6.5.09

Vargas Llosa y la peste

Todo lo que Mario Vargas Llosa dijo sobre el nacionalismo lo debió decir en Santiago de Chile, la capital del país que ha invertido diez mil millones de dólares en un plan militar “disuasivo” dirigido exclusivamente al Perú.

Pero, claro, cuando va a Santiago, al gran novelista sólo se le ocurre hablar de libros de caballería y de lo bien que lo hace la socialista archinacionalista y ultramilitarista Michelle Bachelet. Digamos que un poco de equidad no le haría mal.

“El nacionalismo es la peste del siglo XX”, dice Vargas Llosa, equivocándose otra vez de siglo.

El nacionalismo, como lo sabe cualquier estudiante de Estudios Generales, se vincula, como proceso, a los siglos XVIII y XIX y se nutrió de muchos fenómenos, entre ellos la Revolución Francesa y los movimientos revolucionarios que hicieron posibles, por ejemplo, la creación de las modernas Italia y Alemania.

El nacionalismo le plantó cara a los rezagos reaccionarios implicados en la creencia de un mundo unificado por un imperio (Roma) o por una fuerza espiritual (la Iglesia). Si alguien odió el nacionalismo como movimiento de resistencia fue, por ejemplo, César Borgia, el múltiple asesino que actuaba a órdenes del Papa Alejandro VI, que era su Papa y también su papá. El papado de aliento feudal habló siempre horrores de las entidades nacionales y de los nacionalismos que se le encabritaban.

Sin el nacionalismo como fuerza modernizante Europa seguiría atada al Sacro Imperio Germánico y sin el nacionalismo Estados Unidos no habría osado liberarse de la tutela británica.

Hay nacionalismos funestos, desde luego. Uno de ellos es el procaz y asaltante nacionalismo chileno, expresado en su escudo con la famosa frase “por la razón o por la fuerza”. Otro ejemplos son el nacionalismo fascista, nazi o estalinista.

Pero decir que el nacionalismo es “la peste del siglo XX” no sólo es demostrar que de historia poco se ha leído sino es tratar de desarmar, desde la descalificación, a quienes piensan que las naciones existen, que eso de la aldea global es muchas veces una trampa y que adoptar la idea de una fórmula única de desarrollo es volver a Roma y sus legiones.

Porque lo que el célebre escritor no dice es que el nacionalismo, en su versión exacerbada y continuamente criminal, lo encarna Estados Unidos de América, que está en Irak como antes ocupó Cuba y que está en Afganistán como antes incineró a Vietnam.

Y es que el nacionalismo hecho buba y depravación, el nacionalismo como pandemia porcina, ya no se llama nacionalismo porque la palabra no le basta y el concepto no lo puede contener.

El nacionalismo salido de cauce y de fronteras, ése que al gran novelista no le disgusta demasiado desde hace treinta años, se llama, al final, imperialismo. Y la globalización es el triunfo del nacionalismo de los Estados Unidos y de la Europa liderada por la señora Merkel, los señores Sarkozy y Berlusconi y el pobre diablo de Brown.

El nacionalismo te puede llevar al abismo. Sobre todo cuando es el nacionalismo de tu vecino armamentista que se prepara para agredirte mientras tú confías en el derecho internacional, los fueros del pacifismo y los discursos de algunos intelectuales.

El nacionalismo de un pequeño país es, en todo caso, una anécdota. El nacionalismo delivery de los Estados Unidos es un oprobio. ¿Y cómo llamar al nacionalismo israelí en Gaza? ¿Disgustará al extraordinario escritor la idea del Gran Israel bíblico abriéndose paso entre niños acribillados, muros racistas y retroexcavadoras? Estoy seguro que sí. ¿Por qué no hablar de ese nacionalismo entonces?

Cuando Estados Unidos de América protege a sus granjeros con miles de millones de dólares en subsidios, burlándose así de la Organización Mundial de Comercio y de su propio discurso, ¿es la capital del mundo liberal globalizado o el viejo Washington de la United Fruit?

Está muy bien hablar del nacionalismo. Pero sería mucho más temerario hacerlo en Santiago de Chile o en Boston. O en Tel Aviv.

la primera

Los “psicosociales” contra la candidatura de Ollanta

Cuando en nuestro país se quiere impedir el triunfo de un candidato presidencial, desde el lado oscuro de la política se trama una estrategia que, además de conseguir desprestigiarlo, se busca presentarlo como una amenaza para el país.

¿Se acuerdan de la sucia campaña de García contra Vargas Llosa en las elecciones de 1990 (el miedo ante el “shock” económico) para favorecer a Fujimori? Y, en las del 2006, ligando a Ollanta con “el terrorismo chavista”, que los jóvenes iban a ser enrolados a la fuerza en las FF.AA. y que los inquilinos se iban a apropiar de las casas que alquilaban, etc, etc. De ahí, “la experiencia” a la que se refirió García cuando, vergonzosamente, ofreció las garantías a los financistas y banqueros de la región de que Ollanta no ganaría las próximas elecciones.

Es que las estrategias políticas basadas en el miedo, comunes en nuestro caso, tienen mucho que ver con las campañas psicosociales utilizadas durante la época del terrorismo; Abimael fue el maestro y Vladimiro su descuidado discípulo ¡Y vaya que ciertos medios y operadores del sector antidemocrático de la derecha, la vieja y la nueva, ya han aprendido la lección!

Fue Vladimiro, desde su prisión en la base naval del Callao y a sólo 48 horas del debate presidencial entre Ollanta y García, quien sospechosamente se las ingenió para vincular a Ollanta con Fujimori. Y desde la misma prisión (adivinen con la ayuda de quien), salió a la prensa un texto de Montesinos en el que se decía: “Ollanta es un instrumento…de la inteligencia cubana con apoyo de la venezolana para combatir a los EE.UU.”. Estas afirmaciones burdas, sin embargo, cumplieron su objetivo al crear temor y desconfianza en lo sectores sociales que seguían a Ollanta.

Sin embargo, el daño a la línea de flotación de la candidatura de Ollanta fue la operación política de presentarlo como un “títere” de Hugo Chávez. Aprovecharon las desaforadas declaraciones de Hugo Chávez a favor de la candidatura de Ollanta y el fuego cruzado entre Chávez y García, que mediáticamente explotado vendieron la idea que la disyuntiva era entre “Democracia y Fascismo”. Así, la candidatura de Ollanta quedó descolocada.

Sin lugar a dudas estuvimos a punto de ganar la presidencia y el miedo de “los de arriba” fue muy grande. Después de la derrota de junio del 2006, creyeron que nos podían desaparecer, aprovechándose de nuestros errores y de los topos que teníamos en nuestras filas, nos desprestigiaron, dividieron y caricaturizaron, pero no lograron su objetivo. Ahora, Ollanta -ya desbaratada la acusación de “Madre Mía”- ha reiniciado su campaña en todo el país. Por eso es que renacen los psicosociales acusándolo de nuevo de ser un peón del chavismo y otras campañas que con el mismo objetivo con toda seguridad vendrán. De nuevo, “los de arriba” están asustados ¿por qué será?


la primera

¡Agua pa’ la caballada!

No tengo tierras, pero consigo que se me adjudiquen 186 millones de metros cúbicos de agua del río Chira, con lo cual dejo sin el líquido a todos los demás agricultores. Para redondear el faenón, pago después 60 dólares por hectárea eriaza (que ya tiene agua asegurada), siendo así que en Piura cada hectárea de tierra con agua se valoriza en cinco mil dólares.

Si yo realizara esa operación imaginaria sería considerado o vil estafador o afortunado amigo de las autoridades de Piura. Pero todo eso lo ha hecho la empresa Maple.

Por supuesto que esa operación multimillonaria, emprendida con un capital de sólo 225 mil dólares, ha tenido por auspiciador al presidente regional de Piura, el odontólogo César Trelles Lara.

¿De qué partido es Trelles Lara?

¡Adivinaron! Es aprista.

La denuncia de este escándalo se publica en la revista Agronoticias, que dirige Reynaldo Trinidad Ardiles.

La publicación describe paso a paso, el proceso de la maniobra. Es una prueba más del sistema pútrido que Alan García preside.

La escalada empezó el 12 de setiembre del 2005. (Ojo: ya entonces Trelles Lara era presidente regional. Fue reelegido en el 2006). En esa fecha Maple solicitó y obtuvo de la Administración Técnica del Distrito de Riego del río Chira la aprobación del Estudio Hidrológico y Balance Hídrico de la Presa “Sullana”, aguas abajo, hasta la desembocadura del Chira. Pidió, además, reservar 186 millones de metros cúbicos de agua para regar 10,962 hectáreas en la margen izquierda del río.

Maple no tenía entonces tierras adjudicadas.

“¡Agua pa’ la caballada!”, reza una expresión campesina. Maple tenía agua sin tener caballos.

El episodio culminante ocurre el 5 de agosto del 2006, cuando Trelles Lara, mediante Ordenanza Regional, declara de interés público regional el desarrollo agroindustrial de las tierras eriazas de la margen izquierda del Chira. El interés era, en verdad, de Maple.

El caballazo es digno de un caballo loco. Agronoticias precisa cada gestión de Maple y sus valedores. Es la crónica de una viveza galopante y de una política de despojo y abuso antiagrarios.

La trapacería responde a un libreto: el publicado por García bajo el título de “El síndrome del perro del hortelano”.

Esa teoría propicia la aparición de una nueva casta, de latifundistas monopolizadores de tierra y agua. La práctica está a la vista.

Los decretos legislativos que García expidió en el 2008 tomando como pretexto el entreguista TLC con Estados Unidos, son la ficción jurídica de ese afán reaccionario. Como lo anticipamos en su momento, esos decretos, aparte de fomentar negociados, iban a crear un vasto descontento. Lo que sucede hoy en la selva lo demuestra.

Toca a los piuranos desfacer el entuerto. A largo plazo, habrá que emprender una nueva reforma agraria. Si yo realizara esa operación imaginaria sería considerado o vil estafador o afortunado amigo de las autoridades de Piura. Pero todo eso lo ha hecho la empresa Maple.

Por supuesto que esa operación multimillonaria, emprendida con un capital de sólo 225 mil dólares, ha tenido por auspiciador al presidente regional de Piura, el odontólogo César Trelles Lara.

¿De qué partido es Trelles Lara?

¡Adivinaron! Es aprista.

La denuncia de este escándalo se publica en la revista Agronoticias, que dirige Reynaldo Trinidad Ardiles.

La publicación describe paso a paso, el proceso de la maniobra. Es una prueba más del sistema pútrido que Alan García preside.

La escalada empezó el 12 de setiembre del 2005. (Ojo: ya entonces Trelles Lara era presidente regional. Fue reelegido en el 2006). En esa fecha Maple solicitó y obtuvo de la Administración Técnica del Distrito de Riego del río Chira la aprobación del Estudio Hidrológico y Balance Hídrico de la Presa “Sullana”, aguas abajo, hasta la desembocadura del Chira. Pidió, además, reservar 186 millones de metros cúbicos de agua para regar 10,962 hectáreas en la margen izquierda del río.

Maple no tenía entonces tierras adjudicadas.

“¡Agua pa’ la caballada!”, reza una expresión campesina. Maple tenía agua sin tener caballos.

El episodio culminante ocurre el 5 de agosto del 2006, cuando Trelles Lara, mediante Ordenanza Regional, declara de interés público regional el desarrollo agroindustrial de las tierras eriazas de la margen izquierda del Chira. El interés era, en verdad, de Maple.

El caballazo es digno de un caballo loco. Agronoticias precisa cada gestión de Maple y sus valedores. Es la crónica de una viveza galopante y de una política de despojo y abuso antiagrarios.

La trapacería responde a un libreto: el publicado por García bajo el título de “El síndrome del perro del hortelano”.

Esa teoría propicia la aparición de una nueva casta, de latifundistas monopolizadores de tierra y agua. La práctica está a la vista.

