Uri Ben Schmuel
uribs@larazon.com.pe
Isabel I de Inglaterra se depilaba totalmente las cejas para que nadie se percatara cuando estaba preocupada. No quería la soberana que sus súbditos advirtieran algún gesto de duda, temor o sorpresa en su semblante. Y después de conocerse dos cifras difundidas ayer –por Apoyo y el INEI– este truco bien podría ser usado por algunos potenciales candidatos y por varios miembros del gabinete, especialmente el ministro Carranza. Porque quizá así puedan disimular la desazón.
La última encuesta nacional de Apoyo muestra a una población hastiada de los mismos rostros políticos, claramente insatisfecha con la presente oferta electoral para el 2011. Y el reporte del INEI, la drástica caída en la actividad productiva del país.
En lo que respecta al primer tema, la alergia de la población hacia una clase política con la que no se siente representada, coincide con los sondeos –nada científicos pero bastante precisos– que es posible recoger viajando en taxi. Los taxistas, se sabe, son una fuente muy valiosa de información para todo periodista que pretenda tantear el humor ciudadano. ¿Y qué dice la gente cuando habla del 2011 con su ocasional chofer? Lourdes es una pituca. Keiko está muy joven. Castañeda mejor se queda de alcalde. Ollanta quiere otra Cuba. Toledo tiene una mujer y una parentela impresentables. Donayre es un loquito. Vox populi...
En cuanto a la economía, la cifra del INEI puede que sorprenda a algunos economistas, mas no al ciudadano de a pie, para quien hace rato la crisis global llegó a su bolsillo (y que además reacciona con irritación ante el triunfalismo del ministro de Economía). Carranza podrá hablar todo lo que quiera, en coincidencia con el Banco Central Europeo y la Fed estadounidense, respecto a que la recesión global ha tocado fondo. Nadie le cree. Probablemente sin saberlo, la sabiduría popular sintoniza con el más reciente y sesudo pronóstico del Banco de Inglaterra: la recesión “parece ser más profunda de lo que se había estimado previamente” y no obstante que existen “indicios alentadores” de que los planes de estímulo están surtiendo efecto, la recuperación será “prolongada” e “incierta” hasta el 2014.
Malas noticias pues (de las que ciertamente no nos alegramos) que políticos y gobernantes, en vista de la situación, se vean obligados, es un decir, a poner las cejas en remojo. Puede que para ellos, y todos nosotros, como dice la letra de un viejo tango, “ya vendrán tiempos mejores”.
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LA RAZON
uribs@larazon.com.pe
Isabel I de Inglaterra se depilaba totalmente las cejas para que nadie se percatara cuando estaba preocupada. No quería la soberana que sus súbditos advirtieran algún gesto de duda, temor o sorpresa en su semblante. Y después de conocerse dos cifras difundidas ayer –por Apoyo y el INEI– este truco bien podría ser usado por algunos potenciales candidatos y por varios miembros del gabinete, especialmente el ministro Carranza. Porque quizá así puedan disimular la desazón.
La última encuesta nacional de Apoyo muestra a una población hastiada de los mismos rostros políticos, claramente insatisfecha con la presente oferta electoral para el 2011. Y el reporte del INEI, la drástica caída en la actividad productiva del país.
En lo que respecta al primer tema, la alergia de la población hacia una clase política con la que no se siente representada, coincide con los sondeos –nada científicos pero bastante precisos– que es posible recoger viajando en taxi. Los taxistas, se sabe, son una fuente muy valiosa de información para todo periodista que pretenda tantear el humor ciudadano. ¿Y qué dice la gente cuando habla del 2011 con su ocasional chofer? Lourdes es una pituca. Keiko está muy joven. Castañeda mejor se queda de alcalde. Ollanta quiere otra Cuba. Toledo tiene una mujer y una parentela impresentables. Donayre es un loquito. Vox populi...
En cuanto a la economía, la cifra del INEI puede que sorprenda a algunos economistas, mas no al ciudadano de a pie, para quien hace rato la crisis global llegó a su bolsillo (y que además reacciona con irritación ante el triunfalismo del ministro de Economía). Carranza podrá hablar todo lo que quiera, en coincidencia con el Banco Central Europeo y la Fed estadounidense, respecto a que la recesión global ha tocado fondo. Nadie le cree. Probablemente sin saberlo, la sabiduría popular sintoniza con el más reciente y sesudo pronóstico del Banco de Inglaterra: la recesión “parece ser más profunda de lo que se había estimado previamente” y no obstante que existen “indicios alentadores” de que los planes de estímulo están surtiendo efecto, la recuperación será “prolongada” e “incierta” hasta el 2014.
Malas noticias pues (de las que ciertamente no nos alegramos) que políticos y gobernantes, en vista de la situación, se vean obligados, es un decir, a poner las cejas en remojo. Puede que para ellos, y todos nosotros, como dice la letra de un viejo tango, “ya vendrán tiempos mejores”.
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LA RAZON




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