11.9.09

El Congreso debe recuperar su razón de ser

Los recientes escándalos protagonizados por algunos congresistas tienen que motivar una severa reflexión sobre la razón de ser de este poder del Estado, piedra angular del sistema democrático. ¿Acaso no se dan cuenta del grave daño que hacen a la democracia y la gobernabilidad del país?

En lo que va de este Congreso han ocurrido 23 casos de inconducta y nueve legisladores han sido suspendidos. Hay desde acusados por contratar personal fantasma hasta uno acuchillado por su esposa. Además, tenemos otra congresista que obstruye la labor de autoridades fiscales y policiales en la erradicación de la coca y su ex asesor ha sido detenido con 140 kilos de cocaína.

Tal situación no puede continuar, so riesgo de acelerar la cuesta abajo del Poder Legislativo y arrastrar consigo el Estado de derecho.

El oficialismo y la oposición democrática no pueden permitir que el Congreso se desprestigie más ante la opinión pública y los ciudadanos, que deben aprender a elegir mejor. Basta ver el reciente sondeo de la PUCP que señala mayoritariamente al Congreso (78%) como una institución corrupta.

Pero el mea culpa ante la ciudadanía no puede ser simplemente discursivo, sino que debe llevar a las bancadas a coordinar acciones concretas, tanto para sancionar comportamientos inmorales o delictivos, fuera de cualquier negociación que confunda inmunidad con impunidad, cuanto para promover consensos y aprobar las leyes y reformas que el país reclama.

Detrás de todos estos problemas está, como puede intuirse, la endeblez de los partidos políticos, cuyos líderes siguen negándose a renovarlos y convertirlos en modelos de democracia interna. ¡Y después nos quejamos de los caudillos improvisados que aparecen a la última hora de las elecciones!

Al Congreso le corresponde legislar y fiscalizar, también para renovarse a sí mismo, algo que no llegan a entender los parlamentarios. ¿Cómo es posible que hayan desechado de un modo tan irresponsable la renovación por mitades? ¿A qué le temen?

La obligación de consolidar la democracia y el Estado de derecho implica no solo retomar esta iniciativa, sino también poner a debate la revocatoria congresal dentro de un nuevo sistema de distrito electoral que conjugue descentralización, representación y, por supuesto, responsabilidad y rendición de cuentas ante un grupo de electores por cada circunscripción.

Al respecto, al reacomodo de los distritos electorales debe sumarse también el retorno a la bicameralidad, el voto facultativo y la eliminación del voto preferencial. La mesa directiva y los voceros de las bancadas tienen la palabra: reconciliarse con la ciudadanía exige dejar de lado intereses personales y partidarios para, de cara al interés nacional, abordar seriamente estas reformas con responsabilidad, generosidad y visión de futuro.

EL COMERCIO

6.9.09

Los civiles estorban

Mientras tengan a Giampietri, Rey, Flores-Aráoz, Cabanillas, Mulder como estrategas, imaginando que el “error” que los tiene perdiendo la guerra del VRAE, es que no se mandan más soldados y más dinero, y que lo que “nos fregó” en los 80 es que no metimos a los militares antes por estar pensando que eran abigeos, o que el problema eran los fiscales y los jueces, y que las organizaciones de derechos humanos son parte del enemigo porque quieren controlar las operaciones militares y proteger a la población civil, lo que no se puede hacer si se quiere ganar la guerra; digo, si es que estas ideas siguen predominando como lo hacen ahora, la suma de muertos, heridos y armas perdidas va a escalar cada día y cada semana.

Fue el famoso general Noel el que anticipó en 1982 que no podía ganar una guerra contra un enemigo invi-sible, inserto en la población civil, enviando tropas y trasladando la conducción política a los militares. Y gran parte de la discusión sobre las muertes indiscriminadas, las comunidades arrasadas, los Putis, los Cayara y otros, tiene que ver con la reducción del problema a más soldados y más dinero. Pero cada vez que ocurre una emboscada, matan policías y soldados, les capturan nuevas armas y se arma la noticia del Ejército que va perdiendo, los hombres de la guerra vuelven sobre los mismos temas. Rey, por ejemplo, se dedica a los molinos caviares, en las mismas horas en que una patrulla era enfrentada y puesta a la defensiva, y se gestaba la trampa en la que cayó un helicóptero.

¿Se puede decir por algún lado que unas Fuerzas Armadas con armamento moderno, camiones, helicópteros como la que opera en el VRAE, se encuentra en desventaja frente a remanentes senderistas, que perdieron jefatura, estructura nacional y proyección estratégica? En los últimos dos años el presupuesto del VRAE ha sido incrementado varias veces y las cosas han empeorado. Se han lanzado varias ofensivas hasta las interioridades del Vizcatán, pero Rey acaba de demostrar que no puede rescatar rápidamente a sus soldados sitiados. Se han construido bases, se han rotado los soldados, y nadie entiende exactamente qué objetivo están buscando sobre este vasto territorio: destruir a la columna principal, capturar dirigentes, dominar espacios, cortar vínculos con el narcotráfico, o algún otro.

Tercamente se ha querido insertar el tema del VRAE como si fuera la última batalla de una gue-rra en la que un ejército victorioso va haciendo retroceder a otro. Pero nadie explica por qué las rondas del río Apurímac y el Ene estaban antes al lado del Estado y ahora son por lo menos neutrales en la disputa; por qué los senderistas evitaban antes el combate y ahora lo buscan; por qué se aseguraba antes que estaban focalizados y a la defensiva, y ahora se desplazan por grandes espacios. Lo que es evidente es que la visión militarista, que elude una correcta caracte-rización del problema, que no explora salidas políticas, que pretende como Giampietri que los civiles sean desalojados porque estorban el bombardeo y que parece no tener la menor idea de lo que pasó anteriormente con las rondas, sólo conduce a un continuo desastre que es a su vez fuente de irritación, y seguro camino para seguir fracasando. ¡Pero quién les hace entender que están equivocados!

LA PRIMERA

Lecciones del fútbol

Perdemos cuando tenemos que ganar.

Ganamos cuando ya no tenemos nada que perder.

Me refiero al fútbol, claro está.

¿Pero no es que el fútbol nos encarna y representa?

Chemo del Solar, por ejemplo, es lo que en política se llamaría “carecer de una estrategia”.

La Federación de Fútbol, con su ceguera absoluta, equivale a la inexistencia de la planificación en nuestros asuntos de Estado.

A nuestros jugadores les suele aplastar la responsabilidad, la exigencia del deber. Igual que a la casi totalidad de nuestros políticos.

Ayer, ante Uruguay, ya estábamos muertos en cuanto a aspiraciones. Por eso jugamos con tranquilidad y casi con guapeza.

No era necesario ganar. Por eso ganamos.

Es que el deber es una carga insoportable para el peruano promedio.

¿Por qué somos así?

¿De dónde nos viene esta pobreza de ánimo? ¿De cuál de las derrotas?

Hay otros ejemplos familiares.

Viene una periodista española de tercera, una señorita conocida en la prensa del corazón -que en España puede ser y es también una basura-, y los periódicos se le rinden, las radios se le abren, las televisiones la veneran.

Y esta bella y banal criatura, este chisme viviente, viene y pretende dar lecciones de periodismo, de ética de las comunicaciones.

Y lo que dice es que ella no tiene ningún juicio por difamación pendiente y que por eso nadie puede mirarla mal ni alzarle la voz.

Pero sucede que esta señorita levemente dotada se hizo famosa en un programa que sí tiene juicios por difamación. Y los tiene a puñados, a borbotones.

Y los tiene porque es antología excrementicia de la invasión del dormitorio ajeno, del rumor maligno, de la especulación de burdel, del tablao flamenco con pichi de gato, de los polvos de todas las pantojas que en el mundo han sido.

Yo lo he visto alguna vez y puedo decir que, frente a él, la señora Medina podría postular al premio de la moderación. He visto a machos cabríos contando, por dinero, las intimidades más rasuradas de sus mujeres y he visto a mujeres, drogadas por el cheque, hablando de la flacidez insatisfactoria de sus amantes más recientes.

Y esta señorita, que ha sido panelista de semejante esperpento, viene a Lima y es tratada como si fuera Rosa Chacel, como si fuera Ana María Matute, como si en algo se pareciera a Carmen Laforet.

Porque así somos los peruanos muchas veces.

Nos fascinan las historias que comienzan con una buscona emboscando a un gerente palurdo. Y que terminan con una Maritornes prensada vestida de monja y hablando de la castidad.

Ganamos cuando ya de nada vale. Valoramos lo que, generosamente, podría cotizarse en cinco céntimos.


LA PRIMERA

¿Crisis?... ¿Cuál crisis?

Hace un año, el secretario del Tesoro norteamericano empezó una discusión interna sobre la conveniencia o no de rescatar al banco de inversión Lehman Brothers. Al cabo de una semana de idas y venidas decidieron, al final, equivocadamente, dejarlo caer, precipitando con ello la peor crisis financiera de los últimos 80 años. La economía mundial entró de inmediato en una profunda recesión y es recién ahora que tenemos las primeras indicaciones de que la caída ya habría tocado fondo.

Sin embargo, pese a la magnitud de la crisis internacional, el peruano prácticamente no la ha sentido. El violento frenazo en el crecimiento –del 10% del que disfrutábamos cuando discutían sobre Lehman en Washington al 0% en el segundo trimestre de este año– ha sido amortiguado por una reducción de la inflación de 7% a 1% en ese mismo período, lo cual ha incrementado la capacidad de consumo de la población pese a que el empleo no ha aumentado.

Más aun, es alentador el optimismo que se percibe especialmente fuera de Lima con respecto a las expectativas para los próximos años. Es que el período de bonanza de los cuatro años anteriores tuvo una característica inusual ya que generó un proceso de descentralización de la inversión privada que hizo posible que tanto el empleo como el ingreso hayan aumentado mucho más en diversas regiones que en la capital.

Incluso hoy en ciudades como Arequipa, Huancayo, o Chiclayo se siente una pujanza y dinamismo que se tiene que aprovechar para que sean las regiones las que lideren el retorno al crecimiento. Especialmente, dado que el próximo año el poblador ya no tendrá la compensación de la caída en la inflación y sentirá la caída en el ingreso, por ello es fundamental retornar a tasas no menores del 5% para llegar al proceso electoral en un clima de relativa tranquilidad.

En ese contexto, lo fundamental es que el presupuesto presentado demuestre ser pro crecimiento y no electorero. Al igual que la mayoría de países, se ha dependido del impulso fiscal para retomar el crecimiento y el gasto público continuará aumentado fuertemente en un 13% el próximo año.
Sin embargo, lo importante para el largo plazo sería que ese gasto cree las condiciones para que la inversión privada en todo el país recobre el entusiasmo. Que el presupuesto destine 3,400 millones de soles para mejorar la competitividad y 800 millones para la modernización municipal –que es donde se concentran las trabas a la inversión– son buenas señales de que se intenta marchar por el camino adecuado.

Pero el proyecto de presupuesto también contiene un fuerte incremento para Foncodes, el cual está a cargo de un operador político del Gobierno y por lo que será fundamental asegurarse de que el gasto social no termine siendo utilizado como una plataforma electoral o, peor aún, se convierta en un festín partidario. El no haber sido golpeados fuertemente por la crisis nos coloca en una posición de privilegiados para retornar al crecimiento antes que el resto. No lo desperdiciemos por apetitos electoreros.

PERU 21

Ministro Sánchez debería ser castigado con la pena de muerte por haber traicionado al país

Ex jefe del Ejército, general EP (r) y líder del partido “Bien Peruano”, Edwin Donayre, habla claro:

VÍCTOR ALVARADO

“La traición a la patria en la que ha incurrido el ministro de Energía y Minas, Pedro Sánchez, al no haber cumplido la orden presidencial de cancelar la exportación de gas, dedicar la producción de Camisea al abastecimiento interno y exportar solo si se descubren nuevos yacimientos, y hecho todo lo contrario, es muy grave, porque lesiona los intereses nacionales y debería ser castigado con la pena de muerte”, sostuvo el ex comandante general del Ejército y líder del partido “Bien Peruano”, Edwin Donayre Gotzch.

