a los hermanos Brescia? Son inasibles. Las envidias son mediocres, entre gente pálida, que se tasan día a día sus logros y sus fracasos. Ese pecado se expresa en la oficina. Es como el café, pasado infinidad de veces.

Los peruanos no le tenemos envidia a Claudio Pizarro. Que sea joven, guapo, adinerado, un artillero imparable, no llega a despertar envidia. ¿Le tenemos envidia a Sofía Mulanovich? Si fuese el caso, revelaría grandeza de espíritu. La envidia que me corroe se atasca en pequeñeces: hace que me arrastre. Y así no queremos ser los peruanos. Los peruanos también cantan en el arenal, se casan, bailan, brindan y trabajan duro como nos lo demuestra en su película la cineasta Claudia Llosa.

EL COMERCIO

La crisis favorece al dictador

EN PELIGRO EL JUICIO A CHARLES TAYLOR

Por: Walter Olivari Analista político

El cable lo dice. Charles Taylor podría quedar libre gracias a la crisis mundial. ¿Por qué? ¿Y sobre todo, quién es este Taylor?

El referido es nada menos que un cruento dictador militar que desoló Liberia, un territorio en el suroeste africano cuyo nombre debe traducirse en algo así como la “Tierra de hombres libres”, y que se origina cuando bajo un seudoespíritu filantrópico en 1822 la American Colonization Society compró dicha área con la finalidad de instalar un “puerto voluntario” para la población de negros estadounidenses libertos que desearan retornar al continente de sus ancestros. En efecto, una considerable población se traslada al lugar y funda una nueva república.

Aunque siempre fue difícil la integración plena entre los descendientes de ex esclavos emigrados de América y la población natural, el país consiguió una relativa estabilidad. La situación se quebró en 1980 cuando es asesinado el presidente William Tolbert generando una permanente inestabilidad que desencadena luego la caótica situación que atraviesa Liberia. Es común atribuir a Charles Taylor, líder del grupo guerrillero Frente Patriótico de Liberia, la oleada bélica liberiana en diciembre de 1989. Esto, es muy cierto. Pero contra él, de forma simultánea, se enfrentaron también el “general” Roosevelt Johnson, jefe del Movimiento Unido de Liberación (Ulimo ) de facción khran, Alhaji Kromah del mismo grupo Ulimo de la facción mandingo y George Boley, cabecilla del consejo por la Paz de Liberia, quienes a su vez combatieron también entre sí mismos. La intensa guerra civil se sostuvo por muchos años con enormes pérdidas humanas y crueldades.

Taylor fue detenido hace casi tres años en Nigeria donde se había refugiado. Hoy, a los 59 años, es el primer ex jefe de un estado africano que se sienta en el banquillo de los acusados de un tribunal internacional. No es juzgado en Liberia su tierra natural. El juicio se lleva en la vecina Sierra Leona, porque La Haya temió crear inestabilidad en ese lado de la región africana.

La severa advertencia de la probable libertad de un personaje de este tipo la lanzó el fiscal del tribunal, Stephen Rapp, quien afirma tener un agudo déficit de presupuesto. De continuar la crisis, tal vez los jueces del caso opten por liberar al acusado. Este juicio que contempla casos de asesinato, violación, esclavitud y reclutamiento de niños soldados se vería quebrado por falta de fondos. El tribunal se financia con contribuciones voluntarias de gobiernos donantes. Solo para el período 2008-2010 necesita US$68,4 millones.

Se han barajado varias posibilidades para evitar la liberación del dictador, incluso el tribunal ha dicho que buscará financiación hasta en el oriente próximo y con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Ojalá sea escuchado.

EL COMERCIO

El momento de la Convemar

LA DEFENSA DE NUESTRAS AGUAS TERRITORIALES

Por: Alejandro Deustua Internacionalista

Como correspondía, el Estado ha recibido el apoyo de su sociedad civil para solicitar a la Corte Internacional de Justicia la delimitación marítima con Chile y el reconocimiento de sus derechos en aguas peruanas que, encontrándose más allá de las 200 millas chilenas, este país ocupa antijurídicamente.

El dinamismo de la cohesión nacional lograda debe expresarse con la mesura necesaria para que el Estado pueda actuar con serenidad en un proceso que, al margen de sus múltiples lecturas, es esencialmente jurídico. En consecuencia, quienes hoy expresan respaldo político lo harían mejor contribuyendo a fortalecer la defensa del derecho peruano. Ello implica facilitar la adhesión del Perú a la Convención del Mar.

Al respecto, es necesario recordar que el Estado requiere a la corte la aplicación de disposiciones específicas de esa convención al tiempo que debe limitarse a enmarcarlas en el derecho consuetudinario que la convención recoge. Así lo expresa la demanda que el Estado planteó en el 2008. Al respecto, se ha aducido que la adhesión de un Estado a la convención no es indispensable para que la corte reconozca a este los derechos que la “constitución de los mares” establece.

Ese argumento es correcto. Pero no deja de presentar cierta insuficiencia. Como es evidente, los miembros de la corte no dejarán de interrogarse sobre la solvencia de la posición de un Estado cuando este solicita que se proceda a una delimitación en espacios marítimos que la Convención del Mar reconoce como los únicos existentes y que al mismo tiempo ese Estado no reconozca en sus leyes esos espacios marítimos ni sus características.

Y se interrogará más al respecto cuando el Estado demandante requiere que la corte proceda a la delimitación empleando los métodos específicos que la Convención del Mar establece al tiempo que este no puede amparar su solicitud en la adhesión al articulado de ese instrumento.

Más aun, la corte se preguntará cómo es que el Estado enmarca sus pretensiones en el nuevo derecho del mar (el tratado de 1982 que es derecho positivo) y al mismo tiempo debe recurrir a la costumbre internacional que, por naturaleza, involucra referencias al viejo derecho del mar.

Como es evidente, quien más se preguntará sobre estas sutilezas será el juez ad hoc de la parte contraria quien, siéndolo, pertenece, como el juez ad hoc designado por el Perú, a un cuerpo colegiado que delibera e intenta que sus argumentos, como es natural, sean reconocidos por sus colegas.

El Perú debe adherirse a la Convención del Mar para mejorar su vinculación con el derecho internacional y fortalecer su calidad de Estado. Pero al margen de esa razón general, el Perú necesita adherirse a ese instrumento universal, porque este rige la materia sobre la que el Estado litiga para realizar un derecho fundamental.

Los que apoyan al Estado Peruano en la satisfacción de este interés nacional deben proceder a fortalecer su derecho. Si el Estado desea que la Convención del Mar se aplique consistentemente, es elemental que el Perú se adhiera a ella.

EL COMERCIO

Sospechosa dilatación judicial en caso 'chuponeo'

Nuevamente debemos referirnos al polémico tratamiento que el Poder Judicial y, puntualmente, la jueza María Martínez Gutiérrez del Juzgado Penal 34 de Lima están dando al caso del “chuponeo” de las comunicaciones que involucra a la empresa Business Track (BTR). Y es que pese a la gravedad de los delitos que están siendo investigados, la magistrada —que ha sido eximida de mayores cargas procesales— recién el 6 de abril iniciará el análisis pericial de los audios y documentos que fueron incautados. No olvidemos que el escándalo estalló en octubre del año pasado, hace seis meses, sin que hasta la fecha se perciban avances.

Las suspicacias son, pues, explicables. En principio, ayer se venció el plazo de 60 días que tenía la jueza para realizar sus investigaciones. Ciertamente ha dispuesto, de oficio, una ampliación de 30 días, pero cabe preguntarse si en un mes hará lo que no ha hecho en dos. Además de visualizar el material incautado, tiene que programar nuevas diligencias con los implicados para llegar a los que contrataban los servicios de BTR.

