29.8.09

El cargamontón como género periodístico

“Cargamontón” es un vocablo que figura recientemente en el Real Diccionario. No lo había recogido Martha Hildebrandt en sus conocidos “Peruanismos” y varios lo ignoraban. Pero los peruanos sabemos hace mucho lo que significa, tanto en términos físicos como metafóricos, esto es, todos encima, a mansalva, colmando, abrumando, aprovechando debilidades.

Esto es lo que vemos ahora que hace el periodismo nacional con la joven Eva Bracamonte Fefer en el dramático caso de su madre asesinada, un lío en el que parece que no hay ningún inocente. Hacía mucho que no contemplábamos un espectáculo semejante. Todos los medios dedican espacios importantes al caso. Leemos “dossiers” o suplementos especiales, vemos reportajes en la tele, oímos entrevistas, en los que colegas investigan, sacan conclusiones, arremeten contra los jueces y piden que manden a la cárcel cuanto antes a las jóvenes presuntamente implicadas.

Es decir, el periodismo criollo se ha convertido en corte suprema, en tribunal inapelable, poco menos que tribunales revolucionarios franceses. Poco falta para que alguien pida la pena de muerte.

En nuestra vida reporteril hemos visto casos de seguimiento prolongado (“follow up” le dicen los gringos) y quizá el más extenso que recordamos haya sido el asesinato de Marita Leandro en el Hotel Sheraton, que incluyó el juicio, repetimos, incluyó las sesiones del tribunal. Traemos a la memoria al doctor Segisfredo Luza, a Ingrid de Oliveira y otros de gran resonancia periodística en los que los medios cubrieron la parte policial y luego aguardaron a lo judicial.

La Bracamonte y su abogado se defienden como pueden usando las mismas armas de los periodistas y de su hermano, quien también ha descubierto que cualquier cosa que diga, por absurda que sea, obtendrá titulares, fotos, cámaras…

Pero resulta que pese al cargamontón y a la multitud de noveles detectives de redacción, el abrumado juez no parece hallar motivos para enviarlas a Santa Mónica. La clave es, dicen, el sicario que está ahora en una cárcel argentina y que no podría ser extraditado hasta dentro de un año. ¡Un año!

¿Soportaremos un año más de “Bracamonte”? Difícil. Los reporteros policiales deberán descubrir antes otro caso que lo reemplace. Hace un par de días César Hildebrandt entrevistó a Miguel Ángel Mufarech y reveló que el personaje ha enjuiciado a unos veinte periodistas. No tiene sin embargo el récord que, me parece, pertenece a Javier Alva Orlandini. Y todo esto por mucho menos que lo que soporta la Bracamonte. Y cuando ésta protestó, varios colegas dijeron: “Y encima se queja de la prensa”.

LA PRIMERA

Los silencios de Uribe

Álvaro Uribe, presidente de Colombia, suele ser locuaz. Pero en la Cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), guardó silencio sepulcral cuando otros presidentes le pidieron que muestre el texto del acuerdo por el cual concede siete bases aéreas a Estados Unidos.

La cita ha servido para justificar los temores de que el acuerdo entre Uribe y el Pentágono yanqui constituye una amenaza bélica, en particular contra Venezuela y, en general, como lo señaló Lula, contra los países amazónicos.

Hugo Chávez, el presidente de Venezuela, denunció un plan yanqui que programa el despliegue en Sudamérica de una fuerza aérea estadounidense capaz de ir mucho más allá de las fronteras de Colombia.

Uribe alegó que la idea de ese Comando Estratégico es sólo un proyecto académico.

Él ha sostenido que está ganando la guerra a las FARC y a los cárteles de la droga. ¿Para qué necesita, entonces, la presencia de una fuerza aérea supermoderna, armada con dientes atómicos?

No se puede omitir que la estrategia de Washington busca el dominio aéreo no sólo para amenazar y, dado el caso, intervenir en Venezuela. El blanco histórico puede ser Brasil.

Uribe es maestro en silencios y mentiras. El 7 de marzo de 2006, cinco días antes de unas elecciones legislativas, anunció la desintegración de un frente de las FARC formado por 70 guerrilleros que se habían entregado con 26 fusiles y un avión.

Periodistas incrédulos preguntaron dónde estaba el avión y por qué los guerrilleros tenían pasamontañas, uniformes y botas relucientes.

Al día siguiente, el general Mario Montoya reconoció que el avión había sido incautado tres años antes a los narcos. Los “guerrilleros” eran delincuentes comunes.

Lo consigna el español Pascual Serrano en su libro Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo.

Serrano informa también:

“El padre de Álvaro Uribe, Alberto Uribe Sierra, dejó la pobreza al convertirse en corredor político e intermediario en la transacción de bienes raíces para los narcotraficantes, y se jactaba de poseer extensas haciendas ganaderas en Antioquia y Córdova. Uribe Sierra estaba unido por vínculo matrimonial a los Ochoa, una familia de la élite que formaba parte de los pujantes contrabandistas que integrarían el cártel de Medellín. Cuando Pablo Escobar lanzó su campaña “Medellín sin barrios pobres” en 1982, Uribe Sierra organizó una carrera de caballos para recaudar fondos para contribuir a la misma. Su hijo Álvaro Uribe fue destituido de su puesto de alcalde de Medellín por su asistencia a un encuentro de los cárteles de drogas de la región en la hacienda de Escobar, Nápoles. Cuando su padre fue asesinado en su rancho en 1983, dejando tras él deudas que rondaban los 10 millones de dólares, Álvaro Uribe huyó de allí en un helicóptero de Escobar”.

LA PRIMERA

Geishas velasquistas

Personaje proteico este Ted Kennedy, un inicial engreído hijito de papá que accedió al Congreso sólo por su apellido y que murió siendo apodado "El león del Congreso". No sé hasta ahora cómo sobrevivió políticamente tras el infame incidente del puente de Chappaquiddick, cuando perdió el control de su auto y abandonó a una pobre chica en el fondo de las aguas mientras se iba a dormir la mona. ¡Se apellidaba Jones y se iba al penal de Sing-Sing unos 20 años en lugar de sólo dos meses de prisión suspendida!

En su larga actuación política fue muchas veces una especie de Yonhy Lescano, lanzando multitudes de disparatadas iniciativas estatistas y populistas. También fue muy condescendiente con el grupo terrorista IRA y solía apoyarse en el sindicalismo más obtuso y argollero, como el Teachers Union, que es tan nocivo como nuestro SUTEP. Su peor error fue posiblemente bloquear la reforma de salud de Nixon, que era exactamente igual a la que ahora propone su protegido Obama (aseguramiento universal obligatorio y una agencia pública para competir con los seguros privados y bajar precios). Buen orador, Teddy caía fácilmente en la demagogia.

Hábil negociador, a veces degeneraba en el mangoneo. Fungía de moralista, pero era mujeriego y bebedor.

Pudo ser presidente en 1980, pero increíblemente perdió las primarias frente al impopular (19% de aprobación) e inepto Carter. Nunca fui su fan por ser un intervencionista a ultranza, pero no se puede dejar de reconocer su enorme peso político, ganado a pulso a la sombra de dos grandes hermanos. Eso ya es suficiente para descubrirse el sombrero, aunque me imagino que de estar en el cielo, Teddy ya debe estar estatizándolo, con San Pedro de funcionario público.

- Mirko Lauer es uno de los sujetos que menos puede darle sermones a nadie en Lima, sobre todo en algunos temas como: a) Libertades públicas: Fue un entusiasta colaborador de la dictadura velasquista, pues fungió de mano derecha de Guillermo Thorndike en La Crónica ocupada por los militares. Allí se dedicó a adular a Velasco y a elogiar a esa dictadura. Después de ese abyecto papel cumplido, Lauer tiene el cuajo de criticar a menudo a las geishas fujimoristas. ¡Es igual o peor que ellas! B) Propiedad privada: Trabajó en ese gran robo llamado "Reforma Agraria", siendo uno de los encargados de "afectar" predios. Es decir, ayudó al despojo arbitrario de bienes ajenos. ¿Cómo se llama eso? C) Literatura: Quiere hacernos creer que es un poeta de culto, pero alguien que escribió un poema como "Y ahora el fin de la canción. Natural: shimmi shimmi sacha sacha shimmi shimmi sacha sacha. Artificial: shimi sacha sacha shimmi sacha shimmi sacha sacha sacha shimmi. Natural: sacha sacha shimmi shimmi sacha sacha. Artificial: sacha, shimi, sacha" más parece estar imitando a un papagayo en estado de ebriedad que creando arte. ¡Eso es todo menos literatura! D) Laboriosidad: Como bien le recordó Mauricio Mulder tiempo atrás, es un virtual becado en ese diario. Y no sigamos con la minería o el azúcar, o que continúe siendo obtusamente rojo a estas alturas del partido.

No, compadre, limítate a adular a Alan, a no meterte con nosotros y a contemplar el colapso de todos tus ideales, ya que no pasaste de ser una promesa poética infantil, un falso valor y un revolucionario fracasado.

Shimmi, shimmi...

CORREO

Como pez en el agua

Fue Mitterrand, durante el periodo de 'cohabitación’ con Chirac, quien mejor demostró los beneficios de la separación de un jefe de Estado responsable solo de políticas de Estado, como la política exterior, de un jefe de gobierno o premier encargado de dirigir y administrar el aparato estatal. La experiencia de Mitterrand, con cuya viuda Alan García mantiene amistad, posiblemente fue lo que llevó en la última elección a ofrecer introducir esa separación de llegar al poder, aunque, lamentablemente, como ha sido el caso de otros innumerables ofrecimientos que ha realizado, luego se olvidó.

Parece adecuado recordar esa promesa porque es indudable que García se siente muy cómodo a cargo de la política exterior. Esta semana, él ha salido como el claro ganador del duelo verbal con Evo y con Bachelet –a través de su canciller como interlocutor– colocando a ambos gobiernos en una posición incómoda ante la opinión pública de sus países, lo cual debe de ser preocupante para ellos ad portas de procesos electorales que se llevarán a cabo a fin de año.

Por otro lado, también ha logrado colocar en la agenda de Unasur la preocupación por el creciente armamentismo en la región. Si consideramos que los principales pecadores en el tema son Chile, con el que tenemos una frontera en disputa, y Venezuela, con cuyo presidente la relación no podría ser peor, entonces solamente podemos ganar de cualquier desaceleración que se pudiera lograr en el nivel de compras de armamento.

En realidad, es totalmente injustificable gastar, en solo tres años, siete mil millones de dólares en equipo bélico por parte del Gobierno venezolano o la mitad de ese monto en el caso chileno. Evidentemente, nuestro país no puede competir con esa capacidad de gasto y, aunque lo pudiera hacer, no tendría justificación moral el destinar enormes recursos a la compra de armamento cuando la tercera parte de nuestra población aún vive por debajo del nivel de pobreza. Por ello nos beneficia el solo mantener el tema en agenda.

Lamentablemente, García no se mueve con la misma facilidad en otras y menos sofisticadas aguas sectoriales. Así que haría bien en implementar su promesa electoral y encontrar un premier, que sea de peso e independiente –ya tiene suficientes secretarios–, para que se haga cargo diario del ejecutivo mientras él sigue dirigiendo toda su atención a las políticas de Estado.

PERU 21

Unasur y gas

Observo la reunión de la Unasur y no me queda más que lamentar el mediocre nivel de nuestros presidentes.

