4.2.09

Petróleos del Perú

Es deplorable que gente como Alberto Quimper y Rómulo León –mediante sus jugarretas– haya dañado la imagen de las empresas estatales PetroPerú y Perupetro. Recordemos que ambos sujetos también quisieron participar en la compra de patrulleros para el sector Interior, en especial el segundo de las nombrados, quien para entonces ya empezaba a salir del ostracismo en que quedó tras similares “gestiones” durante el primer gobierno aprista.



Es innegable que los proyectos y planes de PetroPerú S.A. durante los últimos dos años (anteriores a la difusión de los “petroaudios”) confirmaban que, en función a alianzas estratégicas y convenios con empresas homólogas de Brasil y Colombia, la petrolera peruana venía dando pasos fundamentales para “ir al campo”, vale decir para reiniciar la exploración y explotación de crudo –tras la decisión del Congreso de la República que el año 2004 ratificó que PetroPerú no sería privatizada–, sin contar por supuesto con el gran impulso que ha venido dando para masificar el uso del gas mediante la instalación de gasocentros. En esa línea de dinamismo se enmarcó la asociación con Discover Petroleum: explotar lotes petroleros. Sin embargo, como reza el dicho: “caras vemos, corazones no sabemos”, en medio de aquel proceso de adjudicación de lotes asomaron las narices de los “huele guiso” que viven del engaño y de lobbies ilegales. Son esos criollazos que sacan partido sorprendiendo al Estado y a inversionistas privados. Así viciaron una probable fructífera asociación y un proceso de licitación que, según César Gutiérrez, ex presidente de PetroPerú, “fue absolutamente transparente y donde los audios confirman que esta empresa nunca cometió nada irregular”.

Creemos que el ruido generado por los “petroaudios” no debería hacernos perder de vista la potenciación de PetroPerú, que entregó utilidades el 2006 y 2007, e incluso en 2008 pese a la caída de los precios internacionales. Pero de todas maneras PetroPerú se ha preparado para liderar el mercado. Por ello sin duda una empresa petrolera privada, competidora, se ha venido comportando nerviosamente al extremo de colocarse como la principal sospechosa de la mega interceptación telefónica. Acá no se trata de acusar a nadie, eso le toca al Poder judicial. Acá se señala lo que es de conocimiento público: Petro-Tech fue cliente de Business Track y un colaborador eficaz la ha sindicado de haber pagado por “chuponear”. Ahora, mientras las investigaciones siguen su curso es necesario considerar dos aspectos sobre los cuales ha alertado el ex presidente de PetroPerú, César Gutiérrez. Uno de ellos tiene que ver con seguir fortaleciendo a la petrolera peruana y el otro se refiere a que, en salvaguarda de sus legítimos intereses, el Estado evite la venta de Petro-Tech, porque más adelante sobre ésta podría determinarse algún tipo de responsabilidad.

En medio de estas circunstancias no olvidemos que la misión de PetroPerú, competidora de Petro-Tech, es “satisfacer las necesidades energéticas del mercado nacional, con productos y precios competitivos, generando y propiciando la competencia en el mercado” y que su visión es “ser la empresa de energía, integrada y competitiva, líder en el mercado nacional”. Quizá por ello se puso la puntería contra PetroPerú, para impedir que retorne a la exploración y explotación petrolera.
expreso

No hay comentarios: