27.1.10

Aquí no pasa nada

Federico Battifora


El Ministerio de Transportes y Comunicaciones, tal y como está conformado hoy, en lo referente al ministro, al viceministro de Transportes, al secretario general, al director de Fiscalización y al nuevo director general de Transporte Terrestre (que según rumores de pasillo, lo catapultarían como el futuro Superintendente de la Sutran) no ofrece a la ciudadanía y a los gremios comprometidos, posibilidades reales de liderar la gran transformación que esta actividad requiere. A lo no actuado y a lo actuado erráticamente me remito. Lamentablemente está gobernado por personas que responden a consignas y preferencias partidarias, a necesidades laborales y no a los fundamentos profesionales y técnicos que se requiere y distan de ser personas comprometidas de pensamiento y acción, con el gran cambio y me animaría a pensar que lo más probable es que ni lo entiendan a cabalidad. No se debe jugar con las esperanzas de los que de forma auténtica y honesta trabajan para modernizar y mejorar esta actividad, para colocar al transporte terrestre en otra plataforma, más segura, sostenible y competitiva. Cómo vamos a confiar en una persona como el Sr. Menacho quien, según trascendidos, terminó a los insultos con el Dr. Gómez (el anterior Director) porque éste no calificó a una empresa del norte y, usufructuando su posición de dominio, terminó con la estadía de este profesional, el Dr. Gómez, en el Ministerio. Lo mismo, el actual viceministro de Transportes que deja la sensación que toman estos cargos porque lo necesitan como medio de vida, obviamente porque existe el poder partidario detrás, al cual pertenecen y son colocados con buen sueldo de por medio a realizar actividades para lo cual no están totalmente calificados. Hasta mañana.


LA PRIMERA

24.1.10

Deslindes éticos en la PNP

Demandábamos en un anterior editorial –y a propósito de la publicación de avisos pagados en la revista institucional de la Dirandro por empresas investigadas por esa dependencia que lucha contra las drogas en nuestro país, y de las consecuentes medidas tomadas por esta entidad– que la Dirección General de la Policía Nacional revise el caso y establezca las responsabilidades y sanciones que sean las justas y apropiadas con lo sucedido para así dejar a salvo a la alta dirección de la Policía Nacional de todo cuestionamiento a propósito de estos auspicios. Ha habido, evidentemente, en este caso un conflicto ético. No es sólo el financiamiento como tal, sino la naturaleza de la entidad y el tema tan delicado al que se dedica: la investigación sobre el narcotráfico en el país, respecto del cual el Estado y la sociedad en su conjunto deben ser severos e inflexibles

Por ello lo primero que se precisaba es una investigación completa y a fondo que deslindara todas las responsabilidades, desde las más altas hasta las operativas, de tal forma de dejar sentado un claro precedente. No puede romperse la pita por el lado más débil ni quedar la sensación de que se habría protegido a ciertos mandos. Lo segundo, la expedición de una norma institucional que impida estas situaciones y, de producirse éstas, sancione ejemplarmente.

La lucha contra las drogas es una colosal batalla y se da en todos los frentes: político, económico, social y policial. Nuestro país se halla inmerso en ella y la está librando con esfuerzo y éxitos. La alianza evidente y perversa del narcotráfico con el terrorismo en determinadas zonas del Perú asesta golpes sangrientos a nuestras fuerzas militares y policiales. Por otro lado, el inmenso poder económico de los narcotraficantes los ha llevado a penetrar la economía formal a través del lavado de dinero, en empresas de fachada y otras actividades que disfrazan el origen siniestro de los capitales que se necesitan para ellas. Precisamente, empresas presuntamente vinculadas al tráfico de drogas y, por ello mismo, investigadas por la Dirandro, son las que han pagado avisos para financiar ediciones de las revistas de esta institución.

No puede desvirtuarse la labor de la Dirandro con acciones fáciles de prevenir ni con investigaciones que, como en el caso de las publicidades anotadas, dejen alguna sombra o duda de su profundidad o imparcialidad. No tener vínculo alguno con empresas que se encuentren dentro del ámbito de su labor fiscalizadora, es lo menos que puede exigir a una institución de la naturaleza de la Dirandro.

La sociedad necesita estar vigilante y los medios de comunicación también. La lucha contra la lacra de las drogas compete a todos, pero es al Estado y a las instituciones tutelares a las que les corresponde el liderazgo. Esperamos pues el pronunciamiento de la Dirección General de la Policía Nacional sobre este sonado caso.


EXPRESO

Candidatos de verano

Por Mirko Lauer

De pronto, con la llegada del calor, los triunfos electorales le dan a algunos la impresión de ser mucho más alcanzables que antes. No se nos ocurre otra explicación para que tantas personas se hayan lanzado, o relanzado, a competencias que están de nueve meses a un año y medio de distancia. La temperatura, y una lectura más bien literal de la frase 2010 año electoral.

Cada recién lanzado tiene sus propios motivos, pero juntos transmiten una misma imagen: no se pierde nada comenzando temprano. Incluso los candidatos para el 2011 pueden ganarse algo surfeando la elección ajena de octubre próximo. Muchos candidatos del interior se van a querer vestir con alianzas estratégicas con figuras nacionales.

La sensación entre los pitufos, con 3% o menos, es que nadie cree mucho en los candidatos punteros, y que como en otros años la masa va a buscar a un zaguero para elevarlo a las alturas estadísticas. Pero eso ha sucedido antes a pocas semanas de la votación misma. Ahora pareciera considerarse posible orquestar la presorpresa.

Es cierto que Ricardo Belmont, Alberto Fujimori, Alejandro Toledo, Ollanta Humala surgieron de la segunda división. Historias de éxito, pero también lecciones negativas: no se necesita partido político, solo inscripción, para ganar elecciones. A veces ni siquiera se necesitó un planteamiento claro, sólo una anécdota atractiva. Pero esto podría haber cambiado.

Sin embargo los lanzamientos en esta segunda división son huachitos cautelosos, y en varios casos ciertamente tentativos. Hasta el momento nadie está gastando fortunas en convencer a la población de nada. Todos están dejando que sus recursos publicitarios naturales, es decir su prestigio, se encarguen de este tramo de la campaña.

El público está encantado. Los principales candidatos ya tienen años, por no decir decenios, en la parte alta de la marquesina. En cambio esta carne fresca abre nuevos horizontes de posibilidades, y en algunos casos de irresponsabilidades. Nada más rico que votar por un desconocido, y luego poder quejarse sesudamente de sus desastres en el cargo.

Algunos madrugadores van a canjear su acumulación en las encuestas por sitio en una mejor lista. Así, a mediados de año veremos nuevas alianzas entre el pez grande y el pez chico. Pero los más trejos van a permanecer, jugándose el todo por el todo en esas mágicas semanas finales. Siempre están los temas de la docencia política y la acumulación para una próxima vez.

Bienvenidas, pues, todas estas candidaturas de verano, que refrescan las páginas políticas. Los candidatos con poco que perder tienden a decir cosas más interesantes que aquellos dedicados a cuidar sus ganancias. Pero da la impresión de que la gente no suele votar por el que más los entretiene, sino por el que menos los asusta.



LA PRIMERA

Fiscalización relajada

Por Humberto Campodónico

Hace pocos días le han quitado a Osinergmin las funciones de supervisión, fiscalización y sanción ambiental minera, que serán entregadas al Ministerio del Ambiente en 6 meses, mientras que el plazo para hidrocarburos y electricidad es de 12 meses.
Parecería normal que esas funciones pasen al Organismo de Fiscalización y Evaluación del Ambiente (OEFA). Sin embargo, hay varias razones –y de mucho peso– que nos dicen que el DS-001-2010-Minam ha sido impulsado por los “lobbys” que quieren relajar completamente el proceso de fiscalización y sanción que ha venido cumpliendo Osinergmin en los últimos 3 años. Veamos.

Desde el 2007 (cuando asumió esas funciones) hasta el 2009, Osinergmin, en el cumplimiento del monitoreo de los PAMA´s, los estudios de impacto ambiental (EIA), el control de límites de efluentes y emisiones, así como el Monitoreo de Cuencas, tuvo un total de 794 procesos sancionadores, con 235 multas por S/. 36.7 millones (ver cuadro). El 28% de cobranza se explica porque varias empresas han ido al Poder Judicial.

Una cuestión clave es que Osinergmin tiene un “blindaje” legal que lo protege de la presión de los “lobbies”. Los miembros del Consejo Directivo de los organismos reguladores (Ositrán, Osiptel, Sunass y Osinergmin) solo pueden ser removidos “por falta grave debidamente comprobada y fundamentada, previa investigación” (Ley 28337, Art. 2). Si los remueven, hay que informar a la Comisión Permanente del Congreso.

No sucede lo mismo en los ministerios, donde un buen ministro puede ser cambiado en cualquier momento, lo que arrastra a los viceministros y funcionarios de menor rango. No hay blindaje legal y los funcionarios están a merced del poder de turno.
El tema de los ingresos económicos también es importante. Las actividades de supervisión minera se financian con el arancel minero que pagan las empresas. Pero eso es en teoría porque los ingresos (que no siempre se pagan a tiempo) no cubren los gastos, por lo que Osinergmin los cubre de sus propios ingresos, que son importantes (el 0.62% de los ingresos de las empresas eléctricas y el 0.42% de las regalías de los contratos petroleros). Sin las espaldas de Osinergmin, la supervisión se relajará pues el Minam no las tiene.

Dicho esto, apuntamos al fortalecimiento del Minam, siempre y cuando sea un proceso real y no aparente. Esto implica, en primer lugar, que el Minam apruebe los EIA de los proyectos de minería y de hidrocarburos, lo que actualmente recae en el Ministerio de Energía y Minas (MEM). Aquí hay un evidente conflicto de intereses porque el MEM está encargado de promover la inversión y, a la vez, de aprobar el EIA.

Por eso, en Brasil los EIA son aprobados por el Instituto Brasileño del Medio Ambiente (IBAMA, adscrito al Ministerio del Ambiente) y en Colombia es el Ministerio del Ambiente (Decreto 1220 del 2005). ¿Por qué en el Perú eso no sucede, a pesar de la creación del Minam? ¿No debiera ser esa su primera preocupación? Claro que sí, porque el supervisor Osinergmin solo fiscaliza el cumplimiento de las obligaciones que se establecen en el EIA. La primera preocupación del Minam debiera ser aprobar los EIA.

En minería e hidrocarburos hay muchos intereses y no les gusta que los fiscalicen (Shougang y Doe Run han sido sancionadas y multadas, así como Majaz, de la china Zijin). Eso es lo que está detrás del DS 001 2010. Verdaderamente lamentable que esto suceda cuando el Perú debiera estar a la vanguardia del combate por salvar al planeta. Una vez más, los mismos de siempre se han salido con la suya.


LA PRIMERA

Flores deshoja las margaritas

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Por qué no le conviene postular al municipio de Lima.

Lourdes Flores declara estar cantando Quizás, quizás, quizás en esta fase de “serena reflexión” a la que ha ingresado para decidir si le hace caso a los que, literalmente, la quieren lanzar a postular a la alcaldía de Lima y a un riesgo que podría acelerar su jubilación política.

El único motivo que justificaría dicha decisión sería ayudar a detener el éxodo de alcaldes del PPC que se estarían cambiando de camiseta el 5 de febrero, cuando venza el plazo para que renuncien a su partido los que quieran postular por otro.

Pero eso es lo que le ha pasado al PPC desde hace veinte años.

La postulación edil de Lourdes Flores solo sería un parche temporal para un chupo mayor cuya solución requiere una reingeniería política profunda. En cambio, implicaría varios riesgos y problemas para su propia perspectiva política futura. A continuación, cinco razones que podrían ser relevantes:

1. Hay un canto de sirena que le asegura el triunfo, pero Flores tiene más posibilidad de perder que de ganar. Luego de dos candidaturas presidenciales consecutivas frustradas, una nueva derrota sería un golpe difícil de asimilar. Luis Bedoya Reyes, por ejemplo, empezó a retirarse de la política tras perder las elecciones presidenciales de 1980 y 1985 y municipal de 1986.