Del simio militarista de Caracas ni siquiera vale la pena hablar. Evo y la Kirchner dan vergüenza ajena, son muy cagones. ¡De lejos los peores de la reunión! A Evo ya lo conocemos y sabemos que es el producto de una oclocracia manejada por la inmensa barriada de El Alto, pero sorprende cómo un país que supuestamente es el más culto del área tiene a esa vacía cabeza palabrera como presidenta. Es sólo un poquito mejor que la extremadamente penosa "Isabelita" Perón, su antecesora en el cargo. Y la Bachelet es una mediana maestrita de provincias, mientras que Lula es un astuto obrero simplón. Correa no es bruto, pero está muy enceguecido y cae en la verborrea. Y el paraguayo Lugo no existe. ¡Estaría pensando en mujeres!

Sorpréndanse y acúsenme de "sobón" para descalificarme, pero García fue de lejos el mejor en exponer, seguido por el siempre calmado y coherente Uribe. Vean otra vez el encuentro, y si son fríamente objetivos y no llevados por antipatías, me darán la razón.

- En principio, no parece malo este primer arreglo sobre el gas. Muchos entienden que "renegociación" es simplemente patear el tablero y mandar al tacho los contratos, sin tomar en cuenta que eso nos acarrearía carísimos juicios en el exterior (que perderíamos, porque simplemente nos ordenarían cumplir lo acordado) y que una de las dos partes no puede cambiar lo pactado sin el asentimiento de la otra. Eso generaría que las exploraciones se detengan, como en Bolivia, cuando lo que precisamente nos conviene es que éstas se intensifiquen. Todas las fuentes coinciden en que hay muchísimo más gas allí y que es cuestión de seguir perforando.

De otro lado, la situación no es estática y de aquí a cinco años tal vez exportar se vuelva un gran negocio. Quién sabe qué sucederá con una materia prima en ese lapso. Y sin ánimo de defender a nadie, cuando se acordó la exportación años atrás no había otra manera de estimular la explotación en esos momentos, dado que no había mercado interno. Nadie se imaginaba esta explosión local en el consumo, ya que ahora estamos sobrepasando lo planificado para el año 2016, pues la industria, la electricidad y los autos han migrado aceleradamente. Ojo que mucho de esto se debe a que el ministro Valdivia acordó congelar el precio del gas seco a un monto muy bajo con Pluspetrol hasta dentro de algunos años y eso incentivó el consumo, generando una distorsión frente a las hidroeléctricas. Por eso el ducto se hizo tan angosto.

Y muchos de los críticos de ahora, la mayoría ex altos funcionarios públicos, eran rabiosos proexportadores en aquellos años. Varios han cambiado mucho. Es que no había otra manera de empujar el tema en esos años y todos somos sabios después de que acabó el partido. También ya existe una carta de compromiso de Repsol para no exportar a Chile, tal como lo reveló El Comercio ayer, así que no hay por qué ponerse a hacer patrioterismo. La exportación va a México y al hemisferio norte únicamente.

Sólo quedan dos lagunas en este primer acuerdo: la primera es cómo se va a abastecer al gasoducto del sur, y la segunda, cómo evitar distorsiones en las tarifas si parte del gas sale a precios bajos congelados y parte a precios de mercado. El primer punto puede ser políticamente explosivo, pues ya sabemos cómo son de violentos y apasionados en nuestro sur andino, así que a solucionar eso pronto.


CORREO

Bases en Colombia: el contexto más amplio

Por Mirko Lauer

Les ofrecemos una muy apretada síntesis de nociones contenidas en el “White paper. Air mobility command. En route strategy”. El documento delinea las conclusiones alcanzadas por los militares de EEUU a partir de estudios realizados entre 1995 y el 2005. Un tema de fondo es el establecimiento de una red de recursos para un incremento de las tareas de despliegue rápido.

El acuerdo EEUU-Colombia para el acceso a seis bases de este último país es parte de ese paso de los militares estadounidenses a la llamada estrategia global en ruta. Se trata de reducir la dependencia respecto de las bases con las que se quedó EEUU luego de la Segunda Guerra Mundial, y de apoyarse cada vez más en redes de acceso a aeropuertos acondicionados para uso militar.

La nueva visión corresponde a la percepción de una amenazada terrorista global, y a la resistencia de algunos aliados a renovar permisos para bases de EEUU. Algo así como el paso del alquiler de largo plazo al alquiler por horas en situaciones de emergencia, un paso de la influencia territorial fija a un incremento del acceso estratégico a bases ajenas.

Esto a su vez corresponde a una naturaleza más expedicionaria de las fuerzas militares, en un campo de batalla hipotético ya no concebido como lineal y contiguo, sino ahora definido como discontinuo. Lo cual a su vez exige una mayor movilidad aérea y genera problemas de abastecimiento de combustible y acceso, algo que por motivos políticos no abunda.

La estrategia en route ha sido concebida sobre todo para el hemisferio norte (90% de la población mundial) y por lo tanto para el eje de desplazamiento este-oeste. Las áreas calientes para esta visión estarían en el sudeste y el sudoeste asiáticos, Corea, Indonesia, Eurasia y África, que es donde de hecho están localizados casi todos los conflictos de estos días.

En el 2005 el Pentágono pasó de un escenario donde había que ganar dos guerras mundiales simultáneas a uno en que se debe defender el territorio de EEUU, pelear en cuatro escenarios adelantados simultáneos, ganar dos campañas superpuestas, ganar decisivamente una campaña, y enfrentar un número limitado de contingencias menores. Algo así como una guerra de fragmentación mundial.

Incluir a Sudamérica en la estrategia sirve a tres propósitos: intensificar el nivel de compromiso de la región, enfrentar al narcotráfico y disponer de movilidad en las rutas hacia el África. Debemos pensar que el acuerdo con Colombia no es el único que se verá en un futuro. De hecho ya hay bases disponibles en el Caribe. Se considera la posibilidad de Guayana Francesa (Cayena).

LA REPUBLICA

Agoniza el gasoducto surandino

Por Humberto Campodónico

Al analizar en detalle los “acuerdos” entre el Consorcio Camisea con el gobierno, se puede apreciar que muchas de las inversiones que figuran como “logros” no son otra cosa que el cumplimiento de compromisos ya previamente pactados. Es el caso, por ejemplo, de la “liberación” de 150 millones de pies cúbicos diarios (mmpcd) del Lote 88 para el mercado interno.

En efecto, en el contrato del Lote 88 se establece que la capacidad inicial de transporte del ducto es de 300 mmpcd, la misma que aumentaría a 450 mmpcd en el 2012. Este compromiso estaba pactado desde el inicio y la Garantía de la Red Principal (que todos pagamos en nuestras tarifas eléctricas), así lo contemplaba. Por lo tanto, las inversiones para el aumento de la capacidad de transporte, constituyen simplemente un adelanto de cumplimiento de compromisos ya pactados.

El “acuerdo” dice que Repsol va a contribuir al mercado interno con 155 mmpcd del Lote 57 (que entra en producción en el 2012). Pero lo que no se dice es que ese gas se venderá a un precio superior al que rige actualmente. No solo eso. Aún no se ha pactado ese precio de venta ni las regalías, pero lo que sí se ha dicho es que ese gas será subastado entre los postores, lo que hará que su precio sea superior al de hoy, porque este proviene del Lote 88, que revirtió gratis al Perú.

Si Repsol es la empresa que le vende el gas a México, ¿por qué Repsol no ofreció exportar –que es su negocio– esos 155 mmpcd que “libera” para el mercado interno? La razón es que Repsol va a obtener 7 a 8 veces más por ese gas vendiéndolo en el mercado interno que lo que recibiría por exportarlo. Por eso prefiere que el gas que se exporte sea del Lote 56 y del Lote 88.

De otro lado, el “acuerdo” no contempla la adjudicación de reservas para el gasoducto surandino (no se le menciona ni una sola vez), a pesar que la Ley 26129 lo considera de interés nacional y todo el gas que existe hoy proviene del Cusco. Algunos dicen que esto se debería a que ese gasoducto solo estaría listo en el 2014.

Pero esa afirmación esconde una realidad: al no asignarle gas del Lote 88, que tiene precios regulados, lo que se está diciendo es que se va a abastecer del Lote 57 (que comenzaría en el 2012) o, lo más probable, del Lote 58 de Petrobrás (que recién va a perforar un pozo a fin de año y no se sabe si tendrá éxito). En cualquiera de los dos casos, ese gas tendrá un precio muy superior al del Lote 88.

Así las cosas, ¿quién va a animarse a construir plantas termoeléctricas o a poner industrias en el sur con un gas mucho más caro. Recordemos que el precio en boca de pozo para las termoeléctricas del Lote 88 es de US$ 1.59/mpc, pero el del Lote 57 o 58 sería del doble o triple. Por eso, seguramente la protesta de los gobiernos regionales se hará sentir, exigiendo que el gasoducto surandino, desde hoy, tenga reservas asignadas del Lote 88.

Resumiendo, lo que ha sucedido con el “acuerdo” Camisea guarda similitud con las promesas electorales de “revisar el TLC línea por línea”, reducir la tarifa de telefonía básica, de implementar un impuesto a las sobreganancias mineras y petroleras (para resignarse con un miserable óbolo). Las “mecidas” no deben seguir. Aquí está en juego nuestra independencia energética del petróleo caro, la competitividad industrial, la superación de la pobreza del surandino y nuestro futuro como país en el siglo XXI.

Deben renegociarse los contratos, ya, para que no se exporte ni una sola molécula de gas del Lote 88, el regalo de Dios que nos dio la Shell y que se va para México debido a ilegales cambios contractuales. Este despojo entreguista debe ser revertido.

LA REPUBLICA

Este barrio en el que vivimos

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.pe

Ecos de la cumbre de Unasur en Bariloche.

AYACUCHO.- En contra de la mayoría de pronósticos que preveían que la cumbre extraordinaria de Unasur estaría al ‘rojo vivo’, la sesión de ayer en Bariloche solo dejó ver a algunos rojos que se quieren pasar de vivos, en un contexto en el que fueron más evidente las diferencias entre varios presidentes que –incluido el peruano– ya no se preocupan por ocultar sus discrepancias crecientes.

La cumbre de Bariloche le sirvió a Alan García para reforzar su cercanía política con Álvaro Uribe; para reforzar el hecho de que, no obstante las diferencias, tiene una relación cordial con Rafael Correa y hasta con Michelle Bachelet; y para marcar distancia con Evo Morales y Hugo Chávez.

La verdad es que la intervención del presidente García estuvo muy bien puesta, bien centrada y permitió no solo precisar la posición peruana en el tema caliente del armamentismo en la región –el motivo central de la cita de Bariloche– sino meterles su ‘patadita’ al boliviano y al venezolano.

Sin mencionarlos, les hizo una invocación al respeto personal y a Chávez en particular le recordó que, a pesar de su profusa y huachafa retórica antiimperialista, él administra una diligente estación de petróleo para Estados Unidos, así como lo mal que se ven sus ‘lanzadas’ en público a una mujer casada –y bien al bótox– como la aún guapachosa Cristina Kirchner.