Los decretos legislativos que García expidió en el 2008 tomando como pretexto el entreguista TLC con Estados Unidos, son la ficción jurídica de ese afán reaccionario. Como lo anticipamos en su momento, esos decretos, aparte de fomentar negociados, iban a crear un vasto descontento. Lo que sucede hoy en la selva lo demuestra.

Toca a los piuranos desfacer el entuerto. A largo plazo, habrá que emprender una nueva reforma agraria.

la primera

Cortina de niebla

Cuando los presidentes llegan a la mitad de su administración y logran cierto nivel de aprobación, algún cortesano o partidario inevitablemente plantea que, como el país no puede marchar sin su liderazgo, es fundamental modificar la Constitución para reelegirlo. Ocurrió con García en su primer mandato, y hasta Toledo, en las contadas oportunidades en las que lograba aprobaciones mensuales de dos dígitos, declaraba –con falsa modestia– que no estaba pensando en la reelección.

Por ello, no es tan sorprendente que se esté hablando de esa posibilidad en la actualidad, aunque, claro está, la propuesta no tiene la más mínima posibilidad. En primer lugar, la desaprobación de García en Lima –que se ha vuelto su bastión electoral– es superior a la aprobación de su gestión, ni qué decir a nivel nacional. Por lo que se puede decir que la iniciativa no tendría apoyo popular.

Por otro lado, el Apra aún no logra siquiera los votos en el Congreso para designar al contralor, aunque esperamos que con Khoury, a la tercera, se dé la vencida. Por tanto, sería una ilusión esperar que se logre sumar, en dos legislaturas, más de 80 votos para aprobar una reforma constitucional.

Parecía, más bien, que la propuesta tiene la intención de desviar la atención y mantener ocupada a la afición en un periodo de evidente desgaste del gobierno con ríos y caminos bloqueados a diario. Más aún ahora que, para colmo de males gubernamentales, también resulta que la caótica suspensión de vuelos por niebla que viene ocurriendo hace días bien se pudo haber evitado con una inversión de solo dos millones de dólares; esto es, para un aeropuerto que, en los últimos ocho años, le ha pagado al Estado regalías que son 235 veces superiores.

El caso Corpac es una muestra más de la incapacidad en la empresa estatal, que se suma a las pérdidas de Petroperú, a los escándalos de Mivivienda y Banmat, así como al error de 500 millones del Banco de la Nación. Esto nos reitera el alto costo que representa para todos el que este gobierno no haya hecho ningún esfuerzo por modernizar y transparentar el manejo de las empresas públicas, las cuales ha reservado para el uso exclusivo de 'compañeros’. Por ello, cuando leemos la envidia que causamos en otros países de la región, nos genera aún mayor frustración que el gobierno esté dejando pasar una inmejorable oportunidad para progresar.


PERU 21

¿Por qué no se callan?

Hierve la sangre de ver cómo ciertos personajes se rasgan hipócritamente las vestiduras por el avance terrorista y la carrera armamentista chilena, cuando ellos son los que nos llevaron a esta situación.
Porque la mayoría de los que ahora lloran lágrimas de cocodrilo por los soldados que mueren en el VRAE pertenece a esa argolla política y mediática –montada a partir de Paniagua y que continuó funcionando a todo vapor durante el toledismo– que hizo triza los logros de la pacificación obtenidos en la década anterior. Y se acuerdan, de repente, que el Perú necesita mejorar su capacidad disuasiva, cuando fueron ellos los que alentaron una suerte de desarme unilateral.


Hoy se preocupan por el tema del VRAE los que propiciaron el retorno a la CIDH, la CVR, la satanización y persecución judicial de militares y policías que combatieron el terrorismo, la anulación de los procesos judiciales a senderistas y emerretistas en el fuero militar, la mayor flexibilidad del régimen carcelario de los subversivos, la conmutación de sus penas y los indultos secretos.

Hoy claman por “mano dura” los que en nombre de los “derechos humanos” diseñaron y aceitaron esta perversa maquinaria que buscó triturar la mayor victoria militar peruana en el último siglo. Hoy le reclaman al gobierno mayor eficacia antiterrorista los que además de satanizar a los militares, desmantelaron la Inteligencia y las bases antisubversivas y, sin querer o adrede (nosotros creemos que adrede) fortalecieron política y logísticamente a Sendero Luminoso.

¿Y no fueron acaso los que hoy se asustan por el desenfrenado armamentismo chileno los mismos que impulsaron la suicida doctrina del desarme unilateral? ¿No fueron ellos los que colocaron en Palacio al asesor chileno Esteban Silva, quien le susurraba al oído a Toledo que si el vecino compraba armas el Perú debía adquirir lápices?

Lo dijimos en esta columna una y otra vez y se burlaban de nosotros. Nos llamaban “halcones” y hasta aliados de traficantes de armas. Tan luego ellos, que sembraron las bases del derrotismo, sin importarles que un país con militares desarmados y desmoralizados no es garantía de paz sino presa apetecible de los vecinos. Y mientras, en Chile –donde sí hay, aunque nos duela admitirlo, políticas de Estado–, se apegaban a la filosofía hobbesiana de que la nación más poderosa o Leviatán controla el orden regional. Y poder nacional significa poder militar, que según esta doctrina es el único factor que determina quién cuenta en las relaciones internacionales.

Por obra y gracia de esa quinta columna –que hoy pontifica sin pudor sobre estrategia antisubversiva y repotenciación de las FFAA–, estamos en desventaja frente al enemigo interno que es SL y al enemigo externo que es Chile. Deberían tener un mínimo de vergüenza y callarse la boca.

LA RAZON

Los dólares de Nadine

muchas explicaciones nos tendrán que dar Nadine Heredia y Ollanta Humala con respecto a estos ingresos venezolanos en su patrimonio. Raro que un medio caraqueño, cercano al chavismo, firme un contrato por US$4 mil mensuales con Nadine y nunca le publique un solo artículo... Y ese dinero de esa agencia de Bolsa venezolana tampoco parece tener mucha base. También sería interesante que esa firma arequipeña Apoyo Total nos cuente -en detalle- qué trabajo le hace Nadine que amerita US$5 mil mensuales desde hace un buen tiempo y sin al parecer viajar continuamente a Arequipa. Es cierto que existen muchos medios para trabajar de lejos, pero un consultor se tiene que dar una vueltita de vez en cuando.

No estamos hablando de montos gigantes, aunque US$9 mil es una montaña de dinero para el peruano común y corriente, pero la mujer del César no sólo debe ser honrada sino también parecerlo. Más aún cuando se pretende gobernar un país; cuando el marido no trabaja (y más bien recibe una pensión que no justifica un ritmo de gasto bastante elevado, a juzgar por los relojes, casas, camionetas, vestidos, colegios y otros gastos que no se pagan con lo que recibe un comandante retirado) y cuando el flujo de dinero familiar proviene de un país tan controvertido por sus intentos expansionistas como lo es la Venezuela de Chávez. A ver si no reaccionan con grititos o victimizaciones para distraer (aunque esta es una buena estrategia en nuestro país y muchos ingenuos se la compran) y sí con argumentos plausibles con respecto al fondo del asunto: ¿por qué Nadine recibe ese dinero?

- Conversé con amigos que trabajan en hospitales extranjeros del Primer Mundo que han atendido casos de gripe A/H1N1 y me dicen que se ha exagerado mucho con esta dolencia. Reconocen que es inusitadamente fuerte (hasta con vómitos y diarreas), pero que una persona bien alimentada y con los medicamentos a mano no tiene por qué desarrollar una neumonía y morirse. Claro que les preocupa que esta peste llegue a zonas como nuestra Sierra o Selva, donde lamentablemente la gente no tiene vitamina "O" (olla) y donde la cobertura sanitaria es bastante precaria. Es una enfermedad que puede hacer mucho daño en la periferia del Tercer Mundo. Agregan que desaparecerá sola en unos meses, aunque otro peligro es que antes mute y se torne más virulenta.

- Hablando de tercermundismo, es una vergüenza que el aeropuerto limeño no pueda recibir vuelos por niebla. ¿Es que el radar y los equipos que tenemos son tan primitivos? ¿Así quieren atraer más turismo? ¡Esta es la semana de Corpac! Primero dejan entrar a una posible infectada con la gripe y ahora no pueden recibir llegadas de vuelos por niebla en pleno siglo XXI. ¿Y por qué no se habilita una aduana y migraciones en Pisco para recibir a estos vuelos? Por lo menos que aterricen allí y se trasladen a Lima por tierra.

- La victoria del derechista Martinelli en Panamá marcará la inflexión de esta fiebre electoral izquierdista que se impuso últimamente en Latinoamérica. A Uribe lo reelegirán el 2010, Piñera ganará en Chile este año, Serra u otro derechista sucederán a Lula el próximo, los uruguayos tupamaros perderán el poder en octubre próximo a manos de los "blancos" y Argentina oscilará hacia un gobierno menos rosado el 2011. Soy optimista: la caída del petróleo se encargará de Chávez y Correa. Y Bolivia es absolutamente irrelevante. Allí han vivido casi siempre en el caos.

CORREO

Explique pues, Ollanta

Como me imaginaba, Ollanta Humala contestó cualquier cosa menos las interrogantes centrales sobre la polémica consultoría que prestó su esposa a un fantasmal y chavista medio venezolano por US$4 mil al mes y sin verse publicado artículo alguno. Tampoco nos ha contado nada sobre los más de US$5 mil que Nadine recibe desde junio de la firma arequipeña "Apoyo Total" o esos US$7 mil que le envió una agencia de bolsa caraqueña en el año 2007.

Como Ollanta es graciosamente desatinado, encima se indigna y trae a colación su molestia por notas anteriores nuestras sobre su buen gusto por los relojes caros y ese burgués ritmo de vida que lleva con su pensión militar, aparte de acusaciones histéricas que tan sólo nos merecen una compasiva sonrisa y un bostezo.

No, señor Humala, aquí el tema no es la camioneta de Sumire, la sapiencia de Supa, mis simpatías o antipatías políticas, etc. Lo que ustedes dos deben responder son las tres interrogantes con las que abrimos este artículo. Nada más. El resto son evasivas, que seguramente sus congresistas, sus acólitos y su diario La Primera repetirán como loros, junto a los insultos y disfuerzos de siempre. Espero nomás que el resto de colegas le exijan respuestas pertinentes en lugar de aguantar su eterno y confuso palabreo. Por lo pronto, ya reconoció que su señora presta esta extraña consultoría. Ese es un buen primer paso en busca de la verdad.

Me imagino que la redacción en inglés de Nadine Heredia debe ser buenísima, dado que fue contratada, según el documento que presentó al banco, por un chavista medio caraqueño en esa lengua. ¡Lástima que ninguno de esos envíos -me imagino que algo habrá escrito- vio la luz y que no conocemos el "Pensamiento Nadine" ni en castellano ni en el idioma de Shakespeare! ¿O de repente Ollanta, que debe hablar un excelente francés por sus estudios en el Colegio Franco-Peruano y por su fructífera estadía como agregado en París -gracias a la generosidad de Toledo-, domina también el inglés y él era su traductor? ¿Por qué no se animan a firmar un acuerdo de este tipo en coreano, dado que esta pareja también residió en Seúl, donde él fue también un laborioso agregado?

Aunque supongo que Nadine como consultora no es tan buena como Eliane Karp. Esta última le cobró US$10 mil mensuales por sus seguramente valiosos consejos al Banco Wiese durante 17 meses -y ya siendo Primera Dama-, mientras que la más modesta Nadine le ha cobrado poco más de US$5 mil mensuales a "Apoyo Total" desde junio del año pasado y sin ser Primera Dama, sino tan sólo la esposa de un líder opositor. Por lo visto, contratar a una consultora con nombre francés, maridos que son políticos importantes y seguramente vastos conocimientos sale por varios miles de dólares.