No queremos caer en comparaciones odiosas, pero el Ministerio Público fue mucho más expeditivo en este caso. El 8 de enero ordenó la detención de seis directivos de la mencionada empresa y el 23 de enero presentó la denuncia correspondiente. Finalmente, el 15 de febrero la fiscal de la Nación, Gladys Echaíz, anunció que en el lapso de dos meses y medio, o sea a fines de abril, podrían concluir con la revisión de todo lo incautado; por ello, solicitó una ampliación, pues solo se había llegado al 15%.

¿Qué pasó después? Martínez Gutiérrez no atendió el pedido del Ministerio Público, pese a que primero le permitió realizar el levantamiento de la información, y luego revocó esa autorización a pedido de la defensa de Giselle Giannotti, una de las implicadas. Lo peor, sin embargo, es que haya anulado todo lo que el fiscal Walter Milla había adelantado, decisión que ha sido apelada por el Ministerio Público, ante las irregularidades en que habría incurrido. Por ejemplo, resolvió el pedido de anulación, presentado por los abogados de Carlos Tomasio, otro de los implicados, cuando ese punto no estaba previsto en la agenda de la diligencia del lunes último que, por lo demás, se frustró por falta de peritos. Tampoco se tomó en consideración que está pendiente la apelación que sustentó la fiscalía contra la resolución judicial que le prohibió seguir investigando el “chuponeo”.

Obviamente, la defensa de los implicados ha saludado la decisión del trigésimo cuarto juzgado. Pero es grave que, como ha denunciado la fiscalía, no haya atendido sus reparos.

Nos preguntamos, por eso, si María Martínez está capacitada para asumir tan delicada tarea. Si necesita recursos para su trabajo, debería solicitarlos; y si sufre presiones de algún tipo tendría que denunciarlos o eximirse de seguir adelante.

Lo cierto es que si el Ministerio Público hubiera continuado con sus pesquisas, a fines de abril podría haber concluido, en la misma fecha del Poder Judicial. La diferencia es que uno tenía resultados que exhibir, el otro muestra un avance mínimo.

EL COMERCIO

24.3.09

Magistrado duramente criticado

Hace tres meses, el magistrado César Vega, estrechamente vinculado al APRA, fue extrañamente elegido titular de la Corte Superior de Justicia de Lima, a pesar de estar duramente cuestionado por haber suscrito una serie de resoluciones judiciales que favorecieron la corrupción, cuando se desempeñaba como vocal supremo provisional junto al tremendo juez Robinson Gonzáles; además, tuvo el atrevimiento de hacer funcionar una oficina legal en la azotea de su domicilio, a cargo del ex personero legal del APRA, donde preparaban la defensa de uno de los testaferros de Vladimiro Montesinos. Los compañeros trabajaban juntos, en la misma causa, uno alegaba como letrado y el otro resolvía como magistrado, esa era la magnitud del escándalo. Los responsables de aquella designación fueron vocales superiores que pensaron en algunas prebendas o cargos jurisdiccionales preferentes, prefirieron sus intereses personales y obviaron la necesidad de mejorar la administración de justicia y de lucha frontalmente contra la corrupción y la impunidad.

El APRA aseguró dicha elección y por eso se entregó Rómulo León; tenían que lograr que Alan García y Jorge Del Castillo no fueran tocados ni con el pétalo de una rosa. Alberto Quimper estaba feliz en su arresto domiciliario. Posteriormente, aparecieron nuevas capturas y colaboraciones eficaces, con lo cual se agravó el tema de las interceptaciones telefónicas, se comprometía seriamente a Luis Giampietri y se complicaban las altas esferas del gobierno; Vega necesitaba una jueza ad hoc que le reciba una llave para guardar las “pruebas” y le permita enterarse de los hechos, ya que existen audios que lo comprometerían, como aquel donde se dice “lo que pida el doctor Rómulo León lo va a hacer en mi nombre”. Si esta afirmación es veraz, Vega está descalificado, ética y moralmente, para seguir siendo el titular de la Corte Superior de Justicia de Lima; la OCMA ha iniciado una pesquisa y en su oportunidad el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) podría destituirlo. Sin embargo, llama la atención el sospechoso comunicado del Consejo Ejecutivo Distrital de Lima que manifiesta su pleno respaldo a la gestión y a las acciones que lleva a cabo; estamos seguros que la población y, especialmente, los justiciables rechazarán aquel documento efectuado, únicamente, para favorecer a un magistrado seriamente cuestionado, ya que en los juzgados y salas, permanentemente, se cometen abusos y atropellos contra la ciudadanía. Nada ha variado; todo sigue igual.

El Poder Judicial necesita cambios radicales y magistrados que demuestren estar decididos a combatir la corrupción y la impunidad; César Vega no tiene esa sintonía legal. No queremos jueces, ni fiscales prevaricadores; menos aún, que sean timoratos, miedosos o sometidos ante el poder político partidario. La justicia mejorará, realmente, el día que se destituyan jueces y fiscales inmorales; y, cuando sean condenados a penas efectivas de prisión.

LA PRIMERA

Economía, política y modernidad

El fenómeno denominado “globalización”, que caracteriza el momento en que nos hallamos, comporta múltiples dimensiones (económica, política, cultural, tecnológica, ecológica, etc); de allí que la comprensión de su dinámica se resiste a cualquier perspectiva que la reduzca a alguno de aquellos elementos, por relevante que sea. Se trata de un proceso que conduce a una creciente y acelerada interdependencia entre los diversos actores sociales a escala planetaria, de modo que los acontecimientos locales sufren el impacto de eventos lejanos y viceversa, produciendo un notable cambio de las identidades individuales y colectivas, con una creciente conciencia de las conexiones existentes entre el entorno inmediato y el contexto distante.

La percepción de los individuos acerca de este fenómeno probablemente manifieste referencias a la interdependencia provocada por las nuevas tecnologías, lo cual acentúa la sensación de que se trata de un fenómeno muy reciente. De hecho, aunque es posible señalar lejanos antecedentes de este fenómeno, la magnitud que hoy alcanza no tiene parangón en la historia previa. Ocurre, además, cuando la población mundial alcanza una cifra (alrededor de seis mil quinientos millones) que difícilmente hubieran imaginado los más audaces utopistas que dieron origen a la modernidad.

La actual crisis parece confirmar la primacía de la dimensión económica; no obstante, igualmente podría aducirse que el orden económico global hoy en crisis tiene sus orígenes en decisiones políticas muy específicas, desde la conferencia económica de Betton Woods, hasta el lanzamiento de la ofensiva neoliberal en la década de 1980 por Thatcher y Reagan, replanteando el papel de organismos internacionales como el BM o el FMI, para vincular deliberadamente la noción de globalización con la liberalización de la economía que trajo un alto costo social en los países pobres, acentuando la brecha que los separa de los países ricos. Si bien es cierto la economía tiene una dinámica propia, ella no tiene la condición inercial –mecánica o cibernética- de un automatismo, como el discurso conservador quiere hacer creer. Su marcha remite a claves políticas, sujetas, por tanto, a decisión. En ese horizonte, el mayor grado de libertad y autonomía –valores fundantes de la modernidad- equivale hoy a la afirmación moral, proveniente de las izquierdas, de que otro mundo es posible.