2. Flores tiene, sin duda, más peso político que Alex Kouri pero no en una competencia edil, donde el tres veces alcalde y actual presidente del Callao ha sido –a pesar del peaje bamba– exitoso. En ese terreno, Kouri jugaría de local frente a una Floresque estaría de visitante pues su imagen está asociada principalmente al escenario de la política nacional. El voto en una competencia municipal –incluso en la de Lima Metropolitana– tiene un fuerte contenido ‘técnico’ y menos político.

3. ¿Le entusiasma, realmente, a Flores, luego de prepararse toda la vida para sentarse en Palacio de Gobierno, el empleo de sentarse en el edificio de al lado, supervisando obras metropolitanas?

No es una chamba deleznable la de alcalde de Lima. Por el contrario, implica trabajar con un tercio de la población nacional.

Pero requiere vocación edil que ella parece no tenerla.

4. Estar en la onda ‘tal vez’, ‘quizá’, ‘déjenme pensar’ proyecta una actitud dubitativa que hace daño en una actividad como la política, donde se requiere proyectar firmeza y decisión.

Asimismo, solicitar ideas sobre si acepta en el Facebook puede parecer muy moderno pero, en el fondo, agrava la sensación de debilidad.

5. Para sospechar: un indicio de que postular a la alcaldía de Lima no le conviene es que la mayoría de los que se lo recomiendan están más interesados en limpiarle la ruta presidencial a Luis Castañeda, el ahijado de Alan García.



LA PRIMERA

La carga de la brigada ligera

En la guerra de Crimea, el apresuramiento con el que se interpretó una instrucción fue una tragedia para seiscientos valientes que cabalgaron al valle de la muerte. En el congreso –y sus aliados en el Gobierno–, nuestra brigada de la ligereza está tratando de forzar para las Fuerzas Armadas un significativo aumento salarial, que el país no puede afrontar sin ofrecer nada a cambio.

Si bien en la carga de caballería original la irresponsabilidad del mando fue matizada por la valentía y galantería de los soldados, en nuestro caso la irresponsabilidad del planteamiento se hizo más evidente por la emboscada legislativa con la que fue aprobado.

Desde hace muchos años el país tiene una reforma pendiente, a la cual todos los gobiernos le temen. La seguridad integral del país –interna y externa– está cada vez peor, pese a que destinamos el 13% del presupuesto para protección.

Sin embargo, en la única amenaza real que tenemos en la actualidad a cargo de la Fuerza Armada –el VRAE– el resultado hasta la fecha es un fracaso. Ello es debido a que se envían reclutas en lugar de comandos experimentados, que son utilizados en la recreación –para dignatarios– de la operación en la embajada japonesa como si fuera un espectáculo.

Asimismo, la inseguridad en todas nuestras ciudades es cada vez más angustiante; sin embargo, se desperdicia guardias en labores administrativas o en servir de choferes a parlamentarios, y no se cuenta con suficientes efectivos para desarrollar una policía vecinal. Es claro que en nuestro país nos faltan policías y nos sobran soldados. Simple y llanamente los contribuyentes nos sentimos estafados por el enorme esfuerzo que realizamos para mantener a la Policía y a los institutos armados.

Por otro lado, todos los ministros de Defensa y del Interior mencionan la necesidad de una reforma cuando son designados, pero al poco tiempo ya se han mimetizado con el personal a su cargo, terminando siempre como una caja de resonancia de demandas salariales para sus respectivas huestes.
En realidad, al margen de si los salarios son o no bajos, el país no puede darse el lujo de aumentarlos sin recibir a cambio la garantía de que se irá hacia una Fuerza Armada más pequeña pero profesional, mejor capacitada y equipada, y, por tanto, eficiente. Ese es el camino que han seguido los ejércitos exitosos del mundo. No podemos seguir en el siglo XIX con el actual esquema de tener un enorme exceso de generales y jefes para comandar a reclutas que no están preparados, menos aún motivados.

Vale la pena recordar que en el gobierno anterior se duplicó el sueldo de los maestros sin exigirles absolutamente nada por ello, perdiendo así una brillante oportunidad para iniciar una reforma educativa y desperdiciando, de paso, a otra generación de peruanos condenados a seguir recibiendo una pésima educación. Sería absurdo repetir nuevamente tan costoso error en este caso con la Fuerza Armada. Cualquier aumento de sueldo tiene que ir atado a un proceso de reforma integral, caso contrario estaríamos despilfarrando el dinero de los peruanos.

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PERU 21

Cuídate

Jaime Lértora
Columnista



No sé cuándo fue que empezamos a usar está fórmula de despedida. Antes, recuerdo, usábamos el “chau” y luego el “nos vemos”, ésta última con la variante “ahí nos vidrios”. Pero la actual, que lleva ya unos buenos años de vigencia, es este “cuídate” que usamos todos, viejos y jóvenes: “cuídate mi hermano”, “cuídate hijito”, “cuídate mi amor” ¿pero cuídate de qué? ¡Pues de todo!

Hay una seguridad que depende de nosotros y otra de la cual dependemos. La que podemos manejar por cuenta propia es aquella de la correa de seguridad, el cruzar por las esquinas, usar el puente peatonal, decirle no a los enchufes múltiples, respetar la luz roja y muchas otras en la que nuestro comportamiento atento y seguro nos puede alejar del peligro.

La seguridad que no está en nuestras manos es a la que quizás invoca este cuídate y es la que está en las calles, mejor dicho no está y por eso es que tenemos que cuidarnos. “No camines por esa calle porque te asaltan”, “no circules por esa zona porque están secuestrando”; robando, asesinando, violando, es decir una inseguridad que no depende de nosotros controlar ¿de quién depende entonces?, ¿será de la policía?, ¿o dependerá tal vez de la seguridad que debamos contratar particularmente?

Podemos mejorar la seguridad que depende de nosotros en la medida que de veras sintamos que la vida que vivimos es importante tanto para nosotros como para quienes forman nuestro entorno familiar, social o laboral. Nos cuidaremos más cuánto más nos apreciemos, nos valoremos, creamos en nuestro proyecto personal y, además, sepamos que nos esperan en casa.

¿Pero cómo se mejora la seguridad que no depende de nosotros sino de quienes están obligados a proporcionárnosla: la autoridad que le dicen? La actividad disuasiva o protectora de la policía no es presencia sino ausencia. Barrios enteros desprotegidos, cada vez más zonas rojas, tantas que quizás ya no queden espacios seguros. Mientras, la delincuencia campea y muchos en su desesperación empiezan a tomar la justicia por mano propia. En la ruta a Colca se pasa por barrios muy pobres, allí he podido leer algunos letreros con diversas versiones de advertencia a los delincuentes: “aquí a los ladrones los quemamos”. Están llegando a estos extremos porque allí la policía no entra como dicen. Y no entra o porque tiene miedo o porque las unidades no tienen llantas o les falta gasolina. Una amiga me contaba que un oficial de una comisaría cercana a donde ella vive, le ha pedido que cuando cambie las llantas de su camioneta le haga el favor de donárselas porque sus unidades no tienen cómo circular. No creo que esto sea una excepción, la enorme inseguridad en las calles y la casi nula presencia policial así lo confirma.

Queda claro que en este asunto de seguridad no tenemos otra salida que seguir viviendo a la defensiva, cada día haciendo menos cosas, usando con más frecuencia el cuídate, invocando a todos los santos que no nos pase nada, ni a nosotros ni a quienes queremos. O quizás si haya una salida y está sea que nos nombren ministros para tener cuatro unidades motorizadas y un buen contingente de uniformados cuidándonos. Pero mientras eso no pase “cuídate por favor que en casa te están esperando”.


LA PRIMERA

Variables del marketing

Variables controlables. Cualquiera de ellas puede ser modificada de acuerdo con las necesidades de la empresa, o bien, adecuada de acuerdo con las necesidades del consumidor. Las variables son: Producto, Plaza, Fuerza de ventas, Distribución física (logística), Consumidores, Promoción y publicidad y Precio.

Producto. Cualquiera de sus atributos puede ser modificado de acuerdo con la conveniencia de la empresa o las necesidades y exigencias del consumidor. Las mismas consideraciones podemos hacer respecto de un servicio y los atributos se verán en variantes y mejores en beneficios de sus clientes.

Plaza. Dentro de ella intervienen otros elementos, algunos de ellos absolutamente controlables y otros que no lo son, pero que tienen un comportamiento predecible. Entre los controlables tenemos:

Fuerza de ventas: Compuesta por todos los integrantes operativos y ejecutivos del departamento de ventas. Es controlable, ya que es responsabilidad de la empresa el manejo de este personal.

Distribución física: Es toda la gestión que realiza la empresa para llevar los productos desde el almacén de productos terminados hasta el punto de venta, o al consumidor final.

Consumidores: Es una variable predecible, cuya variación está sujeta a un sinnúmero de factores frente a los que la empresa debe estar en alerta constante.

Promoción y publicidad. Estas variables son absolutamente controlables porque la empresa es la que decide qué debe hacerse, cuáles serán los montos que se invertirán en una u otra acción, los medios y las formas en que se harán efectivos y la contratación o no de una agencia de publicidad.

Precio. En la ciencia económica, el precio es el equilibrio entre la oferta y la demanda. La ley de la oferta se cumple para productos que tienen competencias, es decir, cuando son varios los oferentes de productos o servicios iguales. En cambio, si el producto o servicio es único en el mercado, el precio lo fija su productor y, lógicamente, se lo pagarán todos aquellos que deseen poseer ese bien.

Actualmente un bien es comprado por lo que representa para el consumidor, a veces desde un ángulo subjetivo, y no por lo que proporciona como beneficio.

Mezcla comercial (marketing mix). Cada una de las variables antes mencionadas va a incidir en forma directa sobre el éxito o fracaso de la compañía. Por ejemplo, si se intenta vender el producto a un precio elevado, gastar lo mínimo en publicidad y en gastos de comercialización; no se llegaría al consumidor que pueda pagar ese precio y no se estaría en todos los lugares necesarios. En contraposición, si se vende al menor precio, haciendo la mayor inversión publicitaria y en gastos de comercialización; se venderían un número más elevado de unidades pero, tal vez, no se obtenga ganancia.

Para encontrar la mezcla ideal es necesario, además de talento, sentido común y experiencia, el uso de todas las técnicas de comercialización que nos permitan el mínimo riesgo y error.



LA PRIMERA

Llamado a la reflexión

César Hildebrandt
Columnista

Lima, 23 de enero del 2010


Compatriotas:

Me dirijo a ustedes para compartir una reflexión que –estoy seguro- puede ser de interés general.

Nuestro jefe y líder nato, Alex Kouri, acaba de anunciar que va a postular a la alcaldía de Lima gracias al vientre amable de “Siempre Unidos”, el partido político del señor Felipe Castillo, alcalde de Los Olivos e injustamente acusado, por los envidiosos de siempre, de licitaciones amañadas, despilfarro de recursos y sobrevaluación de obras.

Pues bien, ya que nuestro jefe ha hecho sonar el pistoletazo de salida tenemos que poner manos a la obra para emprender la tarea de llevarlo al sillón que alguna vez ocupara Don Nicolás de Ribera (el Viejo).

Sólo con gente como Kouri en el municipio de Lima podremos superar la alta vara que nos habrá de dejar ese patriarca de la apropiación ilícita y ese caudillo indiscutible del anarquismo ético que es Luis Castañeda Lossio.

¿Quién sino Kouri, el de la hazaña de Convial, para superar la marca impuesta por Castañeda con el asunto de Relima y los 21 millones de soles desaparecidos en un solo cheque?

¿Quién sino Kouri para empequeñecer lo sustraído en las obras del Metropolitano, en los saqueos del SAT, en las compras directas y en las adjudicaciones con nombre propio?

¿Quién sino Alex Kouri para inmortalizar ese apellido que ya hiciera célebre el hermano Beto?