No tenemos nada en contra de que Nadine sea la que con roche pare la olla y que Ollanta haya decidido dedicarse a la meditación trascendental mientras ella le compra los relojes. Los roles han cambiado mucho hoy en día. Pero aquí el tema es que Humala nos debería explicar cómo es que su esposa recibe este extraño ingreso desde un país que se inmiscuyó en demasía en nuestra campaña electoral en su búsqueda del hegemonismo continental y por artículos que nunca se publicaron, a menos que haya mentido sobre esto a un banco local para justificar que le otorguen su hipoteca, lo cual también sería bastante grave.

CORREO

De compras

Por Mirko Lauer

Las suculentas compras chilenas de armamento siguen preocupando al vecindario. Aquí en el Perú el tema se usa alternadamente para pedir acción contra el armamentismo y para promover la compra de armas. Evidentemente es más realista pensar en lo segundo que en lo primero. Más armamento en Chile por necesidad produce más armamento en la región.

El Perú también está en un proceso de compra de armas, pero a una escala bastante más modesta, en un clima rodeado de sentimientos encontrados. Si se compara las cajas fiscales de los dos países, resulta difícil que el Perú alcance a Chile por la vía de las adquisiciones. Habría que preguntarse si esa forma de competencia tiene sentido.

Hay quienes recomiendan parodiar la fórmula chilena y mejorar las finanzas de las Fuerzas Armadas con una tajada del canon minero. El porcentaje reclamado (entre otros, por el ministro de Defensa) es un 5%, que suena limitado. Pero es poco probable que un mecanismo así haga más populares a los militares entre la población del interior.

El país debería gastar más en su seguridad, más aun con un peligro a la vista tan claro como el del VRAE y alrededores. Pero eso no se circunscribe a la importación de armas, aunque esa es la actividad que más presión ejerce. Incluso hay un diario dedicado abiertamente a encuadrar, promover y celebrar este tipo de compra.

El congresista Luis Gonzales Posada, ex ministro de Justicia y ex Canciller, presenta una insólita fórmula para resolver lo del armamentismo chileno: que la OEA tome cartas en el asunto. No explica muy bien cómo funcionaría eso. Sin embargo un par de periódicos parece haber tomado la propuesta en serio. Quizás veamos un pronto viaje a Washington.

La iniciativa de Gonzales Posada evoca aquella otra del zar de Rusia, quien a fines del siglo XIX campeonó el desarme de los países europeos. Como es conocido, Alemania se siguió armando tranquilamente, y Rusia también. Pero no fueron las armas mismas las que decidieron por sí solas la Primera Guerra Mundial. Fue clave también el nivel de la infantería.

Es obvio que una argumentación como la que entendemos que propone Gonzales Posada para la OEA se desmoronará con la primera compra que haga el Perú. Decir que nuestras compras son buenas porque tenemos menos armas abriría el debate sobre cuánto armamento es suficiente. ¿El que digo yo o el que dicen ellos? Probablemente el que diga José Miguel Insulza.

No hay mejor camino en las actuales circunstancias que comprar armas con serenidad, honestidad y seriedad, y ubicarlas en un contexto institucional con las mismas características. Mientras el proceso se ventile a través de primeras planas, vestiduras rasgadas o decisiones inexplicables, la solución seguirá siendo peor que el problema.

LA REPUBLICA

AH1N1, segunda semana

Por Mirko Lauer

En su segunda semana la amenaza mundial del virus AH1N1 ha empezado a definirse como un anticlímax. La pandemia terminó no siendo tan rápida ni tan mortal como se temió en un comienzo. El incremento de infectados y de muertos sigue, pero a un ritmo pausado. La OMS advierte que no hay que bajar la guardia, pero la situación parece bajo control.

México, considerado el epicentro del brote, es el país más afectado, no solo en el terreno médico. El pánico inicial ha liquidado su temporada alta turística y causará un probable 5% de caída en el PBI de este año. Además ha sufrido severas críticas a su industria alimentaria y a su administración de la salud pública.

Un artículo de la revista Grain sindica a los criadores de cerdos de la empresa Smithfield, la mayor del mundo, y a las autoridades locales del estado de Veracruz como responsables de que el problema haya demorado un tiempo crítico en salir a la luz. No sería la primera vez que la industria de los alimentos genera un mal de alto perfil.

Pero si bien la tensión sigue en el aire, y con ella los controles en los puertos de entrada, es perceptible un respiro de alivio. Pues si bien la presencia de AH1N1 ya está confirmada en 20 países, ya se sabe que es prevenible, curable, y en consecuencia no es tan letal. Las mascarillas sanitarias han empezado a desaparecer.

El punto político a favor ha sido para el sistema anti-epidemias mundial y sus versiones nacionales. La información y las decisiones oportunas de la OMS disiparon rápido el clima de pánico, alinearon la reacción de los países y dieron el mínimo espacio para evaluar el significado y la magnitud del problema surgido.

Pero como sucede frente a los sismos y las bolsas, ha quedado la reflexión de que tarde o temprano tiene que venir un escenario catastrófico. La idea de transnacionales voraces fabricando productos-Frankenstein alimentarios en y para el Tercer Mundo refuerza este temor sobre el lado oscuro de la globalización.

Sin duda el Perú ha salido bien librado, con lo que hasta ahora solo han sido amagos. La encuesta PUCP-IOP recoge las opiniones de una población limeña que se ha considerado a sí misma informada, serena y algo así como responsablemente preocupada. Todo esto a pesar de que el tema por un par de días fue manejado como la antesala del Armagedón.

Pero AH1N1 ha servido para recordar cuánta gente entre nosotros, niños sobre todo, muere de males fácilmente prevenibles. Más publicada a este problema ayudaría a salvar más vidas. Se ha avanzado mucho, pero todavía en Huancavelica, por ejemplo, la mitad de la población fallece antes de cumplir los 42 años.

Los “ingresos predestinados” y el canon de las FFAA

Por Humberto Campodónico

El ministro Carranza acaba de decir que está en contra de la asignación a las FFAA del 5% del canon que generarían los futuros proyectos mineros y petroleros porque “no cree en los ingresos predestinados”. Hay aquí varios temas de singular importancia.
El primero es que en el Perú ya existen “ingresos predeterminados”. El número 1 es el canon minero y petrolero, que el Presupuesto 2009 estima en S/. 7,251 millones (con la baja de precios, el canon será menor). En el petróleo el canon es el 10% de los ingresos brutos, mientras que en los minerales es el 50% del impuesto a la renta que pagan las empresas.

Otro “predestinado” importante es el Fondo de Compensación a las Municipalidades. Del 19% de IGV recaudado, el 17% va al Tesoro y el 2% a las municipalidades de todo el país. En el 2009, el Presupuesto del Foncomun es de S/. 3,708 millones. Existen otros “Fondos Especiales” cuyos ingresos ascienden a S/. 2,306 millones en el 2009, pero a la mayoría no se le asigna un porcentaje fijo, pues el MEF determina cuánto les da (1).

El segundo tema es el enfoque de la “Caja Única”. Se plantea que todos los ingresos del Estado deben ser administrados por el MEF, que cada año, los asigna de acuerdo con sus prioridades que, finalmente, se consignan en el Presupuesto Anual que aprueba el Congreso. En principio, suena bien. Pero en la práctica los economistas ortodoxos priorizan los recursos cómo mejor les parece.
Como las regiones y “provincias” han sido “las eternas postergadas” por el centralismo limeño, la lucha de los provincianos por contar con recursos predestinados ha sido la forma de torcerle la mano al MEF: “Si consigo que un porcentaje fijo venga a mi región todos los años, entonces ya no tengo que suplicar en Lima mi asignación a los funcionarios”. Así, los petroleros primero y los mineros después, junto con otros sectores populares, lograron el canon para sus regiones.

Las FFAA lograron su “predeterminado” en el 2004 con la Ley 28455, que dice que, a partir del 2006, el 40% de las regalías de Camisea irán al Fondo de las FFAA y la Policía Nacional, después de deducido el 50% del canon para el Cusco y el 3% de Osinergmin, el Ministerio de Energía y Minas y Perupetro. Del 2005 al 2008, el Fondo recaudó US$ 196 millones y se esperan US$ 91 millones en el 2009 (la producción de líquidos del Lote 56 no solo compensa la caída del precio sino que aumenta los ingresos).
Lo que ahora piden las FFAA es el 5% del canon minero y petrolero de los proyectos futuros para elevar así su “predeterminado”.

Aquí hay varios debates que van más allá de la Caja Única que quieren los ortodoxos centralistas. De un lado está la asignación de prioridades en educación, salud, infraestructura y defensa nacional enlazando el corto con el mediano y largo plazo, tema que debiera encararse con el Ceplan, pero no se hace. También se debe avanzar hacia la descentralización fiscal, que implica que una parte del impuesto a la renta, del IGV y del ISC sea de competencia de las regiones.

Pero si solo se quiere “ganar alguito” con la explotación de los recursos naturales sin modificar la actual desigual distribución de esa renta ni considerar el rol de las empresas públicas (como hace Chile con Codelco), el resultado es mantener el “statu quo” del modelo económico. O sea, “no cambiar nada para que nada cambie, salvo mi porcentaje fijo”. No, pues. Lo más importante es el cambio del estilo de desarrollo. Ese es el verdadero debate.

CTS y “gratis” solo llegan al 11% de población empleada

Por Humberto Campodónico

¿Es que, como dice el gobierno, el 30% de la Población Económicamente Activa se beneficia con las recientes medidas para “liberalizar” la CTS y, también, para que las gratificaciones aumenten en 22% el poder adquisitivo de los trabajadores? El debate es importante porque lo que se está admitiendo, de manera tácita pero inequívoca, es que se necesita aumentar el poder adquisitivo de los trabajadores.

Para el gobierno, las medidas señaladas serían suficientes, por lo cual no se necesita aumentar el salario mínimo ni los sueldos y salarios en el sector público. Veamos de cerca, entonces, quiénes son los “impactados” por las recientes medidas, a partir de la estadística recopilada por el economista Juan Chacaltana.

Comencemos por los empleados públicos, que representan el 8% del empleo total. Ellos se rigen por la Ley del Empleo Público y no reciben CTS ni tampoco gratificaciones de dos sueldos anuales. Lo que reciben son bonificaciones de S/. 200 en julio y en marzo (solo aquí, quizá, no pagarían el 13% a las AFP).

Sigue el 30% de los asalariados privados, que son de varios tipos. Comencemos por la microempresa y la pequeña empresa: ambas se rigen por la Ley Mype (que ahora es el DL 1086), la que no contempla “gratis” ni CTS. Lo mismo sucede con los trabajadores agrícolas, que se rigen por la Ley de Promoción Agraria.

Por lo tanto, los asalariados que se benefician con las medidas del gobierno están en la gran empresa y en la mediana empresa, lo que representa el 11% del total. Pero, ojo, una parte de los trabajadores de la mediana empresa ahora pueden estar sujetos al DL 1086, pues ahora la pequeña empresa comprende hasta 100 trabajadores (antes eran solo 50).

Sigamos. Vienen luego todos aquellos que no se rigen por ley alguna. Estas categorías (rubros 3, 4 y 5 del cuadro) suman el 58% del empleo total en el Perú y puede decirse que forman parte del grueso del sector informal. Ellos no están incluidos, por ningún lado, en las medidas del gobierno.

Allí están los empleadores que, por definición, no reciben CTS ni “gratis”. Le sigue el rubro más numeroso de todo el empleo total en el Perú, los empleadores independientes con el 35% del total, los que se dividen así: el 18% trabaja solo y el 17% con familiares (eso no figura en el cuadro). Luego viene el trabajo familiar no remunerado (18%). Cierran la lista los trabajadores domésticos (el 4%), que tampoco tienen CTS ni gratis.

Resumiendo, tenemos que solo el 11% de las personas que tienen empleo en el Perú se benefician con la legislación sobre la CTS y las gratis. Lo que queremos decir en este artículo (más allá de alguna crítica que tenemos sobre las propias medidas) es que es necesario impulsar el aumento de la demanda de la mayoría de la población, como se hace en Brasil y Colombia.