Pero en materia de relaciones exteriores, el interés principal del Perú no anda ahora tanto por las bases militares de Colombia sino por el flirteo en marcha, y ya un poco descarado, entre Bachelet y Morales y que García –actuando como una Magaly Medina de la diplomacia– ampayó y vociferó en la aún recordada entrevista de La Tercera, en una jugada francamente de lujo y cuyo impacto recién se está haciendo notar.

En este sentido, entre todos los comentarios y análisis de la intención y consecuencias de la declaración de Alan García al medio chileno, lo cual ha llenado varias páginas y paginotas –algunas bien aburridas–, en la prensa peruana, lo más inteligente ha sido –para mi gusto– la columna de Carlos Reyna publicada el miércoles en este diario: Doble gol bajo la mesa.

Adrede o de leche, Reyna sostiene que el presidente García les metió un golazo a Morales y Bachelet al poner encima de la mesa el tema de la salida al mar que ambos vienen negociando –debajo de la mesa– y que ahora tendrán que confrontarlo, en pleno proceso electoral, ante opositores y candidatos de sus respectivos países, quienes lo usarán como bandera política, lo cual probablemente reavivará la tensión entre Chile y Bolivia. Nada mal, ¿no?

LA REPUBLICA

Desinformación

Este viernes 28 de agosto se cumplen seis años de la presentación del informe final de la llamada Comisión de la Verdad y Reconciliación CVR. Por enésima vez de seguro vamos a escuchar los lamentos, frustraciones y críticas de la progresía caviar, por ejemplo, criticando el programa de reparaciones puesto en ejecución por la Presidencia del Consejo de Ministros, que dicho sea de paso fue diseñado y elaborado por los mismos colorados que integraran la CVR. Es característico el estilo mezquino y fariseo de la izquierda elegante que auspicia a las ONG de derechos humanos, así como su glotonería para pedir más y más venganzas contra el Estado, como lo prueba su sistemática persecución y ensañamiento contra los soldados y policías peruanos, quienes inclusive en medio de abusivos procesos penales abiertos en su contra combaten al terrorismo en el VRAE. En ese sentido, días previos al sexto aniversario del informe de la CVR algunos voceros y amanuenses de las ONG IDL, Aprodeh u otras similares, han empezado a enfilar baterías contra las “reparaciones colectivas” –botín del cual en el fondo insisten en participar en su reparto, con la intención de exhibirse como mecenas con dinero de los contribuyentes–, no obstante que hace dos años el gobierno viene atendiendo este programa entregando los fondos –por fortuna– directamente a las comunidades campesinas.

La causa de la protesta de la izquierda de salón es pues por exclusivo interés económico y político. La progresía pretende que el Estado atienda solo a sus patrocinados, o a aquellos comuneros cuyos reclamos pertenecen a casos emblemáticos que suelen servirles para entusiasmar a sus donantes en EE UU o Europa, con el fin de agenciarse de más donaciones millonarias. La izquierda elegante solo pondera a favor de sus clientes, a quienes asesora incluso bajo la expectativa de recibir honorarios de éxito o pactos de cuota litis. Sin embargo esa izquierda no muestra un ápice de preocupación por el grueso de las víctimas del terrorismo. Es decir, deja de lado a viudas, huérfanos y familiares cercanos de las autoridades locales, los ronderos, los miembros de los comités de autodefensa, los funcionarios públicos, los militares y policías, los ciudadanos apristas asesinados por los sanguinarios senderistas o emerretistas, etc.

La razón es clara: el negocio está en los contadísimos casos donde hubo excesos de algunos miembros de las FF AA y Policiales, pues configuran la posibilidad de ganar emolumentos gestionando sentencias favorables de la progre Corte Interamericana de Derechos Humanos, que asignan millonarias indemnizaciones de las cuales muchas veces –por lo bajo– las ONG patrocinadoras de los beneficiarios reciben un porcentaje. Esta es la moral postiza de las ONG de derechos humanos, gremio monopolizado por el marxismo reciclado en academicismo de salón.

Pero estos sectores de la izquierda, en vez de servir de soporte a la Secretaría Ejecutiva de la Comisión de Alto Nivel para Políticas de Paz, Reparación y Reconciliación (CMAN), se dedican a despotricar de las reparaciones que, por valor de más de S/. 87 millones, se vienen entregando a comunidades como Lucanamarca, Huaychao, Putacca, Marccaraccay, etc., zonas que sufrieran decenas de ataques e incursiones senderistas, pereciendo miles de humildes pobladores integrantes de sus comités de autodefensa, e incluso niños de corta edad en venganza porque rechazaron a Sendero Luminoso o al Mrta. Aún más, el CMAN está llegando a lugares jamás pisados por las ONG progre, esas que sólo repiten una y otra vez los nombres Accomarcca o Putis, pero sin decir que a sus víctimas el Estado ya las atendió, e incluso mintiendo al negar que el gobierno sigue asistiéndolas mediante los programas de reparación rotatoria. Típica desinformatzia marxista.


EXPRESO

Gas: Mecidas y laberintos

En el tema del gas, el Ejecutivo ha querido marear a todos con tantas idas y venidas. La población comprueba hoy –al ver que el gobierno no ha adoptado lo más aconsejable, como es garantizar que la riqueza gasífera sirva primero para desarrollar al país– que se la está condenando a ser la parte vulnerable y débil cuando en el futuro cercano arrecie más la crisis energética mundial, que no está lejos en el tiempo sino ad portas.
Lamentamos que por un lado aparezca la retórica presidencial, tal como quedó registrada en el último Mensaje a la Nación, y por el otro la voz contante y sonante del aún ministro de Energía y Minas Pedro Sánchez.

Ha primado pues una falsa renegociación con el Consorcio Camisea, lo que hace que en la práctica los intereses privados manejen a su antojo la política energética del país. Por eso, frente al problema de la insuficiencia del gas para satisfacer el mercado local, la conclusión a la que se ha llegado en esta parte del camino es que la exportación se mantiene por encima de todo. Es decir, a la luz de lo anunciado por el titular del MEM en este tema, nada nuevo ha ocurrido. Por ejemplo, señalar que –como parte de los avances de la seudo mesa de renegociación de los contratos de Camisea– la producción de gas del Lote 88 será destinada exclusivamente para la demanda interna, pero sólo por cinco años contados a partir del 2010, cuando se inicie la exportación, no es nada nuevo. Entonces la verdad es que simplemente se ha pateado la cuestión para adelante, porque en el 2015 el hidrocarburo será exportado para México de todas maneras. De modo que no hay nada distinto bajo el Sol.

Otra burla constituye el pomposo anuncio de entregar 155 millones de pies cúbicos diarios de gas natural (MMPCD) del Lote 57 al abastecimiento del consumo interno, pero a partir del primer trimestre del 2012. En este punto no se olvide que ese lote hasta ahora no está en explotación y tampoco se ha informado todo al respecto, pues se olvidó precisar que el gas del Lote 57 al ser de precio libre, será más caro para el consumidor interno, por lo que para ese año podría generarse el alza en las tarifas eléctricas con lo nocivo que ello resulta para la competitividad de todos los peruanos. Así, con todas estas jugadas sólo se quiere mantener el íntegro del gas natural del lote 56 (Pagoreni) dentro de los cauces originales de la exportación. En consecuencia, frente a esta maniobra nos ratificamos en la tesis de que no se puede atender –dada la creciente demanda de gas por nuestro país– al mismo tiempo el abastecimiento al mercado interno y la exportación.

No obstante quedan otros grandes problemas por resolver como el precio del millón de BTU en boca de pozo para el exportador (US$ 0.51), mientras que para los locales llega a seis veces más (US$ 2.60 por MBTU). Encima de todo las autoridades del gobierno dicen que la Fiscalía investigará a los responsables del régimen toledista que cambiaron (vía decretos supremos) los contratos de Camisea. En realidad a ratos nos parece que estamos ante un sainete donde los personajes siguen el mismo libreto: negarle al país la posibilidad de contar con el gas suficiente para llegar a Chimbote, para impulsar el desarrollo de Cusco o de la Macrorregión Sur y para atender la demanda de gas en otras localidades del Perú. Ante el teatral papel del ministro Sánchez, la interpelación debe proceder. Pero la historia no tendrá que acabar con esa sanción política sino que deberá continuar hasta lograr una renegociación de verdad con el Consorcio Camisea.

EXPRESO

América ya sabe

Por: Hugo Guerra

Ya no cabe duda de que ha sido un gran acierto el pedido público del presidente Alan García para que los gobiernos de Bachelet y Morales descubran su agenda secreta en torno a la eventual salida para la mediterraneidad de Bolivia.

El reclamo de nuestro mandatario ha permitido que por fin chilenos y bolivianos reconozcan que durante los últimos tres años han venido negociando una lista de 13 puntos; algo que no era desconocido, pero nunca frontalmente explicado por las dos partes.

Además, se ha hecho evidente que entre esos puntos el medular es, precisamente, la evaluación de alguna fórmula que permitiría el acceso al Pacífico a Bolivia. Y, más aun, justamente por el secretismo en que eso se ha estado analizando, ha emergido la preocupación de que se habría pensado en algún esquema que implicaría disponer de la provincia fronteriza de Arica, sobre la cual el Perú y Chile comparten soberanía limitada de acuerdo con lo establecido en el Tratado de 1929.

Naturalmente, nada de eso sorprende tratándose de dos países fronterizos cuya trayectoria antiperuana los llevó en el pasado no tan remoto a intentar pactos secretos (como los de 1895, 1904 y 1919) por los cuales se alentaba proyectos belicistas y hegemónicos en contra de nuestro país. Inclusive —y esto nunca debemos pasarlo por alto—, en 1975 los dictadores Banzer y Pinochet acordaron en Charaña un proyecto de disposición de nuestra heredad nacional que solo pudimos parar gracias a la capacidad de disuasión militar de la que entonces disponían nuestras Fuerzas Armadas.

Entre tanto, a partir de la denuncia del presidente García ha salido a la luz que el régimen paceño no solo ha estado alentando negociaciones calificables como traicioneras al Perú, sino también absolutamente contrarias al interés de su propio pueblo. Así se ha defraudado el compromiso de actuar con transparencia y buscando consenso con las fuerzas políticas bolivianas; y, todo a cambio de una burda manipulación chilena. De modo que no hay diferencias objetivas entre el entreguista comportamiento del oligarca-tirano Hilarión Daza del siglo pasado y el del gobierno socializante de Evo Morales.

Resulta indiscutible, entonces, que son una patraña la agresividad verbal y la denuncia infundada respecto a que la demanda peruana presentada ante La Haya afectaría los intereses bolivianos.

Aclarado todo ello, en este momento lo indispensable es actuar rápida y enérgicamente en tres frentes: primero, propiciar una urgente reunión trilateral entre Alan García, Michelle Bachelet y Evo Morales para impedir que la tensión escale; segundo, incrementar la presión política, social, migratoria y comercial en la frontera peruano-boliviana; y, tercero, ampliar la difusión internacional tanto de nuestra posición sobre el diferendo marítimo con Chile, como en el caso de la mediterraneidad boliviana.

“América quiere saber”, ha dicho Alan García. Y ahora América ya sabe que entre Santiago y La Paz se ha venido actuando en contra del Perú y de la estabilidad pacífica de la subregión.

EL COMERCIO

Democracia es paz

CERCA DEL FIN, ¿LEJOS DEL COMIENZO?

