2.8.09

Relaciones peligrosas

Uri Ben Schmuel
uribs@larazon.com.pe


A raíz de la gira del canciller israelí Avigdor Lieberman por varios países latinoamericanos –entre ellos Perú–, algunos columnistas locales han descubierto un poco tardíamente el peligro que representa el eje Caracas-Teherán. Sin embargo, este diario se ocupó hace más de dos años del tema. Incluyendo, por cierto, un extenso reportaje sobre “misioneros” chiítas de Irán invitados por Chávez para convertir a los indígenas de la Amazonía al Islam. Toda la tribu Wayuu, por ejemplo, se ha vuelto musulmana, las mujeres se ponen el velo y los hombres practican tiro con fusiles Kalashnikov.
Y, modestia aparte, en enero de 2007 publicamos aquí una columna, con el mismo título que la de hoy, que consideramos pertinente reproducir en vista de la preocupante situación:

“La segunda visita a Venezuela del presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, no debe tomarse a la ligera. El régimen teocrático de Teherán ha encontrado en Chávez un aliado estratégico de excepción por su cercanía a Estados Unidos y la influencia desestabilizadora que juntos pueden ejercer en Latinoamérica debería preocupar a los gobiernos del continente.

“No es casualidad que además de acuerdos comerciales y la creación de un ‘fondo estratégico’ de 2.000 millones de dólares para inversiones conjuntas, ambos hayan anunciado que se dedicarán a promover el ‘pensamiento revolucionario’ en la región y el mundo.


“A Irán le debe resultar tentador poner a Estados Unidos en una situación similar a la que sufrió durante la crisis de los 60, donde misiles rusos fueron desplegados en Cuba y apuntaban directamente a la nación norteamericana. Es sabido el interés de Hugo Chávez en poseer tecnología nuclear, así como la disposición de Irán de ayudarlo a obtenerla.

“Muchos consideran a Ahmadinejad apenas un payaso lenguaraz y no toman en serio sus anuncios de que se encargará de ‘borrar del mapa’ a Israel, como no hacen mucho caso de la bravata de Chávez de expandir la ‘revolución socialista’ en Latinoamérica. En los años treinta en Europa también consideraban a Hitler un bufón y ese error costó docenas de millones de vidas.

“Como señala Marcos Aguinis en un estremecedor artículo, Ahmadinejad es un distinguido instructor de los Basiji Mostazafan (Movilización de los Oprimidos), de la que actualmente forman parte nueve millones de personas, un 13 por ciento de la población de Irán.

“Los Basiji, niños de 12 a 17 años y adultos mayores de 45, a los que se les enseña la gloria del martirio, fueron organizados por Khomeini antes de la guerra con Irak. El Ayatollah compró a Taiwán 500.000 llaves de plástico y reclutó a igual número de niños, a los que se les dijo que con ellas podrían abrir las puertas del paraíso.

“Luego los mandó a limpiar rutas minadas por las tropas de Saddam Hussein. Los niños avanzaban en cerradas formaciones, haciéndolas explotar con sus cuerpos. Después podían ingresar, seguros, los soldados.

“En los tres primeros años de esa guerra que duró ocho, se calcula que 450.000 niños fueron enviados al frente a morir de esa cruel manera. ¿A quién querrá ahora colgar llaves de plástico Ahmadinejad en Latinoamérica?”

(Esta columna aparecerá esporádicamente hasta la próxima semana)


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LA RAZON

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