En lo que concierne a la masa salarial, solo el 21% de la gran y mediana empresa tendrá algún tipo de beneficio (y en un porcentaje reducido), mientras que el 79% queda afuera. Repetimos, entonces, el sentido de aumentar la demanda está bien pero las medidas están aún en pañales.

En otras palabras, el Plan Estímulo debe ser modificado y debe contener medidas específicas para aumentar el salario mínimo y los sueldos de los empleados públicos. Este es un tema clave, al cual el empresariado se niega, sobre el cual volveremos en un próximo artículo.

Todos los artículos del autor pueden ser leídos en: www.cristaldemira.com

La armada invendible

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

La respuesta a la compra de armas de Chile.

La carrera armamentista en la que está Chile desde hace mucho tiempo es imposible de camuflar y volvió a asomarse con la adquisición de los 18 aviones F-16 y el anuncio de que, en los días siguientes, gastarán US$450 millones más que se sumarán a uno de los stocks militares más potentes del continente.

El comandante en jefe del ejército chileno, Óscar Izurieta, ha descartado que dichas compras sean parte de una carrera armamentista, y sostiene que la única intención de las mismas es lograr el nivel de defensa que les permita vivir en paz, y que cada país es soberano para determinar cuál es ese nivel.

Pero, por más justificaciones que ofrezcan las autoridades chilenas, es obvio que su objetivo es –si ya no lo han conseguido– convertirse en la principal potencia militar de la región. Lo que también es evidente es que uno de los múltiples objetivos eventuales de dichas adquisiciones incesantes es su vecino país del norte, es decir, nosotros.

¿Qué hacer? Una respuesta posible es, como ahora están sosteniendo –con insistencia chillona– algunos parlamentarios, militares y periodistas, meternos a la carrera armamentista. Eso satisfaría a los que están legítimamente preocupados por el armamentismo chileno, pero también le daría en la yema del gusto a uno de los lobbies tradicionalmente más dañinos y corruptos en la historia peruana: los vendedores de armas.

Estos se taparon de plata con el fujimontesinismo –y hoy andan de lo más campantes como si nada hubiera pasado–, pero siempre han estado dando vueltas en todos los gobiernos, cobrando y pagando unas comisiones sensacionales.

El Perú viene haciendo algunas compras de armamento dentro de las posibilidades, que no son muchas, pero meternos a competir con Chile en ese campo tiene varios obstáculos.

El primero es que la diferencia que ese país le ha sacado al nuestro en equipamiento militar es tan grande que tomaría demasiado tiempo siquiera acercarnos. El segundo es que no tenemos tanta plata. Junto con las necesidades militares, el Perú tiene un enorme atraso de inversión social vinculada a la calidad de vida de la población y, también, a asuntos de seguridad interna; vean nomás lo que está pasando en el VRAE.

Es obvio que hay que hacer un gasto militar, pero este debe ser hecho con fines defensivos y dentro de los planes ya diseñados desde los tiempos del ex ministro Allan Wagner. El financiamiento debe provenir de recursos públicos y no de un canon especial como el aprobado en la Comisión de Defensa del Congreso, pues el criterio de ‘caja única’ es indispensable para el orden de las finanzas públicas y para evitar la ‘privatización’ de los recursos públicos.

LA REPUBLICA

Delirium tremens

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Detrás del globo para reelegir a Alan García

0currió en el primer gobierno aprista y ahora lo vuelven a hacer: cada cierto tiempo, los apristas sueltan el globo de ensayo de la reelección de Alan García. Cuando el río suena, piedras trae.

Esta vez fue el presidente de la Comisión de Constitución, el ‘compañero’ José Vargas, ayer en Expreso, con la justificación de lo bien que está haciendo las cosas este gobierno. El mecanismo sería una reforma constitucional vía referéndum.

¿Gobierno exitoso dijo? Vamos, tampoco, tampoco. No repetir el mamarracho 85-90 no convierte un gobierno en exitoso. Está haciendo bien algunas cosas, pero es un simple administrador de la herencia de la gestión económica 1990-2006 y –como sus antecesores– sin la audacia, coraje, ideas ni voluntad para encarar reformas de fondo que el Perú ha postergado –educación, salud, seguridad, justicia–, lo que explica por qué no se puede atacar con profundidad a la pobreza.

Y si incluso García se pudiera presentar a la reelección, es muy difícil que la gane salvo que –como ya lo ha hecho antes– use y abuse tramposamente del aparato gubernamental en favor de las candidaturas apristas.

¿Por qué lanza el Apra esta iniciativa descabellada? Opción uno: el congresista Vargas es un ayaye ro del presidente. Opción dos: es un intento desesperado –no consultado con AGP– de los compañeros parlamentarios, de los compañeros del Ejecutivo, y de los compañeros sin chamba pero que quieren una, para tener mamadera presupuestal por cinco años más.

Opción tres: AGP sí está detrás de la movida, emocionado por una aprobación que llegó a los treintas; conmovido porque los empresarios le dicen que es la última Coca Cola del desierto; satisfecho porque la crisis no nos golpea –aún– como a los vecinos; e impulsado por ese síndrome de entusiasmo que lo ataca cada cierto tiempo.

Si eso fuera cierto, y si García fuera a ser candidato en el 2011, tendría más sentido el mensaje a los empresarios de que su misión en la elección que viene es decidir quién no será presidente: ¡él mismo combatiría a las fuerzas del mal!
Que el fantasma de la reelección ha rondado –o penado–Palacio de Gobierno la mencionó Mirko Lauer hace dos años en su columna en este diario: “Hay tímidos rumores en el sentido de que García tentaría un poco más adelante una enmienda constitucional para la reelección”.

¿Cómo aprobar la reforma constitucional? Para empezar, aunando esfuerzos con el fujimorismo y su –según ellos– creciente peso en la opinión pública, a cambio –¿alguien lo duda?– del indulto al condenado a 25 años por violación de derechos humanos y secuestro.

LA REPUBLICA

Aeropuerto en tinieblas

Es inaceptable que el principal terminal aéreo del país –el “Jorge Chávez”– haya suspendido vuelos nacionales e internacionales el lunes y martes de esta semana. La causa fue la neblina que por esta época del año empieza a acentuarse en la costa. El perjuicio ocasionado a miles de pasajeros es mayúsculo, y el mal momento por el que han pasado esas personas simplemente demuestra que el discurso presidencial, así como la actitud del responsable del sector

Transportes y Comunicaciones y las medidas de la Dirección de Aviación Civil son nulas; es decir, van por un camino de fantasías mientras que la realidad de contar con un aeropuerto seguro va por otra senda muy lejana a la tecnología que se requiere para prestar un óptimo servicio en el primer terminal aéreo del Perú.

En este tema lamentamos que menudo favor generen las autoridades gubernamentales a la imagen del país. Pues con sus omisiones, negligente anticipación o por falta de decisión para dotar de una vez por todas al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de los mejores radares y demás equipos sofisticados de control de vuelos, no se puedan sortear hasta ahora dificultades de este tipo tan elemental. Para que los aviones puedan decolar y aterrizar sin dificultades en malas condiciones climatológicas, urge adquirir sistemas avanzados. Lo contrario acarrea crear inseguridad o hasta accidentes, pasando por causar malestar por la parálisis de los vuelos “por mal tiempo”. Y lo peor es que aquello impide que las compañías de aviación informen a los pasajeros la reprogramación de sus vuelos. Para estos casos, pues, los planes de contingencia de Corpac y de la concesionaria del primer aeropuerto nacional –basados en el equipamiento tecnológico–, deberían dar resultados y no agudizar los problemas. Pensamos que, en honor de la verdad, recurrir sencillamente al desvío de los aviones a aeropuertos como los de Pisco o Chiclayo no es lo ideal por los estorbos que representan para los visitantes o turistas que desde esos lugares tienen que retomar por tierra sus itinerarios.

Según especialistas, el primer aeropuerto nacional requiere subir de la categoría dos a la tres para operar satisfactoriamente. Con esta nueva categoría se podría ‘direccionar’ a una nave con cero visibilidad, explican. Sin embargo para ello hace falta equipar al Jorge Chávez con mecanismos de última tecnología. Al respecto, la responsabilidad de su compra recae en el Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Esperamos que las decisiones políticas sobre el particular se den al más breve plazo, si el gobierno quiere ser coherente con sus afanes de promover que vengan más inversores y turistas. La buena calidad de los servicios aeroportuarios del país es fundamental para evitar que a futuro se produzcan no sólo nuevas suspensiones de vuelos en nuestro primer terminal aéreo, sino probables riesgos mayores que el público no debe soportar.

EXPRESO

Emplazamiento

De mal gusto –de cara a Sudamérica y el mundo– es la grotesca compra de armamento por parte de Chile. No solo se trata de una demostración de fuerza frente el Perú, sino de una actitud hostil contra la propia judicatura planetaria representada en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), excelso tribunal asentado en la ciudad holandesa de La Haya y que tiene que ver, precisamente, con el conocimiento y la resolución de la demanda interpuesta por el Estado peruano contra su par chileno, por un problema limítrofe marítimo –creado por ésta última nación– que nunca fue resuelto, como corresponde, por la vía diplomática.

Cuando los líderes políticos –en este caso la dirigencia chilena– no quieren usar un lenguaje claro en sus relaciones exteriores, recurren a otras formas para hacer saber que defenderán sus intereses con la fuerza de las armas y no con el derecho internacional. En ese sentido –que es el caso de Chile– esos líderes mienten, incurren en sofismas y generan suspicacias cuestionables. Por ejemplo, cuando en el caso de la delimitación oceánica entre sus costas adyacentes, una de las partes –Perú– planteó el litigio por el cauce jurídico, la otra –Chile– a pesar de sus discursos que hablan de una alianza en materia comercial, se esfuerza en dar señales poco transparentes sobre el resultado final del proceso iniciado. ¿Y de qué forma Chile exterioriza ese lenguaje? Mediante la compra de más equipos bélicos de carácter estricta, irritantemente ofensivo, y a través de secuenciales maniobras militares en su frontera norte. Y al hacerlo comete un innegable embuste contra sus propios ciudadanos y contra las naciones vecinas, pues recordemos que hace menos de dos años La Moneda declaró que el proceso de modernización de sus fuerzas armadas había concluido.

En otros términos, a pesar de que el programa de “renovación” militar chileno duró más de diez años, tiempo en el cual las políticas de Defensa de Chile se comprometieron a completar escrupulosamente la modernización de equipos bélicos, sale ahora ese Estado a anunciar que adquirirá más armamento sofisticado. Entonces, sin duda, estamos ante un ostensible, soterrado y más que sospechoso rearme. En estas circunstancias, el Perú tiene todo el derecho de preguntar ¿contra quién se arma el vecino?, especialmente cuando se encuentra en medio de una controversia con el belicista. Pero tal parece que a Chile no le importa utilizar un doble estándar que, inclusive, hiere la inteligencia de los miembros de la Corte Internacional. Pues si los togados de la CIJ son quienes tienen que resolver una demanda planteada por el Perú, ¿no es acaso una afrenta a su prestigio y trayectoria que la parte demandada envíe desembozadas señales amenazadoras –erga omnes– en el sentido que la decisión de dicha magistratura no será acatada si resulta adversa a sus intereses?

Pensamos que una nación puede ser todo lo soberana que quiera, pero ante un problema limítrofe las partes involucradas están llamadas a actuar con prudencia y no sólo una de ellas. En consecuencia, la bravata chilena debe ser denunciada ante los foros internacionales y delante de distintos escenarios (como la OEA y la ONU por ejemplo), no sólo por el Estado peruano sino por los intelectuales, pensadores y pacifistas del mundo. Resulta crucial ese emplazamiento para comprobar si la clase política chilena está dispuesta o no a respetar el fallo de la CIJ. Que lo diga de una vez, sin ambigüedades ni galimatías; así le ahorrará al Tribunal de La Haya tener que ruborizarse mañana o más tarde si una de sus sentencias no es acatada por alguna de las partes en un juicio internacional.


