1.8.09

Antisemitismo en Caracas

Por Mirko Lauer

no de los focos de la gira del Canciller israelí Avigdor Liberman por cuatro países de América Latina ha sido la denuncia de fuertes brotes de antisemitismo en la Venezuela de Hugo Chávez. Para ello sintomáticamente ha elegido los dos países con las mayores comunidades judías en el continente y los dos países más distantes de las políticas de Chávez, uno de ellos Perú.

El gobierno de Tel Aviv percibe una relación entre declaraciones del chavismo y su proximidad con organizaciones anti-israelíes del Medio Oriente. En efecto declaraciones antijudías hay muchas en el bolivarianismo de este último quinquenio, todas de una forma u otra entreveradas con los enconos de la política interna venezolana.

Dos periodistas de la revista Boston Review (http://bostonreview.net/BR34.4/lomnitz_sanchez.php) presentaron este mes una relación de gestos y declaraciones antisemitas en Venezuela que refuerzan los argumentos diplomáticos de Liberman. Lo de mayor impacto es el ataque contra una sinagoga de Caracas que fue llevado adelante por 15 hombres armados en enero de este año.

El acto vandálico luego fue atribuido a ladrones, pero los textos que fueron dejados en las paredes no son precisamente característicos del gremio. La profanación se ha dado en un contexto de denuncias oficialistas en el molde clásico de una supuesta actuación del judaísmo como una suerte de conspiración internacional. Hay unos 12,000 judíos en Venezuela.

Las palabras de Chávez que más han circulado en torno de este tema son: “El mundo tiene para todos, pero resulta que unas minorías, los descendientes de los mismos que crucificaron a Cristo, los descendientes de los mismos que echaron a Bolívar de aquí y también lo crucificaron a su manera en Santa Marta, allá en Colombia. Una minoría se adueñó de las riquezas del mundo[…]”.

Luego el chavismo ha hecho esfuerzos por diluir el texto mediante diversas explicaciones, pero es evidente que el caudillo castrense venezolano no se iba a privar de un enemigo externo adicional. Menos se iba a privar de hacer denuncias que acrecientan sus simpatías entre los demás propietarios de petróleo en el tercer mundo.

El temor de Israel expresado en esta gira de Liberman es que Chávez les esté abriendo las puertas de América Latina a movimientos radicales del Medio Oriente como Hamas o Hizbollah. El asalto a la sinagoga de Caracas este año ocurrió convenientemente en las vísperas de una visita oficial de Chávez a Teherán. Liberman ha denunciado el peligro de una creciente presencia de Irán en la región.

De pronto armas suecas no va a ser lo único que Chávez distribuya en la región, sino además el dudoso favor de importar los conflictos del Medio Oriente a América Latina.

LA REPUBLICA

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