Muy curiosa esta aburrida presentación en sociedad del gabinete Sipán. Todos lo criticaron a fondo, pero al final obtuvo un holgado voto de confianza, sin mayores cuestionamientos de fondo ni aportes de ideas. Como me comentaba un amigo, se le debería encargar a un
"headhunter" buscar al líder de la oposición.
Y Sipán demostró no saber llegar al público, pues todo lo que propuso sólo puede suscitar bostezos en el peruano común. Por ejemplo, no me explico cómo no aprovechó para anunciar el inminente lanzamiento del "bono de chatarreo", una impactante y popular iniciativa que ya está lista, que duerme el sueño de los justos y que hubiera llamado mucho la atención. Si Sipán fuese más "mosca" y estuviera más enterado, sabría que los programas de este tipo en EE.UU., México, Brasil, Alemania, etc. han sido un éxito. Además, aquí dicha medida urge mucho más, con ese obsoleto y peligroso parque automotor que contamina a forro, consume el caro diesel y que tantos accidentes provoca. Esto no es populismo sino sentido común. En EE.UU., el programa C.A.R.S. (Car Allowance Rebate System), también llamado "cash for clunkers" (efectivo por chatarra), implica incentivos fiscales de US$3,500 y US$4,500 a fin de dejar al auto viejo que ronde esos valores en el mercado de segunda mano y adquirir uno nuevo.
En Alemania se ha adoptado un esquema similar, donde el Estado te otorga unos US$3,000 para este cambio (la condición es que tu carro tenga un mínimo de nueve años de viejo, que ellos consideran el tiempo límite de uso de estas máquinas), mientras que el "rebate" en México ("programa chatarrización") asciende a US$1,100 y el auto nuevo no debe costar más de US$12,000, con la condición de que la destrucción del auto viejo debe ser efectiva. El auto viejo en España debe tener más de 10 años para acceder al programa 2000E, que te otorga de US$800 a unos US$2,500, mientras que en Inglaterra te dan US$3,600. Por su parte, Brasil optó por el camino más fácil de eliminar el equivalente al ISC local, aunque así no controlas la salida de las reliquias de tus carreteras.
Aquí el esquema listo es darte US$2,000 para el canje y parece que al MEF le ha parecido una cifra muy alta. Además, se debería establecer un número mínimo de años, que el auto nuevo use GNV o GLP y tal vez un monto máximo. Pero no, la atractiva iniciativa ha sido encarpetada y a Sipán ni se le ocurre moverla. Le debe encantar el smog y el peligro de manejar rodeado de carcochas que lo pueden matar en cualquier momento. Encima son tan graciosos que hablan de un bono de chatarreo para reemplazar las máquinas de las MYPE cuando ni siquiera han montado este programa.
- Muy mal nuestro canciller Joselo de firmar ese absurdo comunicado de la chavistoide Unasur donde nos comprometemos a no reconocer al nuevo gobierno hondureño que surja de las próximas elecciones de noviembre. Se le cierra el camino a la única posibilidad de salida de esa crisis, además que los dos principales partidos (Liberal y Nacional) de dicho país ya anunciaron que irán a esos comicios, donde el favorito nacionalista Pepe Lobo enfrentará al liberal Ernesto Santos (que renunció a la vicepresidencia para candidatear. Si no, sería ahora el presidente en lugar de Micheletti). El chavista Zelaya ya fue por golpista. Allí sólo queda adelantar las elecciones y prometer una amnistía para ambos lados, no arrinconar a la clase política local con bravatas que no se cumplirán.
CORREO
"headhunter" buscar al líder de la oposición.
Y Sipán demostró no saber llegar al público, pues todo lo que propuso sólo puede suscitar bostezos en el peruano común. Por ejemplo, no me explico cómo no aprovechó para anunciar el inminente lanzamiento del "bono de chatarreo", una impactante y popular iniciativa que ya está lista, que duerme el sueño de los justos y que hubiera llamado mucho la atención. Si Sipán fuese más "mosca" y estuviera más enterado, sabría que los programas de este tipo en EE.UU., México, Brasil, Alemania, etc. han sido un éxito. Además, aquí dicha medida urge mucho más, con ese obsoleto y peligroso parque automotor que contamina a forro, consume el caro diesel y que tantos accidentes provoca. Esto no es populismo sino sentido común. En EE.UU., el programa C.A.R.S. (Car Allowance Rebate System), también llamado "cash for clunkers" (efectivo por chatarra), implica incentivos fiscales de US$3,500 y US$4,500 a fin de dejar al auto viejo que ronde esos valores en el mercado de segunda mano y adquirir uno nuevo.
En Alemania se ha adoptado un esquema similar, donde el Estado te otorga unos US$3,000 para este cambio (la condición es que tu carro tenga un mínimo de nueve años de viejo, que ellos consideran el tiempo límite de uso de estas máquinas), mientras que el "rebate" en México ("programa chatarrización") asciende a US$1,100 y el auto nuevo no debe costar más de US$12,000, con la condición de que la destrucción del auto viejo debe ser efectiva. El auto viejo en España debe tener más de 10 años para acceder al programa 2000E, que te otorga de US$800 a unos US$2,500, mientras que en Inglaterra te dan US$3,600. Por su parte, Brasil optó por el camino más fácil de eliminar el equivalente al ISC local, aunque así no controlas la salida de las reliquias de tus carreteras.
Aquí el esquema listo es darte US$2,000 para el canje y parece que al MEF le ha parecido una cifra muy alta. Además, se debería establecer un número mínimo de años, que el auto nuevo use GNV o GLP y tal vez un monto máximo. Pero no, la atractiva iniciativa ha sido encarpetada y a Sipán ni se le ocurre moverla. Le debe encantar el smog y el peligro de manejar rodeado de carcochas que lo pueden matar en cualquier momento. Encima son tan graciosos que hablan de un bono de chatarreo para reemplazar las máquinas de las MYPE cuando ni siquiera han montado este programa.
- Muy mal nuestro canciller Joselo de firmar ese absurdo comunicado de la chavistoide Unasur donde nos comprometemos a no reconocer al nuevo gobierno hondureño que surja de las próximas elecciones de noviembre. Se le cierra el camino a la única posibilidad de salida de esa crisis, además que los dos principales partidos (Liberal y Nacional) de dicho país ya anunciaron que irán a esos comicios, donde el favorito nacionalista Pepe Lobo enfrentará al liberal Ernesto Santos (que renunció a la vicepresidencia para candidatear. Si no, sería ahora el presidente en lugar de Micheletti). El chavista Zelaya ya fue por golpista. Allí sólo queda adelantar las elecciones y prometer una amnistía para ambos lados, no arrinconar a la clase política local con bravatas que no se cumplirán.
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