FILOSOFEMAS
Por: Francisco Miró Quesada C*
El distinguido intelectual Juan Velit Granda, especializado en sociología en la Universidad Católica y en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, donde adquiere el grado de máster, ha publicado un libro sumamente valioso, sobre la Segunda Guerra Mundial. El valor de su publicación se debe a que la exposición sobre los antecedentes y el desarrollo de la conflagración más terrible de la historia contemporánea, es completa.
El Tratado de Versalles, cuando terminó la Primera Guerra Mundial, obligaba a la derrotada Alemania a pagar los gastos de la guerra. Esta imposición produjo una inflación tan grande que empobreció y humilló al pueblo germano. Ello fue determinante para que, algunos años más tarde, surgiera un líder político como Adolfo Hitler.
Al término de la guerra, se estableció la República de Weimar, un régimen democrático ejemplar, gobernado por los socialdemócratas. Y en 1919 aparece la figura de Adolfo Hitler. Después de varios acontecimientos que, nuevamente atentaban contra la dignidad alemana, como la ocupación por los franceses de las fábricas alemanas Krupp, con gran derramamiento de sangre, Hitler consideró que había llegado el momento de tomar el poder. Y en una cervecería de Múnich, intentó un golpe de Estado, pero fracasó y fue condenado a cinco años de cárcel. Mas es liberado antes de cumplir un año de reclusión.
Después de una serie de maniobras logra ser nombrado canciller del Reich y, luego, llega a ejercer el poder absoluto, apoyado decididamente por su partido, el Nacional Socialismo, más comúnmente llamado partido nazi. Gracias al poder creativo del pueblo alemán, logra alcanzar un poder bélico formidable. El incendio del Parlamento alemán, posiblemente urdido por sus cómplices, fue el pretexto para poner a los comunistas y a los judíos fuera de la ley. Inmediatamente se crean varios campos de concentración donde son internados los que Hitler considera son enemigos del régimen, especialmente los judíos. Hitler decidió exterminar a los judíos con el “argumento” de que la raza aria era superior a todas. Algo que solo podía ser concebido por un demente y que costó la vida a seis millones de judíos.
Loa acontecimientos se precipitan y, el 1 de setiembre de 1939, las tropas nazis atacan Polonia y la derrotan fácilmente. Francia e Inglaterra, que habían mantenido una actitud dubitativa, por fin reaccionan, y declaran la guerra a Alemania, en virtud del tratado que habían firmado con Polonia.
Ya sabemos lo que sucedió después. Hitler invade Bélgica, Holanda, Dinamarca y Noruega, para luego derrotar a Francia en pocas semanas. Intenta invadir Inglaterra, pero fracasa.
Hitler había firmado un pacto de no agresión con Stalin, pero lo viola descaradamente y, el 22 de junio de 1941, las tropas alemanas invaden la Unión Soviética. El conflicto se prolongó, y las tropas nazis fueron derrotadas en Stalingrado. Los rusos, lanzan una contraofensiva y después de un tiempo logran llegar a las puertas de Berlín, ciudad a la cual entran triunfalmente. Por su parte, los aliados, ingleses y estadounidenses habían invadido Alemania, la cual se rindió el 7 de mayo de 1945. Hitler se suicida y su cadáver es incinerado.
Nos falta espacio para relatar la guerra de los aliados contra Japón. Pero no podemos terminar este artículo sin referirnos a dos peruanos que realizaron sendas hazañas: Jorge Sanjinés, que se enroló en el ejército belga, integrado por numerosos refugiados en Londres, y desembarcó en Normandía donde tuvo una destacada actuación. La otra hazaña fue de la hermosa joven Elvira Josefina Concepción Chaudoir que fue espía en Francia y logró engañar a los alemanes sobre el lugar del desembarco aliado.
El relato de estos hechos revela el enorme esfuerzo de investigación que ha debido hacer Juan Velit para escribir el gran libro que comentamos.