“Cambalache” tenía razón

Se llama Orden Internacional y consiste en que condenan a tres años de cárcel a Muntadhar al-Zeidi, el periodista que lanzó un zapatazo a George Bush, pero nadie condena a George Bush, que lanzó cientos de miles de bombas sobre Irak y Afganistán y mató a miles de civiles de esos dos países.

O sea que una cosa es un zapato que no da en el blanco y otra miles de bombas que sí aciertan el blanco –aunque ese blanco sea un solar familiar, la celebración de una boda que se confunde con un aquelarre terrorista o un edificio de departamentos donde se presume que vive un sospechoso-.

El Orden Internacional consiste en que a Radovan Karadzic, el asesino de musulmanes en Bosnia Herzegovina, lo persiguen por criminal de guerra y lo capturan (qué bueno), pero a Ariel Sharon, asesino serial de niños palestinos, lo nombran primer ministro y lo lloran cuando le da una embolia.

¿Y será Orden Internacional que la ONU sea esa vieja espectral que nadie respeta, a punto tal que cuando su secretario general estaba en Jerusalén la aviación israelí incendió los almacenes de la organización mundial en Gaza?

Es cierto que el Orden Internacional ha sido siempre, desde que exterminamos a los Neanderthal, una expresión de nuestra animalidad depredadora.

Lo que pasa es que ahora el arte de matar en masa ha llegado a estadios magistrales y, claro, eso hace una diferencia de hemorrágicas consecuencias. Una cosa era el combate cuerpo a cuerpo de romanos y germánicos en las cercanías del Rin y otra es una bomba de racimo puesta en un cohete inteligente que llega a tu cuadra casi por Federal Express. Y, además, cuando nos comíamos a los Neanderthal no pregonábamos que éramos civilizados.

Una recientísima muestra del Orden Internacional ha sido lo que ha pasado con España y Kosovo.

En un inusual gesto de independencia y dignidad, el gobierno español ordenó que sus 600 efectivos salieran de Kosovo, la antigua provincia serbia que Estados Unidos y sus aliados han convertido a la fuerza, y ante el cadáver de Yugoslavia, en un país oficial.

Como ustedes saben, la provincia de Kosovo se autoproclamó república independiente en febrero del 2008 y, de inmediato, fue reconocida por los Estados Unidos y los países que más le sirven, esos avecindados en lo que alguna vez fue la Europa de los Medici.

La independencia de Kosovo vino después de que las tropas de la ONU y la OTAN, heterónimos pomposos de Washington, libraran una guerra breve y feroz en contra de los serbios de Milosevic. El pretexto fue que Kosovo, cuna histórica del pueblo serbio, estaba lleno de albaneses. Que es como decir que el estado de La Florida debía ser parte de la república de Cuba o que Tarapacá mereció ser chilena por la presencia extendida de súbditos de Chile en sus parajes.

En fin, que Kosovo es un país falso, tan inventado como Panamá cuando al bruto del garrote se le ocurrió que el Canal debía de hacerlo en una colonia surgida de su imaginación y no en una provincia colombiana sujeta a las leyes de Bogotá (los deudos de los 20,000 trabajadores muertos en la obra no merecieron la indemnización que Colombia habría planteado).

Lo surrealista es que España no reconoce a Kosovo como república independiente. Y no lo hace porque los nacionalismos vasco, catalán y hasta el gallego tienen vocación centrífuga y puede ser que algún día el síndrome de Kosovo prenda como epidemia en esas autonomías. Y ya veremos quién bombardea a quién.

Entonces viene la pregunta: si España no reconoce a Kosovo, ¿qué hacían sus tropas en Pristina, la capital de aquel país fraguado en Washington, cuidando precisamente de que a Kosovo no lo vaya a retar el revanchismo serbio? ¿Estás cuidando las fronteras de un país que has negado? ¿Se puede ser más idiota?

¿Qué hacían las tropas españolas en Kosovo? Pues cumplían órdenes de la OTAN, el portaaviones de los Estados Unidos más gran del mundo.

Así que cuando la ministra de Defensa española, Carmen Chacón, anunció hace poco que las tropas españolas se retirarían de Kosovo nada pudo sonar más coherente ni más sensato ni más decente.

Bastó que eso ocurriera, sin embargo, para que Washington dijera de inmediato que la actitud de España “era decepcionante”. Y bastó que la Casa Blanca abriera la boca para que la derecha española pusiera el grito en el cielo y dijera que no se podía poner las relaciones con los Estados Unidos en peligro, que Carmen Chacón había sido una irresponsable y que qué buenos fueron los tiempos de la rana René, o sea Aznar en las Azores y babeando inglés en Georgetown.

¿Y qué hizo Rodríguez Zapatero? ¿Respaldó a su ministra, que, evidentemente, sólo había expresado una decisión tomada en La Moncloa?

No sólo no la respaldó sino que mandó a Bernardino León, secretario general de la Presidencia, a decir que ya no había retiro y que la voluntad de España “es prolongar la estancia de las tropas mientras sea necesario”.

¿Se puede ser más insignificante? Bueno, sólo si hablamos de gobiernos como el de las Islas Marshall, un archipiélago radioactivo donde los Estados Unidos reventaron 67 bombas atómicas en la posguerra y cuyo producto de bandera es el cheque que Estados Unidos le pasa cada año para que sus 52,000 habitantes se sigan divirtiendo llenándose el cuerpo de tatuajes y hectolitros de alcohol.

Eso también se llama Orden Internacional. Ese orden que Alan García, hijo político de un ciudadano del mundo llamado Haya de la Torre, mira con miedo reverencial. El miedo de quien, ya sexagenario, tomó la decisión más importante de su vida: obedecer.

El tango “Cambalache” no era un tango. Era pura sabiduría. Y no lo escribió Santos Discépolo. Lo escribió Nostradamus.

CESAR H.

Infierno en el pantano

Vecinos exigen seguridad. Un gran sector de los Pantanos de Villa fueron afectados por incendio causado por drogadictos


Un incendio de regular intensidad se registró la madrugada de ayer en la reserva ecológica de los Pantanos de Villa causando pánico entre los pobladores de Barranco, Chorrillos y Miraflores. Las primeras investigaciones señalan que la causa habría sido una fogata hecha por drogadictos de la zona, indebidamente apagada.

“Entre las principales especies afectadas están las que llamamos residentes, como arañas, roedores, lagareta, la poya de agua, el totorero”, afirmó Omar Ubillus, jefe de la unidad Marino Costera del Ministerio de Ambiente. Con la ayuda de cinco unidades de bomberos y luego de tres horas de luchar contra las llamas se pudo extinguir el fuego que destruyó dos hectáreas (20 mil metros) de juncos de área protegida.

“Un promedio de cuatro a seis meses es lo que demorará en recuperarse el área dañada, pues el fuego afectó la fauna y flora”, aseguró María Díaz, del Servicio Natural de Áreas Protegidas por el Estado (SENANP).

Los vecinos exigen mayor control al Serenazgo y la policía, pues por las noches la reserva se llena de delincuentes. Los Pantanos de Villa, que comprenden un área total de 263 hectáreas como reserva ecológica, son custodiados por tan solo cuatro guardaparques que deben multiplicarse para proteger esta área natural.

Triunfalismo exagerado

Que pise tierra. Opositores sugieren al presidente moderación y no exagerar al hablar de sus supuestos logros.

En un nuevo rapto de optimismo, el presidente Alan García aseguró ayer, ante representantes del gobierno italiano, que el Perú levanta, en esta parte de la región, las banderas de la afirmación de la libertad, los derechos humanos, la representación democrática y la modernidad al destacar que el país ha ingresado a un camino sin retorno hacia el desarrollo.

