No tengo tierras, pero consigo que se me adjudiquen 186 millones de metros cúbicos de agua del río Chira, con lo cual dejo sin el líquido a todos los demás agricultores. Para redondear el faenón, pago después 60 dólares por hectárea eriaza (que ya tiene agua asegurada), siendo así que en Piura cada hectárea de tierra con agua se valoriza en cinco mil dólares.
Si yo realizara esa operación imaginaria sería considerado o vil estafador o afortunado amigo de las autoridades de Piura. Pero todo eso lo ha hecho la empresa Maple.
Por supuesto que esa operación multimillonaria, emprendida con un capital de sólo 225 mil dólares, ha tenido por auspiciador al presidente regional de Piura, el odontólogo César Trelles Lara.
¿De qué partido es Trelles Lara?
¡Adivinaron! Es aprista.
La denuncia de este escándalo se publica en la revista Agronoticias, que dirige Reynaldo Trinidad Ardiles.
La publicación describe paso a paso, el proceso de la maniobra. Es una prueba más del sistema pútrido que Alan García preside.
La escalada empezó el 12 de setiembre del 2005. (Ojo: ya entonces Trelles Lara era presidente regional. Fue reelegido en el 2006). En esa fecha Maple solicitó y obtuvo de la Administración Técnica del Distrito de Riego del río Chira la aprobación del Estudio Hidrológico y Balance Hídrico de la Presa “Sullana”, aguas abajo, hasta la desembocadura del Chira. Pidió, además, reservar 186 millones de metros cúbicos de agua para regar 10,962 hectáreas en la margen izquierda del río.
Maple no tenía entonces tierras adjudicadas.
“¡Agua pa’ la caballada!”, reza una expresión campesina. Maple tenía agua sin tener caballos.
El episodio culminante ocurre el 5 de agosto del 2006, cuando Trelles Lara, mediante Ordenanza Regional, declara de interés público regional el desarrollo agroindustrial de las tierras eriazas de la margen izquierda del Chira. El interés era, en verdad, de Maple.
El caballazo es digno de un caballo loco. Agronoticias precisa cada gestión de Maple y sus valedores. Es la crónica de una viveza galopante y de una política de despojo y abuso antiagrarios.
La trapacería responde a un libreto: el publicado por García bajo el título de “El síndrome del perro del hortelano”.
Esa teoría propicia la aparición de una nueva casta, de latifundistas monopolizadores de tierra y agua. La práctica está a la vista.
Los decretos legislativos que García expidió en el 2008 tomando como pretexto el entreguista TLC con Estados Unidos, son la ficción jurídica de ese afán reaccionario. Como lo anticipamos en su momento, esos decretos, aparte de fomentar negociados, iban a crear un vasto descontento. Lo que sucede hoy en la selva lo demuestra.
Toca a los piuranos desfacer el entuerto. A largo plazo, habrá que emprender una nueva reforma agraria. Si yo realizara esa operación imaginaria sería considerado o vil estafador o afortunado amigo de las autoridades de Piura. Pero todo eso lo ha hecho la empresa Maple.
Por supuesto que esa operación multimillonaria, emprendida con un capital de sólo 225 mil dólares, ha tenido por auspiciador al presidente regional de Piura, el odontólogo César Trelles Lara.
¿De qué partido es Trelles Lara?
¡Adivinaron! Es aprista.
La denuncia de este escándalo se publica en la revista Agronoticias, que dirige Reynaldo Trinidad Ardiles.
La publicación describe paso a paso, el proceso de la maniobra. Es una prueba más del sistema pútrido que Alan García preside.
La escalada empezó el 12 de setiembre del 2005. (Ojo: ya entonces Trelles Lara era presidente regional. Fue reelegido en el 2006). En esa fecha Maple solicitó y obtuvo de la Administración Técnica del Distrito de Riego del río Chira la aprobación del Estudio Hidrológico y Balance Hídrico de la Presa “Sullana”, aguas abajo, hasta la desembocadura del Chira. Pidió, además, reservar 186 millones de metros cúbicos de agua para regar 10,962 hectáreas en la margen izquierda del río.
Maple no tenía entonces tierras adjudicadas.
“¡Agua pa’ la caballada!”, reza una expresión campesina. Maple tenía agua sin tener caballos.
El episodio culminante ocurre el 5 de agosto del 2006, cuando Trelles Lara, mediante Ordenanza Regional, declara de interés público regional el desarrollo agroindustrial de las tierras eriazas de la margen izquierda del Chira. El interés era, en verdad, de Maple.
El caballazo es digno de un caballo loco. Agronoticias precisa cada gestión de Maple y sus valedores. Es la crónica de una viveza galopante y de una política de despojo y abuso antiagrarios.
La trapacería responde a un libreto: el publicado por García bajo el título de “El síndrome del perro del hortelano”.
Esa teoría propicia la aparición de una nueva casta, de latifundistas monopolizadores de tierra y agua. La práctica está a la vista.
Los decretos legislativos que García expidió en el 2008 tomando como pretexto el entreguista TLC con Estados Unidos, son la ficción jurídica de ese afán reaccionario. Como lo anticipamos en su momento, esos decretos, aparte de fomentar negociados, iban a crear un vasto descontento. Lo que sucede hoy en la selva lo demuestra.