¿Quién sino Kouri para instalarnos en aquel jardín japonés del Edén en el que la víbora era peruana y la mordida manzana era siempre chilena, por supuesto?

Además, tienen que comprender, queridos compatriotas, que este triunfo será la primera etapa de esa carrera imparable que llevará a nuestro líder a la Casa de Pizarro (o lo que quede de ella, luego de García: seamos francos).

Porque después de la alcaldía de Lima, viene la presidencia de la República, heredada de Keiko, que ganará en el 2011 para rabia de esos caviares humalistas y de esas sobras rojas que sobrenadan en la sanguaza.

Es decir, luego de una gran gestión como alcalde de Lima, a Alex Kouri la presidencia de la República le quedará a tiro a quemarropa y con silenciador.

Y ese sí que será un gobierno histórico.

Es cierto que también será difícil brillar en mayor medida que el gobierno fundacional de Alberto Fujimori. Pero los grandes hombres como Kouri están hechos precisamente para encarar desafíos tan descomunales como el que acabo de señalar.

Alex Kouri, nuestro querido y grande compañero jefe, siempre piensa a mediano y largo plazo. Y en alguna ocasión me ha hablado de parte del equipo de personalidades que lo acompañaría en su gestión de gobierno, si es que los peruanos tenemos la inteligencia de elegirlo presidente de la República.

Reynaldo Rodríguez López, que alguna vez fuera calumniado por cierta prensa y encarcelado injustamente durante largos años, sería el ministro del Interior. ¿Se puede aspirar a algo mejor?

Marco Parra, que ahora es el segundo de Castañeda y que acaba de estrenar otro BMW, ocuparía el puesto clave de presidente del Banco de la Nación y director de la Casa de la Moneda. ¿Quién podría objetarlo?

Luis Alva Castro sería, venciendo algunos mitos rígidos impuestos por el feminismo radicaloide, ministro de la Mujer. Y Abencia Meza estaría al frente de la muy descuidada Escuela Nacional de Folklore.

Para el ministerio de Vivienda, ¿acaso habría alguien mejor que Pepe Graña, el de Graña y Montero?

Y si Defensa vuelve a su fórmula original de independizar cada arma, ¿alguien sería mejor ministro de Aviación que Emilio Rodríguez Larraín, el presidente del directorio de LAN-Perú?

En el gobierno de Alex Kouri, nuestro jefe indiscutible, Lourdes Alcorta sería comandante en jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Francis Allison iría a la SUNAT, Mariella Zanetti al Instituto Nacional de Cultura, Rosario Sasieta al ministerio de Turismo, Alvarito Vargas Llosa a la Dinandro, Ricardo Belmont al ministerio de Educación, Tongo al Conservatorio Nacional de Música y Rafael Rey a la presidencia de la Federación de Halterofilia.

¿No ven que casi todo ya está pensado?

¡A trabajar, patriotas! ¡Kouri a la alcaldía de Lima!


Con mis mejores deseos,

Carlos Manrique Cheverengue.


LA PRIMERA

Tremendo juez

Raúl Wiener
Analista


En la semana que pasó, el ex premier Jorge del Castillo pidió ser incluido en las investigaciones del caso “petroaudios”. Lástima nomás que lo hizo al final de la etapa instructiva, cuando se supone que las investigaciones preliminares han sido concluidas, y cuando ya hace casi dos meses de la fugaz visita al Perú de Fortunato Canaán, el único que podría explicar lo que conversaban en privado en las numerosas citas en la suite del hotel Country, cuando el dominicano iba extendiendo su poder, como una mancha de aceite, sobre el Estado peruano.

También en la semana se conoció el texto de un mail de Rómulo León a su querido Lucho (Luis Alva Castro) cuando este era ministro del Interior, en el que le transmite el “sufrimiento” de su amigo Carlos José Motte porque el ministerio había comprado equipos de interceptación de celulares por un millón de dólares a otra firma, a pesar de haberle ofrecido Motte el mismo producto de origen israelí. Frente a ello, Alva Castro ha aclarado que no recuerda haber recibido la visita de Motte, posteriormente involucrado en la protección del “rata” durante los días en que permaneció en la clandestinidad, y relacionado con empresas de Fortunato Canaán y con la compañía Elbit System, que en el 2009 vendió al Estado, equipos de comunicaciones por varios millones. Pero no negó las gestiones.

De estos dos hechos debería concluirse que, efectivamente, el juez Barreto se ha olvidado de “investigar” a los ex ministros y altos funcionarios implicados en el caso de los petroaudios y está de lo más tranquilo; y que los tentáculos de la corrupción han abarcado interminables operaciones estatales, y que increíblemente el “chuponeado” Romulín, estaba también intermediando para la compra de equipos de interceptación de conversaciones privadas. ¿Con qué cara, su abogado, sale a defenderlo arguyendo que ha sido una pobre víctima de malvadas violaciones a su privacidad?

Pero ninguno de estos hechos conmueve al juez Barreto cuyo objetivo es cada vez más evidente: destruir las pruebas que conducen a señalar la existencia de una red organizada para manejar los contratos y concesiones del Estado. Un año y medio después del escándalo el juez pro-corrupción ha conseguido: (a) que se retire de la acusación la denuncia por delito de “asociación ilícita”, que no sólo tiene que ver con la severidad de la pena, sino con la definición del tipo de actividad en banda de Canaán, León, Químper y los miembros del Estado que trabajaron con ellos; (b) poner a un lado el Informe de Contraloría que cuestiona la adjudicación de los lotes petroleros, lo que apunta a definir que tampoco hubo delito en el manejo del concurso; (c) mantener en el proceso un paquete reducido de mails seleccionado por el juez y el abogado del principal acusado, sin garantías de que no ha habido ocultamiento de evidencias; (d) Descartar los audios como prueba legítima, que equivale en realidad a decir que el caso no debió abrirse ya que los audios fueron sus desencadenantes; (e) que Canaán (el verdadero jefe de la banda), quede como un angelito que vino, declaró y se fue a República Dominicana; (f) que Del Castillo pueda decir que por qué no lo investigan si todos están saliendo regio.



LA PRIMERA

23.1.10

¿Para qué el 2 + 2?

Las acciones de espionaje alentadas por Chile contra el Perú –cuya solución y esclarecimiento confirmarán la sólida veracidad de nuestra denuncia–, junto con otros elementos menos provocadores, aunque irritantes, más que justifican que el mecanismo de consulta mutua que reúne a los titulares de Defensa y de Relaciones Exteriores de ambos países, denominado 2+2, no funciona y debe suprimirse.

La actitud de Chile lo ha invalidado. Su abierta carrera armamentista –que mina la confianza bilateral básica, indispensable para que el 2 + 2 prospere–lo confirma. Se trata nominalmente de un diálogo entre pares que no son tales por la evidente ventaja actual chilena en armamento. La prueba de la inutilidad de este mecanismo estriba en que, a lo largo del último lustro, nuestro país asistió a sendas reuniones de consulta del 2 + 2 y jamás fue informado, ni menos consultado, sobre la masiva compra de armas por su par. En esas condiciones, sumado a la agresión que significa el espionaje montado contra nuestro país, es público y notorio que el mecanismo del 2 + 2 terminó su ciclo, si alguna vez lo tuvo.

Por lo demás, no es prudente que sea el Perú el país que active mecanismos de acercamiento bilateral con Chile. Es Chile el primero que enfrió las relaciones luego de la justa presentación de la demanda marítima en La Haya, y el que luego nos agredió con el espionaje. Le corresponde a Chile, entonces, plantearnos una agenda de buena vecindad. Es su obligación ética ante los hechos y su compromiso ante la comunidad sudamericana que ha acogido de buen grado la propuesta contra el armamentismo lanzada por nuestro país. Conversar no es pactar. Pero el diálogo necesita un ambiente proclive y algunas condiciones básicas que no se han dado entre Chile y el Perú. Nuestra buena voluntad ha sido puesta de manifiesto en reiteradas oportunidades pero no ha tenido una respuesta condigna de parte de Chile.

Con la prudencia del caso –y sin apuro alguno porque nosotros no hemos atentado contra la convivencia– debemos esperar que el nuevo gobierno de Chile recapacite y nos dé una señal clara de que le interesa una relación inteligente y franca con el Perú. Para ello, lo primero que necesita demostrar la flamante gestión Piñera es no ignorar –como lo hizo Bachelet– la denuncia del espionaje y hacer todo lo necesario para su esclarecimiento. Lo segundo, detener su carrera armamentista de manera clara, y lo tercero abogar por el restablecimiento de los mecanismos de consulta y acercamiento bilateral como el 2+ 2, pero desde una óptica radicalmente sincera.

Mientras aquello no suceda, el 2+ 2 no sirve a los intereses nacionales del Perú. Es de esperar que el gobierno de Sebastián Piñera acepte el desafío de mejorar las relaciones con el Perú y pensar en una agenda común de cara al porvenir. Por fortuna el presidente electo de Chile dijo algo muy importante en ese contexto: “Nos separa la agenda del pasado pero nos une la del futuro.” Abrigamos la esperanza de que el próximo jefe de Estado chileno haga honor a sus palabras con una nueva actitud que el Perú sabrá valorar como corresponde.



EXPRESO

Apropiado emplazamiento

En aras del debido proceso, garantía básica para la correcta administración de justicia en el Perú, debemos destacar el emplazamiento hecho por la magistrada Raquel Centeno a la primera Sala Penal Superior Especializada que preside la jueza Inés Villa Bonilla, por su flagrante lentitud para resolver el caso interminable de los familiares del general EP (r) Walter Chacón Málaga, procesados por presunto enriquecimiento ilícito.
El ex ministro del gobierno fujimorista, como es de conocimiento público, fue separado de ese proceso –ventilado en la misma sala– por orden expresa del Tribunal Constitucional, luego que éste considerara que el tribunal había actuado negligentemente al no sentenciarlo durante casi nueve años de enjuiciamiento.

En tal sentido, y ante un recurso de hábeas corpus planteado por los parientes de Chacón Málaga, la magistrada Centeno, del 18ª Juzgado Penal de Lima, señaló como plazo máximo 30 días para que expida sentencia contra los familiares procesados del general Chacón Málaga.

Si ya el Tribunal Constitucional se pronunció en máxima instancia sobre el caso principal, con el mismo criterio –bajo el que se ha visto obligada a acatar dicho fallo la Sala Villa Bonilla– ésta debiera ahora señalar día y hora, dentro de la fecha establecida, para la lectura de la sentencia contra la familia Chacón.

Dilatar una causa por espacio de nueve años atenta contra la majestad del Poder Judicial, incluyendo a sus órganos de control, más aún cuando –por la naturaleza de los procesados– el caso podría denotar connotación política. No es la sentencia de inocente o culpable lo que está en el tapete, pues ésta es atribución del juez y debe respetarse y resolverse por los canales correspondientes. Quien sea hallado culpable que sea condenado y quien no, absuelto. Pero que no se dilate un proceso más allá del tiempo razonable, perjudicando honras y derechos de los implicados que, al margen de su no probada responsabilidad, están expuestos más de lo pertinente a los avatares del juicio.

Agilizar los procesos es una vieja aspiración del Poder Judicial y mayor preocupación del Ejecutivo en el contexto de una reforma profunda del Estado. Hay pasos concretos en esa dirección, como la puesta en marcha del Nuevo Código de Procedimientos Penales o la agilización y automatización de expedientes. Pero será siempre un juez el que deberá resolver los casos en última instancia. Un proceso no debe durar nueve años y es el criterio del magistrado el que requiere prever estos casos. El debido proceso es piedra angular de la administración de justicia y, dentro de aquella, destacan los plazos razonables para las diligencias y la expedición de sentencia. Velar por que ello sea, en efecto, así, es primera responsabilidad del Poder Judicial, sus autoridades, sus magistrados de todas las instancias, y sus órganos de control.


