Para muchos, la búsqueda del poder, ya sea para ejercerlo o estar cerca de él, tiende a ser una obsesión. Sin embargo, para llegar a él se tiene que estar en sintonía con la gente. Lo que revela la encuesta sobre el Poder en el Perú que publicamos el día de hoy es que los líderes de opinión no están necesariamente siempre en la misma línea que el resto de la población.
Así tenemos que en la muestra de líderes se evidencia mayor interés en temas económicos –lo cual parece lógico–, pero también se le da una ubicación predominante a la cabeza de la corriente antisistema, lo que indudablemente refleja preocupación. Además le otorgan muy poca representación a las mujeres pero le dan un gran peso a la Iglesia, confirmando que la mayoría de ellos pertenece al segmento más conservador.
Incluso el temor al antisistema queda más en evidencia cuando responden sobre quién ostenta el poder en las regiones. Allí claramente la participación de ese movimiento es exagerada dando la impresión de que tuvieran el control de la mitad del país, lo cual claramente no es así.
Por su parte, la gente –representada en esta ocasión por la encuesta nacional de opinión– tiene a cuatro mujeres dentro de los diez primeros lugares, lo cual parece ser más proporcional a la realidad de su actual participación en la economía y en la sociedad. Es también llamativo que dentro de ellas se ubica una conocida presentadora de televisión especializada en escándalos, mientras que en la lista no se encuentran líderes eclesiásticos, por lo que se podría decir que la farándula ha reemplazado como el opio del pueblo a la religión. Finalmente, también llama la atención que la corriente antisistema no parece estar muy presente en la mente de la población.
Si bien los sondeos y las encuestas tienen sus limitaciones, no deja de ser un ejercicio interesante estudiarlas para hacer algunas reflexiones. A lo mejor la más importante sea la constatación de que la población ya interiorizó un liderazgo político femenino. En las dos últimas elecciones mucho se especuló acerca de si el electorado peruano estaba preparado para tener a una mujer como mandataria. Con la continua presencia de Lourdes Flores, ahora acompañada tanto por Keiko Fujimori como por Mercedes Cabanillas entre los diez primeros, sin duda el factor machista cada día tiene menos relevancia.
Asimismo, la importancia de los medios de difusión ha sido nuevamente confirmada no solo por la presencia de Magaly Medina sino también por la ausencia de Ollanta Humala en los sondeos de la población. Esto último se debe –entre otras cosas– a su falta de facilidad para la comunicación, lo cual lo diferencia abismalmente de sus 'amigos’ Chávez, Correa y Morales todos los cuales mantienen un dialogo –o mejor dicho monólogo– permanente con su población. De esa manera logran unos niveles de aprobación que son desproporcionalmente altos comparados al pobre desempeño de sus gobiernos. Una conclusión de la encuesta es que felizmente en nuestro país la corriente antisistema no tiene líderes elocuentes.
PERU 21
Así tenemos que en la muestra de líderes se evidencia mayor interés en temas económicos –lo cual parece lógico–, pero también se le da una ubicación predominante a la cabeza de la corriente antisistema, lo que indudablemente refleja preocupación. Además le otorgan muy poca representación a las mujeres pero le dan un gran peso a la Iglesia, confirmando que la mayoría de ellos pertenece al segmento más conservador.
Incluso el temor al antisistema queda más en evidencia cuando responden sobre quién ostenta el poder en las regiones. Allí claramente la participación de ese movimiento es exagerada dando la impresión de que tuvieran el control de la mitad del país, lo cual claramente no es así.
Por su parte, la gente –representada en esta ocasión por la encuesta nacional de opinión– tiene a cuatro mujeres dentro de los diez primeros lugares, lo cual parece ser más proporcional a la realidad de su actual participación en la economía y en la sociedad. Es también llamativo que dentro de ellas se ubica una conocida presentadora de televisión especializada en escándalos, mientras que en la lista no se encuentran líderes eclesiásticos, por lo que se podría decir que la farándula ha reemplazado como el opio del pueblo a la religión. Finalmente, también llama la atención que la corriente antisistema no parece estar muy presente en la mente de la población.
Si bien los sondeos y las encuestas tienen sus limitaciones, no deja de ser un ejercicio interesante estudiarlas para hacer algunas reflexiones. A lo mejor la más importante sea la constatación de que la población ya interiorizó un liderazgo político femenino. En las dos últimas elecciones mucho se especuló acerca de si el electorado peruano estaba preparado para tener a una mujer como mandataria. Con la continua presencia de Lourdes Flores, ahora acompañada tanto por Keiko Fujimori como por Mercedes Cabanillas entre los diez primeros, sin duda el factor machista cada día tiene menos relevancia.
Asimismo, la importancia de los medios de difusión ha sido nuevamente confirmada no solo por la presencia de Magaly Medina sino también por la ausencia de Ollanta Humala en los sondeos de la población. Esto último se debe –entre otras cosas– a su falta de facilidad para la comunicación, lo cual lo diferencia abismalmente de sus 'amigos’ Chávez, Correa y Morales todos los cuales mantienen un dialogo –o mejor dicho monólogo– permanente con su población. De esa manera logran unos niveles de aprobación que son desproporcionalmente altos comparados al pobre desempeño de sus gobiernos. Una conclusión de la encuesta es que felizmente en nuestro país la corriente antisistema no tiene líderes elocuentes.
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