Por: Manuel Bernales Politólogo

El régimen de Roberto Micheletti muestra precariedad desde su inicio. Como declaró Germán Espinal, embajador de Mel Zelaya en Caracas, la comunidad internacional impidió que el golpe se consumara. Sigue el aislamiento internacional, pese a las débiles gestiones de ex presidentes hondureños, dirigentes de los partidos centenarios Liberal y Nacional, líderes del empresariado, iglesias, numerosos sectores de la sociedad y titulares de organismos del Estado.

Continúan las investigaciones sobre la gestión de Zelaya revelando hechos punibles. Pero el bloque gobernante repite argumentos válidos únicamente para los hondureños, no para la comunidad internacional, que desde Washington hasta Caracas presiona para la reinstauración de Zelaya; una parte de ella tampoco reconocería un régimen nacido de elecciones anticipadas o en fecha constitucional, sin él como presidente.

Parecería que sectores minoritarios del Partido Liberal formarían un movimiento político capaz de permanecer y representar a muchos disconformes con la continuidad del estado de cosas. Zelaya es ahora un líder expresivo —¿durará?— y representa variopintos movimientos internacionales sociales y políticos y estados que en América Latina y el Caribe comercian, como lo hace Venezuela, pero antagonizan con Estados Unidos.

Crisis internacional, deterioro comercial, sensible merma de remesas, cese de créditos, donaciones y restricciones petroleras son factores decisivos que impedirán efectividad y solución de problemas embalsados hace décadas, en desfavor del régimen que hasta hoy tiene consenso interno.

Pero seguridad, trabajo, paz y tranquilidad no podrían asegurarse, ni mantener a Micheletti. Voceros del empresariado dicen que pueden resistir hasta las elecciones a finales de noviembre. La defectiva situación socioeconómica impactará la pasividad de mayorías sometidas hace decenios a una política del conformismo tanto por sus líderes como por las acciones psicosociales que Washington ha desarrollado desde la Guerra Fría.

El frente interno hondureño, mayoritariamente contra Zelaya hasta hoy, no renunciaría a la continuación de las investigaciones y procesos legales iniciados por el Congreso y las autoridades judiciales que mantienen su legalidad y legitimidad. Si regresa, dicen, será para ir a tribunales.

Óscar Arias plantea un camino difícil quizás imposible: que vuelva Zelaya como condición insustituible para un acuerdo consensuado. En San José demandó más apoyo a su planteamiento de diálogo y cultura de paz, cuyo fin último es la reconciliación y la no violencia.

La OEA sigue siendo un marco necesario, pero ha llegado una contradicción esencial a la Carta Democrática: respeto por la soberanía y régimen interno o intervención ¿paradoja o dilema?

Arias, el cardenal Rodríguez y la gran mayoría de los hondureños afirmarían como finaliza Brecht su obra póstuma: “Democracia es paz”.

EL COMERCIO

Corrupción y contaminación

BATALLA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO REQUIERE TRANSPARENCIA

Por: Martha Meier M Q Periodista*

La corrupción puede atentar contra el medio ambiente que nos sustenta tanto como el peor de los venenos. La corrupción contamina no solo la fibra moral de los pueblos y socava la legitimidad de las instituciones democráticas. La podredumbre de la coima, del arreglo bajo la mesa, el retraso amañado de legislación favorable al desarrollo sostenible, las sanciones risibles y la política del “dejar hacer dejar pasar”, tienen impacto directo sobre el medio ambiente, en temas tan específicos como el cambio climático.

En una conferencia de la organización no gubernamental Transparencia Internacional, se concluyó que “la corrupción contribuye al calentamiento climático y puede entorpecer los esfuerzos internacionales para luchar contra este problema”. Transparencia explica, por ejemplo, que esta lacra puede trabar el combate contra la deforestación y así “exacerbar los problemas medioambientales y minar los esfuerzos (realizados)”. En nuestro país no es un secreto que la corrupción corroe las instancias responsables de velar por nuestras riquezas naturales.

Para el caso forestal, por ejemplo, lo que ocurre en el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena) es ya tan evidente que hasta ha dejado de ser noticia. Pero como para bailar el tango de lo podrido hacen falta dos, al otro lado no faltan malos representantes del sector maderero, con su dinero, con su influencia, con sus presiones. Además, como explica Festus Mogae, especialista de la ONU, la batalla contra el calentamiento global “abre un nuevo terreno a la corrupción”.

Recordemos que las potencias destinan millones de dólares para tema de conservación, es decir hay mucho dinero disponible para todo tipo de “proyectos” (muy buenos y también inútiles, todo dependerá del ejecutor y del fiscalizador).

Súmese a esto el mercado de los “bonos de carbono”, o derechos de emisión de CO2, que mueve otros tantos miles de millones de dólares para que aquel país que excede su cuota de emisión pueda “legitimar” este excedente comprándole su cuota a un país con baja emisión. Además la adaptación de las economías en los países pobres, por el cambio climático, exigirá transferencias anuales de hasta 200 mil millones de dólares. No hay que tener una bola de cristal para comprender que tal cantidad de dinero crea un significativo riesgo de corrupción en todas las etapas del proceso contra el cambio climático.

La deshonestidad, entre otras muchas cosas, puede profundizar el desabastecimiento de agua potable, agudizando los problemas de sanidad y con ello afectar la salud y la vida de millones de seres humanos. “El agua es un recurso insustituible. Es primordial para nuestra salud, nuestra seguridad alimentaria, para el futuro de nuestra energía y de nuestros ecosistemas. Pero la corrupción invade la gestión en todas estas áreas”, dice Huguette Labelle, presidenta de Transparencia Internacional. Y se refiere tanto al pequeño soborno como a las grandes concesiones para reciclaje, riego, hidroeléctricas así como al encubrimiento de los niveles de contaminación minera e industriales, en las fuentes de agua dulce. Estamos ante un gran reto, el siglo XXI requiere de un marco de honesta gobernabilidad cuyo éxito dependerá únicamente de la decencia, ese bien cada día más escaso.

ESPECIALIZADA EN TEMAS AMBIENTALES


EL COMERCIO

Cambios en Camisea y consumo interno

Es una buena noticia que, finalmente, y con acuerdo de las partes, se hayan empezado a renegociar varios aspectos controvertidos del contrato con el consorcio Camisea. La pregunta ahora es si, con lo anunciado, se podrá asegurar el abastecimiento del consumo interno.

Veamos. Según lo informado, no se podrá exportar gas del lote 88 entre los años 2010 y 2014, con lo cual se proyecta atender la nueva demanda nacional por 150 millones de pies cúbicos; y en ese período solo se podrán exportar las reservas del lote 56.

De acuerdo con las previsiones del Ministerio de Energía y Minas, se garantiza así el abastecimiento hasta el año 2018. Sin embargo, tal aseveración es cuestionada por varios especialistas, que señalan vacíos y puntos polémicos que tienen que ser esclarecidos a la brevedad posible.

Antes que nada, debemos considerar que la firma de los contratos, en las últimas décadas, se dio en un contexto diferente y con una demanda interna más discreta dentro de un mercado energético mundial con otras prioridades.

Quizá faltó visión de futuro, pero lo cierto es que los contratos se suscribieron a lo largo de varios gobiernos y con el aval congresal cuando ello fue necesario. Es más, muchos de los actuales parlamentarios aprobaron dichos convenios, por lo que no puede achacarse malamente a una sola persona o funcionario la responsabilidad por cualquier interpretación o error de cálculo.

Dicho esto, preocupa, en el ámbito técnico, que parte del consumo interno se vincule a reservas no probadas, que aún exigen un gran esfuerzo de exploración y por supuesto de explotación. El consorcio ha asegurado un nivel de inversiones, cuya ejecución tiene que ser materia de seguimiento. Otro problema adicional aquí es la reducida capacidad de transporte y el ancho del gasoducto hacia la costa.

Asimismo, el Gobierno debe mantener la iniciativa para evaluar todo este complejo proceso y examinar, por ejemplo, el porqué de las grandes diferencias de precios de gas, según el lote del que provengan o el destino interno o externo.

Aquí está en juego no solo el monto de las regalías que percibe el Estado, sino también grandes inversiones en plantas termoeléctricas, que reclaman ser abastecidas, así como las propias tarifas eléctricas que pagarán los consumidores. Especial atención deben merecer las condiciones en que se quiere potenciar la industria petroquímica y el modo como se abastecería el proyecto del gasoducto sureño.

En suma, resulta saludable que, en un nuevo contexto mundial, cuando la prioridad es la energía limpia e internamente se promueve el cambio de matriz energético (y el ciclo combinado), se replanteen algunos términos del contrato de modo bilateral.

Sin embargo, ya que se ha llegado a esta etapa, el Gobierno debe redoblar esfuerzos para compatibilizar estos cambios con las acuciantes necesidades presentes y las proyecciones de futuro, sin descuidar otras fuentes de energía ni dejar bombas de tiempo a próximos gobernantes.

EL COMERCIO

27.8.09

Perú Negro en “La Candelaria”

“La Candelaria”, la entrañable peña de folclor de Barranco, a punto de cumplir 9 años difundiendo la música de nuestro Perú, seguirá acogiendo al celebrado conjunto Perú Negro los jueves de todo setiembre. La peña decidió ampliar su atención a los días jueves, en mérito de su constante crecimiento y en honor a la formidable agrupación de danza afroperuana.

Y es que Perú Negro está camino de una gran celebración, 40 años de su creación en 1969 por Ronaldo Campos de la Colina. Fueron sus integrantes iniciales Lalo Izquierdo, Rodolfo Arteaga, Caitro Soto, Víctor Padilla, Esperanza Campos, Sara y Pilar de La Cruz.

A la muerte de Ronaldo Campos en 2001, su hijo Rony toma la dirección enriqueciendo al grupo con la incorporación de la quena e híbridos como el "batajón", mezcla de cajón y batá (tambor afrocubano de doble cabeza).

“Perú Negro” cumplió el año pasado una importante gira en Estados Unidos, recibiendo en dos oportunidades nominaciones al Premio Grammy.

Durante todos los jueves de agosto “Perú Negro” rompió las noches barranquinas en “La Candelaria” y lo seguirá haciendo hasta el 9 de octubre en que apagará las 40 velitas en una formidable presentación en el Gran Parque de la Exposición. Mientras tanto, hay que seguir gozándolo en “La Candelaria”.

Vecindario complicado

Ver a Alan García peleándose con Evo Morales nos hace descubrir el valor del silencio. “Chabacano” dispara el boliviano contra García y “obsecuente con Chile” le responde el peruano. En esto tercia el canciller chileno Mariano Fernández que le dice “provocador” a García, recostado en sus 4 mil millones de dólares que les dio Codelco para gastos militares, en los últimos cuatro años.

Detrás de las palabras irrelevantes hay intereses políticos y económicos muy serios. El trío del sur sudamericano se trae una antigua sinfonía inconclusa que ni la CAN, ni la OEA, ni Unasur han logrado armonizar, en el fondo defienden intereses confrontados de los tres países.

La estrategia peruana se centra en la demanda que presentó el Perú ante La Haya para resolver la vieja controversia sobre la delimitación marítima, buscando recuperar el punto de equidistancia que permite límites equitativos con nuestro vecino del sur, aunque éstos le hayan vendido armas a Ecuador durante el conflicto del Cenepa, en 1995.

