2.6.09

Hacia un desarrollo sostenible

Por: Jorge Lescano Sandoval Ingeniero

Es necesario que el desarrollo sostenible del valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE) se defina desde una perspectiva multisectorial, multidisciplinaria y con un plan estratégico que aborde no solo la cuestión de erradicar el narcoterrorismo de esta zona, sino de establecer y ejecutar actividades sociales, económicas, ambientales y de seguridad con un presupuesto real, objetivo, transparente y sin atisbo de corrupción o proselitismo político.

Los objetivos, metas e indicadores deben ser claros y medibles; debe asegurarse que la intervención del Estado esté orientada a la pacificación y el desarrollo humano sostenible de tan importante territorio.

El Gobierno Central, junto con los gobiernos regionales y locales, así como con los actores interesados de la sociedad civil y otras fuerzas políticas del país, deberían establecer la hoja de ruta para el desarrollo sostenible del VRAE. Se requiere de una amplia participación y consenso. En este escenario se hace necesario asegurar la cooperación internacional bilateral y multilateral.

Insistir en pilares de una estrategia basados con mayor énfasis en aspectos policiales-militares o antisubversivos o represivos no es quizá la mejor solución para la zona. El tema de los derechos humanos debe ser un eje importante de cualquier estrategia.

Es urgente comprender la geografía de la zona. En esa dimensión, se podrán identificar factores de integración y desarrollo regional, de tal modo que el potencial natural, las comunicaciones, los flujos sociales y económicos y las necesidades de proteger el ambiente sean una tarea para el Ceplan. Esta institución debería dar sus primeros pasos y rendir una prueba de fuego con respecto al proceso de elaboración y aprobación del Plan Integral de Desarrollo Sostenible para la zona del VRAE (PIDES-VRAE), la misma que debe asegurar una visión estratégica, compartida, complementaria e integrada a otros ejes territoriales o ámbitos regionales relacionados a la zona.

Sin lugar a duda, el VRAE presenta condiciones favorables para su desarrollo sostenible. Existe la posibilidad de una complementación económica entre las diversas actividades productivas a desarrollarse. Existe aún una frágil identidad cultural entre los pobladores, que se debe reforzar, y una alta riqueza en biodiversidad, turismo, agricultura, piscicultura, industria, así como probabilidades de que existan hidrocarburos.

Para lograr el desarrollo sostenible en el VRAE se requiere de una legislación especial y de una administración que impulse la creación de capacidades y asegure la ejecución de proyectos viables y de impacto social, económico, ambiental y de seguridad. Es necesario dar mayor importancia a los actores locales. Sus expectativas y participación son estratégicas para lograr una mejor aceptación en esa conflictiva región. La solución al problema existente en el VRAE requiere de una estrategia a largo, mediano y corto plazo. No hay soluciones inmediatistas o populistas.

Se trata de políticas de desarrollo, aplicadas de manera sostenible, y ello solo será posible si todos los peruanos ponemos el hombro en la gran tarea de convertir este valle en una subregión altamente desarrollada.

EL COMERCIO

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