“Nuestro Perú levanta en Sudamérica las banderas de la afirmación de la libertad, de los derechos humanos, de la representación democrática, pero también la bandera de la modernidad porque consideramos que el proceso sin retroceso y sin retorno de la constitución de un gran mercado cultural, político y económico en el mundo es un hecho sin precedentes del siglo XXI”, dijo efusivamente.

Durante la inauguración del Foro Perú–Italia, el mandatario sostuvo que nuestro país ya ocupa un espacio relevante a pesar de la crisis mundial, que alguna vez dijo que no nos dañaría.

En el mismo tono y tras resaltar lo que llamó buena marcha de la economía peruana, pidió a los empresarios italianos que inviertan en el Perú porque el país cuenta con grado de inversión y enormes potencialidades en diversas áreas productivas.

Indicó que la participación de los capitales y la tecnología de los grandes países desarrollados, como Italia, en otras latitudes del mundo, constituye una de las mejores maneras de superar la crisis financiera internacional.

Palabras
Las palabras del jefe de Estado merecieron la respuesta del analista político Carlos Reyna, quien sostuvo que no hay que preocuparse demasiado por lo que dice el mandatario García, sino más bien por lo que hace.

En declaraciones a LA PRIMERA, Reyna consideró lo dicho por el jefe de Estado como parte de un arranque de euforia verbal y del histrionismo que lo caracteriza y agregó que García suele perder el sentido de la realidad y se imagina que está en campaña electoral, presentándose como el abanderado de las causas más justas y nobles en un tono triunfalista.

En este sentido, dijo que García pretende aparecer como un gran socialdemócrata y una expresión viva de la modernidad política.

Se cree el Mesías
También criticó al mandatario el congresista nacionalista Isaac Mekler, quien consideró que García se cree el Mesías, el gran salvador y describe al país como si se tratara del Paraíso cuando la realidad es diferente.

Mekler afirmó que, por ejemplo, el gobierno no respeta los derechos de los niños trabajadores, de las personas sin derecho a pensiones, de los trabajadores a sindicalizarse, por esta razón, Mekler dijo que el presidente García está mal asesorado “pues cree que ha vuelto el Mesías y el todopoderoso de su primer gobierno”.

El opositor congresista criticó que García sea tan sesgado en sus declaraciones como cuando negaba la crisis financiera que ya llegó al Perú y subrayó que en lo que se refiere a la afirmación democrática, el gobierno hace todo lo contrario e incurre en una dictadura y para lograrlo cuenta con el jefe del gabinete ministerial, Yehude Simon, a quien acusó de dedicarse a atacar a los líderes de la oposición.

Escapismo
Carlos Bruce, legislador de la opositora Alianza Parlamentaria, coincidió con los anteriores en afirmar que el presidente escapa por momentos de la realidad, aunque opinó que no está del todo mal que exagere un poco en resaltar al Perú cuando está frente a representantes de países extranjeros, pero –acotó- debe dejar de hacerlo de forma interna.

El integrante de la bancada de Unidad Nacional comentó que es cierto que en los últimos años el país registró crecimiento económico, pero éste no se debió al actual gobierno, que sólo se limitó a mantenerlo.

Precisó que la democracia tiene que consolidarse al igual que el respeto a los derechos humanos, aunque no descartó que existan temas pendientes como son la reforma del Estado, la descentralización y la transferencia de fuerzas y poderes, el fortalecimiento de capacidades de los gobiernos regionales, las macrorregiones, el respeto a la meritocracia en la administración pública y la igualdad de oportunidades.

Se viene TLC con China
En otro momento, durante su alocución, el presidente García anunció que el próximo 16 de abril el Perú suscribirá con China un Tratado de Libre Comercio amplísimo “para acercar nuestras economías, como ya lo tenemos con Estados Unidos, y lo negociamos con Japón y con Corea, y al igual que lo suscribimos con Canadá y otros países del mundo”.

El viceministro de Asuntos Exteriores de Italia, Vincenzo Scotti, formuló la invitación de su gobierno al presidente para que este año haga una visita oficial a dicho país.

Scotti también lo invitó a ser huésped de honor de Milán, donde los días 2 y 3 se realizará la Cuarta Conferencia Nacional Italia, América Latina y el Caribe.



El presidente García no puede con su genio y sigue repitiendo a todo el mundo que estamos en el país de las maravillas.

Tomando al toro por las astas

Han sido unos días realmente traumáticos debido a los accidentes de tránsito. Al drama de la familia destruida por negligencia el jueves pasado, se sumó la muerte de un niño de solo un año, atropellado criminalmente y luego arrastrado cinco cuadras por un chofer borracho la mañana del sábado. Para concluir un fin de semana para el olvido, está la temprana muerte de un joven colega con enorme potencial, Álvaro Ugaz, también a causa de un accidente.

Usualmente, cuando ocurren tragedias de este tipo, congresistas y ministros hacen cola para declarar en los medios asegurándonos que tomarán algún tipo de acción. Cuando el papel se torna amarillo y la noticia pasa al olvido, los vemos haciendo nuevamente cola para declarar con el mismo entusiasmo sobre cualquier otro asunto, sin haber hecho nada de aquello a lo que se comprometieron en su declaración anterior.

Es muy alentadora, por ello, la reacción de la ministra de Justicia, quien ha tomado el toro por las astas y ha anunciado que propondrá cambios a la legislación para penalizar con prisión a los choferes que manejen ebrios sin tener que esperar necesariamente que estos causen una desgracia. Coincido plenamente con ella. El solo hecho de manejar borracho ya es un acto criminal y el que lo hace debe ser encarcelado. Quedaría esperar que la propuesta que se envíe al Congreso sea aprobada con urgencia y celeridad. Es evidente que la amenaza de ir a la cárcel es una de las pocas maneras que se tienen para presionar y desalentar a los que siguen, irresponsablemente, tomando antes de manejar.

Por otro lado, la intervención del sector Justicia demuestra que sí es posible actuar cuando se quiere. Por ello, no comprendemos las dificultades que impiden que Tolerancia Cero deje de ser un fracaso y tenga éxito. ¿Es en realidad tan difícil, para los ministros de Transporte y del Interior, encontrar entre las decenas de miles de personas de sus planillas a un grupo de inspectores eficientes, y de efectivos decentes, que puedan retirar de circulación los vehículos en mal estado o ilegales que encuentren? Cuesta creer que en el siglo XXI sea tan difícil inspeccionar vehículos en las carreteras. Quizá lo que les falta a los colegas de gabinete de la Dra. Fernández sea sentir un poco de indignación ante tanto innecesario dolor para empezar a cumplir con su función.

PERU 21

Cancillería: Perú actuó en función de sus intereses legítimos y no contra Bolivia

Explica que no será obstáculo para solucionar su mediterraneidad

Acerca de las declaraciones del presidente Evo Morales, el gobierno del Perú, mediante comunicado, reafirmó la posición de que no será obstáculo en el caso que, en el marco de las conversaciones bilaterales boliviano-chilenas, se llegue a un acuerdo sobre el acceso al mar de Bolivia.
“Solo se pronunciará, de ser el caso, conforme a lo establecido en el artículo primero del Protocolo Complementario al Tratado de Lima del 3 de junio de 1929”, afirma el documento.

La Cancillería también aclara que el gobierno del Perú desconoce el alcance de las conversaciones que mantienen Bolivia y Chile e ignora, por lo tanto, si existe alguna propuesta que contemple una salida de Bolivia al mar por la provincia de Arica.