“Lamentablemente, la pena de muerte solo existe para los casos de traición a la patria en tiempos de guerra y mis sentimientos religiosos me impiden estar de acuerdo con su aplicación, pero si se quiere cortar de raíz el entreguismo, los acuerdos bajo la mesa y la corrupción generalizada que ahora existe en el país, donde los involucrados son los funcionarios del más alto nivel del Gobierno, debería ampliarse la aplicación de la pena de la muerte contra este tipo de personas”, dijo en entrevista exclusiva con LA RAZÓN.
Donayre explicó que sus palabras no son una ocurrencia personal, sino traducen una demanda nacional, popular, en razón que a causa de los entreguismos y corrupción el llamado chorreo económico no llega al pueblo ni siquiera en la forma de gotas. “Yo interpreto esa demanda, porque el pueblo no tiene los canales de expresión ni de decisión para que sus sentimientos soberanos se traduzcan en castigos ejemplares a los que los traicionan con estos acuerdos de renegociación a favor de las empresas extranjeras”, resaltó.

“Es inconcebible: si el presidente García ordenó en su mensaje presidencial de Fiestas Patrias, todos los peruanos lo hemos escuchado, la cancelación de la exportación de gas, el ministro Sánchez lo único que tenía que hacer es cumplir la orden, a menos que el mandatario esté pintado en la pared, porque se trataba de una demanda nacional exigida por todos los sectores del país y el presidente la había interpretado al anunciar la recuperación del gas y corregir el entreguismo del toledismo”, remarcó.

Constante en la historia
Según Donayre, lo que ha ocurrido con la llamada renegociación del gas lamentablemente no es nuevo, porque a lo largo de nuestra historia republicana ha venido ocurriendo reiteradamente durante los boom del guano, salitre, anchoveta, caucho y pesca y ahora con el gas, donde en todos los casos nuestros recursos naturales han terminado enriqueciendo a los extranjeros y sus colaboradores locales y empobreciendo a nuestras poblaciones, sobre todo a las ubicadas en las mismas zonas donde están localizados esos recursos.

“Los chorreos económicos registrados en los 188 años de vida republicana nunca llegaron a los pueblos ni en forma de gotas y solo han enriquecido a un pequeño grupo de personas y funcionarios, por esa razón reitero que los entreguistas de nuestros recursos naturales cometen traición a la patria y deben ser castigados con las más severas sanciones. Si estas sanciones no existen, el Congreso debe crearlas, pero está descontado que este Congreso no las creará nunca”, insistió.

“Es oportuno –agregó- señalar que a causa de las negociaciones lesivas al interés nacional miles de niños mueren por falta de atención médica y seguirán desnutridos, miles de ciudadanos no serán incorporados al progreso, otros miles no recibirán asistencia técnica, etc., lo que no ocurriría si el país dispusiera de los beneficios resultantes de la explotación de sus recursos naturales. Entonces, a los autores de este infortunio hay que aplicarles la ley del ojo por ojo y diente por diente, porque el entreguismo repercute en la vida de nuestras poblaciones al condenarlas a la pobreza y postergación crónica”.

Gas para el sur andino
Asimismo, comentó que es conveniente que la celebración de convenios sobre negociaciones o renegociaciones no se realicen a espaldas del pueblo o debajo de la mesa y que se permita la participación de las instituciones y gremios para que no ocurran estos desenlaces, en los que el Gobierno se ve entrampado en conflictos sociales, a causa de la indignación que suscitan los acuerdos inconsultos lesivos al país.

“Los acuerdos deben ventilarse en forma pública, para eso existe la Ley de Transparencia, que obliga a publicar en Internet los proyectos e intenciones de acuerdos y los propios acuerdos para que la opinión pública, los políticos y las fuerzas vivas puedan enterarse de los alcances y medir sus consecuencias”, recomendó.

A criterio de Donayre, es legítima la demanda de los pueblos andinos del sur para que se les asegure una cuota de gas para el funcionamiento del gasoducto andino, porque sería ilógico, insensato e irracional que siendo una riqueza que se encuentra en las entrañas de la región del sur andino no beneficie a los pueblos ubicados en esta región del país.

“En este sentido, ha hecho bien el Gobierno en comprometerse a asegurarle una cuota de gas procedente del Lote 88, en el entendido de que se trata de una de las zonas más atrasadas y olvidadas del país y que deben ser privilegiadas no solo con gas, sino también con vías de comunicación”, manifestó.

Respecto de la convocatoria para la creación de un Frente Nacional para la Defensa del Gas hecho por el líder del Partido Nacionalista, Ollanta Humala, expresó que los temas que comprometen los intereses nacionales no deben ser tratados en forma política, sino como un tema de interés nacional, que obliga a los políticos y no políticos a hacer causa común. “Creo que aprovecharse de una situación que indigna a toda la población es buscar un rédito político. Yo no sé si Ollanta Humala lo esté haciendo, no lo creo y respecto de un frente creo que no debe politizarse y verse técnicamente, mirando siempre el interés del país, es decir primero los peruanos, segundo los peruanos y tercero los peruanos”, sentenció.

LA RAZON

Internet gratis

Leonardo Donaire Perales
DR. SOFTWARE


Hay un refrán que dice que cada día nace un tonto y yo creo que aquí nacen por docenas. Al terminar esta columna usted estará de acuerdo.

Me escribe un lector y me dice que se ha enterado que comprando ciertos equipos, tendrá acceso gratuito a la Internet y me pregunta dónde comprarlos, esto es debido a que hay varias empresas que incluso se promocionan por Internet, como TECHPRINTSAC (www.tintasperu.com/product_info.php?products_id=326) que te dicen: "Si dentro de las distancias indicadas EXISTE un emisor WIFI SIN CLAVE, podrás colgarte de su señal y navegar por Internet SIN COSTO" SIC.

Para que uno pueda tener Internet inalámbrico, se necesita que alguien este emitiendo una señal como SERVIDOR y su PC debe actuar como CLIENTE, en algunos casos como el aeropuerto internacional, los grandes hoteles y algunas municipalidad ponen un servidor gratuito, donde uno con su laptop puede acceder libremente a Internet, pero ojo son muy pocos los que brindan esta señal gratuita y dentro de un radio de acción reducido.

Hay algunos teletubbies que piensan que basta con comprar un Access Point y ponerlo como cliente para ya tener Internet Gratis, esto no es así, ya que primero debe estar dentro del radio de alcance del transmisor y segundo� debe PAGAR al proveedor del servicio, es decir a la persona que ha puesto el servidor.

Otra sub clase de teletubbies son algunos que ponen un servidor para transmitir su línea de su casa a su negocio, de una oficina a otra, etc. (son muchos los motivos) y se olvidan o no saben que deben ponerle clave, al no ponerle protección de acceso a los equipos, da pie que alguna persona que está dentro del radio de alcance del transmisor, "se cuelgue" de esa línea y navegue por Internet gratis mientras usted paga el servicio.

Una vez a una cliente, que quería que le configure su laptop para navegar gratis le dije que lo que quería era ROBAR, ella se molestó diciendo que el término era muy feo, que ella usaba la palabra "piratear", usted puede ponerle el nombre que quiera, pero eso es simple y llanamente ROBO.

Otros que se creen muy vivos, lo que hacen es aprovecharse de la ignorancia de otros, roban de otra forma� ellos contratan una línea por la que pagan 50 soles, pero valiéndose de sus malas artes, perforan sus paredes y techos y de la línea que reciben, la reparten a otras personas, en otras palabras el teletubbie que paga la línea de teléfono y el Internet recibe solo 50 soles y el otro recibe mas de 150 soles� tiene Internet gratis y gana más que el dueño.

Realmente es fácil de detectar estos robos de señal, incluso hay un programa gratuito de mi creación que se llama NetTools y que le sirve para detectar a esos ladrones y si sus conocimientos de informática son muy bajos, pues contrate a un especialista (por algo pongo mi teléfono al pie de la página). Con solo 4 personas que le roben, usted está perdiendo 200 soles mensuales, es decir 2,400 soles al año, si usted es de las personas que no pueden pagar 100 soles para evitar le roben más de 2,000, usted debería ser el protagonista de la película chilena de Boris Quercia "El rey de los h�".

Por todas las paredes y postes de Ica, han aparecido afiches de CENCISCOM, sin que la municipalidad diga o haga algo, si no se han dado cuenta en ese afiche está la dirección (colegio Arbulu) y hasta el teléfono de aquellos que ilegalmente están pegando la propaganda mencionada, allí dicen muy sueltos de huesos "INTERNET GRATIS", con eso van a atraer a un montón de tontos que piensan que pagando el curso van a tener Internet gratis para su casa y hasta para revender, estos señores lo que les pueden explicar es COMO ROBAR LÍNEA, si no� ¿de dónde van a sacar un proveedor o servidor gratuito?, encima ponen "Curso Internacional" ¿Por qué internacional, si en el mismo afiche dicen que los profesores son de Lima?, en la próxima columna les contaré más perlas de estas personas que quieren llevársela fácil gracias a tanto tonto que pulula libremente por esta ciudad.

Hasta la próxima semana, escríbeme a drsoftware@hacha.org o llámame al 956-938035.

CORREO

¿Ya se sabe algo sobre el futuro de la crisis?

Por Mirko Lauer

¿La crisis económica ya termina? ¿O va a volver con fuerza en el llamado efecto W? ¿Todos nos hundiremos o nos salvaremos con la misma crisis? ¿O seguiremos viendo escenarios diferenciados? En estos días las respuestas dependen de qué es lo que uno lea. La crisis en cuanto tema ha crecido demasiado como para conocerla más allá de sus efectos, y aún así.

Mientras la neblina económica se despeja, va avanzando una polémica cada vez más áspera entre gurúes. Sobre todo entre los impertérritos defensores de la vieja fe neoliberal y las nuevas escuelas dedicadas a terminar de destruir los íconos del consenso de Washington. Pero es una situación donde es riesgoso llegar a conclusiones.

Dos hipótesis que quedaron por el camino en 12 meses de terrores y esperanzas: la crisis no cambió “el capitalismo tal como lo conocemos”, el salvataje estatal no trajo formas de proto-socialismo financiero. Más bien el mundo después de la crisis se está pareciendo mucho al de antes de la crisis, con algunas variantes que tal vez sí eran predecibles.

Un efecto clave es que si bien las finanzas y la producción se recuperan, el empleo cae, o se mantiene en los bajos niveles a los que ha caído. Lo cual anuncia crisis políticas en varios lugares del mundo, con China como la principal candidata a sufrir ese problema. Beijing no ofrece cifras sobre el asunto del desempleo.

En cambio Washington sí las publica, y la cifra es 9.7% de la PEA, un récord en 26 años. Mientras tanto el sistema financiero recupera su vida normal y ha aparecido la frase según la cual parte de la población “está recuperando el gusto por el riesgo”, es decir por la especulación. Se asume que la vuelta a la normalidad es una cosa buena.

El Perú oficial se concibe a sí mismo como una isla feliz en medio de la crisis. Luego de haber caído de 9.7% (2004) a 6.9% (2008), el desempleo ha rebotado a 8.8% este año. Es decir más de 40% de pérdida de puestos por menor crecimiento. También aquí finanzas y producción vienen capeando el temporal mejor que el empleo.

Sin embargo la resistencia del país a la crisis externa ha demostrado ser hasta ahora una idea fuerte entre la población. En el clima de protesta de estos tiempos el más malo de la película es la administración estatal, no la economía misma. Probablemente solo la inflación podría modificar este estado de cosas.

Como en el escenario global, la relación futura del Perú con la crisis plantea sobre todo preguntas. ¿La ya no tan lenta erosión de nuestros indicadores de performance puede alcanzar un nivel crítico? ¿Lo suficiente como para hacer volver la economía a la lucha política? ¿El peligro ya pasó? ¿O recién empezamos un ingreso retardado a la tormenta?

LA REPUBLICA

¿Quién es el dueño de la molécula?