EXPRESO

Poner las plumas en remojo

Por Mirko Lauer

A diferencia de la encuesta anual de Apoyo, el sondeo sobre el poder de la revista Poder este pasado diciembre fue, glosando la expresión inglesa, solo un cálculo educado. Lo que lo hizo muy diferente en el caso del poder periodístico fue el peso atribuido al medio en que cada persona trabaja. No es solo el cantante, es su escenario lo que lo define.

La lista traía sobre todo gente de la mayor radio, la mayor estación de TV, los principales diarios. Notorio que no figurara una sola persona de Internet. Porque el estatus de la red todavía es ambiguo en el Perú: las cifras sugieren una enorme y creciente importancia, pero envuelta en una bruma de subsidiaridad respecto de los medios tradicionales.

Una encuesta de Outsell Inc en los EEUU señala que 57% de quienes buscan “noticias al instante” acuden a fuentes digitales (era 33% hace pocos años). La idea es que una vez en la red ese 57% se encuentra con la versión digital de los medios tradicionales, y que eso favorece a esos medios. Pero no parece ser tan así.

Por ejemplo, Outsell descubrió que casi la mitad de los que van a buscar noticias a Google otean los titulares pero no entran a los periódicos mismos. Lo cual relativiza la idea de que entre los dos espacios hay relaciones de mutuo servicio y beneficio. Los libros de contabilidad lo vienen diciendo con claridad desde hace un tiempo.

No sorprende entonces que la idea de cobrarle a los buscadores por utilizar las noticias de los medios esté avanzando, junto con la de cobrar por leer diarios completos en la red. The New York Times acaba de sumarse a los que hacen esto último. Aquí el diario de negocios Gestión lo hace de tiempo atrás.

En cuanto al asunto del poder, i.e. la influencia, Internet en el Perú es un hueco negro, y falta una encuesta como la de Outsell. Sería interesante saber qué está sucediendo con hábitos como leer prensa del exterior, recoger noticias exclusivamente en Internet o ignorar a la red al 100%, o seguir a determinado bloguero independiente.

En un mercado reducido como el peruano quizás para los medios tradicionales mantener versiones digitales es una manera de demorar la llegada de un desafío periodístico digital en línea. Sin embargo el enorme público de la red no está dando beneficios que contrapesen su naturaleza de peligro a mediano o largo plazo.

Una encuesta-pronóstico de Harris Interactive en siete países desarrollados muestra que en todos menos uno (Alemania) una mayoría, digamos un tercio, piensa que para el 2013 su principal fuente de noticias estará en la red. Seguido de radio, TV, cable y diarios en un quinto lugar. ¿Pero quién va a producir esas noticias de la red?



LA REPUBLICA

Antamina en aguas peligrosas

Por Humberto Campodónico

Mediante un acuerdo entre la Compañía Minera Antamina (CMA) y César Álvarez, Presidente de la Región Áncash, la empresa se comprometió a “compensar” a la Región por US$ 24.5 millones en el 2010.

La “compensación” se origina por el Programa de Reinversión de Utilidades por US$ 900 millones al que se ha acogido CMA, lo que originará un menor pago de impuesto a la renta (IR) de US$ 270 millones. Este Programa fue derogado en el 2000, pero sigue vigente para CMA porque tiene un convenio de estabilidad tributaria (1).

Como el 50% del IR es el canon minero para Áncash, CMA va a compensar a la Región de la siguiente manera: le dará US$ 4.1 millones a 128 municipios de la Región, otros US$ 7.5 millones a 18 municipios distritales y US$ 7.8 millones a 8 municipios provinciales. Completa la lista el gobierno regional, con US$ 5 millones. Habrá “compensaciones” adicionales en los años siguientes.

Si se desagrega un poco, vemos, por ejemplo, que el distrito de Cajamarquilla recibirá 2,900 dólares, Pariahuanca 14,512 dólares, Santa tendrá 511,614 dólares y San Marcos, distrito donde está ubicada la mina, 2.6 millones de dólares. Y así todos los distritos.
¿La “compensación” es dinero fresco? No. Los US$ 24.5 millones van a salir del “aporte voluntario” (el óbolo minero) de 3.75% de las utilidades anuales, que fue el compromiso de las empresas en el 2006 para que se deje de lado la promesa electoral de García de cobrar un impuesto a las ganancias extraordinarias.

¿Es legal que la empresa gire cheques o haga obras a los municipios para “compensar”? Eso lo deberán responder los abogados, pero no cabe duda que una peligrosa puerta se abrió en el 2006 cuando se instauró el óbolo, que es administrado por las propias empresas.

En el plano político la cosa es más complicada. Como el Estado abdica de su función elemental de cobrar impuestos, es ahora CMA la que abre la chequera para “compensar”. Al hacerlo, corre el riesgo de involucrarse en cualquier cantidad de conflictos sociales y ambientales por motivos diversos que van desde obras mal ejecutadas hasta pedidos de dinero mayores a los compromisos asumidos.

¿Sabrán los accionistas de BHP Billiton, XStrata, Teck y Mitsubishi, dueñas de Antamina, lo que está pasando con la política de la empresa en el Perú? Quién sabe. Lo que sí se sabe es que Antamina recuperó la inversión de US$ 2,290 millones en solo dos años y, del 2005 al 2009, ha generado utilidades netas de USS 6,620 millones. Lo que continuará estos años porque se mantienen altos los precios del cobre y del zinc, a tal punto que la reinversión de US$ 900 millones del 2010 al 2013 saldrá del propio flujo de caja de esos años (2).

El problema aquí es que, a diferencia de lo que sucedió con el consorcio Camisea a fines del 2006, cuando el Estado llamó a la empresa a renegociar el contrato para “fijar” el precio del gas –lo que consiguió–, en este caso no ha hecho lo mismo. Y cuando comenzó la protesta ancashina, la empresa tomó la iniciativa de “compensar”, lo que puede tener desenlaces imprevisibles.

Ante la ausencia e inacción del Estado, quizá lo que más convenga para la estabilidad social de la Región es que la propia empresa renuncie, motu proprio, al incentivo tributario y pague el IR correspondiente. Veremos qué pasa en el Foro sobre el Canon que organiza el Colegio de Ingenieros del Perú en Huaraz el 22 y 23 de este mes, que, justamente, está discutiendo estos problemas.



LA REPUBLICA

Ollanta en plan transformer

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Los refuerzos del PNP para el campeonato 2010-11.

Ollanta Humala también decidió lanzarse al ruedo electoral a través del manifiesto ‘¡Por la gran transformación del Perú!’ que se publicó como aviso en este diario el domingo pasado con la firma de 26 profesionales vinculados, en general, a la izquierda peruana.
Aparecen, entre otros, intelectuales (Alberto Adrianzén, Carlos Tapia), ex congresistas (Manuel Dammert, Edmundo Murrugarra), ex colaboradores del gobierno de Alejandro Toledo (Nicolás Lynch, Félix Jiménez, Sinesio López), un ex procurador anticorrupción como Omar Chehade –que también es abogado de Humala– y un empresario como Salomón Lerner Ghitis.

Su paraguas es ‘Ciudadanos por el Cambio’, el cual coincide alrededor de que Humala “representa los ideales de la gran transformación que nuestra patria requiere”. El grupo no parece articulado con la maquinaria del Partido Nacionalista. Al menos, en la presentación no estuvo ningún parlamentario de la olla, y habrá que ver si salen chispas cuando se junten.

Este manifiesto significa la plataforma más clara que se ha presentado hasta el momento para producir un vuelco significativo en la orientación de la economía peruana desde 1990. Seguramente Marco Arana planteará una propuesta que competirá con la de Ollanta Humala en esta perspectiva.

‘Ciudadanos por el Cambio’ propone “un cambio radical” basado en una “economía nacional de mercado abierta al mundo”, un concepto que aún está difuso por lo escueto del manifiesto y que requerirá una explicación para confirmar si –como parece– implica el desmontaje de varias políticas seguidas en las dos décadas post colapso del primer gobierno del presidente Alan García y que, con muchos desafíos pendientes, como la falta de reforma social, de la educación o de la salud, han mejorado la perspectiva económica y la calidad de vida en el Perú.

Mientras se esperan esas precisiones para emitir un juicio sustentado, anoto que el manifiesto plantea que el Perú está en la encrucijada de optar entre “profundizar la democracia (…) secuestrada a favor de unos pocos” o “continuar con la imposición neoliberal”. ¿Creen los firmantes –y Humala– que no se puede promover una economía de mercado –con un rol eficaz del Estado– y defender, simultáneamente, la democracia?

Ese es el error tradicional de algunos sectores de la izquierda peruana que, con una arrogancia sin fundamento que los hace excluyentes y no inclusivos, les impide su modernización como en Chile o España: creer que poseen el monopolio de la defensa de los pobres, de las buenas políticas económicas, de los derechos humanos y, en general, de la decencia y de las causas buenas de la sociedad.

LA REPUBLICA

Lambayeque: Potencial agroexportador

La Gobernabilidad de la Región Lambayeque y su inserción en la economía internacional, tienen en el potencial agro exportador una de las vigas maestras, que en mi opinión será el eje transversal del futuro Crecimiento Económico, entendiendo que la variable Consumo de las Familias, representa para cualquier país del mundo el 70% de su PBI, es decir las unidades económicas familiares requerirán por siempre de los alimentos para su subsistencia.

En esta primera parte, recrearemos la mirada sobre la situación actual de la agro exportación lambayecana, así: Lambayeque constituye la quinta economía más grande del país después de Lima, Arequipa, La libertad y Piura, aporta con el 3.89% (según el INEI).

Es la tercera zona agrícola más relevante, pero en un par de años podría encabezar el ranking con la privatización de 36,000 hectáreas nuevas, de propiedad del gobierno regional, para agro exportación, lo que ha motivado un fuerte interés de los inversionistas de todo el mundo.

En opinión de mi amigo Salvador Hoyos, con quien comparto la cátedra universitaria en la Universidad de San Martín, en su condición de Director Regional de Turismo, afirma que la Región culminó el primer trimestre del 2009 con 57 millones de dólares en divisas por Exportaciones, cifra que representa un incremento de 25 millones de dólares con respecto al mismo período del 2008.

En este mismo orden, afirma, que éste crecimiento refleja, que a pesar de la crisis financiera internacional del 2009, los mercados siguieron demandando productos, puesto que la ventaja para Lambayeque es que la actividad exportadora se basa en la agro exportación y los mercados internacionales aún compran alimentos. Así, han hecho que la balanza comercial agro exportadora de Lambayeque siga en superávit.

Complementariamente debo afirmar que nuestra Región ocupa el segundo lugar con potencial agro exportador después de Ica. La represa de Tinajones y las expectativas de la puesta en marcha del Proyecto Olmos, proyectan una oferta de recurso hídrico capaz de abarcar 110 mil hectáreas de nuevas tierras irrigadas, de las cuales la primera etapa constituye 36 mil hectáreas en los distritos de Olmos, Motupe y Jayanca. Como conclusión de varios grupos focales, el desarrollo agro exportador en esta primera etapa, creará casi 27 mil nuevos puestos de trabajo.

Finalmente frente al escenario de las elecciones regionales y municipales de octubre próximo, los equipos de gobierno de los partidos políticos y movimientos, deberán debatir lo mejor de sus planteamientos en materia de políticas agro exportadoras, que tengan como norte desarrollar el potencial agro exportador de nuestra región en el marco de las nuevas tendencias económicas. (Continuará I)



CORREO

GCU (Gente Como Uno)

Uri Ben Schmuel
uribs@larazon.com.pe


Una vergüenza las últimas declaraciones de Javier Pérez de Cuéllar a Caretas (“Keiko Fujimori no puede tener mis simpatías porque tiene un nombre que no prestigia al país”). Cómo se nota que respira por la herida debido a que cuando participó en las elecciones presidenciales de 1995 –lo cual califica de “un error y una gran ingenuidad”– obtuvo 22% y Alberto Fujimori barrió con 64 por ciento.
Con razón, en un rapto de sinceridad, comenta en la entrevista de marras que “es el único presidente con el cual mantengo una total distancia, no me es grato su recuerdo”. Por supuesto que es un recuerdo ingrato. A nadie le gusta perder por goleada. Menos mal que tuvo el tino de no decir que hubo fraude. Ni siquiera en la Venezuela de Chávez se podría montar uno con cifras tan dispares como las que arrojaron esos comicios.