EXPRESO

Thomas y sus amigos

Por: Abelardo Sánchez León

El guardia me dijo que la estación Desamparados estaba clausurada y que pronto la ocuparía el personal del Ministerio de Educación. Yo quería averiguar el horario de los viajes a Chosica. ¿Nostalgia absurda? ¿Enseñarle a mi nieto un tren de verdad y no aquel que venden en Polvos Rosados? El guardia estaba seguro del rumor e ignoraba mis divagaciones en torno al poema de Allen Ginsberg, dedicado a Martín Adán, cuando el poeta frecuentaba el hotel Comercio. “Vaya usted a Monserrate —me dijo— y puede averiguar lo que busca”.

La gracia era ir a Desamparados y de allí dirigirse a Chosica, a San Bartolomé o a Huancayo. Lo importante es el entorno donde se encuentra la estación que, por capricho divino, digamos, algunas autoridades buscan utilizar como dependencia del Ministerio de Educación. ¿Qué hacen, me pregunto, los que no enseñan, en ese ministerio tan cuestionado por la pobrísima educación que reciben los alumnos? ¿Planes, proyecciones, evaluaciones, acreditaciones? Sería mil veces mejor que Desamparados fuese un museo de nuestras escasas redes viales, un taller para los chicos de la zona o un lugar de exposiciones técnicas y artísticas. Todo, cualquier cosa, antes que se convierta en una oficina más de la inútil burocracia.

Los gobiernos deciden qué hacer con sus edificaciones sin consultarle a la sociedad. El antiguo Ministerio de Educación es una dependencia del Poder Judicial. Relaciones Exteriores se ha expandido hacia lo que era el Banco Hipotecario. El importantísimo MEF está solapa en alguna cuadra del jirón Lampa. Y Desamparados alojará, imagino, a quienes diseñarán planes maestros de la educación peruana, más desamparada que nunca, con un presupuesto bajísimo y unos profesores agobiados.

Me provocó explicarle a mi nieto las razones económicas que subyacen a las líneas férreas del Perú. La red vial fue construida por los ingleses y conectan las minas del centro con el Callao, así como el circuito de la lana lo hace con Mollendo o Matarani. Se llaman enclaves. Ni siquiera después de la Guerra del Pacífico nos perdonaron la deuda y tuvimos que sujetarnos a sus condiciones. Pero miré su carita de 4 años y le dije simplemente que era domingo, por eso estaba cerrada. Le enseñaría San Francisco y la Casa de Pilatos, donde está el TC, donde antes leíamos poemas en lo que fue el INC. No creo que me haya entendido y caminamos lentamente cogidos de la mano.

EL COMERCIO

La defensa del litigante

EN ESPERA DE LA REFORMA JUDICIAL

Por: Iván Rodríguez Presidente de la ANR

Tanto en el diagnóstico del problema como en la propuesta de soluciones, hay una omisión: el litigante. Se incide en el juez, el abogado, los órganos de administración de justicia, los códigos y el presupuesto.

Siendo la administración de justicia una función esencial e intransferible del Estado, este no puede cargar con todo el pasivo por el servicio público deficiente y por la insatisfacción que producen en la sociedad peruana los fallos de sus jueces.

Que la administración de justicia esté mal amerita la preocupación de las autoridades y de la ciudadanía. Sin ponernos expresamente de acuerdo, existe un consenso acerca de eliminar los defectos que afectan el servicio y tornarlo eficiente y honesto como garantía de estabilidad jurídica. Se recurre a este servicio cuando las partes no pueden resolver de manera directa y armoniosa sus conflictos. Pero este hecho no puede ni debe ser temido. No puede ni debe ser un emplazamiento hacia el patíbulo ni el comienzo de un calvario inacabable, con un final de desgracia anunciada. El factor que más asusta es el de la deshonestidad. No puede ser un juego de azar que el caso de la persona caiga en manos de un buen y correcto juez, sino la seguridad que así ocurrirá. No puede ser asunto de buena suerte; sino la garantía que refuerce la confianza del litigante que en su causa se observarán rigurosamente las reglas del proceso y la sentencia expresará la recta aplicación de la ley y el criterio de conciencia, encaminados a la realización de la justicia.

El proceso establece un tipo de relación de las partes con el juez. Por lo tanto, de este depende la solución legal del litigio que arbitra. Las facultades de las que está investido, tienen que ser bien usadas y aplicadas. Ningún factor extraño al proceso y a la ley puede ingresar en la solución del caso. Ni la influencia social o política, ni las presiones o amenazas; ni las prebendas o sobornos. El mal del cual tiene que estar el juez fuertemente protegido es el de la corrupción.

La corrupción individual y pública implica el alejamiento del deber-ser, la desviación de la conducta correcta, el caer en las malas prácticas, que hace daño al individuo y al grupo.

Donde existe la corrupción hay un corruptor y un corrupto. Tanta culpa y responsabilidad tiene uno y tiene el otro. Igual daño ocasiona el que corrompe y el que se deja corromper.

Si hay un juez corrupto es porque hay un litigante corruptor. ¿Y… qué le pasa a este sujeto que tuerce la rectitud de un juez con pagos, regalos o cualesquier otro beneficio patrimonial para obtener una resolución ilegal que le favorezca? Usualmente nada. Si se le acredita la falta al juez se le sanciona hasta la destitución. Pero el litigante corruptor se queda sin castigo.

La raíz de la corrupción está en el corruptor. La cadena de la corrupción tiene que romperse en el eslabón que la origina. En consecuencia, si se persigue una reforma judicial integral, eficiente y honesta, incluyamos al litigante en el problema y en la solución.

EL COMERCIO

El humanismo en la política

LAS ASIMETRÍAS QUE DEBEMOS COMBATIR

Por: Ernesto Velit Granda Analista político

Para el científico social Marcos Kaplan, “los intelectuales viven bajo la sombra de la inseguridad y de los pequeños desastres recurrentes”, y ello pareciera contribuir a desarrollar una capacidad de resistencia frente a la adversidad. Decía, también, algo como que hay países con capacidad para crear intelectuales y científicos sociales pero, igualmente, con una capacidad aun mayor para frustrarla.

Es Kaplan, uno de los precursores de la ciencia política latinoamericana y, sin duda, el más destacado estudioso del Estado latinoamericano. Como era de esperar, fue perseguido por sus ideas y obligado a cambiar de país para sobrevivir.

En nuestro propósito de continuar reflexionando sobre el Estado Peruano y sus nudos conflictivos, nos encontramos con la imprescindible presencia de Kaplan y su conocimiento de la región. Hace poco, una destacada figura de la política nacional argumentó que el Gobierno del presidente García había fracasado en reformar el Estado, que no se había atrevido a dar un paso en esa dirección y que no lo haría en lo que le resta de su administración.

En el Perú, lo poco que existe de Estado estructurado ha sido hecho históricamente a partir de conflictos y desequilibrios, acompañados de guerra interna, anarquía y caudillismos. Hasta hace poco, el Estado se desarrollaba como una maquinaria política, administrativa y militar. De allí, que las estructuras nos acostumbraron a una legalidad discutible, a acatar pero no cumplir, y a concentrar poder lejos de lo ideológico y lo ético. Quién sabe si allí ha residido el centralismo asfixiante del cual el proceso de descentralización no logra aun desprenderse y continúa incierto.

Seguimos viviendo un modelo político aplicado por un Estado a través de valores e intereses dominantes que conduce, a menudo, a un sistema caracterizado por la injusticia social y por una burocracia ciega y sorda resistente a la democratización participativa.

No existe una teoría del Estado, sus relaciones con la sociedad son imprecisas y sin espacios delimitados, los sucesivos gobiernos se redujeron a mantener el orden natural de las cosas, a separar lo público de lo privado y atenuar las disfunciones del mercado.

El fracaso liberalista vino a agravar la situación, la democracia es incapaz de condenar los abusos del sistema y ha terminado como una teorización abstracta. Nuestro Estado no asume liderazgos en economía y en la sociedad, cada vez es menos árbitro, no convoca a la participación ciudadana y los sectores populares no reciben beneficios.

La crisis actual nos mostró las asimetrías, la división mundial del poder y el fracaso de un modelo. La sociedad y sus organizaciones buscan nuevas formas de movilización social, emergen nuevos grupos que se integran ante el enemigo común, las contradicciones se profundizan, y ni el Gobierno ni los partidos parecieran tener conciencia de lo que ocurre. Hay ausencia de proyectos, de estrategias políticas, hay indiferencia, como si se hubiera perdido la capacidad para dirigir el país.

Los partidos han renunciado a revitalizarse, nuestras propuestas de diálogo, de bloques políticos, sonaron a herejía para algunos. Seguimos inestables, cargando cada organización con la culpa de su propia crisis. Así se preserva el modelo tradicional, se busca el mal menor y se sigue ensayando como representar a los sectores excluidos y sus necesidades.

Estamos facilitando el regreso de nuevas oligarquías con un Estado que gusta hacer lo que no debe.

La falta de formación humanista es evidente y el futuro de nuestro pueblo se llena de sombras y de interrogantes.

EL COMERCIO

¿Por qué defendemos firmemente la democracia?

El conversatorio que organizó El Comercio con la participación de intelectuales de la talla de Mario Vargas Llosa, Jorge Edwards y Enrique Krauze resultó una refrescante oportunidad para entender la urgente necesidad de mantener los gobiernos democráticos, a pesar de sus imperfecciones, y de reiterar nuestro compromiso con los valores de democracia y libertad.

La lucidez de los expositores, que dieron especial realce a las celebraciones por nuestros 170 años, permitió una reflexión severa, a ratos pesimista, pero finalmente esperanzadora sobre la democracia en América Latina.

¿Por qué debemos seguir defendiendo la democracia como sistema de gobierno? Según Vargas Llosa, la democracia, aunque no es perfecta, es perfectible y constituye el menos malo de todos los sistemas, pues permite ejercitar y actuar con libertad. Por lo mismo, hizo una invocación a los jóvenes para que entiendan que el futuro se halla en la democracia y que su éxito o fracaso depende de lo que cada cual esté dispuesto a aportar.

Seguidamente nuestro laureado escritor señaló que en la región hay ciertos gobiernos que tienen origen democrático, pero que ya en el poder restringen las libertades públicas y deterioran las instituciones, como sucede en Venezuela y Bolivia, donde se están produciendo recusables excesos autoritarios.

Democracia, entonces, no es solo ser elegido por las mayorías, sino respetar las reglas de juego, fortalecer las instituciones, respetar el equilibrio de poderes y promover la sana alternancia. Por lo mismo, Vargas Llosa lamentó que en Colombia un presidente de tan buena ejecutoria democrática como Álvaro Uribe esté, en cierta manera, proponiendo un cambio constitucional para forzar una re-reelección, lo cual rechazó como demócrata.

El escritor chileno Jorge Edwards destacó la necesidad de promover consensos entre gobiernos democráticos, a la manera como lo hicieron Francia y Alemania, antes irreconciliables enemigos y hoy bastiones de la Unión Europea.

El mundo hispánico, dijo, tiene una inclinación irresistible a la confrontación, lo cual debemos superar para alcanzar la integración y el desarrollo conjunto. Ello solo será posible entre gobiernos y gobernantes que hablen el mismo idioma democrático.

Enrique Krauze, historiador y ensayista mexicano, concordó con sus colegas y añadió que, para salvar y fortalecer las democracias latinoamericanas es imprescindible elevar la calidad del debate público. Solo de este modo se podrá crear espacios de reflexión para descubrir y rechazar la mentira y la demagogia nacionalista, así como abrazar con más convicción la causa democrática que nos permite ser libres.

Remarcó, en tal sentido, la enorme responsabilidad que corresponde a los medios de comunicación como conductos para alimentar la costumbre del debate, pero también la exigencia de defender a toda costa la libertad de expresión, que no es solo de los periodistas, sino de toda la sociedad y sus ciudadanos.

En suma, fue un debate sumamente rico y dinámico en ideas pero también en ejemplos y realidades que nos tocan cercanamente a los peruanos y a nuestro Diario, que tiene una firme posición en defensa de la democracia, en el entendido de que “la peor de las democracias es mejor que la mejor de las dictaduras”.