Por Humberto Campodónico

Hace dos días, el premier Javier Velásquez Quesquén se reunió con los presidentes de los gobiernos regionales de Arequipa, Cusco y Apurímac y les garantizó que el gasoducto sur andino contará con 160 millones de pies cúbicos diarios (mmpcd) para atender el gasoducto andino. En la reunión –en la que también estuvo presente el ministro de Energía, Pedro Sánchez– los presidentes manifestaron su satisfacción.

La cuestión es que el Premier no puede dar esa garantía porque, según la Ley 26221 de 1993 (Artículo 8), el Estado es propietario de los hidrocarburos bajo tierra (in situ), pero cuando salen a la superficie son de propiedad del contratista. Así las cosas, el premier Velásquez no puede disponer del gas, así promulgue uno o varios decretos supremos.

El consorcio Camisea, a través del operador Pluspetrol, ha evitado educadamente contradecir al premier, limitándose a decir que “no se pronunciarían al respecto”. Pero el tema de fondo subsiste: los empresarios son los dueños de la molécula y los que deciden cuándo, cómo y qué se hace con los hidrocarburos extraídos.

El corolario de esta absurda ley fujimorista es que el Perú no puede tener un Plan Energético Integral de Largo Plazo, como sí lo tienen EEUU, los países de la Unión Europea, Japón, Rusia, China y todos (subrayo, todos) nuestros vecinos. Supongamos que el CEPLAN existe de verdad y plantea que, al 2021, Perú debe tener una industria petroquímica porque es necesario para nuestro desarrollo nacional, mejorar la competitividad industrial y poseer los fertilizantes necesarios para los agricultores.

Si ese objetivo se contrapone con aquellos que tiene el licenciatario, entonces no tendremos petroquímica porque ellos son, en primera y última instancia, los dueños de la molécula. Por tanto, para podernos plantear cambios en la matriz energética –que necesariamente son de largo plazo- lo importante es que el Estado tenga todas las facultades para decidir acerca del uso y destino de sus recursos naturales –en este caso energéticos– lo que pasa necesariamente por derogar el Art. 8 de la Ley 26221.

El origen del absurdo tiene una explicación: la creencia absoluta en el dogma neoliberal de que las leyes de la oferta y la demanda en el mercado llevan a la asignación óptima de los factores de producción. Por tanto, el Estado debe dejarles la cancha completamente libre a los privados “que están preparados para tomar las decisiones que más les convienen a ellos y –con la ayuda de la mano invisible– a la sociedad en su conjunto”. En el terreno de los mercados financieros ese dogma es falso (veamos, si no, la actual crisis global) y lo es de la misma manera en el estratégico campo de la energía. En el Perú, ese dogma genera los problemas actuales, ya que, como dice un reciente informe de Osinergmin (1): “Las empresas del sector energía, privadas en su mayoría, han implementado una política de negocios, pero no una política energética coherente a nivel nacional, en tanto cada una de ellas toma sus decisiones en base a su propia estrategia empresarial”.

Aparte de los necesarios cambios a la Ley 26221, considero necesaria una última acotación: debe anularse la negociación del 2006 del Lote 88 y volver al contrato primigenio para que el 100% de sus reservas, actuales y futuras, sean destinadas íntegramente al mercado interno. De esa manera no tenemos que mendigar nuestro propio gas (que es además un regalo de Dios porque revirtió gratis al Estado) de 150 en 150 millones de pies cúbicos diarios.

Y nos evitaríamos el triste espectáculo de una situación digna de la mejor República bananera: que el Premier diga que el gas del país se va a destinar a tal o cual mercado, pero que en realidad no decide sobre nada porque el contratista privado es el dueño de la molécula.

LA REPUBLICA

Pescadores en VRAE revuelto

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

¿Está en marcha un proyecto autoritario en el país?

El fracaso del plan VRAE estaría siendo usado por algunos ‘pescadores’ que quieren ganarse algo en este río revuelto con el fin de aprovechar la circunstancia a favor del avance de un proyecto autoritario en el país.

El problema de fondo en esto es el antiguo y constante crecimiento del narcotráfico en el Perú, el cual tiene una alianza en el VRAE con lo que queda de Sendero Luminoso, cuyos terroristas se alquilan como guachimanes de los capos de la droga.

Esto ocurre, además, cuando hay indicios de que el crecimiento del narcotráfico está infiltrando a todos los partidos políticos y a no pocas oficinas de gobierno de todo nivel.

Pero el enemigo principal es el narcotráfico aunque el que tenga más rebote mediático sea Sendero, como anotó ayer Santiago Pedraglio en Perú.21, quien señala que aun si las FF.AA. destruyeran el saldo del terrorismo, el problema persistiría y con posibilidad de seguir creciendo, con todo lo que eso implica, hasta la dimensión que tiene en México o Colombia.

La presencia del narcotráfico en los medios se ha hecho más notoria porque el gobierno lanzó un ataque en el VRAE que está fracasando con estridencia: 52 muertes en menos de un año y ningún avance efectivo contra el narcoterrorismo lo revela.

Ante el obvio fracaso del plan VRAE, algunos en el gobierno están teniendo reacciones que son bastante insólitas e injustificadas pero que se podrían entender por un objetivo vinculado al fortalecimiento de un proyecto autoritario en el país.

El ministro de Defensa, Rafael Rey, aprovecha las muertes en el VRAE para lanzarse absurdamente contra ONG y la CVR, como apuntó Carlín ayer en este diario, mientras el periodista Mario Ghibellini se pregunta “¿qué culpa tiene la CVR de que lancen una patrulla a las 5 a.m. en plena lluvia y sin apoyo aéreo?”.

Lo que está en marcha, con el pretexto del VRAE, es el esfuerzo de algunos por un proyecto que incluye ataques a ONG y la CVR; limitar la libertad de expresión con censuras como la de Radio La Voz de Bagua Grande; limpiar los juicios por violación de derechos humanos –como Putis– con el pretexto de la lucha contra Sendero; recrudecimiento del racismo; o ataques a funcionarios como la Fiscal de la Nación, quien le ha sugerido a Giampietri, con acierto, que controle sus emociones. Ojo: Gladys Echaíz fue la que desnudó a Business Track.

En esa agenda, como se ve, están varios de los puntos que con frecuencia llevan a coincidir al fujimorismo con un sector del Apra. Y si hubiera que hacer el álbum de la intersección de esa confluencia, sería imposible dejar de lado las figuritas con los rostros de Giampietri y Rey.


LA REPUBLICA

Comprensible inquietud

Todos los peruanos están preocupados con la escalada que vienen tomando las cobardes emboscadas terroristas en el VRAE. Por supuesto, dentro de ese enorme conjunto humano, el empresariado vinculado al sector Turismo no puede ser la excepción.

Es más, sus voceros y principales representantes no sólo condenan la espiral de violencia en zona tan agreste y olvidada por el Estado, sobre todo entre los años correspondientes a las administraciones de Paniagua y Toledo, sino que advierten que de continuar ese tipo de atentados pronto veremos que el Perú como destino turístico sufrirá funestas consecuencias.

Datos recientes informan de la reducción de turistas en nuestro país. Obviamente la recesión internacional es parte de la causa de esta realidad. Pero la otra parte, quizá por el momento en mínimo grado pero merma al fin, se debe a las acciones terroristas. No esperemos que se prolongue el tiempo de zozobra en el VRAE, pues de seguir el ritmo de inseguridad y muerte, más temprano que tarde un segmento importante de turistas borrará a nuestra nación de su agenda de viajes. De ahí que el presidente del Comité de Turismo (Comtur) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) recomienda al gobierno mantener una postura firme frente al problema, ya que un Estado débil genera desconfianza en los visitantes, quienes sólo quieren pasar un momento agradable durante su estancia en un país con tantos atractivos como el nuestro.

Los medios de comunicación del mundo, las agencias internacionales de noticias ahora comienzan a poner sus reflectores y a llenar sus portadas y titulares con los sucesos de combate en el VRAE. El impacto de estas informaciones –por cierto–, que puede atemorizar a muchos, y es natural que ello suceda, es negativa, por lo que evitemos repetir lo vivido en la década de los años ochenta y especialmente lo experimentado hasta antes del 12 de setiembre de 1992. Fecha en la cual fue capturado el asesino y sanguinario Abimael Guzmán Reynoso, presidente del Partido Comunista Sendero Luminoso, cuyo 17° aniversario se conmemorará dentro de unos días. Recordemos que en ese período previo a la detención del cabecilla terrorista, entonces el más buscado por las fuerzas del orden, la industria sin humo languideció y sólo algunos empresarios del turismo pudieron subsistir estoicamente.

Sin embargo, por encima de la merecida preservación de la imagen del Perú, sea como destino turístico o como marca país, e inclusive más allá del ambiente propicio para la llegada de inversiones, está la vida de nuestros soldados y los derechos humanos de millones de peruanos que quieren vivir en paz y mantener el rumbo enfocado hacia el progreso. Es en este horizonte en el cual se deben organizar los mejores planes de seguridad y desarrollo en la zona del VRAE, y ejecutarlos con éxito, pero no sólo ello sino también en otros lugares a donde han comenzado a trasladarse aquellos cocaleros más estrechamente vinculados a los carteles de la droga. La lucha será larga, pero de lo que hagamos hoy dependerá que no se extiendan demasiado en el espacio o en el tiempo las lacras del terrorismo y del narcotráfico

EXPRESO

“Gasolinazo” en la PNP

La otra guerra que libra el Perú –aparte de la lucha frente al terrorismo y narcotráfico- es contra la corrupción. Los tentáculos de la inmoralidad no diferencian instituciones públicas grandes o pequeñas. Es más, se ramifican con soltura en organismos estatales importantes como la Policía Nacional del Perú (PNP).

Al respecto este medio jugó un rol de primer orden en materia de denuncia y fiscalización, y seguirá haciéndolo, en el destape del tráfico ilícito del combustible destinado a vehículos policiales, habiéndose demostrado en el camino que la cuantiosa fuga de dinero supera los 24 millones de soles anuales.

Desde que diéramos a conocer que algo andaba mal en el abastecimiento de diésel y gasolina de centenares de unidades policiales, los órganos de control interno de la PNP y la Fiscalía realizaron un intenso trabajo, que involucró meses de pesquisas, entrevistas y cotejo de pruebas, concluyéndose recientemente –por parte del Ministerio Público– que existen serios indicios de responsabilidad en este entuerto delictivo que abarcan a un ex inspector general de la Policía y a 74 oficiales y técnicos, así como comprendiéndose en la denuncia fiscal a 25 civiles vinculados a los grifos que servían para la comisión de estos supuestos hechos ilícitos materia de investigación penal en el Poder Judicial.

El tema del robo de combustible, conocido como “gasolinazo” en la PNP, se va esclareciendo, gracias a miembros de la PNP dignos, valientes y honrados, como los coroneles José Trinidad Muñoz -ex inspector de las Unidades Especializadas (Dirincri, Dircote, Dirandro, etc.)- y Julio Maza, quienes pese a presiones y amenazas de muerte –de las que fueron víctimas en el curso de sus investigaciones– siguieron con su labor fiscalizadora. Hoy corresponde pedir que se les valore y reconozca dignamente que hicieron un trabajo limpio a favor de la profilaxis de su institución. Consideramos que lo menos que puede hacer el Estado –y las máximas instancias del Ministerio del Interior– es condecorarlos, ya que a ellos fácil les hubiera resultado soslayar la labor perversa de las mafias, y sin embargo prefirieron el honor y el combate a la corrupción.

Si no hubiera sido por esos dos oficiales, la doctora Mercedes Cabanillas, cuando estuvo al frente del portafolio del Ministerio del Interior, no hubiera tenido elementos a su alcance para anular –el pasado mes de abril– todas las licitaciones de servicio en grifos de la capital y disponer que en adelante sea Petroperú la encargada de abastecer de combustible a las unidades vehiculares de la PNP. Pero al mismo tiempo lamentamos que, desde un inicio, los más altos oficiales de PNP –desde la Inspectoría General hasta la Dirincri, Dirandro, Dircote, entre otras unidades especializadas- no hubiesen zanjado con la situación ilícita que percibían a su alrededor. Pero todo eso abona para sentirnos con el deber cumplido, al haber conocido y publicado aspectos centrales de la heroica lucha de aquellos policías honestos a los que nos hemos referido –y a quienes pedimos un reconocimiento–, correspondiéndole ahora a la Judicatura tomar cartas en el asunto y proceder a sancionar -sin que le tiemble la mano- a aquellos que encuentre responsables.