Toca a los piuranos desfacer el entuerto. A largo plazo, habrá que emprender una nueva reforma agraria.
la primera
Si yo realizara esa operación imaginaria sería considerado o vil estafador o afortunado amigo de las autoridades de Piura. Pero todo eso lo ha hecho la empresa Maple.
Por supuesto que esa operación multimillonaria, emprendida con un capital de sólo 225 mil dólares, ha tenido por auspiciador al presidente regional de Piura, el odontólogo César Trelles Lara.
¿De qué partido es Trelles Lara?
¡Adivinaron! Es aprista.
La denuncia de este escándalo se publica en la revista Agronoticias, que dirige Reynaldo Trinidad Ardiles.
La publicación describe paso a paso, el proceso de la maniobra. Es una prueba más del sistema pútrido que Alan García preside.
La escalada empezó el 12 de setiembre del 2005. (Ojo: ya entonces Trelles Lara era presidente regional. Fue reelegido en el 2006). En esa fecha Maple solicitó y obtuvo de la Administración Técnica del Distrito de Riego del río Chira la aprobación del Estudio Hidrológico y Balance Hídrico de la Presa “Sullana”, aguas abajo, hasta la desembocadura del Chira. Pidió, además, reservar 186 millones de metros cúbicos de agua para regar 10,962 hectáreas en la margen izquierda del río.
Maple no tenía entonces tierras adjudicadas.
“¡Agua pa’ la caballada!”, reza una expresión campesina. Maple tenía agua sin tener caballos.
El episodio culminante ocurre el 5 de agosto del 2006, cuando Trelles Lara, mediante Ordenanza Regional, declara de interés público regional el desarrollo agroindustrial de las tierras eriazas de la margen izquierda del Chira. El interés era, en verdad, de Maple.
El caballazo es digno de un caballo loco. Agronoticias precisa cada gestión de Maple y sus valedores. Es la crónica de una viveza galopante y de una política de despojo y abuso antiagrarios.
La trapacería responde a un libreto: el publicado por García bajo el título de “El síndrome del perro del hortelano”.
Esa teoría propicia la aparición de una nueva casta, de latifundistas monopolizadores de tierra y agua. La práctica está a la vista.
Los decretos legislativos que García expidió en el 2008 tomando como pretexto el entreguista TLC con Estados Unidos, son la ficción jurídica de ese afán reaccionario. Como lo anticipamos en su momento, esos decretos, aparte de fomentar negociados, iban a crear un vasto descontento. Lo que sucede hoy en la selva lo demuestra.
Toca a los piuranos desfacer el entuerto. A largo plazo, habrá que emprender una nueva reforma agraria. Si yo realizara esa operación imaginaria sería considerado o vil estafador o afortunado amigo de las autoridades de Piura. Pero todo eso lo ha hecho la empresa Maple.
Por supuesto que esa operación multimillonaria, emprendida con un capital de sólo 225 mil dólares, ha tenido por auspiciador al presidente regional de Piura, el odontólogo César Trelles Lara.
¿De qué partido es Trelles Lara?
¡Adivinaron! Es aprista.
La denuncia de este escándalo se publica en la revista Agronoticias, que dirige Reynaldo Trinidad Ardiles.
La publicación describe paso a paso, el proceso de la maniobra. Es una prueba más del sistema pútrido que Alan García preside.
La escalada empezó el 12 de setiembre del 2005. (Ojo: ya entonces Trelles Lara era presidente regional. Fue reelegido en el 2006). En esa fecha Maple solicitó y obtuvo de la Administración Técnica del Distrito de Riego del río Chira la aprobación del Estudio Hidrológico y Balance Hídrico de la Presa “Sullana”, aguas abajo, hasta la desembocadura del Chira. Pidió, además, reservar 186 millones de metros cúbicos de agua para regar 10,962 hectáreas en la margen izquierda del río.
Maple no tenía entonces tierras adjudicadas.
“¡Agua pa’ la caballada!”, reza una expresión campesina. Maple tenía agua sin tener caballos.
El episodio culminante ocurre el 5 de agosto del 2006, cuando Trelles Lara, mediante Ordenanza Regional, declara de interés público regional el desarrollo agroindustrial de las tierras eriazas de la margen izquierda del Chira. El interés era, en verdad, de Maple.
El caballazo es digno de un caballo loco. Agronoticias precisa cada gestión de Maple y sus valedores. Es la crónica de una viveza galopante y de una política de despojo y abuso antiagrarios.
La trapacería responde a un libreto: el publicado por García bajo el título de “El síndrome del perro del hortelano”.
Esa teoría propicia la aparición de una nueva casta, de latifundistas monopolizadores de tierra y agua. La práctica está a la vista.
Los decretos legislativos que García expidió en el 2008 tomando como pretexto el entreguista TLC con Estados Unidos, son la ficción jurídica de ese afán reaccionario. Como lo anticipamos en su momento, esos decretos, aparte de fomentar negociados, iban a crear un vasto descontento. Lo que sucede hoy en la selva lo demuestra.
Toca a los piuranos desfacer el entuerto. A largo plazo, habrá que emprender una nueva reforma agraria.
la primera



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