(*) Director general
EL COMERCIO
Por: Francisco Miró Quesada C*
El distinguido intelectual Juan Velit Granda, especializado en sociología en la Universidad Católica y en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, donde adquiere el grado de máster, ha publicado un libro sumamente valioso, sobre la Segunda Guerra Mundial. El valor de su publicación se debe a que la exposición sobre los antecedentes y el desarrollo de la conflagración más terrible de la historia contemporánea, es completa.
El Tratado de Versalles, cuando terminó la Primera Guerra Mundial, obligaba a la derrotada Alemania a pagar los gastos de la guerra. Esta imposición produjo una inflación tan grande que empobreció y humilló al pueblo germano. Ello fue determinante para que, algunos años más tarde, surgiera un líder político como Adolfo Hitler.
Al término de la guerra, se estableció la República de Weimar, un régimen democrático ejemplar, gobernado por los socialdemócratas. Y en 1919 aparece la figura de Adolfo Hitler. Después de varios acontecimientos que, nuevamente atentaban contra la dignidad alemana, como la ocupación por los franceses de las fábricas alemanas Krupp, con gran derramamiento de sangre, Hitler consideró que había llegado el momento de tomar el poder. Y en una cervecería de Múnich, intentó un golpe de Estado, pero fracasó y fue condenado a cinco años de cárcel. Mas es liberado antes de cumplir un año de reclusión.
Después de una serie de maniobras logra ser nombrado canciller del Reich y, luego, llega a ejercer el poder absoluto, apoyado decididamente por su partido, el Nacional Socialismo, más comúnmente llamado partido nazi. Gracias al poder creativo del pueblo alemán, logra alcanzar un poder bélico formidable. El incendio del Parlamento alemán, posiblemente urdido por sus cómplices, fue el pretexto para poner a los comunistas y a los judíos fuera de la ley. Inmediatamente se crean varios campos de concentración donde son internados los que Hitler considera son enemigos del régimen, especialmente los judíos. Hitler decidió exterminar a los judíos con el “argumento” de que la raza aria era superior a todas. Algo que solo podía ser concebido por un demente y que costó la vida a seis millones de judíos.
Loa acontecimientos se precipitan y, el 1 de setiembre de 1939, las tropas nazis atacan Polonia y la derrotan fácilmente. Francia e Inglaterra, que habían mantenido una actitud dubitativa, por fin reaccionan, y declaran la guerra a Alemania, en virtud del tratado que habían firmado con Polonia.
Ya sabemos lo que sucedió después. Hitler invade Bélgica, Holanda, Dinamarca y Noruega, para luego derrotar a Francia en pocas semanas. Intenta invadir Inglaterra, pero fracasa.
Hitler había firmado un pacto de no agresión con Stalin, pero lo viola descaradamente y, el 22 de junio de 1941, las tropas alemanas invaden la Unión Soviética. El conflicto se prolongó, y las tropas nazis fueron derrotadas en Stalingrado. Los rusos, lanzan una contraofensiva y después de un tiempo logran llegar a las puertas de Berlín, ciudad a la cual entran triunfalmente. Por su parte, los aliados, ingleses y estadounidenses habían invadido Alemania, la cual se rindió el 7 de mayo de 1945. Hitler se suicida y su cadáver es incinerado.
Nos falta espacio para relatar la guerra de los aliados contra Japón. Pero no podemos terminar este artículo sin referirnos a dos peruanos que realizaron sendas hazañas: Jorge Sanjinés, que se enroló en el ejército belga, integrado por numerosos refugiados en Londres, y desembarcó en Normandía donde tuvo una destacada actuación. La otra hazaña fue de la hermosa joven Elvira Josefina Concepción Chaudoir que fue espía en Francia y logró engañar a los alemanes sobre el lugar del desembarco aliado.
El relato de estos hechos revela el enorme esfuerzo de investigación que ha debido hacer Juan Velit para escribir el gran libro que comentamos.
(*) Director general
EL COMERCIO




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