Oportunidades para las personas con discapacidad
Por: Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe
Hoy por la mañana, en el Congreso de la República, haré algo que nunca había hecho antes: presentar un libro –’La cultura en el virreinato del Perú’, del historiador Guillermo Lohmann Villena– sin haberlo leído pues los textos son unos puntitos que sobresalen en el papel. No sé leer en braille.
Al darle la última revisión a esta columna antes de enviarla, a la redacción, me di cuenta de que, luego de la versión en braille, está el texto ‘normal’. Pero eso no importa mucho pues estoy seguro de que el congresista Michael Urtecho no me invitó por mis conocimientos sobre cultura o virreinato, sino porque conoce de mi interés por cooperar con la promoción de las oportunidades para las personas con discapacidad.
Confesaré que con Michael tengo una complicidad no pactada pero rigurosamente cumplida. Cada vez que asiste a la cabina de RPP alguien de peso, como un premier o un ministro del sector social, ingresa a mi teléfono un mensaje suyo instándome a arrancharle un compromiso público con las políticas sobre discapacidad, una ‘orden’ que yo cumplo sin dudar.
Urtecho realiza desde la Comisión de Discapacidad del Congreso un trabajo magnífico por esta causa, dándole consistencia al esfuerzo iniciado hace años por Javier Diez Canseco. Poco a poco, se avanza en las oportunidades para las personas con discapacidad, pero aún hay actitudes por erradicar.
Por ejemplo, la barrera puesta a Edwin Béjar Rojas, quien tiene discapacidad visual desde los 17 años y que, gracias a su esfuerzo, estudió derecho en San Antonio Abad del Cusco y ahora postula a fiscal adjunto provincial de esa ciudad. Sin embargo, pese a cumplir los requisitos exigidos en la ley, el Consejo Nacional de la Magistratura lo ha discriminado de participar en el concurso. Esta actitud debe ser reconsiderada en el acto.
Pero también hay buenas noticias por celebrar. Por ejemplo, que el ganador absoluto 2009 en el concurso de los 20 mejores blog peruanos haya sido ‘Educando a mi hijo’ (http://educandoamihijo.com/), protagonizado por Danko, un joven autista.
O lo que cuenta mi amiga Giorgia Bazán, quien suele mandarme emails sobre sus avances y anteayer me contó que la Municipalidad de Lima tuvo la magnífica idea de capacitar a un grupo de jóvenes con habilidades diferentes –en el que está ella– y que los mejores se quedarán como guías del Parque de las Leyendas.
Las personas con discapacidad necesitan que se les ofrezca la oportunidad de demostrar todo lo que pueden hacer por la sociedad. Un reclamo legítimo que no se les puede negar.
LA REPUBLICA
Por: Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe
Hoy por la mañana, en el Congreso de la República, haré algo que nunca había hecho antes: presentar un libro –’La cultura en el virreinato del Perú’, del historiador Guillermo Lohmann Villena– sin haberlo leído pues los textos son unos puntitos que sobresalen en el papel. No sé leer en braille.
Al darle la última revisión a esta columna antes de enviarla, a la redacción, me di cuenta de que, luego de la versión en braille, está el texto ‘normal’. Pero eso no importa mucho pues estoy seguro de que el congresista Michael Urtecho no me invitó por mis conocimientos sobre cultura o virreinato, sino porque conoce de mi interés por cooperar con la promoción de las oportunidades para las personas con discapacidad.
Confesaré que con Michael tengo una complicidad no pactada pero rigurosamente cumplida. Cada vez que asiste a la cabina de RPP alguien de peso, como un premier o un ministro del sector social, ingresa a mi teléfono un mensaje suyo instándome a arrancharle un compromiso público con las políticas sobre discapacidad, una ‘orden’ que yo cumplo sin dudar.
Urtecho realiza desde la Comisión de Discapacidad del Congreso un trabajo magnífico por esta causa, dándole consistencia al esfuerzo iniciado hace años por Javier Diez Canseco. Poco a poco, se avanza en las oportunidades para las personas con discapacidad, pero aún hay actitudes por erradicar.
Por ejemplo, la barrera puesta a Edwin Béjar Rojas, quien tiene discapacidad visual desde los 17 años y que, gracias a su esfuerzo, estudió derecho en San Antonio Abad del Cusco y ahora postula a fiscal adjunto provincial de esa ciudad. Sin embargo, pese a cumplir los requisitos exigidos en la ley, el Consejo Nacional de la Magistratura lo ha discriminado de participar en el concurso. Esta actitud debe ser reconsiderada en el acto.
Pero también hay buenas noticias por celebrar. Por ejemplo, que el ganador absoluto 2009 en el concurso de los 20 mejores blog peruanos haya sido ‘Educando a mi hijo’ (http://educandoamihijo.com/), protagonizado por Danko, un joven autista.
O lo que cuenta mi amiga Giorgia Bazán, quien suele mandarme emails sobre sus avances y anteayer me contó que la Municipalidad de Lima tuvo la magnífica idea de capacitar a un grupo de jóvenes con habilidades diferentes –en el que está ella– y que los mejores se quedarán como guías del Parque de las Leyendas.
Las personas con discapacidad necesitan que se les ofrezca la oportunidad de demostrar todo lo que pueden hacer por la sociedad. Un reclamo legítimo que no se les puede negar.
LA REPUBLICA



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