De igual modo, sostiene que el Perú inició el proceso ante la Corte de La Haya para resolver la controversia sobre delimitación marítima con Chile, que es de carácter bilateral.

“El Perú al actuar en función de sus intereses legítimos y de conformidad con su vocación pacífica no pretende de modo alguno afectar las aspiraciones del pueblo y gobierno bolivianos, de lograr una solución a su mediterraneidad”, detalla.

Recuerda también que el gobierno de Bolivia fue el primero en ser informado por el Perú sobre el contenido de la demanda que se presentó ante la Corte Internacional de Justicia, el 16 de enero del 2008.

Ignorancia
Horas antes el congresista Luis Gonzales Posada afirmó que la demanda peruana ante La Haya no afecta la pretensión de su país por recuperar una salida soberana al mar que negocia con Chile.

Gonzales Posada subrayó que este tipo de declaraciones “no tienen ningún sustento histórico”, por lo que este país no tiene nada que opinar respecto del diferendo marítimo con Chile.

“Estas declaraciones demuestran una ignorancia absoluta en asuntos de política exterior. En el tema peruano-chileno nada tiene que hacer Bolivia, de tal manera que es una raya más a la sucesión de declaraciones carentes de sustento que se vienen emitiendo”, subrayó.

Por ello, añadió que este tipo de afirmaciones deben ser rechazadas de plano, por lo que consideró necesario que la Cancillería peruana se pronuncie al respecto

Perú debe armarse por si Chile patea el tablero

Afirma jurista Javier Valle-Riestra

El constitucionalista Javier Valle-Riestra afirmó que el Perú debe estar preparado para un eventual desconocimiento por parte de Chile a un fallo en La Haya favorable para nuestro país, por lo que consideró necesario que se dispongan mayores recursos para las Fuerzas Armadas, a fin de hacer respetar nuestra soberanía.

Indicó que Chile “es un país fanático y que siempre ha querido agredir. Es un país belicista, no es socialista, es un país de entraña dictatorial o imperial, pese a ser del tercer mundo y si ganamos el caso, puede no querer cumplirlo porque ellos creen que su mar presencial está donde están sus intereses”.
El constitucionalista refirió que “ahí surge un problema, porque podemos ganar sobre el papel, pero Chile va a rehusarse a cumplirlo y si bien podría venir una actitud continentalista, en la que desde las calles se demande a Chile que cumpla con sus deberes, dado que es un país militarista con falsos socialistas puede optar por otra vía”.

Por ello, consideró pertinente que “dado que eso va a suceder en 5 ó 6 años, el Perú debe armarse para enfrentar esa situación, porque si te vas a poner en una actitud pasiva, genuflexa ante Chile, estamos perdidos”.

Respecto del intento de La Moneda, de incluir a Bolivia y Ecuador en el litigio con Perú, consideró que será un fracaso y solo es una medida desesperada y demagógica.

“Ecuador y Bolivia no tienen nada que hacer en el proceso y la intención de Chile de incluirlos es demagógica, son falsedades públicas que obedecen a la demagogia del perdedor que no tendrán éxito. La demanda peruana no afecta desde ningún punto de vista el reclamo boliviano, ese es un problema con Chile”, recalcó.

Resaltó que “el diferendo lo resolverán los jueces de La Haya, que no están al tanto de las campañas o reclamos de Bolivia o Ecuador. El problema está en lo que aparece en el expediente y ahí las declaraciones sobre zonas marítimas del 52 y 54 no son implícitas ni explícitamente tratados de límites”.

“Los jueces de La Haya no son los jueces del jirón Azángaro, tienen una formación intelectual y doctrinaria distinta y no están al tanto de estas peripecias aldeanas de nuestra América Latina como manifestaciones o pintado de paredes, eso no les interesa. La postura de Bolivia obedece a la visión aldeana de su canciller”, acotó.

Señaló que a la luz de los sólidos argumentos peruanos, Chile va a fracasar ante la instancia supranacional. “Tal es así que el diario chileno La Nación ha reconocido que la demanda de Perú es sólida, pero eso lo hacen los intelectuales, mas no los políticos porque saben que están expuestos a una derrota clamorosa. Las excepciones que presente La Moneda serán rechazadas porque el tribunal comprobará que no hay límites y al superponerse los triángulos, la única solución es la equidistancia”, expresó.

Contubernio histórico
Agregó que el respaldo de Bolivia a la campaña de desprestigio chilena no es nueva, porque “siempre fue un satélite chileno”.

Recordó que nosotros celebramos el Tratado de Ancón en 1883 y allí se señaló que un plebiscito en 10 años definiría el destino de Tacna y Arica, pero no se pudo celebrar por el “sabotaje chileno”, teniendo que irse a una transacción en la que se estableció que Arica era para Chile y Tacna para Perú.

¿Pero qué pasó en el ínterin?, se preguntó, contestando que en 1895 el canciller chileno que dirigía al canciller boliviano le dijo que si ganaban el plebiscito, se comprometían a entregarles Tacna y Arica tal como las recibieran.

“O sea hubo un contubernio, así que no es la primera vez que los bolivianos toman esta actitud de alta traición frente a Perú. Lo mismo sucede ahora y lo malo es el contubernio desleal de Bolivia a Indoamérica, desleal al Perú, donde un país tercermundista que se jacta de izquierdista y revolucionario está al lado de un país broquelado y fabricado por (Augusto) Pinochet y que está dirigido por falsos socialistas”, puntualizó.

Panacas

Tres suelen ser las reacciones de un político cuando los medios logran pillar sus faltas: pedir perdón por el “error” creyendo que con eso es posible el borrón y cuenta nueva; seguir la estrategia de que la mejor defensa es el ataque y culpar a medio mundo de “campañas de desprestigio”; y hacer mutis, confiando en que el tiempo cura las heridas, para luego retornar a la escena como si nada.
Sobre esto reflexionábamos anoche, antes de participar en el panel del programa Pulso, por gentil invitación de su conductor Óscar Eduardo Bravo, donde el invitado fue Raúl Diez-Canseco Terry. El ex vicepresidente de la República, luego de varios años de ostracismo, ha reingresado a la política nacional a través de El Pueblo Emprende, que un par de meses atrás calificó de “organización” y ayer de “partido político” dirigido a los jóvenes emprendedores.

Diez-Canseco tiene todo el derecho de volver a la política, por supuesto. La recolección de firmas primero y las ánforas después dirán si cuenta con respaldo ciudadano o no para tentar la presidencia de la República (intención que ciertamente no descartó anoche). Pero sirva este episodio para reflexionar sobre el desprestigio, presente en todas las encuestas, que afecta a los políticos y sobre todo a los partidos, percibidos por la gente de a pie como instituciones cerradas a la sociedad, incapaces de canalizar sus pensamientos y reclamos.


Si quieren terminar con ese desprestigio, los partidos deberían emprender una reforma interna para dejar de ser percibidos como cotos cerrados de un puñado de dirigentes que lo único que hacen es fomentar un juego político poco transparente y especialmente poco ético. En las elecciones pasadas se presentaron nada menos que 28 partidos y es probable que en el 2011 la cifra sea mayor. Y ante esto, el ciudadano comienza a preguntarse cuántos de ellos están realmente a la altura de tan grande responsabilidad y si tienen estructuras que les permitan desde el poder satisfacer las demandas sociales o si ven la política como botín.

Es imperativa pues una reforma partidaria basada en la renovación, incremento y profesionalización técnica permanente de la dirigencia política y métodos transparentes de financiamiento. Mientras ello no ocurra, lamentablemente el hombre de la calle seguirá viéndolos no como servidores públicos sino como clubes de individuos ansiosos de poder, dinero y rédito político, agravando su desprestigio y debilitando la democracia con la que tanto se llenan la boca.