Lo peor de todo es que los viscerales comentarios –en la antípoda de las reflexiones que le escuchamos apenas días antes, al ser homenajeado por sus noventa años de vida– muestran el feo rostro del racismo. Y no solo porque en el fondo Pérez de Cuéllar comparte el pensamiento de Fernando Belaunde Terry, a quien considera el mejor presidente que ha tenido el país, respecto a que los japoneses en el Perú solo sirven para peluqueros (¡eso dijo el “patricio” FBT en 1990, entre la primera y segunda vuelta!; quien esto escribe recuerda haberlo leído, negro sobre blanco, en El Comercio).

No, Pérez de Cuéllar va más allá que su ídolo y afirma, suelto de huesos, que si Keiko Fujimori tiene posibilidades electorales es porque existe en el país una pobre educación cívica. “La gente se deja llevar por la construcción de una carretera, por una facilidad que se le dio a un pueblo”, opina. Qué pena que un hombre que sirvió al país como diplomático durante seis décadas tenga tan pobre concepto de sus compatriotas. Y que además sea mezquino con un mandatario que, le pese a quien le pese, derrotó el terrorismo, acabó con la hiperinflación, modernizó la economía y firmó la paz con Ecuador.

Pero, claro, a Pérez de Cuéllar, igual que a cierta elite criolla, le duele que esas cosas no las hicieran “gentes decentes”, “gentes de apellido”, “gentes como uno”, sino un peruano de primera generación que se atrevió a salir de la peluquería. Y jamás se lo van a perdonar. Antes los chilenos que un “chino”.


LA RAZON

El agente provocador

Pese a que muchos argumenten que se trataría de una simple coincidencia, no se puede negar que desde que Jaime Bayly anunció que sería candidato presidencial por Cambio Radical se ha generado una desesperada carrera por asegurar un lugar en el partidor electoral.

Así tenemos que Castañeda salió del clóset y confirmó su aspiración presidencial, mientras que Del Castillo quiso madrugar a sus compañeros lanzándose temprano al ruedo, pero estos, con su tradicional 'fraternidad’, no solo lo han ninguneado, sino que lo han llenado de improperios.

Por su parte, a Lourdes Flores la están acosando los partidarios del 'mudo’ a tentar la Alcaldía de Lima, tratando de asegurar que le deja a este el camino libre y, al mismo tiempo, esperando mantener la próxima administración municipal en manos de allegados. Importante esto último para ellos considerando la magnitud de algunas denuncias que no han sido aclaradas.

Finalmente, Humala, para no quedarse atrás, y antes de que Chávez se busque otro candidato, sacó un pronunciamiento de nuevos adherentes, aunque la mayoría de los firmantes lo apoya hace años. Solo falta que Toledo dé el salto. Así que ya empezó la campaña por el sillón presidencial y durará 17 meses hasta la segunda vuelta electoral. Pobre electorado, va a terminar empachado.
Por otro lado, si bien Lourdes Flores tiene la capacidad y cualidades para realizar una excelente gestión presidencial, también es cierto que es relativamente joven y tiene un amplio techo por delante. En una carrera presidencial atiborrada de pretendientes peleándose el mismo espacio, sería conveniente que considere seriamente el ir por la municipalidad.

En realidad, la Alcaldía de Lima es un puesto que no se debe desdeñar. Casi la tercera parte de la población del país habita en ella y la lista de necesidades es considerable. Castañeda se ha concentrado solo en El Metropolitano, en sus fuentes, escaleras y hospitales. Se ha desatendido totalmente de la delincuencia, de la basura, del congestionamiento de tránsito, del paupérrimo parque vehicular, de la Costa Verde o de eliminar la asfixiante burocracia municipal. Así que se requiere a gritos de un alcalde o alcaldesa que tenga la capacidad de implementar un programa que sea integral. Lourdes Flores podría solucionar los problemas de Lima y, luego, aplicar esa experiencia a nivel nacional. Tiene el tiempo para hacerlo.



PERU 21

Haití, una oportunidad para la equidad social

Martin Khor
Colaborador


La devastación ha horrorizado al mundo. El terremoto del 12 de enero es el último de una serie de desastres naturales y provocados por el ser humano que afectaron al país más pobre del hemisferio occidental.

En 2008, Haití fue barrido por una serie de huracanes y tormentas que destruyeron 70,000 hogares, cientos de miles de personas quedaron sin alimentos y agua potable, y se perdió gran parte del ganado y los cultivos alimenticios.

El país también ha tenido un historial de dictaduras, golpes de Estado y violaciones de los derechos humanos. Este año iban a celebrarse elecciones bajo la supervisión de las Naciones Unidas, pero ahora podrían postergarse por causa del terremoto.

Desde el siglo XIX Haití ha estado bajo el dominio de Estados Unidos. De 1849 a 1913, buques de guerra de ese país entraron 24 veces en sus aguas jurisdiccionales para “proteger las vidas y propiedades estadounidenses” y de 1915 a 1934 los marines ocuparon el territorio.

Aun antes del terremoto del 12 de enero la mayoría de los haitianos carecía de agua corriente, electricidad, saneamiento y otros servicios públicos esenciales, según Stephen Lendman, del Centro de Investigaciones sobre Globalización con sede en Montreal, Canadá.

La sociedad haitiana es muy pobre. Tres cuartas partes de la población vive con menos de dos dólares diarios y más de la mitad con menos de uno, apunta Lendman. La expectativa de vida es de 52 años y la incidencia del VIH/SIDA sólo es menor a la de los países del África subsahariana.

El Banco Mundial lo ubica como el peor país del hemisferio en materia de saneamiento, nutrición y servicios de salud. Más de la mitad de los haitianos padecen inseguridad alimentaria y la mayoría de los niños tienen un tamaño por debajo de lo normal a causa de la desnutrición, casi el 40% no asiste a la escuela y menos del 20% de las personas de más de 15 años sabe leer y escribir.

También es desigual. Según Lendman, el 1% de los haitianos controla la mitad de la riqueza y el 5% posee el 75% de la tierra cultivable, mientras que seis familias controlan la producción industrial y el comercio.

Es el país menos preparado para manejar un desastre natural como el terremoto que lo azotó la semana pasada. Quizás esta última devastación pueda dar lugar a una sociedad mejor organizada y con mayor equidad social, que pueda enfrentar mejor futuras crisis. Haití se lo merece.



LA PRIMERA

Encuesta imaginaria y psiquiatría

En su condición de presidente candidato, único ideólogo y vocero del gobierno, y lector del futuro, al mismo tiempo y siempre, el Sr. García, anunció que una encuesta aprista hecha a veintisiete mil personas en todo el país le permitía asegurar que su partido disputaría la segunda vuelta en las elecciones presidenciales de 2011. No presentó cuadro alguno con tendencias y cifras porcentuales como quincenalmente suelen hacerlo las encuestadoras. ¿De dónde salió el dinero para pagar esa encuesta? Preguntaron aquellos a quienes les hubiera encantado recibir decenas de miles de dólares para interrogar a 27 mil personas. Muestre la encuesta en todos sus detalles, pidieron otros. García respondió diciendo que su partido tenía más de ochocientos mil militantes competentes en el país, evadiendo el problema de fondo. Sus escuderos en la máquina electoral a la que ha sido reducido el partido aprista dijeron que no tenían obligación alguna de mostrar esa encuesta. Alguien como Del Castillo, con inocencia punible por García, confesó que no sabía nada sobre el tema. Luego, fue fraguado un cuadro estadístico mostrando que el Sr. Velásquez Quesquén obtendría más votos que el resto de competidores y que, contando con la votación de la señora Fujimori, la alianza estaría a punto de ganar la segunda vuelta. El director de IDICE, encuestadora supuestamente ligada al APRA, desmintió que su equipo haya presentado ese cuadro. Por los periódicos se enteró el primer Ministro Velásquez que era un candidato y que estaría a punto de ser presidente.

Nada de lo resumido hasta aquí es una broma de mal gusto. ¿No se trata acaso de una enorme mentira? Lo más probable es que tal encuesta no existió, La llamada “Red informática aprista” ofrece cursos a jóvenes que buscan hace algo útil en la vida. Si el partido tuviese un o dos especialistas en encuestas los conoceríamos. Con el omnímodo poder que tiene, el Sr. García soltó una frase de lo que le gustaría sin pensar dos veces en lo que decía. Su incontinencia verbal parece no tener límites. Incapaz de reconocer un tremendo error como ese, recomendó que las encuestadoras debieran ser vigiladas por ¨veedores¨, y con su secular sabiduría recomendó ¨está bien mentir pero no tanto¨. El está convencido de que no miente y que mienten los ¿otros. De lo dicho, una pregunta es pertinente: ¿no hay en todo este juego de mentiras un problema psiquiátrico? Parece que nadie entre sus clientes del partido está en condiciones de llamarlo al orden, por eso de no poner en peligro su futura reelección en el Congreso o en las mal llamadas regiones, que es todo lo que cuenta para ellos y ellas en la política peruana.

Invoco a los amigos psiquiatras, psicoanalistas y psicoterapeutas como Jorge Bruce, Saúl Peña, Mati Kaplansky, Max Hernández, Moisés Lemlij, Lucho Herrera, a ocuparse a fondo del tema psiquiatría y poder que en Perú es muy importante.


LA PRIMERA

Telesur

César Hildebrandt
Columnista

He huido toda mi vida de las unanimidades.

Por eso es que huyo del menú planetario de las noticias, ese menú que hoy pretenden que traguemos los que nos consideran invitados de segunda en el banquete ultraliberal.

Ese fast food de la información se ha instalado en todas partes.

En España, por ejemplo, donde acabo de estar durante un mes, el recetario ha llegado a ser extremo en la televisión, tomada por asalto por las hordas de Berlusconi y sus adláteres.

Ver TV española es, por lo general, asistir a un espectáculo donde el cretinismo compite con la estupidez, la frivolidad con la ignorancia, el envilecimiento con la ruindad vestida de bata y en pantuflas.

Quienes salen ganando son los que necesitan manadas y no ciudadanos para lograr la hazaña –todavía en proceso- de destruir el modelo europeo y hacer del viejo mundo una franquicia del modelo Reagan: capitalismo a lo bestia, darwinismo social, abolición de derechos laborales, competitividad siguiendo el canon de Shangai.

No es que la TV esté dedicada a entretener -eso sería legítimo y hasta podría ser divertido-: su propuesta es mucho más audaz. De lo que se trata es de hundirnos a todos en el mismo caldo de vulgaridad venérea y chismografía de cinco céntimos.

El propósito es que la grey llegue a rebuznar, balar, croar, mugir o relinchar. Es el proyecto de reemplazar a Dios por Esopo y convertir el mundo en una fábula bufa. También se trata, por supuesto, de que nadie recuerde las lecciones de “Rebelión en la granja”.

Ni Roma en su esplendor imperial intentó algo parecido. Este proyecto mundial de Construcción de la Docilidad no tiene precedentes.

Y es que Roma no sólo era un cometido de dominación. Era también un sueño civilizatorio, una propuesta republicana y una construcción del espíritu.

Hoy no. Hoy no hay un Virgilio que cante la antiepopeya de Irak ni un Cicerón que defienda a los inocentes ni un Apio Claudio inclinado a las esencias del Derecho.

Hoy hay sólo una mafia avariciosa que ha creado la plutocracia global más encarnizada que alguien pudo imaginar.

Esa mafia se ha apoderado de la mayor parte de los medios y ha secuestrado el discurso de la información imponiendo sus mentiras y haciendo de la televisión esa cosa estupefaciente que aspira a reemplazar a la realidad.