EXPRESO

Lisbeth Salander debe vivir

Por: Mario Vargas Llosa Escritor

Comencé a leer novelas a los 10 años y ahora tengo 73. En todo ese tiempo debo haber leído centenares, acaso millares de novelas, releído un buen número de ellas y algunas, además, las he estudiado y enseñado. Sin jactancia puedo decir que toda esta experiencia me ha hecho capaz de saber cuándo una novela es buena, mala o pésima y, también, que ella ha envenenado a menudo mi placer de lector al hacerme descubrir a poco de comenzar una novela sus costuras, incoherencias, fallas en los puntos de vista, la invención del narrador y del tiempo, todo aquello que el lector inocente (el “lector-hembra” lo llamaba Cortázar para escándalo de las feministas) no percibe, lo que le permite disfrutar más y mejor que el lector-crítico de la ilusión narrativa.

¿A qué viene este preámbulo? A que acabo de pasar unas semanas, con todas mis defensas críticas de lector arrasadas por la fuerza ciclónica de una historia, leyendo los tres voluminosos tomos de “Millennium”, unas 2.100 páginas, la trilogía de Stieg Larsson, con la felicidad y la excitación febril con que de niño y adolescente leí la serie de Dumas sobre los mosqueteros o las novelas de Dickens y de Víctor Hugo, preguntándome a cada vuelta de página “¿Y ahora qué, qué va a pasar?”, y demorando la lectura por la angustia premonitoria de saber que aquella historia se iba a terminar pronto sumiéndome en la orfandad. ¿Qué mejor prueba de que la novela es el género impuro por excelencia, el que nunca alcanzará la perfección que puede llegar a tener la poesía? Por eso es posible que una novela sea formalmente imperfecta y, al mismo tiempo, excepcional. Comprendo que a millones de lectores en el mundo entero les haya ocurrido, les esté ocurriendo y les vaya a ocurrir lo mismo que a mí y sólo deploro que su autor, ese infortunado escribidor sueco, Stieg Larsson, se muriera antes de saber la fantástica hazaña narrativa que había realizado.

Repito, sin ninguna vergüenza: fantástica. La novela no está bien escrita (o acaso en la traducción el abuso de jerga madrileña en boca de los personajes suecos suena algo falsa) y su estructura es con frecuencia defectuosa, pero no importa nada, porque el vigor persuasivo de su argumento es tan poderoso y sus personajes tan nítidos, inesperados y hechiceros que el lector pasa por alto las deficiencias técnicas, engolosinado, dichoso, asustado y excitado con los percances, las intrigas, las audacias, las maldades y grandezas que a cada paso dan cuenta de una vida intensa, chisporroteante de aventuras y sorpresas, en la que, pese a la presencia sobrecogedora y ubicua del mal, el bien terminará siempre por triunfar.

La novelista de historias policiales Donna Leon calumnió a “Millennium” afirmando que en ella solo hay maldad e injusticia. ¡Vaya disparate! Por el contrario, la trilogía se encuadra de manera rectilínea en la más antigua tradición literaria occidental, la del justiciero, la del Amadís, el Tirante y el Quijote, es decir, la de aquellos personajes civiles que, en vista del fracaso de las instituciones para frenar los abusos y crueldades de la sociedad, se echan sobre los hombros la responsabilidad de deshacer los entuertos y castigar a los malvados. Eso son, exactamente, los dos héroes protagonistas, Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist: dos justicieros. La novedad, y el gran éxito de Stieg Larsson, es haber invertido los términos acostumbrados y haber hecho del personaje femenino el ser más activo, valeroso, audaz e inteligente de la historia y de Mikael, el periodista fornicario, un magnífico segundón, algo pasivo pero simpático, de buena entraña y un sentido de la decencia infalible y poco menos que biológico.

¡Qué sería de la pobre Suecia sin Lisbeth Salander, esa “hacker” querida y entrañable! El país al que nos habíamos acostumbrado a situar, entre todos los que pueblan el planeta, como el que ha llegado a estar más cerca del ideal democrático de progreso, justicia e igualdad de oportunidades, aparece en “Los hombres que no amaban a las mujeres”, “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina” y “La reina en el palacio de las corrientes de aire” como una sucursal del infierno donde los jueces prevarican, los psiquiatras torturan, los policías y espías delinquen, los políticos mienten, los empresarios estafan, y tanto las instituciones y el “establishment” en general parecen presa de una pandemia de corrupción de proporciones priístas o fujimoristas. Menos mal que está allí esa muchacha pequeñita y esquelética, horadada de colguijos, tatuada con dragones, de pelos puercoespín, cuya arma letal no es una espada ni un revólver sino un ordenador con el que puede convertirse en dios —bueno, en diosa—, ser omnisciente, ubicua, violentar todas las intimidades para llegar a la verdad y enfrentarse, con esa desdeñosa indiferencia de su carita indócil con la que oculta al mundo la infinita ternura, limpieza moral y voluntad justiciera que la habita, a los asesinos, pervertidos, traficantes y canallas que pululan a su alrededor.

La novela abunda en personajes femeninos notables, porque en este mundo, en el que todavía se cometen tantos abusos contra la mujer, hay ya muchas hembras que, como Lisbeth, han conquistado la igualdad y aun la superioridad, invirtiendo en ello un coraje desmedido y un instinto reformador que no suele ser tan extendido entre los machos, más bien propensos a la complacencia y el delito. Entre ellas, es difícil no tener sueños eróticos con Monica Figuerola, la policía atleta y giganta para la que hacer el amor es también un deporte, tal vez más divertido que los aeróbicos pero no tanto como el “jogging”. Y qué decir de la directora de la revista “Millennium”, Erika Berger, siempre elegante, diestra, justa y sensata en todo lo que hace, los reportajes que encarga, los periodistas que promueve, los poderosos a los que se enfrenta, y los polvos que se empuja con su esposo y su amante, equitativamente. O de Susanne Linder, policía y pugilista, que dejó la profesión para combatir el crimen de manera más contundente y heterodoxa desde una empresa privada, la que dirige otro de los memorables actores de la historia, Dragan Armanskij, el dueño de Milton Security.

La novela se mueve por muy distintos ambientes, millonarios, rufianes, jueces, policías, industriales, banqueros, abogados, pero el que está retratado mejor y, sin duda, con conocimiento más directo por el propio autor —que fue reportero profesional— es el del periodismo. La revista “Millenium” es mensual y de tiraje limitado. Su redacción, estrecha y para el número de personas que trabajan en ella sobran los dedos de una mano. Pero al lector le hace bien, le levanta el ánimo entrar a ese espacio cálido y limpio, de gentes que escriben por convicción y por principio, que no temen enfrentar enemigos poderosísimos y jugarse la vida si es preciso, que preparan cada número con talento y con amor y el sentimiento de estar suministrando a sus lectores no solo una información fidedigna, sino también y sobre todo la esperanza de que, por más que muchas cosas anden mal, hay alguna que anda bien, pues existe un órgano de expresión que no se deja comprar ni intimidar, y trata, en todo lo que publica e investiga, de deslindar la verdad entre las sombras y veladuras que la ocultan.

Si uno toma distancia de la historia que cuentan estas tres novelas y la examina fríamente, se pregunta: ¿Cómo he podido creer de manera tan sumisa y beata en tantos hechos inverosímiles, esas coincidencias cinematográficas, esas proezas físicas tan improbables? La verosimilitud está lograda porque el instinto de Stieg Larsson resultaba infalible en adobar cada episodio de detalles realistas, direcciones, lugares, paisajes, que domicilian al lector en una realidad perfectamente reconocible y cotidiana, de manera que toda esa escenografía lastrara de realidad y de verismo el suceso notable, la hazaña prodigiosa. Y porque, desde el comienzo de la novela, hay unas reglas de juego en lo que concierne a la acción que siempre se respetan: en el mundo de “Millennium” lo extraordinario es lo ordinario, lo inusual lo usual y lo imposible lo posible.

Como todas las grandes historias de justicieros que pueblan la literatura, esta trilogía nos conforta secretamente haciéndonos pensar que tal vez no todo esté perdido en este mundo imperfecto y mentiroso que nos tocó, porque, acaso, allá, entre la “muchedumbre municipal y espesa”, haya todavía algunos quijotes modernos que, inconspicuos o disfrazados de fantoches, otean su entorno con ojos inquisitivos y el alma en un puño en pos de víctimas a las que vengar, daños que reparar y malvados que castigar. ¡Bienvenida a la inmortalidad de la ficción, Lisbeth Salander!
Mario Vargas Llosa, 2009
Diario “El País”, SL/Mario Vargas Llosa.Prisacom.
Exclusivo para el diario El Comercio en el Perú
MADRID, SETIEMBRE DEL 2009

EL COMERCIO

Necesarias reflexiones sobre el problema del VRAE

Los dramáticos sucesos de Santo Domingo de Acobamba, donde un helicóptero MI-17 de la FAP fue derribado por narcoterroristas que utilizaban armas de largo alcance, y que costó la vida de tres valerosos miembros de la Fuerza Aérea y dejó cinco heridos de la FAP y el Ejército, quienes realizaban la muy riesgosa misión de evacuar a camaradas de armas heridos, deben movernos a prudentes reflexiones.

En asuntos como este, que atañen a la defensa de la democracia, el orden público y la seguridad nacional, los medios de comunicación debemos hacer un claro deslinde entre lo que es el periodismo como la más noble de las profesiones o el más vil de los oficios.

Cabe recordar, en primer término, que la zona conocida como VRAE comprende las regiones de Ayacucho, Huancavelica, Junín y Cusco, en esta última los distritos de Pichari y Kibiri, de la provincia de La Convención. Se trata de un área muy extensa, cuya geografía se caracteriza por tener zonas sumamente abruptas, donde resaltan Vizcatán y el escenario del último enfrentamiento: Santo Domingo de Acobamba.

Durante más de veinte años se dejó que remanentes terroristas se coludieran con narcotraficantes convirtiendo esa zona en una región donde el narcotráfico aún actúa libremente y sirve de fuente de sólidos ingresos económicos a los delincuentes que habían fundado su centro de actividades en dicho lugar.

En agosto del 2008, con el Plan Excelencia 777, el Gobierno dispuso que las Fuerzas Armadas entraran en acción para desalojar a los narcoterroristas de su “santuario”. Ya era un paso importante atender un problema encapsulado que seguía creciendo lenta pero muy dañinamente. Poco tiempo después, se pudo comprobar que, lamentablemente, el apoyo logístico era escaso y las operaciones se frustraban o no completaban su objetivo por la carencia de ranchos de combate, baterías de radio, vehículos, etc., elementos fundamentales para las patrullas involucradas en misiones.

Por otra parte, cada vez se dejó sentir con más fuerza un bajo apoyo político y social y algunas ONG —no generalizamos— iniciaron una verdadera acción judicial demoledora contra las FF.AA. A esta altura de los acontecimientos, se llegó a la conclusión de que era muy importante el apoyo de fuego aéreo cercano (bombardeo) en acción conjunta con las patrullas ubicadas en Vizcatán para, así, neutralizar la acción terrorista y no exponer de un modo tan peligroso la vida de las fuerzas del orden.

Obviamente, esos bombardeos hubieran podido ocasionar daños colaterales que habrían sido explotados por los encubiertos defensores de los narcoterroristas. Por esta razón, es acertada la propuesta para que Vizcatán y otros puntos del VRAE sean declarados zona de combate, lo cual requiere decisiones en el Poder Legislativo que deben ser respaldadas.

Se desconoce o pretende desconocer que la inmensa mayoría de personas que viven en la zona del VRAE, de una u otra manera, está vinculada con el narcotráfico y es muy difícil lograr una adhesión a las Fuerzas Armadas o policiales. Hasta los comités de autodefensa, que cumplieron un rol muy importante en la lucha contra el terrorismo en los años ochenta del siglo pasado, están ahora mayoritariamente vinculados con alguna fase del narcotráfico.

