12.10.09

A falta de ideas, buenas son tareas

La decisión del Congreso de viajar obligatoriamente cinco días al mes al interior parece un manotazo de ahogado de un poder del Estado desesperado para no seguir descendiendo en la aceptación del electorado.

En los últimos años, este Congreso no ha logrado mantener un debate sostenido sobre reformas constitucionales. Su labor fiscalizadora ha sido bien pobre y con marcadas excepciones; las leyes aprobadas han sido para el olvido. Es un Congreso que será recordado por escándalos y por la baja calidad de la mayoría de los parlamentarios antes que por su producción legislativa.

Es, sin lugar a dudas, un Congreso sin credibilidad y las mesas directivas están haciendo todo lo posible por lograr que sea aun más desprestigiado. La anterior directiva, atemorizada por el reclamo ciudadano de poner orden en los gastos pero no queriendo perder ingresos, terminó entregando por lo bajo vales de gasolina y otras gollerías para compensar la 'pérdida’ que sufrían los parlamentarios al haber incorporado los gastos operativos al salario.

Ahora tenemos que, en lugar de poner orden en el Parlamento, limpiándolo de todos aquellos delincuentes al margen de si están presos o si la sentencia es en primera instancia; en lugar de sancionar a todos los que hacen uso indebido de los recursos públicos que el Estado les ha confiado; en lugar de construir una agenda legislativa de temas fundamentales que tenga un impacto positivo y de largo plazo para el país. En suma, en lugar de cumplir correctamente con su función y, de esa manera, recobrar la confianza perdida de la población el Congreso ha decidido asumir nuevas tareas pese a que ha demostrado una total incapacidad para cumplir con las que ya tenía asignadas.

Es evidente que el planteamiento de hacer un seguimiento al avance de la inversión pública no tiene sentido excepto el justificar salir del Congreso cinco días al mes, con gastos pagados. No creo que existan muchos especialistas en el tema entre los legisladores y su intromisión se va a convertir más bien en un obstáculo más, ya que exigirán informes, visitas a las obras etc. La medida no es otra cosa que una cortina de humo a la falta de claridad de la mesa directiva. Es evidente que al no tener ideas ni voluntad para ordenar el Congreso quiere desviar la atención generando improductiva actividad.


PERU 21

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