Tradicionalmente, el Apra siempre ha utilizado la modalidad de mantener dos posiciones en simultáneo, es decir, la escopeta de dos cañones. Es evidente que las diferencias que mantienen públicamente dirigentes apristas, con respecto al proyecto de 'ley mordaza’ que su partido ha presentado, es un ejemplo más de la utilización de esa estrategia.
En realidad, es difícil creer que una propuesta firmada por una lista de congresistas encabezados por el entonces vocero de la Célula Parlamentaria Aprista y hoy ministro de Justicia no contara con la aprobación del partido.
Tampoco parece muy creíble que un parlamentario que no es un peso pesado como el señor Vargas insista, solitaria y tercamente, en mantener su proyecto en contra de la opinión de sus compañeros.
Por otro lado, no son muy convincentes los argumentos de la señora Cabanillas, sobre que el proceso de evaluación y discusión del proyecto en cuestión, en la Comisión de Constitución, tiene indefectiblemente que continuar sin parar, como si se tratara de una eficiente línea de producción que no se puede detener. Especialmente considerando que tiene 285 proyectos sin ser vistos en el almacén de la productiva fábrica en la que ha transformado a la comisión en poco menos de 48 horas desde que ella la asumió.
Por tanto, no tenemos duda de que el proyecto ha sido coordinado y es motivado por la molestia del Gobierno ante las crecientes críticas que recibe a diario. Incluso, si fuera cierto que todos los principales dirigentes del Apra están en contra de la propuesta, esta nunca hubiera sido presentada. En todo caso, si se hubiera escapado del filtro partidario, la habrían retirado cuando, en junio, este diario informó lo que la Célula Parlamentaria Aprista había presentado, provocando un rechazo generalizado.
Creo que el solo hecho de que siga dando vueltas al proyecto confirma que el tema les atrae y que lo mantienen vivo para ver qué tipo de restricción a la prensa pueden lograr. Incluso con la legislación que han propuesto, la absurda demanda de un millón de dólares a un blog, presentada por un ex congresista de Toledo, se repetiría a diario y los bloggers tendrían que pasar a la clandestinidad, como en China o en Cuba, para poder operar. Por todo ello, no vale la pena que los dirigentes del Apra sigan dando declaraciones en contra. Lo único que tendría credibilidad es que retiren el proyecto.
PERU 21
En realidad, es difícil creer que una propuesta firmada por una lista de congresistas encabezados por el entonces vocero de la Célula Parlamentaria Aprista y hoy ministro de Justicia no contara con la aprobación del partido.
Tampoco parece muy creíble que un parlamentario que no es un peso pesado como el señor Vargas insista, solitaria y tercamente, en mantener su proyecto en contra de la opinión de sus compañeros.
Por otro lado, no son muy convincentes los argumentos de la señora Cabanillas, sobre que el proceso de evaluación y discusión del proyecto en cuestión, en la Comisión de Constitución, tiene indefectiblemente que continuar sin parar, como si se tratara de una eficiente línea de producción que no se puede detener. Especialmente considerando que tiene 285 proyectos sin ser vistos en el almacén de la productiva fábrica en la que ha transformado a la comisión en poco menos de 48 horas desde que ella la asumió.
Por tanto, no tenemos duda de que el proyecto ha sido coordinado y es motivado por la molestia del Gobierno ante las crecientes críticas que recibe a diario. Incluso, si fuera cierto que todos los principales dirigentes del Apra están en contra de la propuesta, esta nunca hubiera sido presentada. En todo caso, si se hubiera escapado del filtro partidario, la habrían retirado cuando, en junio, este diario informó lo que la Célula Parlamentaria Aprista había presentado, provocando un rechazo generalizado.
Creo que el solo hecho de que siga dando vueltas al proyecto confirma que el tema les atrae y que lo mantienen vivo para ver qué tipo de restricción a la prensa pueden lograr. Incluso con la legislación que han propuesto, la absurda demanda de un millón de dólares a un blog, presentada por un ex congresista de Toledo, se repetiría a diario y los bloggers tendrían que pasar a la clandestinidad, como en China o en Cuba, para poder operar. Por todo ello, no vale la pena que los dirigentes del Apra sigan dando declaraciones en contra. Lo único que tendría credibilidad es que retiren el proyecto.
PERU 21



No hay comentarios:
Publicar un comentario