¿Qué se debe hacer? Creemos que debe haber una mayor inversión presupuestal en el VRAE en obras de acción social (postas médicas, escuelas, hospitales, etc.) y las FF.AA. deben ser dotadas de mayor tecnología y equipamiento de última generación para garantizar un triunfo más rápido y menos costoso en vidas humanas. Luego, debemos remarcar que, pese al reciente contraste, los narcoterroristas no están ganando esta lucha. No pueden aplicar la doctrina de Mao Tse Tung, vale decir, golpear y desaparecer. Ellos están “enganchados”, como se dice en argot castrense, y las fuerzas del orden los obligan a moverse en un ámbito circunscrito.

Finalmente, no es el momento de reproches a las FF.AA. ni ataques personales y arteros al ministro de Defensa. Es repugnante que periodistas y políticos pretendan obtener ventajas de la muerte de nuestros bravos hombres de armas. El Perú requiere una férrea unión ciudadana y la confianza en sus FF.AA y policiales, cuya moral permanece alta y cuya preparación, patriotismo y sacrificio merecen nuestra gratitud y respeto.

EL COMERCIO

4.9.09

El Ángel es héroe

Mis más sentidas condolencias a los familiares del oficial Jorge Sánchez Pérez, caído en la zona agreste del VRAE, y las más compungidas a mi tía Irene, porque su angelito quedó atrapado en ese mismo helicóptero. El rostro del piloto que manejaba la nave en la portada de un diario -el mayor FAP Ángel Vejarano Pacheco-, desencajó mi rutinaria visita al quiosco de la esquina: era mi amigo de infancia, a quien conocí en el campamento minero de Casapalca, ahora héroe, dejándome su pérdida una avasalladora tristeza matutina. Ángel se fue por esa interrogante infinita de sus jefes. Entre ellos, Rafael Rey, un civil disfrazado de ministro de Defensa que sólo pide ayuda a USA, sin plantear una solución tecnológica de rastreo satelital busca narcoterroristas, o ya, pues, mínimo bloquear el mercado negro de armamento militar, llámense armas de largo alcance –fue metralleta, dice-. Dónde estaba el helicóptero artillado de asalto, el MI 25 necesario con su dotación de soldados, para repeler y cubrir al pobre MI 17 mandado a la muerte sí o sí -no poseía blindaje-. Para el Ejército el helicóptero escolta no logró despegar; para Rey, sí lo hizo ¿Total? Por qué no rescataron a los sobrevivientes en la nocturnidad, arriesgando las vidas de éstos. La mentira de Rey es flagrante. Si Inteligencia ‘gana’ porque encuentra objetivos, pierde más porque la cifra de bajas es incierta. Porque echando la culpa a las ONGS y señalando gobiernos anteriores es de poca monta cuando se trata de ociosas maniobras militares: muchas preguntas, flácidas respuestas. Estoy sosegado, asaltado por imágenes de infancia, bayonetas de madera, cerros y frío y carcajadas y travesuras. Pero no estoy listo para ver a mi tía llorar. Allá nos vemos, Ángel, todo un héroe como todos te describen, pues un ángel no ataca, sino rescata como tú fuiste a hacerlo, pero lamentablemente en esa travesía caíste, sólo me queda decirte, amigo… Arriba, arriba, hasta donde no te alcancen sus errores.

LA PRIMERA

Un Rey desnudo

Escuchar a Rafael Rey nos conduce a un dilema dramático: ¿es un bobo con ideas de fascista o es un fascista que habla como un bobo?

¿Es un católico salido de las páginas de Maurras, un hijo de Le Pen, un sobrino de Plas Piñar, un remedo de Luis A. Flores, una reencarnación de Esparza Zañartu?

¿Qué es Rafael Rey, en suma? ¿Un fujimorista vitalicio al servicio del hombre que Fujimori persiguió por varias azoteas de Surco? ¿Un glóbulo blanco siempre atento a las infecciones del progresismo? ¿Un testa de Giampietri?

Es todas esas cosas pero es, sobre todo, un cruzado que ve Jerusalenes donde hay gente que no piensa como él y ve a Saladino cuando el que está hablándole es Yonhy Lescano nomás.

Como su obituario político se ha encargado de hacérnoslo saber, el señor Rey fue un sodálite emergente que daba la vida por Mario Vargas Llosa y por las libertades del neoliberalismo.

Cuando Vargas Llosa perdió y Fujimori fue como la neblina de Lima –cubriéndolo todo y haciendo más espectrales a los peruanos- a Rafael Rey se le presentó una de esas disyuntivas fuertes que deciden la vida: o seguía siendo él mismo y tendría que pasar su desierto y su ostracismo, o se volvía un transformer y pasaba de Volkswagen libertario a Tico fujimorista (con olor a sobaco incluido).

Todos sabemos lo que pasó con este amarillo patito. No sólo fue Tico sino que a ratos mutó a moto de farmacia, a tractor chino, a bulldozer de plástico. Todo con tal de defender al chino mandarín que lo tuvo entre sus juguetes preferidos.

Ahora, en su enésima transformación, es ministro de Defensa del gobierno de García, del mismo García a quien Rey acusó, con su firma de congresista en un dictamen oficial, de ladrón.

Y ayer este señorito se presentó al Congreso donde Mulder hace de girondino y el Apra arrasa. Y habló un montón de minutos sin referirse al tema para el que había sido convocado. Yo me tomé el trabajo de escucharlo y de hacer apuntes. Y lo que escuché me dejó estupefacto. Se resume en las siguientes parrafadas:

a) “Nos matan militares en el Vrae porque los militares están en el Vrae. ¿Quieren que nos retiremos”?;

b) “No seamos derrotistas, no estamos perdiendo esta guerra, aunque debo admitir que, tras el rescate de los heridos que hasta ahora no hemos podido rescatar, tenemos que replantear algunas estrategias”;

c) “¿Por qué nos recuerdan las estadísticas de las muertes? ¿Qué objeto tiene? ¿Y por qué cuando nos matan a algún efectivo los titulares de los medios no levantan la noticia diciendo “Otro atentado terrorista se ha consumado en contra de la sociedad?”;

d) “Las Fuerzas Armadas son la sociedad, el brazo armado legal de todos nosotros. ¿Qué justifica que las ONG que dicen defender los derechos humanos sigan persiguiendo a los militares?”

Y así por el estilo.

Lo que debería hacer Rey después de tan patética exhibición es ir donde Cipriani y confesarse.

Porque ayer ha querido, para agravio de las Fuerzas Armadas, mezclar a asesinos con héroes, a canallas con defensores del país, a Putis con el honor legendario del ejército de Bolognesi. Y todo para no tener que explicar su carácter de usurpador.

Sí, porque haber nombrado a Rey como ministro de Defensa no es un error: es un crimen. Su “patriotismo” histérico, su “militarismo” fanático, su desapego a la ley, lo llevarán, al margen de las intenciones que pueda tener, a cometer error tras error.

El problema es que esos errores ya no son los del Ministerio de la Producción. Esos errores cuestan vidas.


LA PRIMERA

Paro de estatales: 30 de setiembre

Ante la negativa del gobierno aprista de realizar una verdadera modernización del Estado que garantice el respeto a los derechos laborales y brindar un servicio de calidad a los ciudadanos, los trabajadores estatales organizados en la CTE y CITE realizarán un Paro Nacional el 30 de setiembre.

Con el apoyo de la CGTP, los servidores públicos han venido dialogando con el gobierno, presentando diversas iniciativas para encontrar solución a los problemas laborales e institucionales. Lamentablemente, la visión neoliberal del Presidente García, impide lograr consensos que beneficien a los trabajadores, pero si a los intereses de los grupos de poder, como ocurre con el Gas de Camisea, la concesión del Puerto de Paita, entre otros.

El régimen actual se ha dedicado a copar el aparato estatal y promulgar normas que agudizan la problemática en el sector con la dación de decretos legislativos anticonstitucionales aprovechando la implementación del TLC con los EEUU, como son las normas 1023, 1024, 1025, 1026 y 1057, que crean nuevas causales para despedir masivamente, recortar derechos laborales y profundizar diferencias salariales.

El paro se da en el marco de la lucha por un Estado eficiente que responda a los intereses de la mayoría y para denunciar la corrupción y discriminación laboral que el Ejecutivo pretende consolidar a través de una elite de “Gerentes Públicos” con altísimos sueldos (entre 8 y 18 mil nuevos soles), mientras los miles de estatales no pasan de 800. A esto debemos agregar, la injusticia con los contratados por el CAS (antes SNP), quienes laboran con derechos laborales recortados.

En ese sentido, el 9 de setiembre se desarrollará un Encuentro Nacional de Trabajadores Estatales, en el Auditorio de la Universidad San Marcos (al costado del Congreso), donde se establecerán las estrategias para el éxito de la medida y las acciones que se efectuarán de persistir la negativa del gobierno aprista de impedir que nuestro Estado logre la modernización que todos anhelamos. Participarán administrativos, técnicos, personal de los ministerios, universidades, municipales, gobiernos regionales, personal civil de las Fuerzas Armadas, Poder Judicial, INPE, etc.

Exigimos que el gobierno atienda el pedido de derogatoria de los decretos legislativos anticonstitucionales, aumento de salarios, respeto a la carrera pública, nombramiento de contratados y la construcción de un Estado eficiente para garantizar el desarrollo del país.


LA PRIMERA

Para reformar tendremos que esperar

Autor: Fritz Du Bois

Pese a que el Congreso continúa hundiéndose en la impopularidad e indiferencia del ciudadano, va a rechazar la propuesta que el presidente hiciera en su mensaje a la nación, pues está por archivar la reforma constitucional que introducía la renovación por mitades de los parlamentarios, lo cual habría sido muy bien recibido por la población.

Peor aun, algunos insisten en aprobar lo que ellos llaman equivocadamente reformas –eliminación del voto preferencial, aumentar el número de congresistas–, que son medidas que desde el punto de vista del electorado parecen, más bien, intentos para que los actuales parlamentarios tengan más oportunidad para mantenerse en sus cargos. Es sorprendente que esta aversión a reformar se da pese a que el 64% de la población está de acuerdo con la renovación del Congreso.

Asimismo, un porcentaje similar está a favor de que el voto sea voluntario y no obligatorio, reforma que también se encarpetó. Uno hubiera pensado que la esencia de la democracia era que los congresistas le hicieran caso al electorado que los eligió, pero ese sería considerado un punto de vista simplista en la plaza Bolívar. A quién le importa lo que la gente quiere; lo que realmente cuenta es el interés de los parlamentarios.

Así que, salvo que ocurra un cambio dramático en la posición de las bancadas, parece que tendremos que esperar a un nuevo Congreso para lograr reformas en la manera como se elige al Poder Legislativo y, especialmente, en cómo se relaciona con el ciudadano.

Mientras esperamos, no sería mala idea ir desarrollando un manifiesto ciudadano para las próximas elecciones que incluya no solo el voto facultativo y la renovación por tercios, sino, más importante aún, el crear distritos electorales individuales para cada parlamentario.

Esta última sería una reforma fundamental, ya que los obligaría a explicarle permanentemente a la población que los eligió el porqué asumen una determinada posición, en lugar de ofrecer el oro y el moro cada cinco años buscando la reelección para, luego, no rendir cuentas hasta los próximos comicios.

Por ello, creo que un sistema de representación individual es la única manera de construir un vínculo, hoy inexistente, entre el Parlamento y el pueblo, para revertir el alarmante nivel de rechazo que tiene el Congreso entre los peruanos.


PERU 21

Al pan, pan...

Uri Ben Schmuel
uribs@larazon.com.pe


Rafael Rey habló ayer de manera magistral en el Congreso. Hace mucho tiempo que no escuchábamos a un ministro –de éste o de anteriores gobiernos– enfocar de manera tan clara y contundente el tema de la lucha antiterrorista. Como debe ser. Al pan, pan y al vino, vino. Sin artificios ni medias vueltas. Sin irse por las ramas. Rescatamos algunos aspectos de la intervención del titular de Defensa que nos impactaron especialmente:
- Los atentados perpetrados por los grupos narcoterroristas en el VRAE deben ser considerados como crímenes de lesa humanidad, mientras que las acciones de las Fuerzas Armadas, incluyendo algunos excesos, no pueden ser calificados como tales.