Esa mafia, en suma, ha construido la utopía inversa de abolir al mundo y sustituirlo por sus ideas, sus prejuicios, sus intereses, sus gustos putañeros y aun sus miasmas personales.

De modo que cuando uno ve la Fox o alguna tele privada española lo que ve no es lo que pasa o ha pasado en el mundo. Lo que ve son los diablos azules de Murdoch, los cuentos de Andersen contados por gansters, los mitos celtas cantados por Madonna con las tetas al aire.

De la TV peruana no voy a decir mucho. Apenas diré que he regresado y la he visto más de una mañana y me ha dado vergüenza vivir en un país donde esa mierda que se grita y esas mierdas que se callan son “la oferta informativa” al uso.

En medio de ese panorama existe, sin embargo, una posibilidad de seguir siendo humano y más o menos lúcido. Me refiero a Telesur.

Sí, Telesur, ñaños de la Caverna, hijitos de Eisha, sirvientes de Piñera.

Puede uno discrepar de muchas cosas de Telesur pero al menos está claro que esa cadena no es parte del plan lobotomizador de las corporaciones.

Gracias a Telesur uno recuerda que hay palestinos sufriendo, una ONU descalificada, un Uribe voraz que va por la segunda reelección. Sólo por eso vale la pena verla. Está, arrinconada pero tenaz, en el 814 de Cable Mágico.


LA PRIMERA

Los otros de Uchuraccay

Se cumplen 27 años del atroz crimen de los ocho periodistas en Uchuraccay y quedan (hay que repetirlo así aunque sea un lugar común) muchas interrogantes por resolver. Quizá las respuestas no estaban en los comuneros que aplicaron las instrucciones militares, sino en personajes que intervinieron en el caso luego de la tragedia, como los que pasaremos a listar:

-Luis Morales: Fue de los primeros periodistas que llegaron a Uchuraccay e interrogó con dureza, y en quechua, a los campesinos. Sostenía la tesis de la participación de los “sinchis”. Fue asesinado en Ayacucho por militares en 1991;

-Hermenegildo Ventura Huayhua: Juez, de ingrata recordación para la Comisión Vargas Llosa. También buscaba a los “sinchis” como autores y en el juicio fue hostil al escritor llegando a decir que obtenía beneficios por su participación. Paradero desconocido;

-Philip Bennet: Periodista norteamericano que inició una investigación a fondo del caso y reunió mucha información. Pero se marchó del Perú luego de sufrir robos y quizá amenazas. Era hasta hace poco uno de los editores del “Washington Post”;

-Ismael Reid: Teniente de la Infantería de Marina que llegó primero para comprobar las muertes y enviar la noticia al comando militar en Huanta. Paradero desconocido;

-Luis Serpa Segura. Juez. Presidente del Tribunal Especial dedicado en exclusiva al caso desde abril de 1986, en Lima. En su sentencia, al año siguiente, dijo que había sido probada la presencia de extraños en Uchuraccay pero no afirmó que fueran autores de las muertes. Años más tarde fue suspendido por acusaciones de colaboración con Vladimiro Montesinos;

-Clemente Noel Moral: jefe político-militar de la zona de emergencia en el tiempo de la tragedia. Publicó un libro para defenderse. Enjuiciado, murió en la clandestinidad sin presentarse a recibir su sentencia;

-Mario Castro Arenas: Periodista, miembro de la Comisión Vargas Llosa, fue el primer Presidente del Colegio de Periodistas del Perú. Militante aprista fue expulsado del partido. Vive en Panamá;

-Fortunato Gavilán. Teniente Gobernador de Uchuraccay y el comunero más perseguido pues fue señalado como el principal promotor de la matanza. Fue asesinado meses después por Sendero Luminoso;

-Marcia Gálvez Ñaupa de Gavilán. Esposa del anterior, fue la primera asesinada por la columna de venganza de Sendero Luminoso del 20 de mayo de 1983. En excursiones sucesivas, tanto senderistas como militares, murieron 135 campesinos;

-Simeón Auccatoma Quispe: detenido, murió tuberculoso en la cárcel antes de recibir sentencia;

-Dionisio Morales Pérez: Detenido, sentenciado, siempre alegó inocencia e ignorancia. Paradero desconocido;

-Mariano Concepción Ccsani Gonzales: Detenido, sentenciado cumplió su condena y regresó sorpresivamente a Uchuraccay, donde encontró a su esposa viviendo con otro comunero, a quien mató a puñaladas. Fue apresado y devuelto a la cárcel. Paradero desconocido.


la primera

Para que escuches, Alan

César Lévano
cesar.levano@diariolaprimeraperu.com


La sonora silbatina brindada ayer por el pueblo boliviano a Yehude Simon en La Paz tenía en verdad dos destinatarios: Simon mismo y el presidente Alan García.

El ex presidente del Consejo de Ministros del Perú tiene fama continental como propiciador y cómplice de la política contraria a los indígenas amazónicos, política que condujo a la tragedia de Bagua.

Por su parte, García es detestado por las organizaciones indígenas de nuestra América por su entreguismo incondicional a las transnacionales que buscan apoderarse de la Amazonía pisoteando derechos nacionales y de los nativos. El escrito “El síndrome del perro del hortelano” lo exhibe sin tapujos.

La sonora pifia contra Simon refleja asimismo la creciente brecha que el régimen aprista ha abierto entre nuestros dos países. Era de por sí un acto hostil enviar como representante al acto de inauguración del segundo mandato presidencial de Evo Morales a un político desacreditado y que, además, desde el punto de vista de la diplomacia, es un don nadie.

En esta columna hemos denunciado, desde el inicio, la política internacional de García, que conduce al aislamiento del Perú y le hace el juego a la geopolítica estadounidense. En Washington, particularmente en el Pentágono, temen la amistad del Perú y Bolivia, países nucleares de Sudamérica.

García lo sabe, y por eso se esfuerza por complacer la voluntad del imperio, tan favorable a Chile a partir de la guerra del Pacífico.

El deterioro de los vínculos con un país tan ligado al nuestro se puede medir por este hecho: en enero de 2006, cuando Evo Morales asumió por primera vez la presidencia de Bolivia, quien representó al Perú en la ceremonia fue el presidente de la República Alejandro Toledo.

El delegar ese papel ahora en Yehude Simon fue a la vez una torpeza y una provocación.

Muy merecido el papelón de Simon, quien tuvo que hacer un teatral mutis por el foro y retirarse de una ceremonia en la que estaban la presidenta de Chile, Michelle Bachelet; el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, y los jefes de Estado de Venezuela, Ecuador y Paraguay.

Resulta revelador que un partido que se decía no sólo antiimperialista, sino también promotor de la unidad latinoamericana, socave esa unidad y se alinee en un frente contrario a los intereses y la seguridad nacional.

Ante el fracaso estrepitoso de esa conducta, en el Congreso de la República se debería plantear un debate sobre el panorama hemisférico y una interpelación al ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaunde. El episodio Yehude Simon debe ser colocado en el contexto de toda la política exterior del régimen.

La política internacional del país es demasiado importante para dejarla exclusivamente en manos del canciller –y del presidente–.


LA PRIMERA

22.1.10

Cabrones de mala entraña

Soy un hombre rencoroso y a mucha honra. Recuerdo minuciosamente a los que me humillaron. Olvido con facilidad a los que fueron amables conmigo.
De joven crees ingenuamente que todos deben ser buenos y amables contigo y cuando te encuentras con un cabrón de mala entraña que te insulta, te hace pasar un mal rato, te traiciona o te humilla, te resulta extraño, sorprendente.

Tal vez sería prudente suponer que todos somos unos cabrones de mala entraña y que lo excepcional, lo infrecuente, lo inhumano, es que te encuentres a alguien que sea leal y amable y buena gente contigo.

Mi familia está llena de cabrones de mala entraña (incluyéndome, por supuesto). Es mi familia, pero no por eso me impide ver las cosas con claridad y reconocer a un cachafaz, a un crápula, a un gaznápiro, a un memo mentecato, a un fantoche o facineroso.

Mi padre fue un cabrón de mala entraña. Al menos lo fue conmigo y no se tomó vacaciones para joderme la vida. Me insultó, me humilló, me pegó, vengó en mí todas sus amarguras y frustraciones. No digo que fue un cabrón de mala leche con todos los demás. Para mi sorpresa, hay gente que lo recuerda como un hombre risueño, caballeroso y encantador. Pero conmigo fue un cabrón de cuidado, un cabrón armado y un cabrón lisiado y ya se sabe que los cojos son todos malos o a punto de ser malos.

Mi tío Bobby es uno de los tipos más miserables, avaros, despóticos y malvados que conozco. Se parece al viejo millonario tacaño de los Simpson, sólo que en su versión amariconada. Disfruta humillando a sus empleados del servicio, humillando a cualquiera con poco dinero o poder, burlándose de los que tienen que soportar sus bromas crueles e hirientes a riesgo de ser despedidos. Recuerdo cómo lloraba Mario, mi amigo, el jardinero, contándome que había ido desde su casa en los arrabales hasta la casona cochambrosa de Bobby y que el calvo mala leche de Bobby se había negado a pagarle lo que le debía (una cantidad ínfima, desde luego). Es un cabrón cosmopolita y profesional, un cabrón de lengua afilada y venenosa, un chismoso vocacional (podría decirse que se parece a mí o que yo me parezco a él). Además es un adulón de los poderosos. Por ejemplo es amigo servil de Alan García (en esto, por suerte, no nos parecemos). Menudo dúo de cabrones retorcidos y genios del mal que se reúnen semanalmente a engordar sus panzas oceánicas.

Mi tía Lucy, enana, mala como casi todas las enanas, vieja ya, amargada como casi todas las viejas, es una mujercilla intrigante, chismosa, envidiosa, siempre sembrando cizaña y deseándole desgracias a los demás. Cuando mi hermana mayor enfermó de cáncer, su esposo, un panzón con nombre heroico, tuvo el gesto heroico de llamar a mi madre para decirle, tan atinado él, que no se hiciera ilusiones, que mi hermana era ya un caso perdido, que moriría pronto. Lindo gesto el de mi tío heroico. Amorosa su llamada. Mi hermana sigue viva. Y ese par de cizañeros envidiosos también, que yo sepa. Si hay un Dios y ese Dios me escucha ahora (alabado seas), ruego que ese par de enanos cuyes rastreros mueran antes que mi hermana. Sería lo justo.
Mi padrino, mi tío Carlos, es o ha sido ginecólogo y se ha pasado media vida metiendo sus manos en vulvas y matrices vaginales (membrana femenina que juraría que Bobby no ha tocado nunca) y es naturalmente un buen tipo, aunque su verdadera vocación es la del alcohólico consumado y amante de las conspiraciones y golpes militares. Trataba a mi padre con gran cariño y eso lo adecenta en mi recuerdo. Se ha peleado con el avaro de Bobby por unas acciones de la minera y eso lo enaltece. No me saludó en el funeral de mi padre y eso lo menoscaba en mi memoria. Fue ministro de Fujimori y eso le da una dimensión cómica, esperpéntica. Sus hijos son todos ambiciosos, trepadores, vulgares y matones, algunos parecen subnormales o contrahechos o fallas genéticas. Mi prima se casó con un magnate griego y luego con un magnate peruano ya algo veterano. Que ambos fueran magnates fue, desde luego, una casualidad, una cosa azarosa, puramente fortuita, no debemos ser suspicaces. Que no me invitara a su boda no fue, claro está, una casualidad.

Yo tuve un tío que extrañamente no era un cabrón de mala entraña. Era encantador, divertido, guapísimo, un playboy mítico, idéntico a Julio Iglesias. Se llamaba John Bayly. La última vez que lo disfruté de su desbordante simpatía estaba en un restaurante de San Isidro con su novia y me llamó a la mesa y me invitó sangría y abundantes pizzas y me trató con un cariño infrecuente entre mis tíos. Era un gran tipo el legendario John Bayly: seductor profesional, risueño, alegre, jodedor, listo para el dinero y las mujeres, amante de la buena vida, siempre riendo, bebiendo y alegrándole la vida a la gente mustia y pusilánime. Era un ganador en toda la línea. Nunca olvidaré la noche que me dejó conducir su auto rojo deportivo último modelo (un Alfa Romeo, creo) y me dio la confianza que nunca me había dado mi padre. Murió joven, de cáncer. Le salió un hijo idéntico a él (aunque levemente menos guapo) que, de pura casualidad, de pura buena suerte, se casó con una millonaria heredera de un grupo minero.

