Por: Beatriz Boza
Esta semana se promulgó la ley que legaliza la invasión de tierras privadas y se anunció la investigación de la venta de Petro-Tech, una empresa de capitales extranjeros. Para proteger la producción nacional, el Gobierno aumentó el subsidio a los exportadores. ¿Significa que estaríamos retomando esquemas estatistas que fomentan la expropiación, la expulsión de la inversión extranjera y la protección de la industria nacional? También esta semana el Gobierno reforzó su campaña Cómprale al Perú, fomentando la idea de que en el país también producimos bienes de calidad y se anunciaron inicios de negociaciones de importantes tratados comerciales para integrarnos más al mundo. Además, según el Monitor Global de Emprendimiento, ocupamos el segundo lugar de actividad emprendedora entre 43 países evaluados, lo que evidenciaría que avanzamos hacia la competitividad en un mundo globalizado.
Paralelamente, en Bolivia aprueban una nueva Constitución y Evo Morales convoca a elecciones generales, en Venezuela se llevará a cabo este domingo el referéndum para la reelección de Hugo Chávez, y en Ecuador Rafael Correa inscribió su candidatura a la reelección, al amparo de la Constitución aprobada en octubre pasado. Frente a estos países que consolidan jurídicamente esquemas que refuerzan el poder del Estado de cara al ciudadano en términos económicos, políticos y culturales, ¿qué tendencia se consolida en nuestro país? Aunque con algunas señales contradictorias, se perfilaría una tendencia en otra dirección. Cada vez vemos más en nuestro medio la fuerza, creatividad e iniciativa de personas, de empresas y de la sociedad frente a un Estado que debe garantizar condiciones para que las iniciativas puedan florecer. Pasar de 16 marcas de pisco el 2000 a más de 350 con más de 4.400 productores involucrados, así como 30 mil familias yachachik en Cusco, Huancavelica, Ayacucho y Apurímac que salen de la pobreza sin ayuda del Estado, son muestras de pequeñas grandes transformaciones productivas y prueban que el Estado no es el único capaz de generar desarrollo y bienestar.
Así como un terremoto pone a prueba los cimientos y la estructura de una casa, las crisis dan luces de cuán sólidos son los fundamentos y cuál es el rumbo que está tomando una sociedad. ¿Qué actitud vamos a asumir ante las dificultades que genera la crisis internacional? ¿Cómo vamos a reaccionar? ¿Vamos a seguir el modelo de la región o vamos a diferenciarnos y marcar distancia frente a nuestros vecinos?
EL COMERCIO
Esta semana se promulgó la ley que legaliza la invasión de tierras privadas y se anunció la investigación de la venta de Petro-Tech, una empresa de capitales extranjeros. Para proteger la producción nacional, el Gobierno aumentó el subsidio a los exportadores. ¿Significa que estaríamos retomando esquemas estatistas que fomentan la expropiación, la expulsión de la inversión extranjera y la protección de la industria nacional? También esta semana el Gobierno reforzó su campaña Cómprale al Perú, fomentando la idea de que en el país también producimos bienes de calidad y se anunciaron inicios de negociaciones de importantes tratados comerciales para integrarnos más al mundo. Además, según el Monitor Global de Emprendimiento, ocupamos el segundo lugar de actividad emprendedora entre 43 países evaluados, lo que evidenciaría que avanzamos hacia la competitividad en un mundo globalizado.
Paralelamente, en Bolivia aprueban una nueva Constitución y Evo Morales convoca a elecciones generales, en Venezuela se llevará a cabo este domingo el referéndum para la reelección de Hugo Chávez, y en Ecuador Rafael Correa inscribió su candidatura a la reelección, al amparo de la Constitución aprobada en octubre pasado. Frente a estos países que consolidan jurídicamente esquemas que refuerzan el poder del Estado de cara al ciudadano en términos económicos, políticos y culturales, ¿qué tendencia se consolida en nuestro país? Aunque con algunas señales contradictorias, se perfilaría una tendencia en otra dirección. Cada vez vemos más en nuestro medio la fuerza, creatividad e iniciativa de personas, de empresas y de la sociedad frente a un Estado que debe garantizar condiciones para que las iniciativas puedan florecer. Pasar de 16 marcas de pisco el 2000 a más de 350 con más de 4.400 productores involucrados, así como 30 mil familias yachachik en Cusco, Huancavelica, Ayacucho y Apurímac que salen de la pobreza sin ayuda del Estado, son muestras de pequeñas grandes transformaciones productivas y prueban que el Estado no es el único capaz de generar desarrollo y bienestar.
Así como un terremoto pone a prueba los cimientos y la estructura de una casa, las crisis dan luces de cuán sólidos son los fundamentos y cuál es el rumbo que está tomando una sociedad. ¿Qué actitud vamos a asumir ante las dificultades que genera la crisis internacional? ¿Cómo vamos a reaccionar? ¿Vamos a seguir el modelo de la región o vamos a diferenciarnos y marcar distancia frente a nuestros vecinos?
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