- Los militares merecen el respaldo y el apoyo de todo el país, debido a que arriesgan su vida por cumplir con su deber y, muchas veces, van hacia el sacrificio con tal de defender a toda la sociedad peruana de la lacra de la subversión.


- Los tres oficiales de la FAP que murieron cuando iban a rescatar a los heridos del último enfrentamiento entre militares y terroristas se ofrecieron como voluntarios para realizar esa misión aun cuando sabían que sus vidas estarían en riesgo.

- Al VRAE no se va a jugar canicas sino a pelear. Y cuando se pelea, lamentablemente se producen bajas. Para que no las hubiera habría que retirarse y dejar la zona en manos de Sendero.

Pero Rey también nos ha mostrado –como anota con acierto Jorge Morelli en la aguda “Media Columna” que distribuye por Internet– que esta guerra se está perdiendo en el frente judicial.

“Todos los oficiales y soldados de las patrullas que tienen enfrentamientos con muertos o heridos son sistemáticamente denunciados por asesinato agravado o lesiones, o citados por los fiscales a declarar fuera de la zona de combate. Las consecuencias en la organización y la moral de las tropas son devastadoras. Los soldados se sienten con razón abandonados por aquellos a quienes protegen”, apunta Morelli y coincidimos totalmente con esta apreciación.

A dichas observaciones debemos añadir otras ya consignadas aquí en reiteradas ocasiones. Una es la persecución mediática orquestada por las ONG que hacen de quinta columna de SL con el cuento de los derechos humanos. Otra, la falta de recursos económicos, debido a la insensibilidad y estrechez de miras del tecnócrata que se sienta en el MEF (y para colmo, el Congreso arrastra los pies en el tema del canon a las FF AA y prefiere ocuparse en aumentar el número de curules o en condecorar a cantantes).

De modo que la guerra en el VRAE deben librarla tropas desmoralizadas, con las manos atadas por un sistema judicial y una argolla mediática que le hacen el juego al terrorismo, sin logística adecuada por culpa del ministro Carranza y en medio de la indiferencia de la mayoría de los políticos. ¡Cómo debe festejar Abimael desde su celda esta conducta suicida!

LA RAZON

¿Sendero ya no es un peligro?

¿No decían Alan y Humala que Sendero ya no era un peligro? Cuando tienes un tumor en el cuerpo, no puedes cantar victoria aunque lo hayas reducido drásticamente. Puede volver a crecer explosivamente y acabar con tu vida. Tienes que acabarlo. Lo mismo sucede con Sendero, que ya lleva 40 uniformados muertos en lo que va del año.

Hace no mucho propuse que se bombardee con el barato y eficiente napalm los perímetros de las bases del Ejército en el VRAE para evitar estos seguros tiros al blanco que hacen los senderistas durante sus asedios, y muchos casi me comparan con Hitler. Pues vean hoy los resultados: helicópteros tumbados, muertes lamentables de militares y heridos bloqueados. Se debe entender que esto no es un picnic sino una guerra con un enemigo implacable. Es casi imposible detener a esos francotiradores parapetados en la espesura, por más que los helicópteros de apoyo preventivamente "rocíen" de balas el cerco para despejarlo. Lo efectivo en estos casos es detectar al emisor del fuego, calcular sus coordenadas, trazar su posible área máxima de movimientos de escape y luego bombardearlo desde el aire o cañonearlo desde tierra con artillería (otra alternativa es la defoliación, pero eso afecta demasiado al medio ambiente). No necesitas estudiar en West Point, Saint Cyr o Sandhurst para planear algo tan sencillo, pero tal parece que o nuestro Ejército prefiere usar guantes blancos en lugar de unos de box o simplemente no tiene la capacidad para realizar operaciones tan primarias, así que cualquier pichiruchi con una "cerda" (ametralladora mediana de pelotón) o lanzacohetes RPG puede repeler la llegada de helicópteros de apoyo a una base. Es que la verdad nuestro Ejército está en una situación operativa penosa y bandas de "patas en el suelo" como Sendero ahora lo pueden poner en jaque. Tiemblo de sólo pensar en lo que sucedería en una guerra convencional con un enemigo tipo el ejército chileno. ¡Hasta la tendríamos difícil con los haitianos!

- Cualquier tontona ONG extranjera instaura un "premio mundial" desde Europa o EE.UU. y nuestras cabezas coloniales "progres" alucinan que es el Oscar o el Premio Nobel... Es como que Correo invente el galardón a "la ONG más sinvergüenza del planeta" y lo reparta; la misma validez...

Aparte de que el premio de marras fue para el columnista y no para esta Casa Editora, sabemos ya que fue un "muñeco armado" entre alguna ONG local y éstos de "Survival", que habían estado agitando a los nativos en Bagua.

Además, a "Survival" le convenía seguir moviendo su "exitoso" tema peruano (hasta inventaron una masacre indígena) para justificar seguir sangrando allá a sus donantes.

Claro, los enemigos locales como Lauer, AAR y el atorrante retrasado mental de atrás del pasquín chavista nos quieren atribuir las opiniones de un columnista como la línea editorial. Con ese criterio estúpido, entonces también somos de Patria Roja por las colaboraciones del ex senador Breña... En todo caso, se trató de una frase en sentido figurado que fue manipulada como literal. Y la "China Tudela" dice cosas más duras aún que "La Ortiga", pero bien que es celebrada por los "progres" como si fuera un fenómeno cultural. ¡Hasta le hacen obras de teatro! ¿Por qué Lauer o AAR (que fue quien comenzó la bronca cuando tiempo atrás me llamó "hijo de Putin" como feo insulto escondido en el título de un artículo suyo) no aducen también que es la línea editorial de Caretas?

Mucha hipocresía... Y ya sabemos que preparan otro "muñeco". Que venga nomás. Contestaremos como sabemos cuando nos buscan. Las nucleares ya están listas y va a ser entretenido.


CORREO

La lucha por la iniciativa en el Vrae

Por: Mirko Lauer

La cercanía de Colombia y Perú se apoya en un hecho clave: ambos países alojan una combinación de producción/exportación de drogas con movimientos armados particularmente dura de eliminar. No son los únicos. A otra escala, Afganistán vive un caso parecido en torno al opio (89% de la producción mundial).

La comparación con Colombia hasta ahora ha tendido a considerar los órdenes de magnitud de la amenaza y su horizonte histórico para llegar a la conclusión de que son escenarios potencialmente vinculables, pero diferentes. Pero han empezado a perfilarse algunos preocupantes parecidos nuevos, que es preciso tomar en cuenta.

Hoy ya no solo compartimos la combinación drogas-grupos armados, sino otra de igual importancia que liga centros de producción con rutas de exportación a centros internacionales. Esta integración vertical le permite al negocio operar con inédita eficacia en las zonas remotas y atrasadas, en lo que es una política de expansión más comercial que militar.

El factor decisivo en la confrontación es la necesidad de proteger la capacidad de producir y transportar la droga. En esto el narcotráfico no desea manejar un ejército si no lo necesita, y cuando lo necesita no busca uno más grande de lo necesario. El objetivo central es la contención de los esfuerzos antidrogas.

En un país tan importante para el negocio como Bolivia no ha sido necesario ir a la defensa armada, ni siquiera cuando se impuso una política de coca cero, pues se percibió que siempre hubo otra salida. Evo Morales ciertamente ha hecho esfuerzos por contener el cultivo, pero ha impedido el establecimiento de una política más agresiva.

Cuando aparece el empleo de grupos armados, los narcos y los Estados entran a un punto de no retorno. La lección colombiana es que esa guerra es larga y complicada, y no se resuelve exclusivamente con capturas o destrucción de laboratorios. Lo mismo piensa, casi tres decenios después del inicio del problema, Washington.

Hoy, con las emboscadas a soldados en alza, está claro que las fuerzas del Estado peruano, y no solo las armadas, deben preparar la estrategia de un conflicto prolongado, y descartar la idea de una victoria rápida, como a menudo la reclaman la opinión pública y los medios. Nada más peligroso que estrategias vinculadas a intereses políticos inmediatos.

Una estrategia así podría comenzar por un intento de definir qué es exactamente una victoria. Por años el narcotráfico ha manejado los tiempos de esta guerra, decidiendo las treguas y las ofensivas, así como los escenarios de la confrontación. Esta guerra debe ser repensada más allá de la suma de los incidentes.

EL COMERCIO

La inflación ¿vuelve a ser lo que era?

Por: Humberto Campodónico

En agosto, la inflación ha sido negativa en 0.21% y el acumulado enero-agosto es de tan solo 0.01%. Qué gran diferencia con lo que sucedía el año pasado, cuando la inflación de agosto fue 0.47% y el acumulado enero-agosto fue 4.7%, lo que superaba ampliamente la meta anual del BCR, que tiene un techo de 3% y un piso de 1%. De hecho, la inflación del 2009 incumple el rango meta, no por exceso sino por defecto.

En esos meses del año pasado, una de las discusiones centrales entre los economistas tenía que ver con el porqué de la inflación. Uno que otro despistado decía que el problema era la excesiva emisión monetaria del BCR, por lo que la receta era disminuirla. Pero el verdadero debate tenía que ver el hecho de saber si la inflación creciente era importada o si existía un recalentamiento de la economía.

Para los primeros, las causas de la inflación eran, principalmente, externas. Para defender esa tesis señalaban que la inflación subyacente (que excluye los precios de los alimentos y los combustibles) era de solo 3.9% de enero a setiembre del 2008, mientras que la inflación no subyacente era de 7.1%.

Para sustentar este planteamiento, se hacía alusión a diferentes factores internacionales: el aumento del cultivo del maíz para los biocombustibles, lo que reducía su producción –así como la de la soya, pues numerosas hectáreas abandonaban este cultivo para pasarse al maíz–, la creciente demanda de arroz de los países asiáticos, el crecimiento de la economía mundial, que incidía en el alza del precio del petróleo. Una de las principales medidas para combatir esta inflación era terminar con los oligopolios alimenticios y mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores.

Se decía que estos fenómenos habían causado cambios estructurales en los mercados, motivo por el cual había que modificar los enfoques (escribí un artículo con esos planteamientos, “La inflación subyacente ya no es lo que era”, www.cristaldemira.com, 26/05/08).

Para los partidarios del “recalentamiento de la economía”, uno de los argumentos centrales era que, en el I Semestre del 2008, la demanda interna estaba creciendo al 12.3%, mientras que el PBI solo lo hacía al 10.1% (qué tiempos aquellos). Este crecimiento de la demanda por encima del PBI potencial estaba causando la inflación, motivo por el cual había que “desacelerar la economía”.
Quizá el mayor creyente de esta tesis fue el ex ministro Luis Valdivieso, quien entró en julio del 2008 con el hacha de leñador del FMI desenvainada y comenzó a cortar el gasto corriente y la inversión pública a diestra y siniestra, con los resultados que conocemos.

La cuestión es que, un año después, la inflación enero-agosto 2009 está por los suelos: EEUU (-0.3%), Japón (-1.1%), China (-0.8%), Área Euro (0.5%). Una de las razones centrales es, claro está, la recesión económica global, que ha hecho caer la demanda en cada uno de esos países y mercados.

Pero otra razón importantísima (y que poco o nada se tomaba en cuenta el año pasado) fue la gran especulación de capitales financieros que entraron a los mercados de productos básicos (alimentos, minerales y petróleo) buscando ganancias especulativas más allá de su habitat tradicional: tasas de interés, tipo de cambio, bolsas de valores, derivados financieros, fusiones y adquisiciones.

Dice hoy la CFTC, organismo regulador de EEUU de los mercados de commodities, que la “especulación excesiva” de esos actores financieros provocó, en gran medida, la excepcional alza de precios de los productos básicos en el periodo junio 2007 a julio 2008. Motivo por el cual ha comenzado ya a poner límites a las inversiones que realizan en los mercados de commodities.