Son 170 años de historia y convicción democrática, que celebramos con nuestros lectores y con el país, a los que agradecemos, al igual que al equipo humano y profesional, de periodistas y trabajadores que hacen posible una existencia tan larga y exitosa, sin titubear a la hora de defender principios y valores.

EL COMERCIO

4.5.09

García y Lula y la transnacionalización de la Amazonía

El encuentro de los presidentes Alan García Pérez y Luiz Inácio Lula da Silva, del Brasil, el 28 del mes pasado en Río Branco, capital del estado de Acre, actualiza el gran debate sobre la transnacionalización de la Amazonía en que ambos gobernantes están empeñados.

Como lo han afirmado los más famosos gurúes de la economía y la geopolítica mundiales, al final de esta crisis sistémica del capitalismo los recursos estratégicos de la economía global serán el agua, la energía, los alimentos y la biodiversidad. A la caza de estas riquezas, el capital transnacional está desplegando sus tentáculos por todo el planeta para asegurar y controlar la oferta de agua, comprar tierras para la producción de biocombustibles y alimentos baratos y bosques como sumideros de carbono, uno de los grandes negocios del siglo XXI.

En este nuevo escenario global, de crisis y cambio climático, García y Lula son los “Caballos de Troya” del capital transnacional. Lula, de acuerdo a los analistas brasileños, ha sellado alianzas estratégicas con Cargill, el gigante agroalimentario; Nestlé, Basf, Bayer, Monsanto, Syngenta y otras multinacionales para hacer del Brasil un inmenso laboratorio de producción de monocultivos industriales de soya, caña de azúcar para biocombustibles, transgénicos y para la ejecución de megaproyectos mineros, hidroeléctricos y ganaderos, entre otros.

La diferencia está en que en Brasil, el Estado que actúa como garante del capital transnacional, es un Estado fuerte e incluso con pujos imperiales frente a sus vecinos territoriales, especialmente con Paraguay y Bolivia, aprovechando de su gigantismo territorial, de su histórica vocación expansiva y su poderío económico que lo ubica como la octava economía del mundo.

Por el contrario, la transnacionalización de la Amazonía que ejecuta Alan García lo hace con un Estado débil y totalmente subordinado al gran capital. Ejemplo de ello es su política del “perro del hortelano” y el centenar de leyes de implementación del TLC con Estados Unidos.

La reunión de Río Branco ha servido para asegurar la continuidad de este modelo transnacional. Por ello los acuerdos suscritos priorizan la energía, las inversiones en cemento para los megaproyectos y la construcción de hidrovías. Poco o ningún interés en el agro, en los pueblos indígenas, en la educación, nada sobre la mitigación y adaptación al cambio climático.

Todo esto mientras hay 4 millones de campesinos sin tierras y 12 mil kilómetros de bosques amazónicos se han destruido en Brasil sólo en el año 2008 y los indígenas batallan por la defensa de la Amazonía y por su sobrevivencia en el Perú.

LA PRIMERA

Los decisivos 100 días de Barack Obama

Al Gore en su certera crítica al autoritarismo mesiánico de George Bush y los neo conservadores, señaló que habían hecho del miedo una arma omnipresente de gobierno. Y es cierto. El ejercicio hegemónico del poder siempre recurre al miedo para obtener adeptos o neutralizar a la oposición. Gore señala que al amparo del miedo Bush traicionó a Jefferson y los “padres de la patria” al instituir, por ejemplo, la tortura como método.

El gran mérito del Presidente Obama fue definir su campaña electoral y su plan de gobierno rompiendo el círculo del miedo. Y por eso postuló el cambio. Y quizás por ello prometió decisiones osadas, radicales para el medio norteamericano. Han pasado cien días de la administración Obama. El tiempo aún es precario para evaluaciones sustantivas, pero es suficiente para marcar las tendencias del cambio.

El asunto más positivo a mi juicio es la entereza moral demostrada para buscar una indispensable coherencia entre la acción de gobierno y las promesas de la campaña. El respeto a los electores y a la dignidad del propio candidato-presidente.

La naturaleza y alcance de las promesas cumplidas son la mejor medida del cambio en relación a la administración Bush: relanzamiento del plan económico con más de 750 mil millones de dólares, en una concepción que revaloriza la capacidad regulatoria del Estado e incorpora a las decisiones los intereses de la clase media y los trabajadores; eliminación de intereses y condiciones abusivas en el uso de tarjetas de crédito; ayuda a los más perjudicados por la crisis de las hipotecas-basura; inversión preferente en energías renovables; prohibición de la tortura y apertura para que puedan ser procesados sus autores mediatos; ley de igualdad profesional entre hombres y mujeres; abolición de la cláusula contra el aborto; retiro de Irak; nueva estrategia reforzada en Afganistán; cierre de la cárcel de Guantánamo; diálogo respetuoso con el mundo musulmán; eliminación de las restricciones de viaje y envío de remesas a Cuba y disposición a un diálogo sin exclusiones; apertura al diálogo constructivo con Irán y Corea del Norte; relanzamiento de la agenda sobre la desnuclearización; incorporación de los Estados Unidos a la lucha contra el cambio climático; una nueva concepción para las relaciones hemisféricas, sin hegemonismo.

Ejecutar estas decisiones es aún una tarea por realizar. Y no será fácil. Más bien difícil y con complejidades mayores. Habrá que ver cómo el Departamento de Estado resuelve la difícil ecuación existente entre el límite de las concesiones que pueden ofrecer los Estados Unidos y el alcance de su influencia para generar decisiones en terceros. Y en qué medida están dispuestos a contribuir sus aliados y adversarios. De la respuesta a esa ecuación dependerá mucho la viabilidad de una nueva y saludable gobernaza democrática global.

LA PRIMERA

Otro falso amanecer

La ineficiencia del Poder Judicial es una de las cargas más pesadas que soportamos todos los peruanos, quienes cada dos años presenciamos un ritual similar: jura un nuevo Presidente de la Corte Suprema que ofrece hacer una reforma integral, para luego olvidar rápidamente el ofrecimiento y terminar su mandato sin pena ni gloria. Hace cuatro meses asumió el cargo el actual presidente y lo hizo con más bríos que sus antecesores, repitiendo con entusiasmo que esperaba lograr que el Poder Judicial dejara de ser un pasivo para el país y que empezara a sumar aportando una contribución positiva al crecimiento. Algunos llegamos a pensar, ante un mensaje que sonaba refrescante, que posiblemente el Dr. Villa Stein podría romper esa tradición y hacer algo. Lamentablemente ya nos estamos desilusionando.

Pese a que los casos de los implicados en los negociados de los petroaudios, como el relativo a quienes grabaron esas conversaciones, son los dos más emblemáticos que tiene el Poder Judicial para demostrar independencia de quienes tienen el poder político actualmente, y así lograr credibilidad, ambos están entrampados y no parece existir ningún interés ni apoyo para sacarlos adelante.

Más aun, las excusas suenan escandalosas: en el primer caso, desde hace meses el juez Barreto argumenta que no progresa porque no tiene presupuesto para contratar peritos, clamor que no le han solucionado pese a todos los recursos que se desperdician a diario, por ejemplo, publicando costosos libros sectoriales –como Caminos de Justicia–, con los cuales bien se podrían financiar miles de peritos si lo desearan. Mientras, en el caso BTR se usan métodos más tradicionales o, mejor dicho, tinterilladas que van desde cuestionamientos de procedimiento, con probables cambios de juzgado que nunca se concretan, expedientes que suben y bajan, hasta la ausencia de licencias informáticas. Es clara la estrategia para empantanarlo. Incluso la defensa que hace el Presidente de la Suprema de la jueza a cargo, cada día es menos convincente. La impresión generalizada es que se está buscando que el cansancio o el vencimiento de plazos terminen hundiendo estos casos en el fondo del olvido, adonde irían acompañados, al menos por dos años más, de cualquier esperanza de que se inicie la reforma.


PERU 21

Virus criollos (II)

Insistimos. No debemos preocuparnos tanto por el virus AH1N1 (nos gustaba más la denominación anterior, “gripe porcina”, sonaba casi orwelliana). Porque en este maravilloso y macondiano país nuestro “la más peruana de las palabras es mañana”, como apunta con acierto el historiador del arte Gustavo Buntix, citado en el imprescindible libro Perú, el arte de vivir, de Josefina Barrón. Sí pues, aquí todo se aclimata, se acojuda, se vuelve diminutivo como el cebichito, el hermanito, la cervecita y el cafecito.
Así que el AH1N1 probablemente se convertirá en un virusito en muy poco tiempo. La gente, lo hemos comprobado en estos días, desoyó los consejos del presidente García y continuó dando besitos en la mejilla y fuertes abrazos y estrechando manos de conocidos y desconocidos, para luego seguir comiendo el tamalito o la butifarrita como si nada, sin pensar siquiera por asomo en que debía lavarse primero.

Y, aunque las mascarillas se han vendido cual pan caliente, personalmente solo vimos a una señora mayor llevándola -en la puerta del supermercado que antes era nuestro y que ahora, como casi todo, es de los chilenos- acompañada de su cuarentón y desenmascarado hijo, a quien se le caía la cara de vergüenza ante tamaña huachafería (muy similar a esa de repartir mascarillas en el último Consejo de Ministros).


De modo que mejor seguimos ocupándonos de los virus nuestros de cada día, esos sí muy perniciosos:

Virus populista.- Ataca al gobernante de turno usualmente al comienzo de su tercer año de mandato. El presidente infectado muestra síntomas visibles como la dación de leyes para condonar deudas de bancos agrarios o de materiales (allá los lornas que pagan puntualmente) o legalizar las invasiones (la propiedad privada es un anacronismo burgués, que viva Bakunin).

Existen otros síntomas, que solo alcanzan a detectar los sacasillas más íntimos del entourage presidencial. El más común es entusiasmarse con las cifras de aprobación que arrojan los sondeos a consecuencia de las medidas populistas y darle vueltas a la idea de modificar la Constitución para intentar la reelección inmediata. No faltan por supuesto columnistas amigos del mandatario que se contagian de este virus y deslizan, como quien no quiere la cosa, que la reelección es una buena idea. Estos columnistas a veces ni siquiera portan el virus, pero hacen como si lo tuvieran, con la esperanza de obtener alguna agregaduría cultural en -digamos, es un decir- uno de esos países famosos por fabricar cristal de Bohemia.

Virus legislativo.- Crónico en nuestro país, donde desde la II Guerra Mundial hasta la fecha se han creado leyes a razón de tres al día. Este virus, para el que ninguna vacuna es efectiva, ataca a los congresistas de manera fulminante apenas asoman al recinto de la plaza Bolívar, y no respeta partido, edad, sexo ni grado de instrucción (Por cierto, ¿hasta cuándo van a incordiar los caviares con lo de Supa? Ya caen espesos).

Continúa mañana

LA RAZON

La doble medida

Aquí tengo una perlita para los caviares, los tíos de la PUCP y sus "New kids on the block", la Beatriz Merino y su combo, Rosa Hipocresía Palacios, los oenegeros, los bloggeritos, el laborioso Betito Adrianzén, los del diario repucho, los congresistas extraviados en el espacio y todo ese establishment "progre" tan cheverengue que tenemos. Me acordaba haber leído antes algo que a estos "héroes de la Sociedad Civil" les iba a saber a chicharrón de sebo, así que me puse a buscar y... ¡eureka! Resulta que Augusto Álvarez Rodrich (AAR) uno de sus ídolos máximos a pesar de su pasado fujimorista. "Si te vi, no me acuerdo" debe ser su lema (como también el de nuestra nocturna flor televisiva, otrora asesora principal de Pandolfi y Hurtado Miller) escribió una columna ("El peor congreso", 16/03/04) donde plantea algo incluso más radical que nuestra tan demagógicamente satanizada exigencia de que al menos se sepa escribir un castellano sin "horrores ortográficos" (o mejor aún, tener grado universitario) para ser congresista. Leamos algunos deliciosos párrafos: "Donde se observa con mayor claridad este fenómeno es en el Congreso.