Es sabido que Chile y Bolivia negocian en reserva una agenda de trece puntos sobre límites que afectan al Perú, lo que enturbia las relaciones y tensiona la región, ya tensionada por la aceptación de Colombia de autorizar bases militares norteamericanas en su territorio, deteriorando aún más sus relaciones con Venezuela y Ecuador.

Todo esto ocurre en las puertas de la próxima reunión de UNASUR en que se van a encontrar Morales, Bachelet y García, pero también Chávez, Correa y Uribe, con Lula, Lugo y Vásquez y todos se van a sonreír controlando las broncas que los rodean.

Pero el debate ha sido sobreideologizado por Bolivia que ha confundido la frontera peruana-chilena-boliviana con la frontera que separa el neoliberalismo del socialismo. Algo parecido le pasa a Venezuela, Ecuador y Colombia.

En este contexto Argentina y Brasil se miran con desconfianza y Uruguay y Paraguay, que son los chicos de MERCOSUR, están resentidos con los grandes y, en concreto, a Brasil no le gusta la carrera armamentista chilena.

De Caracas a Buenos Aires sobran los desacuerdos y el vecindario sudamericano se aleja de la integración al poner las ideologías sobre la política.


LA PRIMERA

Mitos sobre Ted Kennedy

Ha muerto Ted Kennedy y ahora, vestido de difunto, parece un héroe del Partido Demócrata.

La verdad es que el señor Kennedy no fue ningún héroe y, además, resulta soberanamente cierto que, como decía Borges, la muerte no mejora tanto a las personas.

Ted fue lo que quedó del clan Kennedy tras el asesinato sucesivo de John y Robert y su larga carrera como senador demostró que el imperio estadounidense puede acoger a románticos y contestatarios y usarlos como coartada.

Porque eso fue Ted en realidad: una coartada de ese bipartidismo que piensa igual cuando de los grandes temas se trata. El Senado podía decir: “tenemos a un Kennedy liberal”. Pero debía añadir: “Los liberales son necesarios mientras no estén en el poder”.

Al liberal John Kennedy, por ejemplo, lo mató una mano negra que lo empezó a ver como un obstáculo para los planes de esa trama corporativa y militar que pone y quita (y mata) a los presidentes de los Estados Unidos.

¿No había acaso Kennedy abortado la invasión a Cuba negándose a un apoyo aéreo que hubiera resultado decisivo? ¿No se había hecho el remolón para la ejecución del llamado Plan Mangosta, que consistía en una invasión en forma a la isla de Castro usando como pretexto una “provocación” armada por la CIA en aguas próximas a Guantánamo? ¿No había cedido ante Kruschev prometiendo no invadir Cuba y retirando misiles balísticos de Turquía? ¿No se oponía a la escalada sin límites de la guerra de Vietnam?

La derecha estadounidense celebró la muerte de Kennedy mientras lloraba sus lágrimas de cocodrilo en el cementerio de Arlington.

Lo que no sabía esa derecha es que detrás de John venía Robert, que había sido fiscal general, que odiaba a J. Edgar Hoover, que despreciaba a Johnson y que podía ser un peligro para la ortodoxia brutal del Pentágono.

Pues entonces se encargaron de Robert en la cocina de un hotel. Y el FBI volvió a pedir disculpas por su descuido aquel 6 de junio de 1968.

El 4 de abril de ese mismo año la derecha se había librado del hombre que más temía. Martin Luther King, el negro más brillante y carismático del siglo XX estadounidense, había recibido un disparo mortal en un hotel de Memphis. Fue un año de grandes cosechas para los hombres que izaron a Nixon al poder. Nixon sí que era de los suyos.

Y, entonces, quedó Edward Moore Kennedy, abreviado como Ted Kennedy para la mercadotecnia.

Pero cuando todos pensaban que Ted iba a ser el sucesor del rey león y el candidato invencible, sucedió, en 1969, lo del lago Chappaquiddick.

Tras una fiesta, al senador no se le ocurrió nada mejor que subirse al carro acompañado de Mary Jo Kopechne, que era ayudante en su oficina senatorial. El auto, conducido por Kennedy, quebró las defensas de un puente y cayó al lago Chappaquiddick, en Massachussetts. Mary Jo murió ahogada. El senador se salvó nadando a solas. Y avisó a la policía con seis horas de retraso para que el alcohol de la fiesta se le evaporara de las venas.

Allí se terminaron sus aspiraciones presidenciales. Sin embargo, creyendo que el apellido lo amnistiaría, el buen Ted le hizo la vida imposible a Jimmy Carter, el único presidente decente que tuvo los Estados Unidos en las últimas décadas. Al final, no obtuvo la candidatura demócrata pero sí debilitó lo suficientemente a Carter como para que Ronald Reagan lo aplastara y ensuciara de modo indeleble la irónica Casa Blanca.

De modo que Ted se convirtió en senador de antemano y en cabildero vitalicio por decisión de sus votantes y porque su progresía retórica amenizaba los debates. Su discurso en contra de la guerra de Irak, por ejemplo, alcanzó cotas de brillantez. Al final, sin embargo, la votación aplastante del patriotismo en versión Bush puso las cosas en su sitio. Y fueron a la guerra para apoderarse para siempre del petróleo iraquí.

Llegó a ser tan divertido y tan inofensivo Ted Kennedy que hasta los republicanos hablaban bien de él. Y terminó siendo tan funcional al sistema que hasta la Fox, que es como la CNN dirigida por Capone, ha lamentado su pérdida. Con lágrimas de cocodrilo por supuesto.

LA PRIMERA

Fusiles de la droga

Remanentes de Sendero que son hoy brazo armado del narcotráfico han vuelto a matar soldados. Dos son las nuevas víctimas de esas bandas que disparan en zonas de tránsito de la droga.

Los informes oficiales explican que los atacantes sufrieron, por su parte, cuatro bajas.

La tragedia es una repetición en menor escala de otras matanzas de soldados. La misma ausencia de trabajo de inteligencia, el uso de vehículos vulnerables o el empleo de helicópteros sin blindaje, que pueden ser perforados como “latas de leche Gloria”, según nos expresó un militar retirado que transmitía la queja de oficiales en actividad.

Varias reflexiones caben al pie de las tumbas recién abiertas. En primer lugar la inepcia, casi cómplice, de las autoridades. Esa responsabilidad tiene como núcleo el que, después de décadas de denuncias y de pruebas, los insumos para la elaboración de la droga sigan arribando ante las narices y los ojos de los custodios.

Otra preocupación es que los ataques de los narcos se hagan cada vez más frecuentes y crueles. Esa es la ruta que han seguido los carteles en México.

Hace más de un año escribí lo que me contó un joven escritor mexicano: en algunas regiones de México, los traficantes están ganando la guerra al Ejército, gracias a una caudalosa economía que les abre el mercado de armas modernas.

En algunos puentes, nos contó el visitante, cabezas de soldados decapitados cuelgan debajo de un letrero: “Soldaditos de plomo: váyanse de aquí. Esta tierra es nuestra”.

Ese es el tipo de amenaza que pende sobre el Perú.

No es más el Sendero cuyo jefe, Abimael Guzmán, proclamaba en 1991 que sus huestes habían alcanzado el equilibrio estratégico con la fuerza pública y estaban a punto de conquistar el poder. Bastó la captura del jefe para que el proyecto se desplomara.

La amenaza de hoy es más local, más focalizada, pero no menos sanguinaria. Desalojados de Vizcatán, los narcos armados se movilizan fuera de ese embudo geográfico. Se mueven al ritmo de la droga.

Otra consideración es que los senderistas reciclados estén sirviendo, a sabiendas o no, al propósito imperialista de instalarse en la Amazonía, con el pretexto, como en Colombia, de combatir al narcotráfico y el terrorismo.

La mesa está servida.

Hay que precisar la responsabilidad y la incompetencia del ministro de Defensa, Rafael Rey.

Rey demostró ayer que ni siquiera sabe en qué región se produjo el ataque. Pero, eso sí, aprovechó para lanzarse contra las ONG y los periodistas que denuncian violaciones de los derechos humanos.

Para un militante del Opus Dei, hablar de eso es anatema. Rey trata de igualar a los dignos soldados muertos con asesinos como los de Putis, Accomarca, La Cantuta y Barrios Altos.

Y ese sí que es un insulto inaceptable.


LA PRIMERA

Gas que no has de usar, déjalo nomás

Luego de la mención durante el mensaje presidencial, se ha generado un intenso debate sobre el futuro de la exportación de gas. Hemos escuchado desde los que exigen no permitir exportación alguna, prefiriendo que el gas permanezca bajo tierra en espera de desarrollar la demanda interna, hasta aquellos que plantean que cualquier cuestionamiento a un contrato afecta la estabilidad jurídica y la confianza externa.

Al momento, el partido mediático lo van ganando los que quisieran patear el tablero e imponer condiciones vía una ley o un decreto, lo cual causaría más daño ya que generaría desconfianza, y los problemas nacen justamente de la falta de inversión adecuada.

Así, primero hemos tenido el cuello de botella creado por la poca ambición en la inversión inicial que limitó la capacidad en el gasoducto; en realidad, nos salvamos de tener apagones este año únicamente por la caída en el consumo. Con la anunciada ampliación, ese problema estaría solucionado.

Ahora, la falta de reservas es el problema con la exportación demandando un porcentaje que, dado el actual bajo nivel de aquellas, parecería desproporcionado. Pero se trata de proyectos que aún no operan y que tienen horizontes de 20 años, así que hay mucho margen para que las dos partes se pongan de acuerdo en la utilización para cada mercado. Sería injustificable violentar la situación y tomar medidas extremas cuando no estamos ante ninguna emergencia.

Sin embargo, el verdadero problema es la falta de exploración para aumentar las reservas y que todos –petroquímica, electricidad, LNG– inviertan. Por ello, el gobierno debería estar activo, captando empresas para la exploración, pero, luego de la famosa licitación del 'faenón’, hace ya un año, es poco lo que se ha logrado. Es como si la promoción de Perupetro se hubiera paralizado después de los 'petroaudios’.

Luego está la relación con los nativos, especialmente a la luz del desastre del 'Baguazo’. No basta con entregar lotes. Si la población muestra hostilidad, ninguna empresa se va a arriesgar a ingresar. También en este tema, las entidades del Estado que deberían apoyar, como Indepa y la unidad de resolución de conflictos, brillan por su ausencia. Así que el gobierno debería preocuparse en cumplir su función y ayudar a solucionar el problema, apoyando a las empresas para incrementar las reservas.

PERU 21

Cangrejos criollazos

Uri Ben Schmuel
uribs@larazon.com.pe


Es conocida, pero vale la pena repetirla, la historia del pescador que carga dos canastas con cangrejos. Una tapada y otra destapada. Cuando le preguntan por qué, responde que la canasta tapada contiene cangrejos chilenos y la destapada peruanos. Y que necesita tapar a los chilenos ya que éstos, destapados, se ayudan entre ellos para salir de la canasta y escapan; en cambio los cangrejos peruanos pueden estar destapados porque si uno de ellos trata de escapar los demás lo jalan hacia abajo y ninguno sale libre.
Y sí, pues, por desgracia la historia es muy real. Mientras los vecinos tienen la sana costumbre de dar continuidad a sus políticas y defender los intereses nacionales, aquí cada uno jala para su lado y generalmente para abajo. ¿Se imaginan a un ministro chileno de Energía defendiendo la exportación de gas, vía triangulación, a Perú? ¿O saboteando una multimillonaria inversión chilena en energía alternativa como la eólica y propiciando así que se fugue al Perú? No. En Chile, juegan para Chile. Tienen visión de largo plazo. En nuestro país, en cambio, el mediano plazo es dentro de media hora y el largo plazo en un par de días. Se mira la quincena (y muchas veces el bolsillo) y no la historia.