Yo a los mineros les tengo cierta hostilidad. Destruyen la ecología, envenenan los ríos, intoxican a los pobladores vecinos, se apropian de la riqueza que se esconde en el subsuelo de las tierras de los campesinos (cuando esa riqueza debería ser del dueño de las tierras, de los campesinos), tratan a los obreros que malviven en los lóbregos socavones con los pulmones envenenados como animales y uno se pregunta, hechas las sumas y las restas, cuál es la contribución que hacen al mundo estos mineros codiciosos como el vil tacaño de mi tío Bobby: venden minerales, pagan impuestos (menos de los que debieran) qué bien, gran trabajo artístico, ecológico, intelectual. Todos los empresarios mineros podrán tener mucha plata (mucha más de la que tengo yo), pero yo respeto más a un poeta, a un cantante, a un pintor, a un cineasta o a un escritor. Mi tío Bobby tendrá mil millones de dólares pero moralmente me parece una sanguijuela porque no sabe tratar con una mínima humanidad a la gente pobre, desvalida. Por supuesto, si viene Alan a su casa, ya está Bobby enjundioso, jacarandoso, bailándole una zarzuela con Carlos Raffo, el otro pusilánime adulón de Alan que se cree chef cuando sólo es un solícito mayordomo.

Mi hermano Miguel es un cabrón de mala entraña y además es un subnormal, un oligofrénico, un loco maluco, un macho vacuno castrado. De niño le dieron tantas pastillas y palizas que ahora es un asno que rebuzna o un buey que arroja saliva espumosa. Ha robado todo lo que ha podido hurtar, tiene una larga carrera en el mundo del hampa (una vez me llamó una chica en Miami diciéndome llorosa que Miguel le había robado su colchón). Ahora dice que es empresario. Dice que alquila autos. Dice que se ha reformado. Además le dice a mi madre (y ya se sabe que mi madre se cree todo lo que le dicen) que es fervoroso creyente del Opus Dei y luego lo encuentran en discotecas patibularias con señoritas que se ganan la vida posando en calendarios eróticos que cuelgan los mecánicos en sus talleres para hacerse una paja fugaz, aceitosa, mientras están echados debajo del auto averiado. Menudo cleptómano y cachafaz es mi hermano Miguel, que además, siendo gordo como una foca, dice que quiere pegarme. Que intente pegarme: yo llevo conmigo una pistola israelí Jericó con silenciador y ocho proyectiles en la recámara y además me acompañan dos escoltas armados. Nada me gustaría más que regalarle una lluvia de plomo a ese jabalí acojudado.

Álvaro Vargas Llosa, con su cara de intelectual sabihondo y estreñido que se ha nombrado presidente moral del mundo y Dalai Lama del liberalismo global, es el cabrón de peor entraña que conozco. Mal bicho, culebra escamosa, desleal, traidor, rencoroso, fariseo, vengativo, creo que no le cae bien a ninguno de los amigos que fuimos sus amigos y ahora lo recordamos como si fuera la viruela, el sífilis o la gonorrea. Es la confirmación de que dos primos hermanos tal vez no deberían tener hijos: por mucho que se amen y se calienten sobándose los susodichos primos, al final te sale una criatura no del todo humana, un fanático enjuto y avinagrado que quiere gobernar el mundo y que sólo es amigo de los que le pagan y que ha de tener una cola enroscada de porcino como en los cuentos de Gabo o un aguijón de alacrán o veneno letal de tarántula en los testículos colosales. Álvaro es con seguridad uno de los bichos más torvos y desleales que conozco y no hay en el Perú una sola persona que lo extrañe, que yo sepa.

Mario Vargas Llosa es también un cabrón de mala entraña (o lo ha sido conmigo hasta un punto en que colmó mi paciencia) pero se le disculpa porque tuvo un padre que fue un maldito resentido perdedor abusador y porque ha hecho una carrera amorosa en el incesto, primero con la tía, después con la prima hermana, lo que me parece que humaniza sus rasgos de cabrón de mala entraña y demuestra que al menos ama a su familia, o a la parte de su familia que se puede montar. Sólo por eso (y por algunos de sus libros) le tengo simpatía. Yo siempre quise montarme a una prima y una tía (no a la tía enana malediciente) y no lo conseguí (aunque a una prima lejana me la monté en un hostal de Miraflores y fue como montarme a un bufeo).

Naturalmente, y como es público y notorio, yo también soy un cabrón de mala entraña y cultivo el rencor como una forma de arte incomprendido y cuando sea presidente o monarca o dictador vitalicio me ocuparé de vengarme de todos estos cabrones de mala entraña que son mis enemigos porque eligieron dicha senda innoble que les costará la vida o lo que les queda de ella. Mi padre ya está muerto, pero los demás (a saber: el tío Bobby amariconado y avaro y cruel y mamón de Alan; el tío Carlos macerado en vino y todos sus hijos pendencieros, soeces, chocarreros, de quijadas como cuchillos; la tía Lucy y su esposo de nombre heroico, enanos imperceptibles al ojo humano pero dotados de secreciones venenosas, capaces de matarte de un salivazo certero; el Gandhi de nuestro tiempo, Álvaro Vargas Llosa, predicador de la virtud y la sabiduría y tan leal como un cuervo o una hiena hambrienta; el Premio Nobel del Incesto, Mario Vargas Llosa, preclaro pensador liberal y matón aficionado que le zampó un puñete a García Márquez en un teatro mexicano, haciendo un paréntesis o hiato creativo en su flemática tolerancia liberal: si él se había cepillado a su tía y a su prima hermana, ¿no podía comprender que Gabo deseara a la mujer del prójimo?) se las verán conmigo cuando sea presidente: a Bobby lo haré vivir en un socavón y lo obligaré a tocar una vagina; al tío Carlos le daré de beber sólo agua; a sus hijos los mandaré a pelear con una tribu africana antropófaga (puede que ellos se coman a la tribu entera); a la enana y su esposo heroico los encerraré en su mesita de noche; al Gandhi de nuestro tiempo, predicador peripatético y un tanto patético, lo nombraré embajador en Puerto Príncipe y a su padre lo someteré a un combate a doce asaltos con Kina Malpartida, alias “La Vengadora de Gabo”. Cabrones de mala entraña: están avisados.



Jaime Bayly

Viajar en tren

Autor: Jaime Bayly


El deseo humano (quiero decir, el deseo sexual, que es el más humano de los deseos) es como un viaje en tren, un viaje en un número impreciso de trenes, un viaje que uno no sabe en qué estación te dejará, unos trenes a los que uno sube no siempre voluntariamente sino porque el azar decide por nosotros (el azar o una corazonada o el aliento de los amigos) y cuando bajamos ya no somos los que éramos antes de subir.

El deseo humano (quiero decir, el deseo sexual, el deseo de enredarnos con otros humanos y buscar placer en esos escarceos y refriegas y en los intercambios de fluidos y secreciones) es como un viaje en tren, pero (dependiendo del espíritu o las convicciones de cada individuo) puede ser un viaje en un solo tren, un viaje sin sobresaltos en un tren que uno sabe bien adónde lo llevará, o puede ser un viaje incesante y caótico en tantos trenes como deseos nos asaltan, trenes que a veces van en direcciones opuestas, trenes que chocan y nos dejan confundidos, trenes en los que viajan personas que se jactan de ser honorables y otros trenes (estos suelen ser los que van más atestados y de los que resuenan ecos de fiesta y alegría) a los que se suben quienes quieren divertirse aun a expensas del honor o la reputación.

Siendo el deseo sexual un universo complejo y misterioso, tiendo a creer que hay personas que viajan en un solo tren o en muy pocos trenes, tal vez porque están cómodas de esa manera o porque las asalta el temor cuando piensan en subir a otros trenes de destinos inciertos, y que hay personas que nunca se contentan en un solo tren y entonces bajan y suben y se apean y vuelven a trepar y toman todos los trenes que les sea posible tomar, aun si no saben adónde van, aun si subirse a tal o cual tren entraña un desafío a las convicciones que se tenían antes de subir: ¿seré el mismo cuando baje o seré otro mejor o peor?

Soy de los que han tomado numerosos trenes en el viaje impreciso y errático del deseo. Algunos han sido divertidos y me han obsequiado paisajes inspiradores; otros me han condenado a travesías desagradables, incómodas, unos trenes de los que me quería bajar pero ya era tarde; y algunos pocos han terminado en colisión con otros trenes tan descarrilados como aquel al que me había subido guiado por mi infatigable curiosidad por conocer cuál era la verdadera naturaleza de mi deseo o cuál era en ese momento (porque cada tren la modifica, la transforma) la verdadera naturaleza de mis deseos (parece a estas alturas más exacto hablar en plural).

El primer tren que tomé fue un viaje corto, en asiento mullido, con paisajes bucólicos, y de aquella travesía exenta de tropiezos sólo recuerdo que viajaba a mi lado la actriz Farrah Fawcett y que ella tuvo la discreta cortesía de educarme en los placeres del deseo (sin enterarse, desde luego).

Cuando bajé de ese tren, yo me sentía ya un hombre y poseía dos certezas: estaba enamorado de Farrah y ninguna criatura humana podía despertar en mí un deseo tan quemante como el que ella azuzaba en mi imaginación.
Tal vez no debí bajarme de ese tren, pero en mi caso no siempre me he subido a los trenes a los que quería subir, a veces me he subido para complacer a los amigos.

El segundo tren no quería tomarlo y me subí con miedo (más exactamente, con pavor). Me subieron unos amigos que querían estrenarme como hombre. Yo tenía catorce años y me temblaban las piernas y quería bajarme pero ya era tarde.

El tren nos condujo a un burdel en los extramuros de la ciudad. En esa estación subieron unas mujeres con los labios muy pintados y se sentaron con mis amigos. Una de ellas se sentó conmigo y quiso educarme en el placer pero fracasó porque mi cuerpo trémulo se rehusó a obedecerla. Fue un viaje que me hundió en el desaliento. Cuando bajamos del tren, mis amigos parecían eufóricos y yo no era ya la misma persona: era un hombre que dudaba de que me gustasen las mujeres, puesto que no había podido complacer a esa mujer pundonorosa. Ese tren fue el tren de la duda y esa duda me acompañó en todos los otros trenes que después tomé.

El tercer tren lo tomé porque quise y no por obligación y me subí a él porque quería sentarme al lado de una chica linda, de cabello ensortijado, a la que quería besar, y fue por eso un viaje del que guardo gratos recuerdos porque esa chica no sólo me permitió besarla sino que fue la primera mujer que me hizo el amor. Cuando bajamos, íbamos tomados de la mano y yo estaba enamorado de ella y seguro de que no quería subirme a ningún otro tren.

Naturalmente, estaba equivocado. Cierta vez pasó un tren y alcancé a ver a un amigo de la universidad que me hacía señas para que subiera, y era un amigo risueño y divertido, y no dudé en subirme, y una vez que estuve a su lado, y sin presagiar lo que habría de ocurrir, ese amigo (al que yo sólo veía como un amigo) me tocó y me pidió que lo tocase y tales caricias furtivas me resultaron insólitas y sin embargo gratificantes, aunque cuando bajamos del tren mi amigo me dijo que nunca más nos tocaríamos ni hablaríamos de lo que había ocurrido en el vagón. Cuando bajé de ese tren, yo era un hombre roído por la duda, un hombre que seguía enamorado de la chica linda del pelo ensortijado y, a la vez, un hombre que quería volver a tocar solapadamente a ese amigo risueño.