En pocas palabras, los partidos políticos necesitan a gritos, urgente, una refundación, para dejar de ser, como dijera alguna vez Raúl Porras Barrenechea, panacas donde reverenciaban a la momia y se peleaban entre sí.

-Nuestras condolencias a los familiares de Álvaro Ugaz y a los colegas de CPN Radio. Ojalá que esta tragedia sirva para que los congresistas, tan ansiosos de pasarle la mano al periodismo, aprueben rápidamente el proyecto remitido por la ministra de Justicia, que busca poner fin a los accidentes de tránsito. Esa es una noticia que a Álvaro le hubiera gustado cubrir. Que descanse en paz.


--------------------------------------------------------------------------------
LA RAZON

Aguas bolivianas

Tal como advertimos este domingo (ver ¿Otro abrazo de Charaña?), nos era casi evidente que la siempre confundida Bolivia iba a reaccionar mal con nuestro requerimiento ante La Haya. Lo que sí constituye una ingrata sorpresa dentro de nuestros vaticinios es que el siempre ponderado líder opositor Jorge Quiroga haya caído en una demagogia incluso peor que la de Evo y haya llegado a decir que el contencioso trata sobre "aguas bolivianas".

¿Aguas bolivianas? ¿Será que Quiroga habrá tomado "unas aguas" antes de declarar? Oiga, los bolivianos no tienen vela en este entierro. Las únicas aguas que podrían reclamar son las que usan ahora los chilenos del Silala boliviano para su desértico norte, pues hace más de cien años que los altiplánicos perdieron su salida al mar por no respetar los tratados de 1866 y 1874 con Santiago (donde habían acordado un arancel con los chilenos que quisieron arbitrariamente desconocer), por torpes (porque era estúpido obrar agresivamente y darle la excusa para un conflicto a un país mucho más poderoso) y por no saber defender hasta el final lo suyo (se evaporaron tras la Batalla del Alto de la Alianza al comienzo de la guerra y nos dejaron toda la carga a nosotros, los grandes idiotas que debimos declarar inmediatamente nuestra neutralidad en lugar de dejarnos envolver en lío ajeno).

Ese pedazo de mar en disputa en La Haya será peruano o chileno, según lo disponga dicho tribunal, pero jamás boliviano. Quiroga debe saber que si los bolivianos tienen alguna vez salida al mar, será por algún gesto caritativo o calculador de los chilenos, pues ya renunciaron definitivamente al litoral perdido en la Guerra del Pacífico por el tratado chileno-boliviano de 1904, que les cerró definitivamente cualquier reclamación. Y como lo establece el Tratado de Lima de 1929, cualquier decisión que afecte a Arica debe pasar antes por el visto bueno peruano. Lo que ahora es evidente es que los bolivianos ya deben olvidarse de que chilenos o peruanos les vayan a ceder una salida al mar al norte chileno de Arica tras el fallo de La Haya. Ningún político de ambos países se mantendría cinco minutos en el poder si termina dándoles a los bolivianos una porción de mar territorial que acaba trabajosamente de ganar o retener, según sea el caso, en dicho tribunal internacional.

Así, su única esperanza sería que los chilenos opten por romper su continuidad territorial y les den una salida al sur de Arica, algo que veo remoto. Además, seamos brutalmente francos: ¿para qué quiere salida al mar un país que hace rato demostró que no es viable -16 constituciones y más de 80 presidentes en 117 años de historia- y donde todo apunta a que se partirá antes de 20 años? ¿Acaso su situación va a mejorar dramáticamente con el fin de su condición de país mediterráneo? ¿No se dan cuenta de la tremenda regresión que experimentan, que Evo Morales ya dejó hace rato de ser un presidente constitucional al modo occidental para volverse un jefe de tribus indígenas, una especie de "Toro Sentado", "Caballo Loco" o "Nube Roja" que no va a abandonar el poder? La burguesía boliviana serrana (como la costeña ecuatoriana) debería traer sus capitales y sus industrias aquí, los que serán bien recibidos. Emigren, que eso -salvo Santa Cruz y la Media Luna- ya está perdido. Allá ya mandará para siempre una oclocracia (basada en la gigantesca barriada de El Alto) y unos jefes tribales.

CORREO

La otra bolsa de valores

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Apuntes a la agenda pendiente de Confiep.

En el día del relevo en la Presidencia de Confiep es oportuno evaluar lo hecho por este gremio en lo que va del gobierno de Alan García, y hasta de sugerirle algunos temas a su agenda.

Una misión –casi evangelizadora– que se impuso Confiep fue ayudar al presidente en el soft-landing del estatismo al mercado. AGP ya había dado, en la campaña, pruebas de fe pero el ‘¿habrá cambiado realmente?’ seguía rondando.

Confiep lo ayudó a que su conversión tuviera credibilidad. Su trabajo fue tan bueno que ahora su influencia en Palacio es la mayor alcanzada en su cuarto de siglo de vida. Tanto, que se ‘bajó’ al anterior ministro de Economía, aunque es probable que ese operativo lo haya concertado el propio Palacio.

Tan cercana es la relación que Confiep se siente corresponsable de la gestión del gobierno. El sábado le preguntaron a Jaime Cáceres por “esas cosas que no se hicieron” en su presidencia, y respondió que “faltó empujar con más ímpetu la modernización del Estado” e “implementar las reformas que propusimos”. Desde 2006, Confiep es actor central en la definición de las políticas sobre la empresa privada y, como tal, ha contribuido a la continuación de lo hecho desde 1990 permitiendo, en el bienio pasado, utilidades espléndidas.

El riesgo es que se acerque tanto a la cocina palaciega que se acabe quemando por la culinaria del chef Alan García, especialmente ahora que está probando platillos ochenteros.

Algo de este riesgo ocurrió con Forsur. Confiep quiso hacer una expresión de solidaridad y de capacidad de reacción ante el drama del terremoto en una zona cercana a la capital y con una economía dinámica. No tuvo la ‘concesión’ de la reconstrucción, pero dejó la sensación de una participación –con un past-president a la cabeza– que creó una expectativa que luego se estrelló ante la constatación de que tener éxito empresarial no garantiza una buena gestión pública.

Un tema pendiente de Confiep es dejar de echarle toda la culpa al Estado y promover también la reforma de la empresa privada que se empezó a esbozar en la última Cade. Otro es empujar más la agenda social del Estado, quizá dejada un poco de lado por verse distante el susto ‘Ollanta 2006’.

Pero quizá el tema pendiente más importante sea promover la ética y transparencia empresarial. Los ‘petroaudios’, chuponeadores y lobbies irregulares son prácticas lamentables ante las que Confiep debiera ponerle más entusiasmo a frenarlas con el fin de combatir la corrupción, inculcándoles a las empresas la idea de que todos los valores no están en la bolsa del Pasaje Acuña. Que hay otra bolsa de valores que, sin duda, es más valiosa para las empresas y para el país.

LA REPUBLICA

Pistas sangrientas

Las autoridades se miran unas a otras pero nadie atina a poner coto al excesivo número de accidentes de tránsito con saldo fatal. Hoy el gremio periodístico está de duelo. Uno de sus jóvenes valores ha fallecido en una carretera. Que la partida del correcto profesional de la prensa Álvaro Ugaz sirva de punto de inflexión para un antes y un después en las vías del país.