Con muy escasas excepciones como su presidente-, ahí abunda la mediocridad, el interés particular, la improvisación y la tentación por la corrupción. Hay muy poca voluntad por predicar con el ejemplo y, cuando se identifica un entuerto individual, el espíritu de cuerpo es la respuesta más frecuente (nota: tal como nos pasó...). El Congreso es fundamental para la democracia (nota: ¡coincidimos 101%!). Por ello, éste es el momento de plantear reformas para mejorar la calidad de sus integrantes (nota: ¡seguimos coincidiendo!). Un primer paso sería que en la próxima elección (nota: año 2006) se les pida un certificado de antecedentes policiales y judiciales, una medición de su coeficiente intelectual, un examen de conocimientos mínimos y un test psiquiátrico (nota: ¡un poco más y les mide las partes pudendas!).

Si se aplicaran estas vallas en el actual Congreso, más de la mitad tendría que irse a su casa". No dudamos de que Hilaria Supa tenga un buen IQ, ni sabemos de antecedente alguno. También confiamos en su psiquis, pero es evidente que hubiera salido jalada con roche y "se hubiera ido a su casa" si se le aplicaba el examen de conocimientos mínimos que plantea AAR, porque saber escribir de modo aceptable en castellano es indudablemente un "conocimiento mínimo".

¿O AAR ahora me va a decir que no? Le pedimos muchísimo menos a quien gana más de S/.20 mil al mes de nuestros impuestos y terminamos como racistas y discriminadores... Este caballero reclama "conocimientos mínimos" y hasta un examen de coeficiente intelectual para ver si no son unos subnormales y es un paladín caviar... ¿Acaso AAR no resultaría también un "racista" por pedir "conocimientos mínimos"? ¿Acaso no sería incluso más "discriminador" por exigir inteligencia además de preparación? ¿El ronco servidor de la dictadura velasquista criticará a AAR por esto hoy tempranito en RPP? ¿Rosa Hipocresía le tirará todo el programa encima por la noche? Lo dudo.

Más: la fashion Úrsula Bertello (revista Somos) ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en sus páginas aledañas. Veamos, Úrsula... ¿No es un violento ataque racista y clasista que Rafo León haya descrito en tu revista (edición 1167) a unos humildes y cholos manifestantes como "hordas desdentadas y analfabetas"? ¿No es criticable tanto desprecio hacia los excluidos que no tuvieron para el dentista y el colegio como él? ¡No, pues! Augusto y Rafo son de la collera...


CORREO

El candidato ideal

Por Mirko Lauer

¿Qué quieren Alan García y el Apra de aquí al 2011? En lo esencial tranquilidad política para los próximos dos años, y en el 2011 votos suficientes para mantener o incrementar su actual presencia en el Congreso. En otras palabras, desean un escenario en que el desgaste de los años finales no se acelere, y si es posible se revierta.

La parte de la tranquilidad tiene dos partes. Los candidatos y agrupaciones del centro a la derecha no van a hacerle problemas a un gobierno que funcionará como el gran elector del 2011. Bien miradas, las cifras de García y del gobierno son más interesantes que las de cualquier candidato. Si hubiera reelección, García sería el puntero.

La segunda parte es más complicada. La protesta popular es menos predecible que la cábala de los partidos. Ahora estamos en un periodo de calma, pero eso puede cambiar de la noche a la mañana. Hay regiones que se pueden irritar, SL puede escalar las acciones, la anticorrupción puede aplicar un nuevo mordisco a alguna parte de la imagen de gobierno.

Lo de los votos suficientes está en cierto modo vinculado al clima de tranquilidad/aprobación, pero también a la estrategia del propio gobierno. Existe para García tal cosa como el candidato ideal: no amenaza entrar a la segunda vuelta, pero a la vez ayuda en el acopio de más de 25% de votos parlamentarios. Un éxito en términos del Apra.

El sentido común dice que en el Apra lo anterior solo se logra con explícito apoyo de García. Pero la química del aprismo es impredecible. En 1990 Luis Alva Castro estuvo a punto de ser el rival de Mario Vargas Llosa, y en ese caso probablemente de ganar, sin demasiado apoyo del N°1. No era, pues, el candidato ideal sino más bien una molestia.

Visto desde fuera, hoy el Apra tiene más de una figura que podría cumplir la tarea del 2011 sin amenazar la candidatura de García en el 2016. Es decir una candidatura de primera vuelta. La designación dependerá de si tendremos sobre todo una elección entre mujeres, una elección entre ideas-fuerza, o una elección con ribetes étnicos.

Esta visión da por sentado que el Apra irá con un candidato propio y un perfil partidario nítido. Negociará sus votos (y su futuro inmediato) recién al filo de la segunda vuelta. En cambio la elección regional-municipal puede ser para el Apra un escenario de alianzas variables de localidad en localidad, incluso como la que imagina Yehude Simon.

Para el periodo que se abre con el 2011 el aprismo y García van a necesitar mantenerse en la oposición, pero con algunas responsabilidades regionales o municipales que los mantengan como actores administrativos. Esto último se ha vuelto importante en la política peruana, donde un discurso sin ejecución práctica es cada vez peor considerado.

LA REPUBLICA

La marcha del gabinete

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Cómo les va a los ministros a inicios de mayo.

Yehude Simon/Premier. Mucha buena intención con dificultad para cuajar porque el gabinete no llega a ser un equipo articulado sino sólo suma de individualidades. Eso es responsabilidad suya.

José Antonio García Belaunde/RREE. Mientras lo de Chile va bien en La Haya, se solucionan –bien– problemas de la quincena como el asilo del alcalde de Maracaibo.

Ántero Flores-Aráoz/Defensa. Agenda complicada: museo de la memoria lo dejó mal parado; estrategia del VRAE no camina; y el lobby para comprar armas se puso bestia.

Luis Carranza/MEF. Buena gestión en la crisis pero sin empuje reformador y despintándose por pasar, de un día para otro, de ‘doctor No’ a ‘doctor ya qué importa, atraco nomás’.

Mercedes Cabanillas/Interior. Trajo tranquilidad a un despacho en el que se trabajaba con la soga al cuello. Algunas acciones menores de reforma. ¿Con la mira en la PCM?

Óscar Ugarte/Salud. AH1N1 como prueba de fuego cuando es evidente que varios ya se lo quieren bajar. Mucho mejor en lo que hace que en como lo dice.

José Antonio Chang/Educación. Después de dejar K.O. al Sutep, 05 en ideas para reformar la educación.

Rosario Fernández/Justicia. Solvencia jurídica que, sin embargo, cede ante el capricho político del presidente.

Jorge Villasante/Trabajo-Promoción del Empleo. Buen ejemplo de aprista con manejo técnico solvente.

Pedro Sánchez/Energía y Minas. Buen trabajo técnico, silencioso pero efectivo, en sector donde sigue la inversión.

Carlos Leyton/Agricultura. Manejo correcto del corto plazo en un sector que necesita una mirada de largo plazo.

Mercedes Aráoz/Comercio Exterior-Turismo. Notable labor para sacar adelante los TLC, el último con China. Ojalá no ceda a la tentación de candidaturas políticas.

Enrique Cornejo/Transportes-Comunicaciones. Excelente capacidad de comunicación y manejo de crisis, pero aún no se ven soluciones a temas como la sangre en las vías.

Elena Conterno/Produce. Empezó bien con temas sobre precios, pero luego se guardó. Debiera volver con, por ejemplo, una agenda pro competitividad empresarial.

Nidia Vílchez. Vivienda, Construcción y Saneamiento. Sin grandes problemas.

Antonio Brack/Ambiente. Presencia importante en tema crucial, pero su agenda se está diluyendo. Debiera reponerla.

Carmen Vildoso/Mujer y Desarrollo Social. No suena mucho el trabajo pendiente para ordenar los programas sociales.

LA REPUBLICA

Calidad del agua

¿Las empresas de agua potable y saneamiento del país operan bajo gestiones eficientes? La pregunta es legítima y oportuna porque los usuarios tienen derecho a recibir un servicio responsable y serio. Mucho más cuando las tarifas suben y cuando no hay un correlato empresarial orientado a reducir costos innecesarios, burocracias excesivas o eliminar métodos de administración obsoletos.

La modernización e innovación al interior de las empresas de saneamiento, sean estas públicas, privadas o mixtas, es una necesidad urgente.

Sabido es que sobre este asunto existe un ente regulador: la Sunass (Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento), encargada de supervisar y fiscalizar la prestación de los servicios de agua y desagüe en el Perú. De acuerdo, esto suena muy bonito pero nada sustituirá la palabra, opinión y la propia preocupación de millones de usuarios de tan importante servicio público, los que no pueden quedarse reducidos a un papel pasivo o ser relegados como simples convidados de piedra en una tarea encaminada a mejorar la calidad.

Ahora, en función de la nueva Ley de Recursos Hídricos, y ante la creación de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), se tendrá que redefinir una serie de roles, mucho más cuando el ANA velará por la gestión de la calidad del agua. Para nadie es un secreto que el líquido elemento que actualmente consumimos no cumple los estándares internacionales en materia de calidad para la ingesta humana (principalmente en el interior del país). Preparémonos por eso para exigir cambios urgentes en la gestión y tecnología que utilizan los concesionarios y, en general, las empresas de saneamiento, porque habrá multas si es que no se avanza en la calidad del agua. Y si por ahí se dice que el precio que se paga por este servicio es reducido, pensando seguramente que las alzas de tarifas podrían solucionar los desperfectos de gestión de las prestadoras, la verdad es que sería injusto trasladar a los usuarios y ciudadanos el costo de la inversión que deberían realizar los inversores y a lo que están obligados.

Además de las reformas que tendrán que hacer las prestadoras del servicio, y a fin de evitar que en las principales ciudades se siga desperdiciando el agua potable a causa de cañerías malogradas o de sistemas de represamiento o riego inadecuados, todos deberíamos entender que la Ley de Recursos Hídricos por primera vez ha reconocido el valor económico de este bien, el que a la vez es patrimonio de la nación, tal como sucede en países desarrollados donde ya se ha tomado conciencia de que el agua es un líquido escaso y que, a medida que pase el tiempo, su valor será mayor. Tampoco olvidemos que organismos especializados, entre ellos la FAO (Fondo para la Agricultura y la Alimentación), colocan al Perú como el país más vulnerable a la escasez de agua para la próxima década. Entonces el Estado, las empresas, los ciudadanos de la urbe y del campo, deberían hacer todo lo posible por usar racionalmente el agua, la misma que se nos debería entregar bajo los parámetros aceptables de calidad.

EXPRESO

Los fundadores de El Comercio

Por: Héctor López Historiador

Uno de los documentos más importantes de la historia nacional es la Capitulación de Ayacucho, que ratificó nuestra definitiva emancipación de la corona española. Sus términos son un modelo de caballerosidad. No se humilla ni se agravia moral ni materialmente a los vencidos. Es esa batalla estuvieron dos hombres en campos opuestos: Manuel Amunátegui (Chillán, Chile, 1802) bajo las banderas del rey, y Alejandro Villota (Buenos Aires, Argentina, 1803), patriota destacado desde la etapa sanmartiniana. Después de la contienda trabaron en la ciudad de Ayacucho una sólida y ejemplar amistad que solo terminaría con la muerte de Villota en 1861. Esa amistad se tradujo, desde un primer momento, en diversos proyectos de trabajo. Ambos colaboraron en la edición del periódico “El Indígeno” (sic), de corta vida, y luego volverían a encontrarse en diversas oportunidades en el ámbito de los negocios, que no fueron muy afortunados para ninguno de los dos. Finalmente, a postrero de 1838, cuando todavía el futuro del Perú no se decidía por estar inmerso en la Confederación con Bolivia, tomaron la decisión de publicar un diario en Lima, dedicado a fomentar el movimiento comercial —sobre todo marítimo— y a defender las ideas liberales de ambos, donde la abolición de la esclavitud, la igualdad de los hombres ante la ley, la justicia y la democracia debían prevalecer por encima del imperante caudillismo militar, fuente de anarquía, atropellos e inmovilismo cultural y económico.