Tal vez para disipar esa duda o para confirmarla, subí a un tren en el que viajaba un amigo famoso y, aunque el viaje fue breve, nos obsequiamos fugaces momentos de placer en los que pareció que la llamarada de la pasión nos consumía; y subí a otro tren en el que cantaba y tocaba su guitarra un amigo músico y el viaje fue todavía más breve y sólo guardo recuerdos borrosos porque ambos nos intoxicamos con estimulantes y luego él me pidió que le hiciera el amor y yo procuré complacerlo, aunque no sentí que tal cosa fuera amor, sentí que era una manifestación atropellada y brutal de esa criatura contrahecha y malcriada que era el deseo sexual que habitaba en mí. Cuando bajé de ambos trenes, ya no estaba tan seguro de que seguía enamorado de la chica linda del pelo ensortijado (ella se había marchado a una ciudad lejana) y creía estar más seguro de que, al menos por el momento, me provocaba educarme en el deseo con los muchachos.

Parecía entonces que, después de aquellos viajes, había llegado a una precaria certeza: siendo que me gustaban las mujeres (y muy especialmente la chica linda del pelo ensortijado), también me gustaban (y si estaba intoxicado, aún más), los jóvenes.

Aquella precaria certeza se quebró cuando subí a un tren en el que viajaba una mujer cuya sola mirada me embrujó, una mujer que, apenas subí y corrí a su lado, me susurró al oído que me subiera a todos los trenes a los que ella me dijera y yo la obedecí y fuimos saltando de vagón en vagón, de ciudad en ciudad, y viajar con ella fue el viaje más enriquecedor de todos los que había hecho, y me enamoré de ella y me casé con ella y me dio dos hijas y ya parecía que en ese tren me quedaría instalado y no bajaría más.

Pero ocurrió lo inesperado: estaba tan contento en ese tren que me aburrí de estar contento y me angustió la idea de que no subiría nunca a otros trenes y por puro espíritu gitano y aventurero me arrojé del tren mientras ellas me pedían que me quedara, que no saltara.

Es una de las cosas más estúpidas que he hecho, saltar de ese tren, pero no fue una elección, estaba condenado a saltar.

Tiempo después, me subí al primer tren que pasó y me senté al lado de un joven alto y delgado, un joven tan tímido y taciturno que parecía mudo, y con mucha dificultad logré que me hablase y de pronto sin darme cuenta me enamoré de él y creo que él se enamoró de mí y entonces pensé de este tren ya no me bajo más.

Pero tampoco me quedé en ese tren cuando no había razones para apearme de él. En realidad, hubo una razón para dejarlo, y es que, amando a ese joven como lo amaba y sigo amándolo, no podía dormir, ese tren me había robado el sueño y me había condenado al insomnio y por eso salté, salté porque tantas noches sin dormir me habían convertido en un sujeto violento al que ya no le interesaba el amor o el deseo sino meramente dormir.

Fue por eso que escapé de ese tren y fue por eso que no tardé en subirme a un tren en el que había médicos que prometían pastillas de colores y en ese tren me durmieron y nunca dormí tanto y tan plácidamente y entonces pensé que en ese tren me quedaría hasta morirme dormido. Cuando bajé de ese tren, el penúltimo que he tomado, llevaba conmigo muchas pastillas, una maleta llena de pastillas, y me sentía un hombre sedado y sin ningún vestigio o rescoldo de deseo sexual, pues las pastillas lo habían eliminado.

Tendría que haberme quedado tranquilo en mi casa, durmiendo y resignado a la impotencia. Pero ya está claro que no sé quedarme tranquilo. Cargando mis pastillas, oteé en el horizonte que venía un tren y me subí sin saber adónde iba ni quiénes viajaban en él. Sólo llevaba mujeres jóvenes y de pronto descubrí que las deseaba y las quería enredar conmigo y confiarles los suaves matices de mi hombría y entonces todas mis anteriores certezas se desvanecían porque ya no era impotente y ya no me interesaba seguir viajando sólo con hombres y, mientras pudiera seguir viajando en ese tren libertino y desenfrenado, amaría (es un decir) a todas las jóvenes que quisieran jugar conmigo a sabiendas de que el juego era sólo un juego y cuando bajásemos no nos volveríamos a ver.

No sé cuánto durará este viaje ni adónde me llevará el tren, pero es un descubrimiento formidable que, después de tantas bifurcaciones del deseo y ramificaciones de la duda, haya vuelto al punto original, a la estación primera, al tren en el que sentí que era un hombre y un hombre sin dudas de serlo y con ganas de ejercer su hombría.



PERU 21

¿Qué contraseñas no se deben usar jamás en Internet?

Un estudio detectó los 10 passwords más vulnerables de uso en las redes sociales o en sitios de comercio electrónico.




Quizás porque decimos que tenemos mala memoria buscamos contraseñas fáciles de recordar para los sitios en Internet, pero de acuerdo a un estudio hay algunos password que son más vulnerables que otros. Un análisis hecho por la empresa de seguridad de datos Imperva encontró 10 contraseñas fáciles de vulnerar en la web.

De acuerdo a la BBC, se analizaron un total de 32 millones de contraseñas en la red, las cuales quedaron expuestas en la web tras el ciberataque al sitio Rockyou.com. Fue así que se encontró que la contraseña más común es: 123456, y que mientras más cortas y simples sean estas, más se corre el riesgo de sufrir un ataque informático.

Además se encontró que cerca del 50% de los usuarios utilizaron nombres, jergas, palabras del diccionario o contraseñas triviales, como por ejemplo, dígitos consecutivos.

Amichai Shulman, director técnico de Imperva, señaló que “todos necesitamos entender lo que implica la combinación de contraseñas o passwords débiles en el mundo actual de ciberataques automáticos: con un esfuerzo mínimo, un hacker puede tener acceso a una nueva cuenta cada segundo ó 1.000 cuentas cada 17 minutos”.

Carole Theriault, representante de la firma de seguridad en internet Sophos , manifestó que “obtener acceso a una contraseña puede darle acceso a alguien a muchas cosas”, agregando que la gente tiene que diferenciar entre tener una cuenta bancaria en Internet y hacer una reservación en línea para ir al cine.

LAS CONTRASEÑAS MÁS VULNERABLES: – 123456 – 12345 – 123456789 – password – iloveyou – princess – rockyou – 1234567 – 12345678 – abc123




PERU 21

Injustificada demora

No es posible que a la fecha aún no se haya decidido qué fuero es el que debe juzgar al espía que trabajó para Chile, Víctor Ariza. Mientras tanto, los dos, el civil y el castrense siguen con sus diligencias por separado, duplicando los esfuerzos y los recursos. Es más, luego de un periodo de marchas y contramarchas a nivel judicial, el fiscal supremo José Antonio Peláez Bardales ya se pronunció a favor de que sea el fuero castrense el que se encargue del proceso. Su dictamen, sin embargo, será revisado por la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema, para que esta instancia resuelva si hace suyo o no su pronunciamiento, lo que deberá hacer en un plazo de treinta días. Es decir, un mes más para una decisión que cae por su propio peso pero cuya demora además de perjudicar a la propia investigación y su necesaria reserva, atenta contra el fuero privativo castrense en el contexto de una evidente campaña por desprestigiarlo y desaparecerlo.

El argumento del fiscal supremo Bardales es que la artera acción cometida por Ariza Mendoza perjudica directamente a la Fuerza Aérea del Perú, por lo que las acciones legales deben ser tomadas por la justicia privativa y no por el fuero común. Peláez Bardales considera, además, que los hechos materia de la acusación se encuentran enmarcados dentro de los delitos de función por ser un uniformado en actividad, es decir, ni más ni menos que lo que han venido sosteniendo los expertos y estudiosos por unanimidad desde que sucedieron los acontecimientos.

El caso del espionaje contra nuestro país por un mal peruano convicto y confeso de ese vergonzante delito, debe ser aclarado a la brevedad aunque contemplando todas las partes de un debido proceso y con la discreción necesaria por la seguridad del país. Su gravedad y consecuencias así lo ameritan. Además, el hecho de que se enviaran todos los actuados a Chile, obliga a ese extremo cuidado. Por ello, dilatar una contienda de competencia entre el fuero civil y el castrense lo único que hace es atentar contra la solvencia, eficacia y rapidez del proceso.

Exhortamos, en estas circunstancias no deseadas, a la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema a pronunciarse a la brevedad en este caso, mucho antes de los 30 días establecidos por la ley. Las cosas están claras y no se precisa mayor análisis. Mientras más tiempo pase sin una definición al respecto, el fuero civil, a quien no le corresponde actuar, seguirá insistiendo en un accionar que raya en lo impertinente, dando una imagen de confrontación que perjudica al Poder Judicial, a la causa en trámite y a la administración de justicia peruana puesta en la vitrina internacional. Lo racional, lo justo, lo conveniente a los intereses nacionales es que la Sala se pronuncie cuanto antes ratificando la competencia del fuero castrense en este caso.


EXPRESO

El triunfo de Piñera

Tras veinte años de gobierno de la Concertación –coalición de centro izquierda formada básicamente por la Democracia Cristiana y el Partido Socialista–, Sebastián Piñera, dinámico profesional, próspero empresario abanderado del liberalismo económico y representante de la derecha política –que fuera injusta e interesadamente satanizado por la izquierda de todos los matices– ha triunfado claramente en las urnas, iniciando una nueva era en la política contemporánea chilena.

El triunfo de Piñera significa un cambio sustantivo en el contexto regional, muy importante para la consolidación de la democracia, la globalización y el progreso de nuestros pueblos. Pudiera ser que esa victoria no represente mayor contraste en las relaciones bilaterales entre Perú y Chile, habida cuenta que la política exterior chilena –y ése es uno de sus logros de esa nación que es menester reconocer– es desde hace décadas una política de Estado que permanece invariable sea cual fuere el gobernante o el partido en el poder. Demostración palmaria de este aserto lo constituyó el hecho que, con el socialista Salvador Allende, la política exterior de nuestro vecino –de cara a nuestro país– discurrió por los mismos cauces que con Alessandri: confianza declarada

pero desconfianza en firme; expresión de buena vecindad pero compras sostenidas de armamento y mantenimiento puntual del existente; y presencia creciente y totalizadora en organismos internacionales, desde donde trabajar para nuestro aislamiento diplomático internacional. Con Pinochet, a esas características hubo que añadir otra: la penetración sistemática en la economía peruana a través de sus capitales y de sus empresas, que, de acuerdo a esa política de Estado, siguió pujante con los cinco gobiernos de la Concertación y que seguirá, sin duda, expandiéndose ahora con Piñera.

En los temas cruciales de la relación con el Perú, la clase política chilena tiene una sólida posición, sea cual fuere su color o signo ideológico. Ya el electo presidente, Sebastián Piñera, ha adelantado algunas posiciones respecto a las perspectivas internacionales de su gobierno. Al Perú le cabe entonces seguir abogando por una relación prudente, firme e inteligente, que no olvide que el vecino del sur, independientemente de quien lo gobierne, mantiene una posición geoestratégica que hay que saber encarar con pragmatismo, sopesando diversos factores en juego, y buscando una agenda de convivencia clara, además de un intercambio económico y comercial que apunte a la igualdad de condiciones.

La derecha chilena accede al poder. El futuro de ese país está asegurado. Pero para el Perú la lectura de aquella elección es igualmente política: la economía de mercado, para que sea realmente pujante, requiere estar inscrita en un contexto democrático y, además, estratégico. Y la vecindad geográfica constituye un elemento pétreo en esa última acepción. En ese sentido, las relaciones exteriores de Chile con el Perú, como señalamos líneas arriba, giran en torno a una clara política de Estado aplicada en forma invariable por todos los regímenes chilenos. Aunque también es cierto que en los últimos años la geopolítica mundial ha sufrido una variación sustancial, la que sin duda influirá en la futura ejecución de aquella política de Estado chilena. En ese orden de ideas, abrigamos la esperanza que el triunfo de Salvador Piñera sirva para promover mayor acercamiento y amistad con el Perú.


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