Esto del gas es muy grave. Y nos huele muy mal. Que vaya con cuidado el gobierno porque, como señaló con acierto nuestro amigo Aldo Mariátegui en su columna hace unos días, se puede convertir en la Página 11 del aprismo. ¿Cómo diantres se va a exportar (supuestamente a México, pero es vox populi que llegará a Santiago) un recurso escaso sin asegurar al ciento por ciento el abastecimiento interno? ¡Y encima se vende barato al extranjero y al consumidor local le va a costar cinco veces más!

La “solución” salomónica que ha encontrado el presidente García –recortar la cuota de exportación– es un parche, no puede ser de ninguna manera el acuerdo definitivo. Alguna fórmula debe haber para, como dicen los cubanos, meter el agua al coco. Es decir, renegociar las condiciones entreguistas pactadas por Toledo y PPK (¿y éste quiere ser presidente del Perú y aquél repetir el plato?) sin afectar la estabilidad jurídica ni ahuyentar inversionistas.

Claro que para eso se necesitaría tener en Energía y Minas a un ministro que sude la camiseta peruana y no al actual. ¿Para quién juega Pedro Sánchez? ¿Por qué su afán de exportar nuestro gas? ¿Por qué pone tantas trabas a las inversiones en energías renovables no convencionales, en las que Chile nos lleva amplia delantera? ¿Será porque ha asesorado en el pasado a algunas empresas eléctricas que no quieren competencia?

El presidente García prometió (y repite cada vez que puede) que su meta es superar a Chile. ¿En temas de gas y energía estamos mejor que Chile? La respuesta es obvia: no. Por culpa de ciertos cangrejos criollos, criollazos, a los que el Congreso, si tiene pantalones, debería arrojar a la olla hirviente de la interpelación y la censura para que dejen de incordiar. O mejor, que los exporten a Chile.


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LA RAZON

Acerca de la mezquindad

Muy mal el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) de "jalar" a Carolina Lizárraga en la siempre subjetiva entrevista personal para que ésta no regrese al PJ. Parece que sus pecados fueron ser honesta, preparada, bienintencionada, competente, bonita y blanquita, aparte de muy severa con Alejandro Toledo... ¡Ya quisiéramos más jueces como ella! Caiga la vergüenza sobre sus evaluadores. Uno esperaba mucho más de ellos, pues parecían justos. El correcto y sin pelos en la lengua Javier Villa Stein debería pronunciarse al respecto.

Lamentablemente, Lizárraga se comió el cuento de la ONA y se arriesgó por un puesto que a todas luces nacía con todo en contra, comenzando por los desleales intentos diarios del ex contralor Matute por "bajársela". Lo patético es que ahora Matute ocupa un puesto similar al que tuvo Lizárraga -después de tantas peleas con el APRA. ¡Chamba es chamba, compadre!- y el nuevo contralor Khoury no se mete con él, como debe ser.

A Lizárraga no le dieron presupuesto propio y jamás la ubicaron en el organigrama estatal, maniobras típicas para que uno no exista en el Estado. Todo alto funcionario público está condenado al fracaso sin plata propia (o sin llegada al MEF), sin linderos burocráticos definidos para que no te pasen por encima y sin un ministro que se las juegue por ti como paraguas contra los francotiradores de turno. Tampoco sabía moverse entre los medios -pues la construcción rápida de una imagen pública propia y fuerte es básica- ni pertenecía a una "tribu urbana tecnócrata", aquellas cuyos miembros se promueven y cuidan entre ellos. Así funciona la jungla estatal, donde el darwinismo es chancay de a veinte. Allí no sobrevive el más fuerte, como en la naturaleza, sino el más pendejo y más contactado. Encima, Lizárraga manejaba un tema incómodo como el de la corrupción.

Una pena. Su hábitat vocacional es el PJ y debieron permitir que retorne. Tal vez, tal vez sería una buena reemplazante de Beatriz Merino en la Defensoría del Pueblo cuando ésta deje el cargo el próximo año. Pero me temo que tendrá que dedicarse a un bufete, a la cátedra o a hacer arbitrajes. ¡Qué desperdicio tan absurdo de capital humano en un país donde éste no sobra y nunca quiere trabajar en el Estado (menos aún en un PJ que ha perdido tanto status y en donde no se gana mucho)! ¡Así es el mundo, estimados Quijotes! Aprendan de cortadas cabezas ajenas. Olvídense de que van a cambiar el sistema radicalmente. Sólo mejorará de a pocos. ¡Realpolitik siempre!

-Veo que ratificaron a Bernanke en la FED gringa. Comenzó muy mal, pero luego tomó bien el timón y parece que ya se evitó una nueva Gran Depresión. De todas formas, jamás debió dejar caer a Lehman Brothers en setiembre pasado. Suena injusto, pero lamentablemente nunca el Estado debe permitir que los bancos quiebren, pues los efectos son nucleares. No caía Lehman y esta crisis financiera no hubiese sido tan severa. Algún día se le hará un monumento aquí al ex superintendente Martín Naranjo por todo lo que nos evitó en 1998.

Sólo AIG, Freddy Mac y Fanny Mae le van costar US$800 mil millones al Tío Sam. Y se vienen los antipáticos setiembre y octubre, meses de bajas abruptas en las bolsas. Y se acabó el consumidor gringo que le compraba de todo al planeta entero en cantidad en base al crédito ilimitado que le dábamos el resto o en dólares que emitía alegremente. No sé quién lo va a reemplazar ni cómo va a funcionar esto en el futuro.


CORREO

¿Sudamérica entre dos modelos?

Por Humberto Campodónico

Ese es el dilema que, según El Comercio de ayer, atraviesa a los países de la Región a propósito de las declaraciones de Alan García sobre las relaciones con Chile y Bolivia. De un lado tendríamos el llamado “socialismo del siglo XXI que tiene un proyecto expansionista” donde se encuentran Venezuela, Bolivia y Ecuador y, de otro, “un sistema democrático, moderno y de libre mercado” donde están Colombia y Perú.

¿Y qué pasa con Brasil, Argentina, Chile y Uruguay? Pues están en la categoría de “países socialistas que no han tomado posición alguna” (El Comercio, 25/9/09, p. a3). De solo leerlo ya sabemos que esto es un disparate. Cierto. Pero tiene un objetivo claro: utilizar el sentimiento nacionalista de defensa del territorio para identificar “patria” con el modelo económico. Si queremos al Perú (que García y su discurso encarnan) tenemos que mantener intactas las políticas económicas. Si no, somos “tontos útiles chavistas”.

En el terreno económico el disparate no resiste el menor análisis. Colombia es un país con políticas de libre mercado que, sin embargo, tiene un Departamento Nacional de Planeación (DNP) que diseña y controla las políticas de desarrollo económico, social y ambiental de largo plazo, en coordinación con los ministerios y los entes territoriales. Similares organismos existen en los “socialistas” Brasil, Argentina y Chile. En el Perú, el CEPLAN es ninguneado y no existe visión de largo plazo que ordene los objetivos económicos y sociales.

Colombia tiene un plan energético de largo plazo, donde juegan un rol clave las estatales ECOPETROL (hidrocarburos) e ISA (electricidad). Ambas están en el Perú (ISA compró en el 2002 las torres eléctricas) y Ecopetrol acaba de comprar Petro Tech, (la de los “petroaudios”). En Brasil el Estado tiene mayoría accionaria en Petrobrás que aquí explota petróleo en Talara y tiene el Lote 58 (al lado de Camisea).

El “socialista” Chile tiene a la estatal CODELCO, la mina de cobre más grande del mundo, que del 2004 al 2008 les dio a sus FFAA US$ 4,038 millones por la Ley Reservada (Ley 13.196). La estatal ENAP es dueña de las dos únicas refinerías y en el Perú tiene el 50% de los grifos Primax (el otro 50% es del Grupo Romero). ¿Y Petroperú y Electroperú? Muy mal, gracias.

En Colombia, la Comisión de Concertación Salarial fija el salario mínimo anualmente, teniendo en cuenta la inflación y la productividad. Lo mismo sucede en Chile, Brasil y Argentina, pero no en el Perú, donde no se toman en cuenta los acuerdos del Consejo Nacional de Trabajo.

En esos países las autoridades enfatizan que el poder adquisitivo de los asalariados gana terreno cada año, mientras que aquí se ningunea al Consejo Nacional del Trabajo, los salarios mínimos están a la merced del MEF (o sea, en nada) y la participación de los salarios en el PBI desciende todos los años (pero las utilidades sí aumentan).

En Colombia, Chile y Brasil existe un verdadero servicio civil, producto de una reforma del Estado, que establece los ascensos por méritos y homologa los sueldos de los empleados públicos. En el Perú no hay nada de eso, apenas 32 “nuevos” gerentes y, ahora, los Núcleos Ejecutores.

Y así podríamos seguir con el disparate de los “dos modelos”. Lo que sucede es que aquí se quiere seguir con el obsoleto liberalismo a ultranza (que no existe en Colombia, Chile y Brasil, si bien tienen diferencias) para garantizar el modelo primario exportador, evitando redefinir los roles del Estado para poner al medio el péndulo económico y seguir protegiendo los intereses de unos cuantos. Se quiere agudizar la polarización de cara a las elecciones del 2011 usando ahora la “defensa de la patria” como pretexto para no cambiar nada del modelo económico. Para que todo siga igual.

LA REPUBLICA

Miss Bagua y Míster Faenón

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.pe

Segunda línea del Apra herida: ¿la hora de los jotitas?

La calamitosa manera como Jorge del Castillo y Mercedes Cabanillas tuvieron que dejar el gabinete ministerial melló mucho su prestigio y ha creado la oportunidad para el avance de nuevos liderazgos en el Apra.

Hace poco, los apristas se sintieron mortificados porque el ex presidente Alejandro Toledo comentó que la designación de Javier Velásquez Quesquén como premier significaba poner en ese puesto crucial a alguien de la ‘tercera línea’. Pero quizá eso fue un upgrade todavía inmerecido para el chiclayano.

Alan García es la ‘primera línea’ indiscutible del Apra. Aunque a él le gustaría que en el partido no hubiera segundos, hay una ‘segunda línea’ clara en la que están Cabanillas y Del Castillo, y una ‘tercera línea’ con el actual secretario general Mauricio Mulder y otros como, con suerte, Velásquez Quesquén.

Sin embargo, el liderazgo y peso político de los dos ‘segundos’ se han visto seriamente mellados luego de sus pasos accidentados por el gabinete. Para Cabanillas, la crisis de Bagua le significó un tremendo desastre personal por la impericia con que manejó dicho proceso desde el Ministerio del Interior.

Además de la muerte de 36 peruanos, incluidos 25 policías, está todo lo que se va conociendo cada día que pasa por los informes de Inspectoría de la PNP u otras versiones sólidas que revelan que el manejo de la operación fue muy negligente.