La derrota del mariscal Andrés de Santa Cruz, protector de la confederación, en la batalla de Yungay el 20 de enero de 1839, fue un hecho decisivo para que Amunátegui y Villota aceleraran su proyecto periodístico y el 4 de mayo de 1839 apareció el primer número de El Comercio. El nuevo diario no tenía ninguna bandera política, ni mecenas y tampoco estaba comprometido con intereses comerciales nacionales ni extranjeros. Sus fundadores contaban únicamente con el respaldo del público, de los suscriptores y los trabajos que se efectuaran en su bien montado taller de obras. La que sería larga y fecunda vida de El Comercio se gestó entre dos batallas: Ayacucho y Yungay.

Recordemos la trayectoria de los fundadores entre 1824 y 1839. Amunátegui permaneció casi tres años en Ayacucho, donde contrajo matrimonio con doña Dominga Ayarza, perteneciente a una de las familias más importantes de esa ciudad. Durante ese tiempo se dedicó a la exploración minera, sin fortuna, por lo cual marcharía a Cerro de Pasco. Allí se encontró con un panorama desolador. La guerra de la Independencia había causado gravísimo daño a las minas de plata que estaban inundadas de agua y producían, con dificultad, unas pocas barras del metal argentífero.

Villota también se interesó por los yacimientos de Cerro de Pasco, pero desde otra perspectiva: intentó importar máquinas de vapor para desaguar las minas. El negocio era de gran envergadura y, para ello, formó una empresa con 100.000 pesos de capital. Diversos imponderables, sumados a las condiciones políticas del país, hicieron fracasar el interesante empeño. Posteriormente se dedicó a la representación de diversas industrias europeas que fabricaban maquinaria agrícola y para la construcción de embarcaciones menores. También trajo al Perú numerosas recuas de mulas adquiridas en Salta. Villota y Amunátegui tenían muy buenos contactos amicales y comerciales con personajes importantes de Lima y el Callao.

Amunátegui llegó a tener acciones de algunas minas de plata en Cerro de Pasco, pero le fue mejor en el negocio de proveedor de herramientas y alimentos. Lo propio hizo, en diversas etapas, con el Ejército y la Marina de Guerra. Muchos de sus esfuerzos los volcó en la agricultura. Él, cuando ya estaba dedicado exclusivamente a El Comercio, recordaría: “Alucinado por los provechos que ofrecía la plantación de algodones, acometí esa empresa en diferentes localidades, las que todas me dieron malos resultados por causas generales que no es del caso mencionar, y viendo yo que era imposible continuar tales empresas, resolví venderlas todas”. La plantación algodonera más importante de Amunátegui estuvo en Supe, en sociedad con Emiliano Llona, a quien protegió desde niño con paternal solicitud.

Estos dos hombres, Amunátegui y Villota, de talante muy diferente, cultivaron con fervor los mismos valores éticos y le dieron a El Comercio una fuerza moral realmente invulnerable, pues perdura desde hace 170 años.

La historia del Perú por el padre Urías
Ya se sabe que cuando dos peruanos platicamos sobre política, surge la guerra civil, y si somos tres, se desencadena la anarquía. Felizmente, allí estaba el padre Urías para serenar ánimos con solo decir: “No se acaloren ustedes, caballeros, ni rasguen sangre, que eso lo tengo con puntos y comas, y bien documentado, en mi Historia del Perú —y con el índice apuntaba a un baúl misterioso—. Ahí la tienen ustedes, íntegra hasta el día, y la leerán después de mi muerte”.

Y a cada triquitraque el marrullero fraile traía a cuento su historia, de la que a nadie había leído ni enseñado página, y que yacía encerrada, bajo llave, en el baúl que todos mirábamos con respetuosa curiosidad.

No podría precisar la fecha, pero fue dos o tres años después de la batalla de la Palma, día en que por última vez estuve en la celda, cuando el padre Urías emprendió el viaje eterno, haciendo antes entrega de la misteriosa llave a su cofrade el padre Acevedo. Este, una semana después del sepelio, convocó a la celda a varios sacerdotes y amigos seglares del difunto, y se abrió el baúl. En efecto [...], allí estaba la historia del Perú, desde 1839 hasta poquísimos días anteriores al fallecimiento. No constaba ella de una sola página manuscrita, sino de la colección íntegra del diario El Comercio, desde mayo de 1839, en que apareció el primer número. La labor del padre Urías había consistido en formar paquete mensual del periódico, atando cada paquete con balduque rojo o blanco, y escribiendo sobre un cartoncillo este membrete en letra gruesa: “Historia del Perú. Mes y año”.

En puridad de verdad, hay que convenir en que el padre Urías no nos había mentido. ¿A qué fuente de consulta más veraz y fecunda podrán acudir los futuros historiadores que a la encerrada por el agustiniano fraile en el enigmático baúl?

¡El Comercio! ¡El Comercio! Esa es la historia del Perú por el padre Urías.

TEXTO GLOSADO. EXTRAÍDO DE “TRADICIONES PERUANAS” POR RICARDO PALMA. 1945. ESPASA CALPE.

EL COMERCIO

Las campañas a favor del país

Por: Francisco Miró Quesada

El sábado 4 de mayo de 1839 se publicó el primer ejemplar de El Comercio. Tenía una sola página escrita por ambos lados y era de tamaño tabloide. Con el paso del tiempo ha llegado a ser un gran diario de circulación nacional. Hay tanto que decir sobre El Comercio, que hoy cumple 170 años de existencia, que no sé qué temas abordar, es como estar perdido en un maremágnum, creo que entre los más importantes están las campañas que libró nuestro Diario a favor del país. Una primera conquista fue la que llevó a cabo respecto de los esclavos, que fueron liberados durante el segundo gobierno de Ramón Castilla.

También nuestro Diario luchó, a fondo, a favor de los pobres. Apoyó a las instituciones que se habían formado para defender sus derechos, y abogó por el pago de mejores salarios.

La extrema pobreza del indígena y su exclusión fue otro de los hechos que indujeron a El Comercio a hacer grandes campañas para superar esta cruel situación. Algo se logró, pero, desgraciadamente, hasta la fecha en algunas regiones de la sierra y de la selva la situación no ha cambiado.

La lucha por la justicia ha sido uno de los afanes permanentes de nuestro Diario. Siempre elevó su voz contra los abusos y las explotaciones. Veamos un caso ejemplar. Un gamonal, de las tierras altas de la sierra, había despojado a una comunidad campesina de sus tierras. Apenas se enteró El Comercio de esta iniquidad, entró en campaña. Bastaron dos artículos para que el gamonal diera marcha atrás.

La jornada de ocho horas de trabajo fue otra de nuestras conquistas. Antes de que se diera la ley que la establecía, los trabajadores debían laborar de manera inhumana, por lo general 14 horas diarias. Gracias a la campaña de El Comercio esta situación cambió por completo. La jornada de ocho horas ya se había establecido en los países más avanzados, pero el Perú fue pionero en América del Sur.

La educación fue una de nuestras preocupaciones permanentes. De manera constante El Comercio abogó por una educación de buena calidad. Y varias veces afirmó que la educación debía ser una pasión nacional. Pero, desgraciadamente, en la actualidad el sistema educativo en las escuelas estatales es el peor de América Latina.

La libertad de prensa ha sido una constante. Cada vez que algún gobierno la violó, hicimos una agresiva campaña para defenderla. Y jamás hemos aceptado censura de ningún tipo. Cuando el gobierno militar de Velasco realizó la reforma agraria, cometió graves abusos contra personas que habían adquirido honradamente la propiedad de sus tierras. Y para evitar que denunciáramos esta injusticia se nos silenció por medio de las armas.

Una de las más recientes campañas de El Comercio ha sido para descubrir quiénes están detrás de la interceptación telefónica. Hace seis meses que comenzó la investigación, pero no se ha avanzado nada. Se tiene la impresión de que esta parálisis se debe a que hay un enorme interés, de personas o grupos poderosos, en que no se descubra quiénes están detrás del asunto.

Las campañas que hemos llevado a cabo son innumerables, pues empezaron a los pocos años de la fundación de nuestro Diario. No podemos seguir exponiéndolas por falta de espacio. Mas no quiero terminar este artículo sin decir que nuestra larga existencia se debe a que hemos defendido, constante y denodadamente, los intereses de nuestros conciudadanos. De manera incesante, sin aceptar prebendas, y sin dejarnos intimidar por amenazas, El Comercio ha seguido su línea: luchar por el bienestar de nuestros compatriotas.

EL COMERCIO

El Comercio: 170 años como institución nacional

Son pocos los diarios en el mundo que pasan el siglo y menos los que llegan a los 170 años, hecho que nos llena de orgullo, pero también de gratitud a nuestros lectores y al país.

¿Pero cuál es el secreto de la permanencia y la longevidad? Como lo señalaron nuestros fundadores al instituir el lema inicial de “Orden, libertad y saber”, el Diario nació con una gran preocupación ética por el bienestar de la nación y para servir a sus lectores. Ello a través del tratamiento objetivo de la información y la mayor honestidad, convicción y ponderación en la opinión a través de una línea editorial coherente y no sujeta a los vaivenes del trajinar político del país.

Puede precisarse que, desde su primer ejemplar y hasta el presente, El Comercio no ha sido órgano ni portavoz de ningún partido político, ni ha recibido subvenciones gubernamentales o de grupos de poder nacionales o extranjeros. Ha vivido y vive del respaldo de su público, de sus lectores y anunciantes, que le han entregado una confianza que jamás ha sido defraudada.

Esta lealtad a lo que nunca cambia —los valores y principios— es lo que explicaría no solo la larga existencia de un medio, sino también el haber sido reconocido como una institución nacional.

El afán de orden se explica por el clima de inestabilidad política que vivía el Perú en 1839, apenas 15 años después de la consolidación de la independencia, cuando vio la luz el primer número de El Comercio. Y la libertad implica no solo aprender a vivir fuera del yugo español, sino también asumir responsabilidades propias del sistema democrático, que no se agotan en la lucha contra la esclavitud, sino que van más allá, a caballo entre tres siglos (del XIX inicial hasta el XXI que empezamos), para entender y consolidar lo que llamamos peruanidad e institucionalidad. En cuanto al saber, alude a la apuesta por la persona humana y su formación en valores y conocimientos, con lo cual pueda trascender, realizarse y contribuir al desarrollo del país.

Con el paso de los años, El Comercio se torna en testigo privilegiado y protagonista de la historia del Perú republicano, lo que nos obliga a reafirmar, a través de un nuevo lema, nuestro férreo compromiso con la “Independencia y veracidad” periodísticas.

Solo así pueden entenderse campañas tan arduas contra la esclavitud, en defensa del petróleo peruano, apoyando el conocimiento del país a través del Plan Perú, promoviendo cambios en la educación o denunciando los excesos de gobiernos autoritarios que conculcan la libertad de prensa y los esquemas de corrupción estatal.

Y así como somos coherentes en el fondo, somos también consecuentes con el devenir histórico y los avances tecnológicos.

El Comercio, “Un viejo diario con ideas nuevas”, ha sido pionero e innovador en todo sentido, con modernas rotativas, la incorporación de la fotografía y el color, así como el desarrollo de nuevos productos en el mercado editorial local, tanto de prensa escrita y soporte de nuevas tecnologías de la información, como de televisión por cable y señal abierta, que abren un abanico de posibilidades a nuestro público.

Hoy, cuando cumplimos 170 años, hacemos un alto en la labor para renovar nuestro compromiso con el Perú democrático, en paz, grande, socialmente responsable, justo y solidario, a través de un diario mejor, moderno y renovado, pero que mantiene la esencia invariable que trazaron los fundadores y que han sabido mantener nuestros directores, acompañados por un equipo humano y profesional que constituye lo que llamamos la familia de El Comercio.

EL COMERCIO