Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe
Por qué el aprofujimorismo acecha a Petrotech
Así como no deja de sorprender la prontitud y el entusiasmo de la policía para sostener que la embestida a Gladys Echaíz fue un asalto y no un atentado –aun cuando el ‘loco Maikol’ no se parezca mucho a ‘su’ identikit–, también sorprende la convicción con que el gobierno culpa a Petrotech –que ayer fue vendida– por el chuponeo. Tanto que ya produce sospecha.
Desde la aparición del primer lote de audios, al inicio de octubre del año pasado, los funcionarios del sector petrolero estatal apuntaron a Petrotech, por sus pleitos legales con el gobierno, como el financista de los chuponeadores.
Y, desde entonces, varios apristas, al igual que algunos medios, han presionado en esa dirección. Eso ha hecho, por ejemplo, el vocero de la Célula Parlamentaria Aprista, Aurelio Pastor, quien suele encargarse de difundir y defender las causas más increíbles e impresentables de su partido.
Lo mismo han realizado otros congresistas apristas como José Vargas o Miguel Guevara, quien tiene el dudoso privilegio de haber integrado la comisión de los petroaudios y de haber sido mencionado en uno de ellos como ‘topo’ de los chuponeados en el Congreso, conformando un hecho de lo más raro.
En la misma dirección ha estado otro congresista aprista, Edgar Núñez, pero este ha ido un poco más lejos al plantear que Petrotech estuvo detrás del atentado a Echaíz.
Pero el más notorio acusador de Petrotech ha sido el presidente Alan García, con argumentos parecidos a los esgrimidos por Eduardo Roy Gates, el abogado de Rómulo León.
¿Qué puede haber detrás de este cargamontón aprista? Una posibilidad es que tengan información que prueba lo que dicen pero que aún no quieren revelar.
La otra posibilidad es que el verdadero objetivo no sea Petrotech, ni su abogado Alberto Varillas –quien ha negado todo nexo con el chuponeo–, sino el jurista José Ugaz, cuyo estudio asesoró a esta empresa hace años.
La cacería a Ugaz –quien tuvo una participación decisiva en el proceso que envió a prisión a varios fujimoristas corruptos– habría sido convenida entre el Apra y el fujimorismo como parte del acuerdo para limpiar a los ministros sospechosos de haberse asociado con Rómulo León y Alberto Químper.
Todo esto en medio del proceso de venta de Petrotech –iniciado hace varios meses, antes de la difusión de los petroaudios, y concretado ayer– lo que le daría un componente más enrarecido al cargamontón pues podría haber confluido un interés político –del aprofujimorismo– con uno comercial de algunos sinvergüenzas que se han querido ganar ‘alguito’.
LA REPUBLICA
alvarezrodrich@larepublica.com.pe
Por qué el aprofujimorismo acecha a Petrotech
Así como no deja de sorprender la prontitud y el entusiasmo de la policía para sostener que la embestida a Gladys Echaíz fue un asalto y no un atentado –aun cuando el ‘loco Maikol’ no se parezca mucho a ‘su’ identikit–, también sorprende la convicción con que el gobierno culpa a Petrotech –que ayer fue vendida– por el chuponeo. Tanto que ya produce sospecha.
Desde la aparición del primer lote de audios, al inicio de octubre del año pasado, los funcionarios del sector petrolero estatal apuntaron a Petrotech, por sus pleitos legales con el gobierno, como el financista de los chuponeadores.
Y, desde entonces, varios apristas, al igual que algunos medios, han presionado en esa dirección. Eso ha hecho, por ejemplo, el vocero de la Célula Parlamentaria Aprista, Aurelio Pastor, quien suele encargarse de difundir y defender las causas más increíbles e impresentables de su partido.
Lo mismo han realizado otros congresistas apristas como José Vargas o Miguel Guevara, quien tiene el dudoso privilegio de haber integrado la comisión de los petroaudios y de haber sido mencionado en uno de ellos como ‘topo’ de los chuponeados en el Congreso, conformando un hecho de lo más raro.
En la misma dirección ha estado otro congresista aprista, Edgar Núñez, pero este ha ido un poco más lejos al plantear que Petrotech estuvo detrás del atentado a Echaíz.
Pero el más notorio acusador de Petrotech ha sido el presidente Alan García, con argumentos parecidos a los esgrimidos por Eduardo Roy Gates, el abogado de Rómulo León.
¿Qué puede haber detrás de este cargamontón aprista? Una posibilidad es que tengan información que prueba lo que dicen pero que aún no quieren revelar.
La otra posibilidad es que el verdadero objetivo no sea Petrotech, ni su abogado Alberto Varillas –quien ha negado todo nexo con el chuponeo–, sino el jurista José Ugaz, cuyo estudio asesoró a esta empresa hace años.
La cacería a Ugaz –quien tuvo una participación decisiva en el proceso que envió a prisión a varios fujimoristas corruptos– habría sido convenida entre el Apra y el fujimorismo como parte del acuerdo para limpiar a los ministros sospechosos de haberse asociado con Rómulo León y Alberto Químper.
Todo esto en medio del proceso de venta de Petrotech –iniciado hace varios meses, antes de la difusión de los petroaudios, y concretado ayer– lo que le daría un componente más enrarecido al cargamontón pues podría haber confluido un interés político –del aprofujimorismo– con uno comercial de algunos sinvergüenzas que se han querido ganar ‘alguito’.
LA REPUBLICA



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