A la responsabilidad obvia que le corresponde a cualquier jefe político de un sector se suma el hecho de que Cabanillas dio una lección sobre cómo no salir de un ministerio, pues lo que ella hizo solo contribuyó a agravar las cosas, incluyendo la irritante autocondecoración con el corazón policial y el intento de eludir la responsabilidad. Y luego vino su participación en el intento de pasar la ‘ley mordaza’. Algo muy diferente a lo que hizo, por ejemplo, Yehude Simon para reconstituir un poco su imagen durante sus días finales en la PCM.

Por su parte, el paso de Del Castillo por el gabinete ministerial tuvo un final estrepitosamente parecido al de su archirrival en el Apra al tener que ser retirado del mismo luego de conocerse su participación en los bochornosos incidentes alrededor de la suite de Fortunato Canaán, de la cual él era un habitué.

Esa interpretación de que la responsabilidad por una irregularidad cometida como ministro se borra con la pérdida del fajín, no tiene sentido. Pero la obvia pérdida de prestigio de Del Castillo y Cabanillas crea la oportunidad para el avance de nuevos liderazgos en el partido. Quizá no le falte razón a Víctor Andrés García Belaunde cuando dice que esta puede ser la hora de “los jotitas del Apra”.

LA REPUBLICA

Chavismo y Bariloche

En la reciente cumbre de Quito, los líderes sudamericanos prefirieron no pronunciarse sobre la instalación de bases militares estadounidenses en Colombia. Pero Hugo Chávez no quedó contento y el ucase partió nuevamente desde su programa de TV “Aló presidente”, en el que llamó a sus huestes a romper relaciones diplomáticas con Bogotá.

Recordemos que ya la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, se había mostrado solícita con la estrategia chavista al ofrecerse como anfitriona de la reunión extraordinaria de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) que se realizará el 28 de agosto en Bariloche, cenáculo donde se retomaría el debate sobre la cooperación militar colombo–estadounidense.

Puestas así las cosas, lamentamos que una vez más ese incordio regional llamado Hugo Chávez, reelecto presidente de Venezuela, persista en proyectar a los demás miembros de Unasur sus fobias, complejos y caprichos. Esta vez al desconocer la soberanía y autoridad de un país amigo nuestro como Colombia. Y, como suele hacerlo, Chávez se vale de un petardista –como siempre fue el líder cocalero Evo Morales– para hacer que éste reitere su pedido –antes lo hizo en Quito– de condenar al presidente Álvaro Uribe por su alianza con los EE UU. Es decir, tanto el mandamás venezolano, como el del Alto Perú, olvidan que todo país es libre de suscribir con quien quiera Acuerdos de Cooperación en Materia de Defensa, o sobre los asuntos que fueren.

La protesta prepotente del chavismo debe ser enérgicamente rechazada por la comunidad sudamericana, pues constituye una forma retrógrada e intolerable de injerencia e intervencionismo en asuntos internos de otros Estados. En Colombia la democracia tiene enemigos jurados como el narcotráfico y las FARC y, según las reglas democráticas, esa nación está en libertad de realizar convenios en materia de seguridad, tal como lo viene haciendo con Washington. Máxime cuando se comprueba el intenso contrabando de armas promovido desde Venezuela para favorecer a los grupos genocidas de farcistas y narcotraficantes. Al respecto Hugo Chávez tiene mucho que explicar no sólo a Colombia o Suecia sino a la comunidad internacional. Pero como buen dictadorzuelo, prefiere lanzar cortinas de humo para no esclarecer los hechos de este temerario contrabando destinado a apertrechar a asesinos, secuestradores y terroristas en medio de la región sudamericana.

Esperamos que en Bariloche prime el sano criterio de la mayoría de presidentes sudamericanos, antes que los complejos y arbitrariedades de Chávez y su pandilla, quienes –cada vez más fuera de sí– aducen que el acuerdo militar entre Bogotá y la Casa Blanca “es una declaración de guerra contra la revolución bolivariana" amenazando que ya no “va a seguir con medias tintas". Pero ese mismo estilo grosero y desestabilizador de la región es copiado por otro insolente: Evo Morales, ventrílocuo o títere chavista quien sostiene que es "obligación de Unasur salvar al pueblo colombiano de los militares norteamericanos". ¡Por Dios, qué es esto! Dejemos al ciudadano de Colombia que decida lo que conviene a su seguridad. Y respaldemos al presidente Álvaro Uribe ante la OEA, foro multilateral que –por culpa de su secretario general, el reeleccionista José Miguel Insulza– lamentablemente permite injerencias en otras naciones, como de manera impune acostumbra hacerlo esa Venezuela castrista que encabeza Hugo Chávez.

EXPRESO

Celebrar nuestra ciudadanía

Por: Beatriz Boza

A demás de invertir, dar empleo, pagar impuestos, competir, innovar, ser viable, ¿tiene el empresario peruano que hacer algo más de todo lo que ya hace para garantizar el futuro? ¿No es acaso la responsabilidad del Estado dar un buen servicio y usar eficientemente los recursos de nuestros impuestos? ¿Por qué si pagamos impuestos, cuidamos de no ensuciar la calle y respetamos las reglas de tránsito tendríamos que premiar a los funcionarios públicos que hacen las cosas bien? Anoche, en la residencia de la embajadora británica y con el auspicio de este Diario, se premió la excelencia en la gestión pública. Una noche que parecía una fiesta del Estado, una celebración del aparato estatal.

La realidad es que lo que nos convocó es la forja de ciudadanía, porque así como una madre solo es tal frente a su hijo, y el profesor se define frente a sus alumnos, el Estado solo es tal en función de la ciudadanía, en función de todos y cada uno de nosotros. Ese vínculo ineludible entre la autoridad y su gente, entre el poder público y el mandato ciudadano, entre el proveedor estatal y la libre actividad privada, entre representantes y representados. Celebramos ese vínculo de coexistencia porque uno permite y da sentido al otro.

No somos pobladores, ni meros habitantes del Perú, ni usuarios de servicios estatales o beneficiarios de dádivas gubernamentales, tampoco votantes esporádicos, somos ciudadanos con derechos y deberes, más allá del día del sufragio.

Sin un Estado que garantice partos seguros y hábitos de higiene y alimentación, muchos peruanos morirían al nacer o crecerían desnutridos. Sin autoridades que nos den identidad y que nos faciliten los trámites no seríamos nadie y no podríamos trabajar. Sin funcionarios que promuevan la apertura de mercados, nuestra producción no sería competitiva y menos aún rentable. Sin gestores públicos que entiendan nuestra diversidad cultural no habría posibilidad de diálogo. Sin un Estado que vele por la justicia y nuestra seguridad, viviríamos según la ley de la selva. Sin gobernantes que escuchen, el sistema se deslegitimaría y tendríamos solo un Estado sordo, ciego, manco y mudo. Y no seríamos ciudadanos.

Nos vestimos de gala para reconocer y agradecer a todos los funcionarios con vocación de servicio y empeñados en hacer las cosas bien en beneficio de la ciudadanía, que nos permiten a los peruanos en todos los rincones del país apreciar y sentir lo que significa ser ciudadanos.

EL COMERCIO

Los frejoles de Lulú

LOURDES FLORES EN EL CIELO ESTRELLADO

Por: Fernando Vivas Periodista

¿Qué tiene de escandaloso que una buena mujer quiera ganarse los frejoles? No me irrita que Lourdes Flores sea presidenta de directorio de la flamante Peruvian Airlines, pero me entristece por varias razones:

La primera es que Lulú es fundamental en mi frente amplio e ideal y la veo despegar hacia un destino político cada vez más incierto. No ha dicho que se jubila como candidata, pero ya amigos y enemigos se apresuran a despedirla. No veo a los ingratos pepecistas afirmando la vigencia de su lideresa, ni los oigo cantar “no se va, no se va, Lourdes no se va”, pero sí sé de jóvenes dirigentes de ese partido de abogados que ya están enrolados en el batallón de defensores que necesitará la aerolínea para volar y, de paso, librar a su dueño César Cataño de las investigaciones por tráfico ilícito de drogas (TID).

Esa es la segunda razón que me entristece: que el presunto TID de Cataño se suma a un rosario de denuncias y sospechas sobre el entorno de Lourdes que han desgastado su atractivo electoral. Ya antes confió en políticos que la traicionaron o la usaron en sus lobbies. Por ejemplo, abogó por Moisés Heresi, también investigado por TID, y luego lo demandó por no pagarle sus honorarios.

¿Cómo no va a entristecer que los hombres ingratos y poderosos sean la perdición de la mujer soltera que más cerca ha estado de presidir este país patriarcal? En el 2006 se vio con claridad estadística que si para Alan García la solidez del Apra afianzó sus posibilidades, para Lourdes su entorno se las frenó. Y ya que hago una lectura de género, recuerden a su padre, César Flores, fastidiando su campaña al proferir contra Alejandro Toledo insultos racistas que no encajan en el vocabulario de su hija mojigata, pero políticamente correcta y honesta.

Lo más triste es que un gesto que al fin y al cabo es de transparencia se perciba casi como un paso a la corrupción. Preguntémonos de qué viven otros líderes o cómo complementan sus ingresos otras autoridades. No son miembros de directorios, pero lo parecen.

El destino de Lulú, y esto sí me da cólera, es otro indicador de la desigualdad nacional: una gran capacidad de representación popular tirada por la borda y endosada a un grupo empresarial. Claro que Lulú Berlusconi o Lulú Piñera soñará con el camino de vuelta desde el éxito empresarial a la política, pero ni siquiera ha alzado vuelo aún.

EL COMERCIO

Una historia siempre presente

LAS COMPLEJAS RELACIONES CHILENO-BOLIVIANAS

Por: Héctor López Martínez Historiador

La entrevista al presidente Alan García, publicada por “La Tercera” de Santiago, ha producido un fuerte impacto tanto en el ámbito político chileno cuanto en el boliviano. Todas esas reacciones cobran mayor importancia en la medida que ambos países se aprestan a celebrar elecciones presidenciales dentro de poco tiempo. Ya el candidato a la jefatura del Estado chileno Salvador Piñera ha dicho que es contrario a darle a Bolivia una salida soberana al mar. Por su parte, el ex presidente boliviano Carlos Mesa ha declarado, con evidente realismo: “Sería ingenuo de nuestra parte suponer que Chile va a darle soberanía a Bolivia”. El más afectado en esta coyuntura es Evo Morales, quien tendrá que dar explicaciones a su país sobre los 13 puntos que viene tratando reservadamente con Chile, donde el principal, obviamente, es negociar una salida soberana al mar. Esa carta de triunfo, no la tiene Morales y, tal vez, nunca la tendrá Bolivia.

Las relaciones chileno-bolivianas, a lo largo del siglo XIX, fueron terriblemente desventajosas para el país altiplánico. Por razones geográficas descuidó su litoral y tuvo la desgracia de tener como presidente de la República al general Mariano Melgarejo, que gobernó entre 1864 y 1871. “La orgía —escribió Jorge Basadre— ocupó en la existencia de Melgarejo el lugar que en otras vidas ocupó el trabajo”. La diplomacia chilena aprovechó muy bien la ignorancia y el talante vesánico de este personaje. Su ministro plenipotenciario en Bolivia, Aniceto Vergara Albano, bebió cerveza en compañía de Holofernes, el caballo favorito de Melgarejo. Vergara Albano redactó el tratado entre su país y Bolivia, del 10 de agosto de 1866, que cedía amplio territorio litoral de Bolivia a Chile, la mitad de los productos minerales y guaneros que se descubrieran en esa área y otras facilidades. Vergara Albano fue colmado de honores, condecoraciones e incluso Melgarejo lo nombró ministro de Hacienda de Bolivia.