Sea lo que fuere, lo real y concreto es que hoy ya nadie discute si la inflación era importada o si era producto del “recalentamiento” de la economía. La inflación salió de los radares de los economistas ahora que, con 0.01%, está por debajo del rango meta del BCR. Pero eso significa, también, que quizá las lecciones no fueron bien aprendidas, lo que puede llevar, en el futuro, a cometer los mismos errores.

EL COMERCIO

La lucha contra el narcoterroperiodismo

La mal enfocada mira del ministro Rey en el VRAE

Por: Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

La presentación de ayer del ministro Rafael Rey en el Congreso –en su parte pública, al menos– sobre la situación del combate contra el narcoterrorismo, a propósito de la muerte lamentable de tres miembros de la Fuerza Aérea en el VRAE, proyectó la sensación de que la mira de su estrategia está mal enfocada, y de que está confundiendo al enemigo o viendo fantasmas donde no los hay.

Como ya es rutina en un gobierno especializado en tirarle el bulto de sus errores a supuestas deficiencias de comunicación o a la mala fe de quienes lo critican, Rey dio la impresión, ayer en el hemiciclo, de estar reaccionando con exageración por lo que informan los medios o por los comentarios de los que él llama –despectivamente– ‘opinólogos’ o ‘criticólogos’, es decir, todos los que discrepan con él o no lo llenan de elogios.

Con talante innecesariamente peleón, Rey hizo ayer comentarios que me parecen errados y sin sentido. Por ejemplo, ¿a quién quiere convencer de que los narcoterroristas son gente desalmada y muy perjudicial para el país, cuando la mayoría de la población –y de medios– comparte ese sentimiento?

¿A quién quiere convencer Rey de que los integrantes de las fuerzas armadas y policiales son peruanos valiosos que luchan en desigualdad de condiciones, con equipamiento insuficiente y en condiciones penosas –lo cual es responsabilidad de su gobierno–, si eso ya lo sabemos todos?

La gente –y los medios– están de acuerdo en la preocupación por el narcoterrorismo y unidos en la concepción de quiénes son los ‘malos’ y los ‘buenos’ en esta guerra. Pero cuando Rey lanza planteamientos de esa índole pareciera que quiere deslizar la idea de que sus críticos están a favor del narcoterrorismo o que no valoran el despliegue de las fuerzas del orden.

Y, cuando Rey hace eso, pareciera que su intención sería usar la lucha contra el narcoterrorismo como biombo para el avance de la alternativa ‘vale todo’ en esta lucha –incluyendo obviar la relevancia de los derechos humanos de todos–, o de querer enjuagar responsabilidades por delitos pasados como la masacre de Putis. Hay que estar alerta a todos los que –como el fujimorismo– quieren aprovechar el río revuelto del narcoterrorismo para meter el caballo de Troya del autoritarismo.

El ministro debe preocuparse menos de los medios o de pensar en el titular periodístico ‘correcto’ de mañana, y más de lo que realmente está ocurriendo en el VRAE, donde es evidente, a la luz de los resultados, que la estrategia del gobierno tiene que ser replanteada y que no se puede enviar a pelear a las fuerzas armadas y policiales sin el equipamiento requerido.

EL COMERCIO

Lesa humanidad

La Fuerza Aérea del Perú (FAP) entregó a dos de sus oficiales y a un técnico a la larga lista de héroes de la lucha contra el terrorismo. Honor y gloria a estos valientes que mediante el sacrificio de sus propias vidas intentan dejarnos un país mejor. Pero hay políticos que pagan mal esta inmolación. Ollanta Humala, por ejemplo, quien en España dijo –ante un grupo de compatriotas residentes en ese país– que Sendero Luminoso y el MRTA ya no existen y que tampoco representan un peligro para el Perú.

Pero los hechos contradicen a esta clase de temeridades, toda vez que resulta obvio que los senderistas actúan en pared con quien fuere. Ahora el turno es de los narcos y los rezagos emerretistas que contactan con las FARC. Y todo con la finalidad exclusiva de reanudar más delante su lucha armada para conquistar el poder de la nación peruana. Hace varios años alertamos que el cierre de decenas de bases contrasubversivas sería una equivocada decisión, en vista de que atentaría contra la seguridad nacional. Lamentablemente tuvimos un gobierno como el de Alejandro Toledo, obsecuente y concesivo con el pedido de venganza de las ONG izquierdistas de derechos humanos contra las fuerzas armadas de la patria. Igual advertimos sobre la cobarde y extraña excarcelación de centenares de terroristas, gracias a sus abogados del IDL, Aprodeh y demás ONG agrupados en la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDH), cuyos directivos inclusive fueron designados funcionarios del Estado e integraron la denominada “comisión de indultos”.

Entonces, de las consecuencias ante tan malas decisiones hoy todos somos testigos. Se repite el capítulo terrorífico donde aparecen más muertes de uniformados que enlutan a familias enteras, dejando niños menores de edad sin padre y viudas sumidas en el dolor y la tragedia. Bajo estas penosas circunstancias, debemos decirle al país que el último miércoles 2 de setiembre se ha cometido una violación atroz de los derechos humanos, en realidad se ha perpetrado un acto de lesa humanidad, acontecimiento sobre el cual callarán las ONG políticas, pues lo que han hecho los terroristas ha sido disparar a una nave de auxilio que intentaba recoger soldados heridos y trasladarlos para prestarles asistencia médica.

Pero si las cosas hubieran sido al revés, ya tendríamos en este momento al mundo ensordecido por el sonoro coro de las ONG políticas, denunciando la violación de los derechos humanos de terroristas heridos. Ahora bien, frente al silencio de esa turba que, por ejemplo, impulsó y conformó la CVR, cabe la pregunta: ¿no significa acaso esa indiferencia una negación de los derechos humanos de los soldados peruanos, y con mayor razón si están con heridas de bala requiriendo atención médica urgente pero que ese auxilio fue impedido por el ataque senderista a una aeronave que buscaba ese fin humanitario? De modo que la condena –y el combate– a los terroristas en el VRAE tiene que ser total. Y pese a esta verdad monumental, tenemos que deplorar que hay ingenuos que aún no tienen la visión suficiente como para darse cuenta que la lucha contra la barbarie terrorista no ha terminado, y que menos se puede seguir alentando la construcción de un “museo de la memoria” que ensalzará inclusive a los verdugos de los buenos peruanos que murieron a consecuencia de las balas y la dinamita senderista o emerretista.
EL COMERCIO

Recuperar las rondas

Por: Jaime de Althaus Guarderas

Lo positivo fue que el Gobierno tomara la decisión política de enfrentar a las columnas narcosenderistas del VRAE, luego de más de una década de inacción durante la cual esas columnas se fortalecieron y convirtieron en la fuerza armada del narcotráfico. Lo negativo fue que esta decisión no contara con todos los elementos necesarios para que esa ofensiva pudiese ser exitosa.

Sorprendió, desde el comienzo, el escaso número de helicópteros, pero más aun que no fueran blindados. Hasta ahora no se entiende bien por qué no se usan en esta guerra los cuatro MI25 —blindados y artillados— que tiene la FAP operativos. Tampoco se dispondría hasta ahora de instrumentos de inteligencia satelital, aérea y electrónica, indispensables para ubicar las columnas y efectuar ataques quirúrgicos. Y la inteligencia táctica —humana— es muy débil. Las rondas campesinas, resentidas con el Estado Peruano por ausencia de reconocimiento a sus campañas heroicas contra Sendero Luminoso, y hasta señaladas por supuesta violación de derechos humanos en algunos casos, dejaron hace mucho tiempo de estar articuladas al sistema de defensa y de inteligencia, y más bien juegan para el narcosenderismo o eventualmente para los bloqueos antisistema.

Debe recordarse que Sendero solo pudo ser derrotado cuando las Fuerzas Armadas se aliaron con las comunidades. Ahora, sin el apoyo campesino, ya vemos lo que está pasando. Pero no se trata, esta vez, de movilizar a los comités de autodefensa para la guerra, sino para el desarrollo, para su incorporación productiva al mercado. Hay que recuperar a estas rondas, comenzando por las de las partes altas del VRAE, de la sierra contigua a ese extenso valle, que es de donde salen los brazos para la cosecha de la coca y para el transporte de la droga. En esta ocasión, en lugar de darles armas, habría que proporcionarles instrumentos tecnológicos para que puedan salir de la pobreza, conectarse al mercado y romper la dependencia de la economía de la coca (y celulares para que avisen cuando vean algo sospechoso). Lo que, de otro lado, sería la mejor reparación colectiva e individual imaginable.

Los dirigentes de las rondas son líderes naturales. Ellos podrían, convenientemente capacitados, liderar la modernización tecnológica en sus comunidades. Las condiciones para la inclusión exitosa en el mercado nacional e internacional están dadas: Se está construyendo o asfaltando carreteras, las telecomunicaciones están penetrando y, de otro lado, se necesita ampliar el mercado interno para compensar en alguna medida la relativa depresión del mercado externo. Es el momento.

EL COMERCIO

Todos queremos un Chávez vencedor

HOMENAJE A UN PERUANO TRIUNFADOR

Por: Gustavo Rodríguez Publicista

Usted quizá haya pasado cerca del monumento de Jorge Chávez que se alza por el Campo de Marte. Cuando vuelva a hacerlo fíjese cómo su alegoría muestra una idea que comparte la mayoría de peruanos: que el aviador fue un héroe caído. Verá a un personaje que se eleva en remolinos alrededor de la pirámide y que termina abatido cerca de la cúspide, en clara alusión a Ícaro, que falló en su intento de volar rumbo al sol.

Las láminas escolares de Navarrete hacen lo propio: la que más me ha quedado en la memoria es la del avioncito de Chávez hecho añicos tras su hazaña.

Me temo que en el imaginario peruano Jorge Chávez se ha unido a otros héroes nuestros que, aunque valientes y ejemplares, solo fueron vencedores morales. Bueno. Es hora de reivindicarlo.

Jorge Chávez fue tanto un triunfador moral como real: a los 23 años fue el primer ser humano en cruzar a vuelo los Alpes, haciendo palidecer la hazaña que un año atrás había conseguido Louis Bleriot sobre el Canal de la Mancha.

En esas épocas en que los aviones parecían mosquitos antediluvianos, Chávez ya había ganado competencias aéreas y quebrado récords de altitud: si eso hubiera pasado en la actualidad, nuestros quioscos habrían estado llenos de revistas con él en las carátulas.

Su hazaña ocurrió el 23 de setiembre de 1910. Despegó a la 1:28 p.m. de Briga, Suiza, aún sabiendo que los fuertes remolinos hacían peligrar su Bleriot XI, una cometa con motorcito comparada con los aviones de hoy.

Enrumbó hacia el glaciar Aletsch y luego de unos minutos pasó a 300 metros sobre la cumbre del Simplón. Una vez vencido este desapareció, como una mosca entre sábanas blancas, rumbo a Domodossola, en territorio italiano. Cuando solo le faltaban veinte metros para aterrizar allí, el viento, herido en su orgullo en todo el trayecto, le dio un coletazo artero: una ráfaga quebró sus alas y la máquina se precipitó de nariz. Chávez agonizó por tres días. La muerte apagó su ímpetu juvenil el 27 de setiembre de 1910.

El próximo año se cumplen cien años de su hazaña, y la Asociación 2010-Centenario de Jorge Chávez planea construir un pabellón de ciencia dedicado a los peruanos que sí lograron llegar alto. ¿No es esta una buena excusa para reivindicar el lado victorioso de los peruanos?

Un pensamiento fatalista diría que así es Dios con nosotros: a peruano que se atreve a llegar alto, se lo derrumba. Chávez bien pudo decir: “Sí, morí. Pero me fui de este mundo como un vencedor”.

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el comercio

¿Por qué los humanos somos como somos?

Por: Francisco Miró Quesada C*

Las atrocidades que se cometieron en la Segunda Guerra Mundial, hace ya 70 años, y conflictos como los de Vietnam, Camboya y Serbia fueron tan execrables que uno no puede dejar de preguntarse por las razones de dichas iniquidades. ¿Por qué los seres humanos son capaces de hacer el mal?