Debemos comprometernos en una cruzada que haga tomar decisiones a los sectores del Estado que tienen que ver con la seguridad vial, en especial a los conductores, a fin de evitar que más personas mueran en un abrir y cerrar de ojos.

Obviamente que los accidentes siempre ocurrirán en cualquier latitud del mundo, pero ahora nosotros pasamos por una mala racha que en realidad no es otra cosa que una situación anormal de inseguridad. Ningún peatón –o incluso chofer– está libre de ser embestido por un vehículo como aquel tráiler que la semana pasada se empotró en una vivienda del distrito de Villa María del Triunfo, o el camión que en la carretera central ocasionó la muerte de un filántropo estadounidense y de su menor hijo.

Pero hay más hechos graves que lindan con lo increíble, como por ejemplo cuando en el distrito de Ate-Vitarte un sujeto beodo a bordo de un auto atropelló a una madre y al bebé que ésta llevaba en brazos, saliendo despedido el infante por el impacto e incrustándose en el parabrisas. Lo terrible es que el inhumano chofer, pese a esto, siguió manejando con la intención de darse a la fuga. Dicho sea de paso el aludido pequeño dejó de existir horas antes de la muerte del periodista Ugaz. No obstante, hay muchísimos casos que quedan en el anonimato. De modo que el problema va en aumento y hay que enfrentarlo.

Si bien son varias las causas de los siniestros en calles y carreteras del Perú, en cierto modo éstos pueden reducirse en la medida en que las autoridades procedan a la correcta revisión de la señalización o iluminación en las arterias urbanas e interprovinciales. Asimismo todos los vehículos, en particular los camiones pesados, deberían verificar el estado de sus luces y llantas. Pero lo más importante es que jamás los conductores deberían manejar con imprudencia. Y el mayor de todos los desatinos es tomar el volante en estado etílico.

Hace tiempo que el denominado “Plan de Tolerancia Cero” fracasó, de modo que el propio Ministerio de Transportes y Comunicaciones ahora pide auxilio ante su incapacidad de poner orden frente al caos reinante, y lo ha hecho al solicitar que el Congreso de la República facilite la creación de la Superintendencia de Accidentes de Tránsito. Sin embargo, a esta iniciativa hay que complementarla con una seria campaña por el respeto a la vida y por el castigo ejemplar a quienes mantengan su vehículo como ataúd rodante, y una campaña para hacer más drásticas las penas que se impongan a los que cometen accidentes. De lo contrario esa llamada Superintendencia –de crearse– hará agua al poco tiempo tal como ocurrió con el referido “plan de tolerancia”.

EXPRESO

La clave, la zonificación

Por: Mariella Balbi Periodista

El presidente García se reunió en Palacio de Gobierno con todos los actores involucrados en la actividad constructora: empresarios, alcaldes y congresistas, un esfuerzo concertador encomiable. Bien pudo haberse invitado a vecinos, esos que velan por la calidad de vida en una ciudad tan caótica como Lima. El presidente expresó su contrariedad por la demora en los trámites, todos de acuerdo, pero ello no debe relajar el control en la construcción. Por hacerlo tuvimos obreros muertos en edificios poco seguros. Tampoco es conveniente la laxitud con las licencias de funcionamiento, porque terminamos en un desorden tremebundo, sin defender la odiosa lentitud existente. Pero no podemos “zumbarnos” a Defensa Civil, precaución civil o como quieran llamarla. Con ello solo fomentamos la abrumante informalidad del país.

El mandatario se refirió con sorna a los monumentos históricos, advirtiendo que hay una suerte de manía de conservación del pasado, contraproducente para la actividad constructora. Cuán equivocado está. Se ha hecho cera y pabilo de millares de manzanas que tenían una arquitectura valiosa, armónica, estética, evocadora de una época. Mire nomás el “pastiche” que es el otrora afamado Jirón de la Unión y el desastre en que se ha convertido el suntuoso Paseo Colón. No mencionaremos a Miraflores, Santa Beatriz, Barranco, Chorrillos o Breña. Nuestra ciudad se ha convertido en un verdadero mamarracho, llena de “edificitos” mal hechos, baratitos y futuros tugurios. Solo gana el constructor, está probado y reprobado.

En Lima la zonificación (qué se construye y en dónde) es un remedo de ley. Se cambia cada dos años aproximadamente (“forget” la pregonada seguridad jurídica) y encima la Municipalidad de Lima tiene poder de decisión último en cada distrito. Uno invirtió para comprar su casa con unas reglas de juego y luego de dos años pueden ser totalmente distintas. Desde otro ángulo, póngase en la piel de un alemán “clasemediero” que se va de vacaciones, ¿elegiría Lima como destino? ¿Para ver qué? Unos “mamarrachentos” edificios, negocios pobres llenos de desordenados carteles y un tráfico con insalubres micros, todo unido a la inseguridad. Está bueno el chauvinismo, pero no tanto. Las ciudades valen por su historia y lo que de ella expresa su arquitectura, sus paisajes.

La imaginación presidencial bien puede recrear lo que hoy sería el distrito de San Miguel si no se hubiera depredado (bombardeado) el barrio “belle époque” de Lima, otrora nuestro balneario más elegante. Hoy estaríamos visitándolo y por ende gastando; mucho más rentable es conservar que derrumbar.

EL COMERCIO

Juntos y sus condiciones

LA EFICACIA DE LA AYUDA EN EFECTIVO

Por: Martín Valdivia Economista

Evaluaciones recientes del programa Juntos parecen poner en duda la capacidad del Estado de exigir a los beneficiarios el cumplimiento efectivo de las condicionalidades asociadas a la asistencia de los niños a la escuela y a los establecimientos de salud para los controles respectivos. Sin embargo, hay aspectos más importantes que la búsqueda de una aplicación estricta de esas disposiciones, la que puede ser incluso inconveniente.

Los programas de transferencias de efectivo como Juntos debieran propiciar el incremento de la inversión en la educación y salud de los niños, aun sin que el programa imponga las condiciones, dado que los padres valoran el bienestar de sus hijos. Pero en nuestras zonas rurales, los hogares muchas veces dejan de enviar a sus hijos a la escuela, en parte por necesidad, pero también por la escasa calidad de la educación que ahí reciben.

El peligro con estos programas es que soslayan esos problemas de calidad. De todas maneras, las condiciones se justifican cuando se piensa que la madre valora más el bienestar de sus hijos y, además, corresponde empoderarla en pro de la equidad de género.

Pero la aplicación estricta de los condicionantes también tiene sus bemoles. Ciertamente, hay problemas logísticos y de coordinación interinstitucional para conectar las transferencias a su cumplimiento. Pero más importantes son las complicaciones políticas y éticas de una aplicación estricta de las obligaciones mencionadas. Un primer problema potencial es que los funcionarios de las escuelas y centros de salud usen el mayor poder recibido de forma arbitraria, abusiva o corrupta, que ocurre frecuentemente por la falta de una tradición participativa en la gestión de estos servicios.

De otro lado, las familias más pobres tienen más dificultades para sostener a sus niños en las escuelas o llevarlos a los controles respectivos, por ejemplo, porque residen en lugares más remotos donde no hay escuelas o centros de salud. ¿Es recomendable en esos casos retirarles el subsidio a esas familias?

Ahora bien, no propongo eliminar las condiciones, pero su aplicación debe manejarse con mucho criterio para no afectar a los más necesitados. Versiones similares de este programa, como el Progresa mexicano, fue aplicado de manera “criteriosa”. Asimismo, Ecuador y Sudáfrica tuvieron transferencias no condicionadas que en algunos casos produjeron mayores impactos.