Después de la Guerra del Pacífico, Chile y Bolivia firmaron en 1884 un Pacto de Tregua y el 20 de octubre de 1904 un tratado definitivo de paz, donde se consagraba la propiedad chilena de todos los territorios arrebatados a Bolivia. Cuatro años antes, Abraham Köning, ministro plenipotenciario de Chile en Bolivia en nota enviada al ministro de Relaciones Exteriores, Eliodoro Villazón, decía: “Es un error muy esparcido que se repite diariamente en la prensa y en la calle, al opinar que Bolivia tiene derecho de exigir un puerto en compensación de su litoral. No hay tal cosa Esta entrega es indefinida, por tiempo indefinido; así lo dice el Pacto de Tregua: fue una entrega absoluta, incondicional y perpetua”.

El 9 de julio de 1909 el presidente de la República Argentina, José Figueroa Alcorta, expidió el Laudo en el juicio de límites entre el Perú y Bolivia, sometido a su consideración. Antes del anuncio oficial, el documento se filtró a los grandes diarios bonaerenses y, en Bolivia, se produjeron ruidosas manifestaciones y ataques a los consulados peruanos y al local de la Legación en La Paz, por considerar que el Laudo era lesivo a Bolivia. Fue a raíz de estos sucesos que también se conoció periodísticamente que Chile tenía un acuerdo secreto con Bolivia para que este país atacara por sorpresa al Perú, avanzando desde Puno y apoderándose de Mollendo, puerto que mantendría con ayuda chilena. A cambio, Tacna y Arica quedarían definitivamente bajo la bandera de la estrella solitaria. ¿Fue cierta esta conjura? No es posible afirmarlo. Argentina rompió relaciones con Bolivia y ese mismo año, 1909, el Perú y Bolivia firmaron y ratificaron el Tratado de Rectificación de Fronteras.

EL COMERCIO

Diálogo bienvenido; amenazas inaceptables

Resulta absolutamente intolerable que, justo cuando se retoma de una manera más formal el diálogo del Gobierno con las comunidades indígenas, la vicepresidenta de Aidesep, Daysi Zapata, amenace con “cosas peores a las ocurridas el 5 de junio” si no se llega a resultados.

¿Acaso no hemos aprendido la lección de Bagua? Ya las autoridades han asumido su responsabilidad histórica y actual en cuanto al olvido y atraso de los conciudadanos que pueblan esta gran parte del territorio. Y es evidente que, a pesar de los errores que llevaron a la violencia en Bagua, que causaron la muerte de 34 personas, entre policías y nativos, se da un nuevo contexto que reconoce los problemas y cambia la manera de afrontarlos.

Así, por ejemplo, se ha creado el Grupo Nacional de Coordinación para el Desarrollo de los Pueblos Amazónicos, para atender las demandas de las comunidades indígenas, y con una composición mucho más representativa y ejecutiva que los organismos o mesas previas. Ahora, como se pedía, participan ocho ministros, además de presidentes de un número ampliado de regiones.

Adicionalmente, se ha elaborado un cronograma de trabajo, que fija plazos, por ejemplo de 120 días para presentar un plan integral de desarrollo sostenible de los pueblos amazónicos; y se ha designado al ministro de Agricultura, Adolfo de Córdova, presidente del grupo de coordinación, quien debe reportar a la Presidencia del Consejo de Ministros.

Todo esto, como queda dicho, evidencia la voluntad política de avanzar hacia la institucionalización del diálogo, de incorporar a las comunidades amazónicas en los planes de integración, inclusión y desarrollo del Perú, y de pasar de las declaraciones a medidas concretas sujetas a seguimiento y fiscalización.

Por supuesto que queda mucho por hacer, por ejemplo para darle más celeridad al proceso, bastante lento hasta ahora. También para mejorar los mecanismos de detección y prevención de conflictos —en lo que la Defensoría del Pueblo ha demostrado gran competencia— y resolverlos antes de que estallen. Igualmente, podría incorporarse a los alcaldes y otros representantes de la sociedad civil.

En esta delicada pero promisoria coyuntura, las declaraciones de Zapata son realmente sospechosas y provocadoras, lo que debe ser considerado seriamente por los otros miembros del consejo directivo de Aidesep (Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana) y de las otras entidades que representan a las comunidades indígenas.

Ellos deben entender que para dialogar se necesita, además de interlocutores legítimos y legales, una actitud de apertura, transparencia y tolerancia. Si los voceros de los grupos no demuestran esto, pues se estaría condenando al fracaso cualquier intento serio de diálogo.

Aún hay tiempo para reflexionar y reconsiderar posiciones —y predisposiciones—, pero debemos estar advertidos. De lo que se trata, finalmente, es de evitar que se repitan gravísimas situaciones de oídos sordos, politiquería y pateo de tableros (como las que propició previamente el dirigente indígena Alberto Pizango), que llevaron a los aciagos sucesos de Bagua. El diálogo debe prevalecer y continuar.

EL COMERCIO

26.8.09

74 a 9

César Hildebrandt
Columnista

En Puno, la gripe AH1N1 ha matado a nueve personas en lo que va de este invierno. Pero durante este mismo periodo la neumonía ya ha fulminado –sigo hablando de Puno- a 74 niños menores de cinco años.

Por lo tanto: Gripe AH1N1 9-Neumonía 74. Es la goleada mortal más abultada de los últimos tiempos.

Y a esto habría que añadir que más de la mitad de las muertes causadas en Puno por el virus de la gripe porcina corresponde a niños. La última de estas víctimas, por ejemplo, era una niña de dos años y ocho meses que no pudo ser salvada en el hospital Carlos Monge.

De modo que hablar de 74 a 9 resulta no sólo idiotamente frívolo sino también inexacto.

Es cierto que la mortalidad infantil ha descendido lentamente en el Perú. Pero aun ahora, después de estos años de bonanza minera y agroexportadora, seguimos siendo un país con cuatro veces más muertes infantiles que las que ocurren en los países desarrollados.

Los números no mienten: 6 infantes de cada mil en el primer mundo, 21 por cada mil en el Perú.

Y, claro, decir 21 muertes por cada cien mil es un espejismo estadístico. Porque ese promedio funde las cifras de Lima y las ciudades de la costa mejor atendidas por la salud pública con el pavor del mapa de la extrema pobreza.

En la raíz de esas muertes evitables está la pobreza. Y la hija mayor de la pobreza, que es la desnutrición. Las cifras dadas a conocer por la Unicef en el 2008 señalan que en el Perú, tras la lluvia de millones de todas las yanacochas reunidas, 27 de cada 100 niños menores de cinco años padece de desnutrición crónica.

Esta es otra deformación de la síntesis. Porque en Huancavelica esa hambre a tiempo completo llega al 49 por ciento de los niños menores de cinco años. Y en doce de las veinticuatro regiones del país la desnutrición infantil llega al 30 por ciento.

Lo más decidor es que la estadística de desnutrición se ha mantenido constante en los últimos diez años. No lo digo yo. Lo dijo el año pasado en Lima, discretamente, Nils Kastber, director regional de la Unicef para Latinoamérica y el Caribe.

-Claro –dirá alguno-, pero lo que no dice el columnista criticón es que la tasa internacional de mortalidad infantil es de 68 niños por cada mil nacimientos.

Y eso es cierto. Y también podríamos decir que, a cifras del 2008, hay 148 millones de niños con hambre en el Tercer Mundo. Y que en Sierra Leona la tasa de mortalidad infantil es de 262 por mil. Y que cada 24 horas mueren, de infecciones prevenibles y diarreas evitables, 25,206 niños (1,050 por hora).

Sí, todo eso es cierto. Pero no sólo está aquello de que a mal de muchos consuelo de tontos. Es que cuando hablo de Puno hablo del mundo. Porque no somos globales porque la Coca Cola se venda en todas partes ni porque las fusiones corporativas sin nacionalidad prosperen.

Tendremos que ser globales en la solidaridad, en los valores, en el sufrimiento de los otros.

Hemos avanzado (en el 1996 de Fujimori la mortalidad infantil peruana era de 43 por cada mil). Pero no hemos avanzado tanto como fingimos creer. Avanzaríamos mucho más si la política y la justicia social se reconciliaran y la economía y la redistribución dejaran de ser tan enemigas. En suma, si la neumonía infantil de Puno nos arrancara una lágrima.

El periodista de LAP

Saltó el defensor de oficio de LAP. Y como no podía ser de otra manera es el mismo que sacó la cara por la Suez cuando quería tirar un gasoducto hacia Chile, porque también creía que nos sobraba el gas, a pesar de todos los estudios. Gracias a eso además se ganó un viaje al sur de Asia que no sirvió ni para que hiciera una nota turística. Ahora, fiel a su estilo, sugiere que la amplia denuncia que ha realizado LA PRIMERA contra la empresa que tiene la concesión de nuestro primer aeropuerto (que incluye un grave asunto de tráfico de drogas) es asunto de “paterías”, que es como él maneja sus informaciones.

Investigar y documentarse es mala palabra para Aldo M y por eso ni se ha tomado la molestia de visitar el espigón internacional donde está ubicado el módulo de venta de artesanías peruanas, hacia el final del edificio, donde normalmente no llegan los pasajeros, pero igual escribe que se trata del “mejor sitio comercial”, supuestamente envidiado por otros que le ofrecen mucho más plata a LAP por colocar un kiosco en ese extremo. ¿No se ha preguntado el tontito, sin embargo, cómo es que este solitario espacio resulta el único en el que se puede encontrar artesanías legítimas hechas por manos peruanas, de diversas regiones, lo que ha hecho que este pequeño kiosco sea defendido por la Asociación de Artesanos del Perú como propio?

Es probable que para quien defiende la instalación de bases militares yanquis en América del Sur, le sea indiferente la piedra de Huamanga, la platería serrana o la lana de alpaca, y le parezcan de lo más bien los polos made in China, que vende Café Brito, con la figura de Machu Picchu. Y que no se tome la molestia de revisar el expediente judicial por el cual un juez penal obligó a LAP a mantener contra su voluntad este kiosco, casi emblemático. No importa. Al chico le han soplado al oído que el propósito del cachetón que usa champús y jabones de las marcas que a él no le gustan (querrá dárselas de metrosexual), es “paltear” a la jueza provisional que ha sacado un fallo de desalojo obviando que la posesión actual no viene de un contrato normal, sino de una disposición judicial.

Debe ser precisamente porque LAP se dedica a “paltear” o cosas peores, a funcionarios de justicia, que le han pedido a Aldo M que me acuse de usar la prensa para esos fines. Pero yo llevo muchos años en esta lucha contra el contrato fraudulento de privatización del aeropuerto, una de cuyas facetas es el abuso contra los exhibidores comerciales peruanos. Entonces no me he sumado en la última hora, para ayudar a un amigo o para comerme un pan con mermelada con algún gran empresario sinvergüenza. Y sobre la jueza Carhuamaca en su conciencia quedará lo que ha hecho (que según parece no es la primera vez que asume una “provisionalidad” para sacar una resolución contra natura), pero ahora el tema está en otra instancia. Y ahí se verá si hay justicia en este país.

LA PRIMERA