De acuerdo con los cálculos más modernos, los primeros hombres aparecieron en África de allí se expandieron hasta poblar el planeta. Los vestigios encontrados demuestran que estos fabricaron herramientas como el hacha de mano de piedra, posteriormente aparecen enterramientos y rituales con animales que señalen probablemente los inicios de la religión. Con el homo sapiens, que es la especie a la cual pertenecemos, los seres humanos modernos, crearon y mejoraron muchos instrumentos, en especial las armas.

Decir cómo estos primeros hombres se comportaban con sus semejantes es imposible. No hay registro histórico disponible. Lo que sigue es pura especulación. ¿Hubo guerras y matanzas entre ellos? Probablemente las armas podrían ser un indicio. Quizá se dieron contiendas en las que se cometieron crueldades terribles. Y, además, héroes que lucharon hasta el último, por defender al grupo humano al que pertenecían.

Debimos esperar a que los seres humanos tuvieran una tradición oral transmitida de generación en generación. Más con el tiempo la tradición se va deformando, de modo que no es plenamente confiable. Solo cuando aparece la escritura y se crean los registros históricos, se pudo conocer con una buena aproximación, cómo era el comportamiento de los seres humanos. Y utilizamos el vocablo “aproximación” porque muchos registros eran cambiados, exagerando las victorias y minimizando las derrotas de los poderosos. Incluso en la Biblia encontramos estas variaciones. Sin embargo, en el Nuevo Testamento se encuentra información más confiable. En la vida de Cristo hay mayor coherencia.

Hay textos griegos de un rigor y una veracidad extraordinarios, como el de Tucídides sobre la guerra entre Atenas y Esparta. En la Edad Media y en la Edad Moderna la situación mejora, aunque hay desviaciones debido al afán de adular al monarca de turno. En la Edad Contemporánea, los registros históricos son más rigurosos y a partir de mediados del siglo XX son de un alto grado de confiabilidad. El cine y la televisión pueden trasmitir datos irrebatibles.

A través de la historia aparecen todos los tipos humanos, desde el monstruo que goza torturando a los demás, hasta los capaces de sacrificarse para evitar el sufrimiento de sus semejantes. Hay héroes y cobardes, indiferentes, santos y santas, que renuncian a los bienes del mundo para dedicar sus vidas a ayudar a los demás.

Como vemos, la variedad respecto de los seres humanos es increíble. ¿A qué se debe esta variedad? ¿A los genes? ¿A la educación? ¿A los acontecimientos de la vida, tal como tener una infancia feliz, mientras que la de otros fue desgraciada?

Sin embargo hay hombres y mujeres que tuvieron una niñez feliz y que en su vida adulta fueron malvados. Al final debemos reconocer que esta variedad es un misterio y que siempre lo seguirá siendo.

(*) Director general

EL COMERCIO

AFP, jubilación anticipada y acceso a salud

Tras la observación por parte del Ejecutivo del proyecto congresal de ley de jubilación anticipada, tienen que abrirse vías para aclarar dudas, llenar vacíos y conciliar posiciones en torno a un problema que afecta a un amplio grupo de ciudadanos.

Al respecto, la principal preocupación del ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza, ha sido poner sobre la mesa el problema colateral que afectaría a quienes retiren su fondo por no alcanzar una pensión mínima, pues no tendrían acceso a Essalud. Ello se torna más serio si se considera que se trata de personas de mediana edad o más, y de pocos recursos.

¿Qué hacer? Pues no se trata de insistir simplista y tercamente en la iniciativa gestada en el Congreso, sino de propiciar un proyecto mejor y acorde a la realidad.

Por lo que se ha informado, el MEF ya habría aprobado las partidas para las devoluciones y pensiones de este régimen especial que, hay que aclararlo, no es de aplicación masiva. Incluso, en primera instancia, los representantes de las administradoras de fondos de pensiones (AFP) mostraron su acuerdo con este régimen excepcional, aunque con las reservas del caso para no desestabilizar el sistema privado que, en contraposición al público, es más funcional, eficiente y equitativo, pero necesita ciertos ajustes.

Efectivamente, un aspecto problemático era abrir la posibilidad de que los afiliados mayores de 55 años en situación de desempleo puedan acogerse a la jubilación adelantada. Ello, porque las probabilidades de encontrar un nuevo puesto de trabajo a esa edad son limitadas, por lo que resulta injusto y absurdo que tengan que esperar hasta 10 años por lo menos para acceder a un fondo que les pertenece, pero que la ley actualmente les impide tocar.

Eso no es todo. Sigue pendiente también el debate de un proyecto para modificar las altas comisiones que cobran actualmente las AFP por gestionar los fondos de sus afiliados, de modo que guarden relación con las ganancias que el sistema genera.

Adicionalmente, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP debe restaurar el concepto de rentabilidad mínima y establecer un índice de referencia que refleje la rentabilidad de un grupo de valores e instrumentos de inversión similar a aquel en el que invierten las AFP, contra el cual se pueda comparar el rendimiento de los fondos.

Tornando al tema del acceso a la salud, el Ministerio de Economía, junto con el Congreso y representantes de Essalud y del propio SPP, tiene que evaluar alternativas innovadoras para asegurar la cobertura de salud a quienes se acojan a la jubilación anticipada.

El Seguro Integral de Salud, que se implementa en todo el país, podría ser una salida, pero no la única. Lo que no debe perderse de vista es la necesidad de garantizar calidad de vida a quienes aportaron por largo tiempo al sistema de pensiones, pero que, por una u otra razón, están hoy en el medio de una controversia legislativa en la cual no tienen ninguna culpa. El tema debe resolverse con criterio técnico y social, dejando de lado las rivalidades políticas y las apelaciones demagógicas.

EL COMERCIO

3.9.09

Los días contados

El simulador

Hay una isla
Hay una casa
Hay un hombre solo
Hay una bicicleta oxidada
Hay unas fotos de sus hijas
Hay unos libros que ha escrito

Ese hombre sabe que tiene los días contados
Todos tenemos los días contados
Ese hombre los tiene más contados

No parece enfermo
Cuando sonríe
(Y solo sonríe si le pagan)
Parece saludable

Se trata de un simulador
Se ha pasado la vida simulando que tiene éxito
Pero sabe que ha fracasado

No ha fracasado con las mujeres
(Ha amado a ciertas mujeres a las que sigue amando Aunque ellas ya no lo sepan)
No ha fracasado en el dinero
(Tiene más dinero del que imaginó)
No ha fracasado en la vida misma
(Quiso ser un escritor y publicó un número de libros Que ahora prefiere no leer porque le dan pudor)

Morirá pronto
No lo saben sus hijas
No lo saben las mujeres a las que sigue amando
No lo sabe su chico
No lo saben sus amigos (porque ya no tiene amigos)

No se perdona algo que pasó hace años
Dejó a su chica embarazada
Ella quería tener al bebé
Le rogaba que tuvieran al bebé
El quería ser libre
Un hombre en una isla
Un hombre sin ataduras
Un hombre sin pañales ni biberones

Por eso la chica abortó
Abortó porque él la llevó a la clínica
Le dijo: Si me amas, quiero que abortes
Le dijo: Si abortas, nos casaremos
Le dijo: Si abortas, tendremos no uno sino tres hijos
Y la chica lo amaba
Lo amaba tanto que le creyó
El hombre la acompañó hasta su casa
La abrazó
Lloraron
Y luego se fue a una ciudad lejana
Y nunca más la vio

Ahora que le queda poca vida
(Siempre nos queda poca vida
Si pensamos que hay vida
Hace millones de años)
No se perdona tal cobardía

Sabe que el bebé era hombre
Que se hubiera parecido a él
Que hubieran sido amigos
Jugado al fútbol
A las bochas
Al ping pong
Que hubieran corrido olas a pecho
Mirado a las chicas en bikini
Eructado cerveza

Sabe que ese hombre
Pudo haber sido su amigo
Pero eligió darle la espalda
Para quedarse solo
En esa casa
De esa isla
Esperando la muerte
Esperando sobre todo
Que después de la muerte
Haya algo
No el cielo o el infierno
Solo una mesa de ping pong
En la cual pueda jugar
Un partido interminable
Con ese hijo
(James)
Que no quiso tener


My own private Zelig

Conozco a este chico
Que cuando termina de hacer el amor
Se pone a llorar

No llora porque esté triste o contento
Llora porque hubiera querido hacer el amor
Con otra persona
Con una persona que aún no conoció
(O con una persona que conoció
Y no se atrevió a amar)

Este chico cuando era chico solo pensaba en chicas
Miraba las revistas y se agitaba pensando en ellas
Había una chica desnuda columpiándose en Playboy
Era el gran amor de su vida
Se suponía que este chico estaba destinado
A amar a una chica

No supongas nada en las cosas del amor
Las cosas que supones rara vez ocurren
En el juego del amor solo gana el que pierde
(Y eso con suerte)

Es difícil hacer el amor pero se aprende, dijo el poeta
El chico aprendió como quien aprende a esquiar
Cada vez que hacía el amor, se caía y lloraba
Lo hacía con chicas, se caía y lloraba
Lloraba pensando que debía hacerlo con chicos
Lo hacía con chicos, se caía y lloraba
Lloraba pensando que debía hacerlo con chicas
Y así se le fue la vida
Aprendiendo a amar como quien aprende a esquiar

No sigas esquiando si te vas a seguir cayendo
Chico suave
Chico camaleón
My own private Zelig

No sigas llorando después del amor
No eres gay/straight/bisexual/asexuado
Eres todo eso y nada de eso
Eres lo que los otros quieren que seas
Eres lo que no pudiste ser con esa puta que te asustó
Eres puto y donjuan
Porfirio Rubirosa/pérfida mariposa
My own private Zelig

No me cuentes tus historias
Que me harás llorar
Ven aquí a mi lado
Bésame como un chico o una chica
Bésame como te dé la gana
Muere un poco dentro de mí
Y luego llora todo lo que quieras llorar
Como un chico o una chica

Llora si quieres
Pensando en esa persona
A la que no te atreviste a amar
Y ahora te odia


Cállate

No me digas que me amas
No me hagas promesas
No me hables del futuro
Como si el futuro existiera

No llames por teléfono
No mandes mensajes de texto
No escribas palabras calenturientas
No juegues conmigo
No resisto más
Que seas mi amante
a la distancia

Si de verdad me amas
Sube al primer avión
Toma un taxi
No te peines ni te laves las manos
No te compres ropa nueva
Y ven a verme

Y no me digas que me amas
No me hagas promesas
No me hables del futuro
Como si el futuro te perteneciera

Simplemente cállate
Bájate el pantalón
Enséñame lo que tienes para mí
Y demuéstrame
Sin decir una palabra
Agitándote conmigo
Si es verdad que tanto me amas

A mi edad, cariño
El amor no se mide por palabras
Se mide
(Perdona la franqueza)
Por orgasmos y erecciones
Y es así
Humanamente
Como quiero que
me ames esta noche
Y todas las demás

Cállate la boca
Apaga el celular
Quítate le ropa
Y demuéstrame
Cuán duro y resistente
Es tu amor por mí


Lo que pienso de ti

Escúchame bien
Esto es lo que pienso de ti
Te lo voy a decir una vez
Y solo una vez:
Eres un cacaseno
Un mentecato
Un fariseo
Un pelafustán
Un pelagatos
Un comegatos
Un comemielda
Un papanatas
Un pobre diablo
(Sin la astucia del diablo)

Escúchame bien
Te diré ahora lo que nunca me atreví a decirte:
Eres un pusilánime
Un fanfarrón
Un matón de barrio
Un galán engominado
Un hijo de la miseria
Un hijo de mil putas

Escúchame bien
Porque esto que te diré ahora
No te lo diré más:
Eres un necio
Un majadero
Un cretino
Un cerebro de mosquito
Un pánfilo
Un idiota redomado
Un tonto del culo
Y un lisiado del alma

Será por eso
Pedazo de imbécil
Que te quiero tanto
(Porque en el fondo
Somos idénticos)

Jaime Bayly