¿Qué hacer? Ciertamente, mejorar la calidad del monitoreo de los efectos sobre la salud y educación, porque el programa debe seguir siendo evaluado sobre esas bases. Pero la aplicación de las condiciones al nivel de los hogares debe ser “criteriosa” para no perjudicar a los más pobres. Más bien, el énfasis debe ser puesto en otorgar los recursos y especialmente los incentivos correctos para mejorar la calidad de esos servicios, ampliando así las oportunidades de las próximas generaciones.

INVESTIGADOR PRINCIPAL DE GRADE


EL COMERCIO

Los mensajes contradictorios

LA NECESARIA REACTIVACIÓN ECONÓMICA

Por: Leopoldo Scheelje

Debemos felicitar al presidente de la República por su actitud positiva frente a la crisis mundial que afrontamos. Estoy de acuerdo en que hay que leer menos noticias pesimistas que vienen del exterior, pero tampoco debemos dispararnos a los pies. Y explico a qué me refiero. Todos pensamos que la construcción es un instrumento efectivo para mantener en crecimiento nuestra economía.

Así lo entiende el Gobierno, por eso su plan de estímulo fiscal está centrado en infraestructura y vivienda. Sin embargo, no todos los portavoces del Gobierno, voluntaria o involuntariamente, están dando mensajes en el mismo sentido. Al decir que los precios de las viviendas deben bajar están diciéndole al comprador: “¡No compres! Espera que más adelante comprarás mejor” y así como el año pasado todos compraban apurados antes de que suba el precio, hoy se demoran ante la expectativa de que suceda lo contrario. Al final, el mensaje termina siendo una profecía, pues nadie sabe cuándo comprar y por lo tanto nadie compra y el mercado se deprime y la economía no crece.

Cabría preguntarse, entonces, si los precios de los materiales como dicen están bajando y si esta bajada es significativa o no. El costo por metro cuadrado de construcción de un edificio ha disminuido, de febrero del 2008 a marzo del 2009, en US$2,85 dólares por metro cuadrado; es decir, 0,6% del costo total lo que equivale a casi nada. Entonces, por qué dar un mensaje que lo que hace es ir en contra del desarrollo del mercado inmobiliario.

Debemos, pues, felicitar la reunión del presidente Alan García hace pocos días, pero mejor hubiera sido si anunciaba alguna medida importante que apuntale el mensaje de optimismo. Aquí sugiero una.

El Gobierno ha dado una ley para pagar impuestos con obras de infraestructura y edificación que principalmente la utilizarán las empresas grandes. En este mismo camino, pero con una participación mucho más democrática; es decir, con un alcance mucho más diversificado, tanto por el lado de la oferta como de la demanda, el Gobierno puede extender esta ley a que también participen todos aquellos que compren una vivienda con préstamo hipotecario si es que les permiten pagar sus impuestos con los intereses que paguen por su préstamo.

El Gobierno está promoviendo viviendas de interés social. Me parece muy bien, pero no se está promoviendo el grueso de la construcción. En Lima el año pasado se construyeron US$1.000 millones en viviendas de más de US$40.000, es decir, las que no están en los programas de Techo Propio, Mi Hogar y Mivivienda y solo US$100 millones en vivienda de menos de ese precio. Acá no estamos hablando de hacer labor social sino de impedir que la economía se caiga.

Permitiendo temporalmente que las personas paguen sus impuestos con los intereses hipotecarios que generen las compras nuevas de vivienda en el año 2009 y 2010 estaremos dando un impulso decisivo e importantísimo a nuestra economía, porque haremos que las personas que están dudando en tomar la decisión de adquirir una vivienda por temor a la crisis mundial tengan un incentivo para que se decidan hoy. No olvidemos que las políticas que se adopten en este año son esenciales. Facilitar el crédito y reducir impuestos vía esta propuesta, pueden ayudar a recuperar la confianza, el consumo y la inversión. El plan de estímulo fiscal está muy bien pero no es suficiente. La solución al mantenimiento del auge de nuestra economía pasa necesariamente por el sector privado.

La labor del Gobierno debe ser facilitar la creación de empleo privado estable y esta propuesta puede ser el complemento que el plan de estímulo fiscal necesita y, por último, sus efectos serían inmediatos porque hay stock de viviendas por venderse y proyectos en marcha que se venderían más rápido y el Gobierno recuperaría los impuestos dejados de percibir en un primer momento con los impuestos que genera el efecto multiplicador de la construcción. Lograríamos elevar más el PBI de este año y sobre todo mantendríamos los motores en marcha.

EL COMERCIO

La inadmisible informalidad de la demarcación

Finalmente, el Instituto Metropolitano de Planificación del concejo provincial limeño (IMP) y la Dirección Nacional Técnica de Demarcación Territorial de la PCM acaban de informar cuál es la situación real en que se encuentran los diferentes conflictos limítrofes de Lima. Y también han precisado los posibles canales de solución, por lo menos en 15 de los 40 casos pendientes, de aquí al 2011.

Tal vez ahora, ante la inminencia de las próximas elecciones municipales, los alcaldes involucrados salgan de su singular mutismo para enfrentar estos diferendos a través de mesas de diálogo, consultas populares u otros mecanismos viables.

Ante el descuido y desinterés que han mostrado hasta hoy, en realidad no merecerían ser reelegidos, porque han defraudado la confianza y expectativas de los ciudadanos, verdaderas víctimas de las imprecisiones limítrofes.

De un lado, estas comunas ni siquiera han cumplido con aplicar la Ley de Demarcación Territorial (Ley 27795), dada en el 2003, que precisamente señala que los pobladores tienen la potestad y la oportunidad de expresar su voluntad sobre la jurisdicción a la que quieren pertenecer. ¡Bajo este mecanismo, cuántos problemas podrían haberse resuelto en los últimos seis años si se hubiera cumplido la ley!

Del otro lado, tampoco han trabajado para lograr que el Congreso de la República promulgue la ley de creación de por lo menos siete distritos de Lima (Bellavista, Ate-Vitarte, Carabayllo, Chosica, Pueblo Libre, Pachacámac y Santiago de Surco), lo cual genera grandes dificultades. Allí, los residentes no saben a ciencia cierta a qué gobierno local pertenecen, aunque la ley de tributación municipal exige que paguen impuestos en comunas que muchas veces no se responsabilizan por los servicios que otorgan, en materia de ornato, parques y jardines o serenazgo.

En lo más inmediato, sin embargo, una primera salida es que las municipalidades recuperen la práctica de la audiencia pública que, como los antiguos cabildos, puede permitir ventilar estas y otras dificultades, así como definir la realización de las consultas vecinales. No puede permitirse tanta informalidad. De acuerdo con la información difundida, resulta que Chorrillos tiene conflictos limítrofes con Barranco, Surco, Villa El Salvador y San Juan de Miraflores; Magdalena con San Isidro y Pueblo Libre; Santa María del Mar con San Bartolo y Pucusana, entre otros.

En este desorden, se requiere que el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, a través del IMP, asuma el papel rector que le corresponde, como cabeza del concejo provincial, y lidere un proceso que acabe con el caos urbano que existe en Lima. Los límites distritales de la capital no pueden seguir en el limbo.

En cuanto al resto del país, la PCM tiene el enorme reto de demarcar territorialmente los 1.459 distritos que carecen de límites precisos (80% del total), un tema que pone sobre el tapete la fusión distrital y una zonificación más rigurosa. La situación actual es imprecisa e irregular, y solo favorece la manipulación de terrenos por parte de traficantes e invasores.
EL COMERCIO